Comentario de texto restauracion borbonica

EL RÉGIMEN D LA RESTAURACIÓN INTRODUCCIÓN:

Entendemos por Restauración la vuelta al trono de la dinastía borbónica tras el sexenio revolucionario y el advenimiento de la Primera República. Cronológicamente, abarca el periodo histórico comprendido entre el pronunciamiento del general Martínez Campos en Sagunto, el 29 de diciembre de 1874, por el que se proclamó rey a Alfonso XII, hasta la dictadura del general Primo de Rivera, en 1923. En ese periodo pueden distinguirse dos etapas muy claras:
– Desde el pronunciamiento de 1874 hasta la temprana muerte de Alfonso XII, en 1885, época de consolidación del sistema.
– Desde la minoría de edad de Alfonso XIII (regencia de su madre María Cristina (1885-1902) hasta la dictadura de Primo de Rivera (1902-1923), que marca la crisis definitiva del sistema de la Restauración.
El régimen nacido en 1875 debe analizarse desde una doble perspectiva. En primer lugar, como contraste con el periodo anterior, el sexenio democrático iniciado con la revolución de 1868 que depuso a Isabel II, la Restauración supone una vuelta a la continuidad dinástica y a la estabilidad política. En segundo lugar, este sistema gozó de la aceptación internacional, circunstancia que no sucedió durante la Primera República. La continuidad dinástica se gestó en el exilio y se inspiró en el modelo de otros regímenes europeos.

ORIGEN Y ARTÍFICES DE LA RESTAURACIÓN

La mayoría de la población estaba decepcionada con la etapa del Sexenio democrático debido a las guerras, desórdenes, cambios continuos de gobierno o el miedo a la ruptura del Estado durante la I República. Burguesía, Ejército, Iglesia, clases medias, buscaban una solución “de autoridad´´, de orden.

Además, durante el Sexenio no se había logrado modificar la base socioeconómica del país, dejando a las clases populares decepcionadas por no haberse cumplido muchas de las reformas que pedían y quedar las organizaciones obreras fuera de la ley. Tras el golpe de estado del general Pavía y la disolución de las Cortes republicanas, el general Serrano presidió un régimen militar que concentró su esfuerzo en sofocar los últimos focos cantonalistas, el movimiento carlista y poner orden y control en el país. Mientras, el político conservador Antonio Cánovas del Castillo, iba preparando la vuelta de los Borbones en la persona de Alfonso XII, hijo de Isabel II, y la causa alfonsina iba ganando terreno entre los militares -acostumbrados a intervenir para mantener el orden-, burguesía de negocios y con intereses coloniales, y clases medias. Estos fueron los motores del cambio: el partido alfonsino (Cánovas del Castillo), burguesía y militares.

Cánovas del Castillo pretendía un retorno de la monarquía pacífico y sin intervención del Ejército, creía que era necesario acabar con los pronunciamientos para acceder al poder, y que una monarquía basada en el bipartidismo acabaría con esto.

El 1 de diciembre de 1874 Alfonso XII firma el Manifiesto de Sandhurst, en el que se compromete a una monarquía constitucional, liberal, en el que se incorporarían algunos logros políticos del Sexenio. Pero se adelantaron algunos militares monárquicos y se produjo el pronunciamiento del general Martínez Campos el 29 de diciembre de 1874.

Aunque el procedimiento no gustó a Cánovas, lo aceptó, formó un gabinete de regencia y comunicó a Alfonso XII, entonces en París, su proclamación como Rey.




OPOSICIÓN POLÍTICA AL RÉGIMEN:

En noviembre de 1885 muere el rey, se hace cargo de la regencia su mujer, Mª Cristina de Habsburgo, que esperaba un hijo, y como ejemplo de consolidación del régimen, Sagasta se hace cargo del gobierno y firma con Cánovas el llamado “Pacto del Pardo´´, en el cual aparecen las “reglas´´ de la alternancia (aceptar el relevo y no echar por tierra la labor del gobierno anterior). Durante el Parlamento Largo de Sagasta se legisló la libertad de expresión, de asociación, el sufragio universal, aunque sin modificarse el sistema político y la estructura socioeconómica -ni reforma agraria, ni mejoras laborales, ni erradicación del analfabetismo-. En 1895 estalla la guerra de Cuba, y ante la gravedad de la situación, Cánovas es llamado para formar gobierno. Aunque el turno pacífico continúa, comienza a entrar en crisis a finales de siglo cuando empiezan a tener fuerza los partidos ajenos al turno – nacionalismo catalán y el PSOE sobre todo-.
Los partidos que están fuera del sistema canovista por no aceptar sus bases eran:

A) Republicanos:

durante estos años los distintos grupos republicanos continúan desunidos, unos son unitarios y otros federalistas, unos defienden la participación electoral y otros la vía revolucionaria. Esta situación y el ejemplo de la 1ª República hacen que se queden con escaso apoyo social. Sin embargo, aceptan la participación política y tienen alguna representación en las Cortes.

B) Carlistas:

Tras su derrota militar en 1876 van perdiendo apoyo social, aunque un sector importante se integra en el partido de Cánovas a través de la Unión Católica.
2.3. Nacionalismos:


En la segunda mitad del siglo XIX se desarrollan en Europa los movimientos nacionalistas (el nacionalismo defiende el hecho de pertenecer y crear un estado por tener rasgos comunes en lengua, historia, cultura…), y así se forman Italia, Alemania y otros. En España, hasta la Restauración, la reivindicación nacionalista o foralista se había canalizado a través del republicanismo federal o el carlismo. Pero estas corrientes se debilitan y surgen los movimientos nacionalistas, sobre todo en Cataluña y País Vasco, donde había un sentimiento nacional cimentado en una diferenciación lingüística, y una burguesía donde prende el sentimiento nacionalista.