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La generación del 98 está construida por un grupo de escritores e intelectuales preocupados por la regeneración de España. Entre sus carácterísticas más destacadas encontramos la proximidad en cuanto a sus edades, políticas liberales, su postura crítica frente a los problemas del país y la fundación de revistas que utilizaban para manifestar sus pensamientos. Los dos grandes temas tratados por el 98 fueron la reflexión sobre España como problema histórico, cuyos ejes serán la crítica al caciquismo, el poder educador de la escuela y el desarrollo agrario e
industrial; y el tratamiento al paisaje castellano que conduce a la esencia de lo español y define al hombre y su patria vinculados a la tierra, todo ello con un estilo natural y sobrio con escaso adorno, tono reflexivo, huida del sexualismo y utilización del ensayo como medio de trasmisión de sus ideas. Entre los autores más relevantes de la generación destacamos a Unamuno, Azorín, Baroja, Antonio Machado y Valle Inclán.Miguel de Unamuno fue hombre influyente en la vida pública y su obra se vuelca en el tema de la muerte y la inmortalidad, sus preocupaciones son la conciencia de la condición mortal y la reflexión filosófica de una posible vida más allá de la muerte, tratados con angustia intentando hacer participar al lector de ellas. Destacan entre sus ensayos “En torno al Casticismo” y “Del sentimiento trágico de la vida”. Y entre sus famosas “Nivolas” incluimos Niebla sobre la muerte centrándose en la idea de que quizás seamos solo un sueño de un ser supremo, San Manuel bueno, mártir plantea la fe como liberadora de nuestra angustia mortal. José Manuel Ruiz “Azorín” escribe La voluntad en la que el protagonista (prototipo de hombre de la época) busca el porqué de su existencia ya que siente la contradicción entre su realidad y


su propia vida interior. Confesiones de un pequeño filósofo recoge ese conflicto, pero la obra destaca por la caída de la acción que prácticamente desaparece de modo que la obra se limita a una serie de estampas de la vida en los pueblos españoles. Esta línea sigue en los pueblos y Castilla, Azorín posee una técnica impresionista que busca una sensación plástica, sus pilares son la sencillez, claridad y precisión. Fases cortas, oraciones simples, usos de sustantivo, adjetivo, epítetos y escasez de verbos. Ramiro de Maeztu escribe artículos en Hacia otra España desde posturas regeneracionistas aunque derivó a posturas conservadoras y de incorporar España a Europa pasó a ensalzar los valores del tradicionalismo católico.Pío Baroja supone la más grande aportación a la novela abierta con libertad absoluta y gran espontaneidad como reflejo de la concepción de la vida. Capta el ambiente y el aliento vital con un ritmo dinámico, acción trepidante, escenas dialogadas, cambios de escenario y suspense. Baroja ha influido notablemente en la novelística del Siglo XX con su párrafo corto y su desfile de personajes, destaca la
trilogía “La lucha por la vida”: La busca presenta a dos jóvenes que buscan un futuro de una sociedad injusta. Mala hierba y Aurora roja desarrollan sus respectivas historias que son fracasos. También destaca la “Patria vasca” con El mayorazgo Labraz o La famada Zalacaín el aventurero. El árbol de la ciencia plantea la desorientación existencial del hombre inadaptado en la que los personajes Andrés e Iturrioz son los alter ego del escritor en su juventud y en su madurez.


Los temas más tratados de Antonio Machado serán bien reconocibles. Aborda
España y su paisaje desde una perspectiva historicista para reflexionar sobre el
pasado de nuestro país, su presente y su futuro de las gentes españolas. También
se centra en su yo interior, su intimidad, sus recuerdos, sus sensaciones en diálogo
con la tarde, la fuente añorando la infancia, el paso del tiempo buscando a Dios y
sintiendo la muerte. Su producción poética experimenta una evolución vital e
ideológica. Sus primeros poemas fueron formalistas y modernistas, Soledades.
Posteriormente su mirada se centra en el paisaje y el hombre castellano en Campos
de Castilla destacando “A un olmo seco”, “Campos de Soria”, “A José María
Palacios” “El romance: La tierra Alvargonzález”. Finalmente adquiere un tono
reflexivo en Nuevas Canciones.
En el género dramático y frente a un teatro burgués cómico o en verso surge un
teatro nuevo en forma y técnicas cultivado por autores como Unamuno, Azorín,
Jacinto Grau, El señor Pigmalión; pero sobre todos ellos destacó Ramón María Valle
Inclán adelantado a las vanguardias. La obra de Valle Inclán supone una evolución
continua desde sus primeras producciones modernistas hasta un teatro
personalista. A este teatro poético modernista pertenecen El marqués de Bradomín,
Cuento de Abril o Voces de gesta. Más tarde, Valle se regodea de lo clásico en sus
Comedias Bárbaras y en sus Divinas Palabras, en un entorno rural gallego.
Finalmente Valle presenta de modo caricaturesco una visión profunda y una crítica


universal por medio del esperpento. Este esperpento concibe que la literatura y la
realidad han de ser captadas mediante su deformación que incluye animalización,
cosificación, etc. El ejemplo más lúcido será Luces de Bohemia que nos cuenta los
últimos días del olvidado escritor Max Estrella, en un Madrid cosmopolita y
modernista, y Los cuernos de Don Friolera o Las Galas del difunto. Por último de su
prosa esperpéntica destaca Tirano Banderas.
Toda esta inquietud de la época se manifiesta en escritores agrupados bajo la
denominación Modernismo y generación del 98. Ambos movimientos nacen de la
insatisfacción ante la literatura de la época y se rebelan contra la estética imperante,
pero son evidentes sus diferencias: el Modernismo supera fronteras con ambición
cosmopolita mientras que el 98 se centra en España; los modernistas elaboran con
poesía sintética y el 98 actúa con mente analítica; el Modernismo es literatura
externa de los sentidos y el 98 se centra en el interior.