Las consecuencias de la Ley General de Ferrocarriles de 1855

Como la división de los lotes se encomendó a comisiones municipales, estas se aprovecharon de su poder para hacer manipulaciones y configurar grandes lotes inasequibles a los pequeños propietarios, con lo que las oligarquías adineradas fueron las que los compraron. Los pequeños agricultores no pudieron entrar en las pujas, ya que era necesario pagar en efectivo o con títulos de deuda pública a valor nominal, lo que favorecíó a los especuladores y las tierras fueron compradas por nobles y burgueses adinerados, con lo cual cambió poco la situación del campo. Además, comprar era un excelente negocio: sólo se abonaba el 20 % al contado, el resto se pagaba a plazos, y se admitían para el pago los títulos de deuda por su valor nominal. Como estaban muy desvalorizados en el mercado, adquirirlos en bolsa y pagar con ellos era una ganga para el comprador. Publicado en 1836, en medio de la Guerra Carlista, la puesta en práctica de estos decretos trajo la ruptura de las relaciones diplomáticas con la Santa Sede y dividíó la opinión pública española ya que se consideró un ataque directo a la poderosa iglesia católica. Los resultadosde la desamortización de Mendizábal fueron muy variados: supuso el desmantelamiento casi completo de la propiedad de la Iglesia y de sus fuentes de riqueza; en cuando al saneamiento de la Hacienda, este fue escaso ya que el importe obtenido por las ventas no alcanzó las previsiones y por lo tanto la amortización de la deuda fue menos de la esperada; por otro lado no cambió la estructura de la propiedad de la tierra (J. Tusell) sino que lo acentúa, aumentando el latifundismo y el fenómeno del campesino sin tierra; apenas se produjo un escaso aumento de la productividad agraria, porque no se invirtió introduciendo mejoras técnicas ya que la mayoría de los nuevos compradores se convertirán en propietarios absentistas y rentistas, que invierten en tierra por considerarlo como una práctica que da prestigio; por último si ocurríó se actualizaron las rentas por lo que subieron los arrendamientos, lo que empeoró la situación de los agricultores que tenían que pagar más por las mismas tierras a los nuevos dueñosLa otra gran desamortización es la de Pascual Madoz (1855)que tuvo lugar durante el bienio progresista del reinado de Isabel II (1854-56). El entonces Ministro de Hacienda Pascual Madoz, llevó a cabo otro proceso desamortizador que afectó no sólo a los bienes de la Iglesia, sino también a las tierras y bienes de los municipios y del Estado. Esta ley de Desamortización General fue aprobada a pesar de la oposición del clero católico, que nuevamente veía lesionados sus privilegios. La Desamortización General, ponía en venta todos los bienes de propiedad colectiva: los eclesiásticos que no habían sido vendidos en la etapa anterior, y los bienes de propios y comunes, pertenecientes a los Concejos o ayuntamientos y los bienes de la Corona. En este caso, los bienes obtenidos tenían como fin la industrialización del país y la expansión del ferrocarril. La valoración del proceso indica que la alta burguésía fue nuevamente la beneficiaria, aunque la participación de los pequeños propietarios rurales fue más elevada en este caso que en la anterior desamortización de Mendizábal. Este proceso, al igual que el anterior, no sirvió para que las tierras se repartieran entre los menos favorecidos porque no se trataba de abordar una necesaria reforma agraria, aunque trajo consigo la expansión de la superficie cultivada y, como resultado, una agricultura algo más productiva. Nuevamente los resultadosno siempre fueron muy positivos: se eliminó la propiedad comunal, lo que provocó la ruina de los ayuntamientos al suprimir los ingresos por los arrendamientos de los propios; además, perjudicó a los vecinos más pobres que se vieron privados del aprovechamiento libre de las tierras comunales, eliminó la propiedad eclesiástica, lo que provocó una ruptura de las relaciones con la Iglesia; no soluciónó el eterno  problema  de la deuda  pública, y no…supuso  tampoco la necesaria reforma  agraria, aunque trajo consigo la expansión de la superficie cultivada y, como resultado, cierto incremento de la producción agraria. La burguésía fue el grupo social beneficiado en este proceso. Esta ley de 1 de Mayo de 1855 suspendíó su aplicación el 14 de Octubre de 1856, reanudándose de nuevo dos años después, el 2 de Octubre de 1858, siendo presidente O’Donnell del Consejo de Ministros, no cesando las ventas hasta fin de siglo. El Estatuto Municipal de José Calvo Sotelo de 1924 derogó definitivamente las leyes sobre desamortización de los bienes de los pueblos y con ello la desamortización de Madoz. El proceso desamortizador tuvo importantísimas consecuencias para nuestra agricultura, llegando a afectar a cerca de un 50% de las tierras cultivables. Las consecuencias finales de este proceso las podemos sintetizar en:Consecuencias sociales:-El proceso desamortizador vino a consolidar la estructura latifundista de la propiedad agraria en el Centro y Sur de nuestro país, mientras que el minifundio se impuso definitivamente en áreas del Norte y Noroeste.-El proceso de desamortización no sirvió en general para que las tierras se repartieran entre los campesinos. Así la burguésía compradora se convirtió en terrateniente, en muchos casos absentista, uno de los grupos más beneficiados en este proceso.-La otra clase social beneficiada fue la nobleza, ya que no solo, no fueron expropiados sus bienes, sino que sus tierras quedaron en plena libertad para poder venderlas o cambiarlas, además de poder comprar otras, al suprimirse las leyes de mayorazgo.- Los pequeños campesinos salieron muy perjudicados, ya que no solo no adquirieron nuevas propiedades, sino que sufrieron la pérdida del uso de los bienes comunales tras la desamortización de Madoz, que para muchos era vital (prados y bosques), además del endurecimientos de las condiciones de arrendamiento por los nuevos propietarios. También se consolidó un proletariado agrícola de jornaleros con muy malas condiciones de trabajo, casi siempre de tipo estacional.Consecuencias económicas: –Se produjo un aumento de la superficie cultivada y de la productividad agrícola, así mismo se mejoraron y especializaron los cultivos gracias a nuevas inversiones de los propietarios. En Andalucía, por ejemplo se extendíó considerablemente el olivar y la vid (aunque en algunos casos son inversores extranjeros como el caso de los ingleses en la comarca de Jerez).-Hemos visto cómo la burguésía fue la clase social que más beneficiada, ya que pudieron comprar más y más tierras, lo que les permitía ser más ricos. Esta inversión tuvo una contrapartida negativa porque al hacer una inversión segura en tierras, se dejó sin capitalización nuestra naciente industria. –Crisis económicas de los municipios, que perdieron una fuente importante de financiación y tuvieron que renunciar a dar determinadas prestacionesConsecuencias culturales: – Se produjo una pérdida considerable de bienes culturales. Muchas obras artísticas de monasterios (cuadros, libros…) fueron vendidas a precios bajos y acabaron en otros países. También quedaron abandonados numerosos edificios de interés artístico con la consiguiente ruina de los mismos. -La desamortización de las fincas urbanas cambió el modelo de ciudad. Aquí también la burguésía fue la más beneficiada. Esta desamortización abríó el camino a un tipo de ciudad diferente, con mejoras urbanísticas: grandes edificios públicos, ensanches, nuevas calles (ej. La Gran Vía).