Insurrección de los españoles contra el Imperio napoleónico

COMPARA LOS IMPERIOS TERRITORIALES DE Carlos I Y DE Felipe II, Y EXPLICA LOS PRINCIPALES PROBLEMAS QUE ACARREARON, SOBRE TODO, EN POLÍTICA EXTERIOR:

Problemas  a los que tuvo que hacer frente  Carlos

Enfrentamientos con la Francia de Francisco I, enemigo a causa de que los dos se habían presentado como candidatos a la elección de emperador de Alemania, siendo finalmente elegido Carlos V. Francisco I también rechazaba la hegemonía española en Europa. La tensión territorial con Francia, heredada de los tiempos en que la Corona de Aragón estaba en manos de Fernando el Católico, se agravará durante el reinado de Carlos I. Además, Francia estaba rodeada por territorios de Carlos I lo que hacía que se sintiera amenazada constantemente. Uno de los escenarios de este conflicto entre Francia y Carlos V será Italia, que era “objeto de deseo” por franceses y españoles desde hacía más de 50 años.

Esta enemistad se tradujo en siete guerras o grandes enfrentamientos bélicos que tuvieron lugar sobre todo, en territorio italiano.  Los resultados siempre fueron desfavorables al rey francés, que llegó a ver cómo en la batalla de PAVÍA (1525)
Fue hecho prisionero y trasladado a Madrid donde debíó firmar un tratado de paz (tratado de Madrid, en 1526) que no fue definitivo, pero que establecía que el territorio de Milán pasaba a la corona española.

Carlos V también tuvo enfrentamientos contra las turcos, que dese 1453 habían conquistado el Imperio bizantino y sus correspondientes posesiones tanto en la Grecia continental como en algunos territorios del este de Europa.  Los turcos habían logrado reunificar el Islam tras una larga etapa de disgregación, convirtiéndose su nuevo Imperio en una grave amenaza en el Mediterráneo y en el continente europeo, atacando con sus aliados los piratas berberiscos del norte de África, los puertos del Levante español.  En el año 1529, el ejército turco al mando de Solimán el Magnífico, sitiaron la ciudad de Viena, capital del Imperio de los Habsburgo. La ciudad estuvo sitiada durante tres largos años, pero el hermano del emperador, Fernando de Habsburgo, evitó que los turcos entraran en la ciudad. En el año 1535, Carlos V arrebata a los turcos Túnez, pero no logrará imponer completamente su poder en el Mediterráneo, ya que Argel estaba en manos de los piratas berberiscos. El Imperio turco llegó a establecer una alianza con Francia para luchar contra Carlos V.

Carlos V tuvo que hacer frente al surgimiento de una nueva religión, el PROTESTANTISMO o LUTERANISMO.
 Martín Lutero, fraile católico agustino, publica en el año 1517 a las puertas de la universidad donde impartía Teología, las 95 TESIS que hacían relación a la situación que tenía en esos momentos la Iglesia católica, cuyos Papas estaban más pendientes de asuntos terrenales que de los religiosos. Muchos príncipes y electores alemanes apoyarán a Lutero en su ruptura con la Iglesia de Roma, ya que veían en esta nueva religión, una forma de conseguir mayor autonomía frente al poder del emperador. Carlos V inicia una serie de conversaciones encaminadas a que tanto Lutero como los nobles que le apoyaban se retractaran, para lo que convoca Dietas o reuniones de los representantes de cada principado. Los nobles luteranos no solo NO se retractaron sino que crearon una liga militar, la de SMALKALDA, iniciándose una guerra de religión que durará varios años y se llevará una gran cantidad de los ingresos de la Corona. Carlos V obtuvo grandes victorias, como la de Mühlberg, en el año 1547, pero también algunas derrotas, sobre todo cuando los luteranos fueron ayudados por el rey francés Enrique II. Finalmente, en el año 1555 decide firmar la PAZ DE AUGSBURGO, en la que se reconoce el derecho de cada príncipe alemán a elegir la religión de su territorio, aunque los súbditos tenían que adoptar la religión elegida por su príncipe. Alemania quedaba así dividida en dos áreas religiosas.

Los principales problemas a los que tuvo que hacer frente fueron:


Los continuos enfrentamientos con los franceses por la hegemonía europea, trasladarán el campo de batalla de Italia a la frontera con los Países Bajos, donde los Tercios españoles obtuvieron grandes victorias como la de SAN QUINTÍN, el 10 de Agosto de 1557, y la de GRAVELINAS, en 1558. Tras estas derrotas, el rey francés Enrique II firmó la paz de CATEAU-CAMBRESIS en el año 1559, y Felipe II se casa con Isabel de Valois, hija del rey francés.

El poder turco y la amenaza de los piratas berberiscos en el Mediterráneo, renacen con fuerza. Los turcos conquistan Túnez y Chipre. Felipe II negocia la creación de una gran alianza marítima con la República de Venecia y el Papado (Santa Liga) que se enfrentarán a las naves del sultán turco en aguas del golfo de Lepanto, en Grecia (1571). La armada de la Santa Liga, dirigida por el hermanastro de Felipe II, don Juan de Austria, vence con contundencia a la armada turca.

Pero el mayor de los problemas políticos y militares del reinado de Felipe II fue la rebelión y posterior guerra en los Países Bajos, donde el monarca era considerado como un rey extranjero, quien reprimíó con gran virulencia a la comunidad calvinista que había tenido una gran aceptación sobre todo en el norte (Holanda). En el año 1566 estallan motines en varias ciudades del norte, destruyéndose iglesias y monasterios católicos. Ante esto, Felipe II envía como gobernador de los Países Bajos al Duque de Alba, que organiza el denominado TRIBUNAL DE LOS TUMULTOS o de LA SANGRE, que llevó a cabo una durísima represión condenando a muerte a cientos de flamencos a los que confiscó sus propiedades. También buscó controlar el territorio utilizando a los TERCIOS, unidades militares de infantería nacidas en las guerras de Italia y formadas por soldados voluntarios profesionales, bien armados con picas y arcabuces, y muy disciplinados.
  En el año 1571, los rebeldes que pudieron huir, regresaron, encabezados por el noble Guillermo de Orange, y establecieron un gobierno independiente en el norte, calvinista, que desde entonces estuvo en guerra abierta con el sur católico y leal a España. Esta independencia de las denominadas PROVINCIAS UNIDAS U Holanda nunca fue reconocida por la corona española.  Los rebeldes holandeses fueron ayudados por tropas francesas, algunos príncipes alemanes y por la reina Isabel I de Inglaterra.

Provocado por la ayuda inglesa a los rebeldes holandeses y la protección de su reina, la anglicana Isabel I, a los piratas y corsarios ingleses que asaltaban a los barcos españoles en el Atlántico, está el intento de Felipe II de INVADIR Inglaterra.
 Para conseguirlo, se formó una gran flota formada por 130 barcos que partíó de Lisboa , la denominada “ARMADA INVENCIBLE, en 1588, que debía trasladar a los Tercios de Alejandro Farnesio desde los Países Bajos hasta la costa inglesa, donde manifestarían ante los ingleses, su poderío y fortaleza militar. Sin embargo, el proyecto fracasó por diversas causas, muchas de ellas de carácter climatológicas, y también por el poderío y superioridad de la flota inglesa. España logró reconstruir su potencia naval en pocos años, pero los enemigos de Felipe II comprobaron que ya no era invencible.