lengua

Rubén Darío:


Creador del Modernismo, influido por las corrientes francesas del Simbolismo y del Parnasianismo. Visitó España en varias ocasiones, lo que le permitíó entrar en contacto con los escritores españoles más jóvenes a quienes comunicó las bases del Modernismo. De las diez obras que publicó las más importantes son Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. -Azul: Es un libro en el que mezcla la prosa y el verso y con el que inicia su etapa modernista más brillante. Este libro crea un mundo de hadas, princesas, cisnes y fuentes. El léxico, poblado de objetos exóticos, la exquisitez aristocrática, el culto parnasiano del “arte por el arte”, implican un rechazo de la realidad burguesa. El color azul junto con el cisne, simbolizan el preciosismo y el sensualismo. Aparece aquí por primera vez el tema indigenista y se incorpora el soneto en alejandrinos.  -Prosas profanas: Esta obra supone la consolidación del Modernismo. Por un lado, continúa la línea de evasión aristocrática de la realidad, y por otro, retoma la preocupación social época. Cuestiona qué es el arte, el placer, el amor, el tiempo, la vida, la muerte, la religión, la creación poética. Aparecen temas españoles: la exaltación de lo andaluz, referencias a la épica medieval y al mundo de los cancioneros. El tema por excelencia de este poemario es el placer erótico. La imagen femenina adquiere diversas formas de la naturaleza: tigre, paloma… -Cantos de vida y esperanza: libro en el que incorpora preocupaciones patrióticas y existenciales: • Los problemas del mundo hispánico. Intenta revalidar la cultura hispánica. También aborda temas relacionados con las civilizaciones precolombinas y el presente americano. Mira con temor hacia el Norte (EE UU), y se niega a admitir que esa civilización sea superior a la hispana. • La preocupación existencial. Destaca la melancolía, la fugacidad del tiempo, el sinsentido de la vida y la angustia ante la certeza de la muerte.  El estilo de Rubén Darío: se caracteriza por la riqueza y variedad léxica, por la intensa adjetivación, por el uso del hipérbaton y por la presencia de figuras retóricas como aliteraciones, anáforas, personificaciones, sinestesias, metáforas, símbolos etc. Rubén Darío utiliza un léxico rico y variado que se refiere a nombres de flores, piedras preciosas, animales reales y mitológicos, personajes mitológicos y nombre geográficos. Rubén Darío utiliza extranjerismos, cultismos y neologismos acuñados por él. Algunos términos se cargan de significados simbólicos: el cisne (la perfección), el azul ( lo infinito), la mariposa (el alma del poeta).

El Modernismo en Valle Inclán:


Aunque más vinculado con el grupo de escritores del 98, incorpora, enriquece y supera las innovaciones modernistas. Llevó a cabo un Modernismo puro, de preocupación formal, en busca del arte por el arte, del color y la musicalidad. Cultivó una prosa refinada. Componen las obras modernistas de Valle-Inclán sus cuatro novelas tituladas Sonatas Sonata de otoño,Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno. Estas narraciones cuentan las andanzas amorosas de un ya maduro noble que aparece como un dandy. La exaltación de un escenario decadente y refinado y el empleo de un estilo modernista, dan como resultado la prosa más brillante y preciosista del Modernismo español. También escribíó poesía modernista, empieza apegado a los tópicos modernistas en sus dos primeras obras, Aromas de leyenda y El pasajero; para acabar acogíéndose a la estética esperpéntica con estampas trágico–grotescas en su última obra La pipa de Kif. Sus inicios dramáticos son de tema histórico y esteticismo aristocratizante y refinado. Destacan El marqués de Bradomín, El yermo de las almas y Comedias bárbaras. En las Comedias bárbaras, Valle Inclán ensaya un nuevo camino: el primitivismo, caracterizado por la presencia de la violencia, la crueldad, la barbarie, la destrucción, la brutalidad… 

LA GENERACIÓN DEL 98:


es un grupo de escritores, (ensayistas, novelistas, dramaturgos y poetas) españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social de finales del Siglo XIX. Todos estos autores muestran su preocupación por la realidad española –el tema de España- ante la que adoptan una postura crítica y también muestran su preocupación por los temas filosóficos, existenciales y religiosos. Estilo natural, sobrio y sencillo. Inicialmente la forman el llamado Grupo de los Tres (Pío Baroja, José Martínez Ruiz “Azorín” y Ramiro de Maeztu), y después se unieron Miguel de Unamuno, Antonio Machado y Ramón María del Valle-Inclán. Sus precursores fueron Larra, Ángel Ganivet y Joaquín Costa. Carácterísticas de los autores del 98: 1) Muestran en sus obras sus preocupaciones filosóficas, existenciales y religiosas: se interrogan sobre el sentido de la vida, sobre el tiempo, sobre la muerte, sobre el destino del hombre, sobre Dios, etc., Los protagonistas de muchas novelas son seres invadidos por una angustia. 2) El tema de España: expresan en sus obras su inquietud por la situación del país. Critican los males de España, como el caciquismo, el hambre o la ignorancia, frente a las glorias del pasado. También recurren a la historia indagando en el pasado para detectar las causas de los males del presente y para intentar proponer soluciones. 3) El deseo de modernizar el país les hace volver sus ojos a Europa y expresar la necesidad de «europeizar a España». 4) Sienten un gran interés y amor por Castilla, que se convierte en la representación del alma española; revalorizan las gentes de Castilla, su paisaje, sus tradiciones, su lenguaje castizo y espontáneo. 5) Rechazan el esteticismo modernista. Prefieren un lenguaje sencillo, más sobrio y preciso que no esté sujeto tanto a la forma y exprese ideas. 6) Renuevan los moldes clásicos de los géneros literarios, creando nuevas formas en todos ellos. En la narrativa, la nivola unamuniana, la novela impresionista y lírica de Azorín, la novela abierta y disgregada de Baroja, la novela casi teatral y cinematográfica de Valle-Inclán. En el teatro, el esperpento y el expresionismo de Valle-Inclán. 

PROSA (NARRATIVA Y ENSAYÍSTICA):


Carácterísticas generales de la prosa narrativa y ensayística:
Con respecto a la NARRATIVA destacamos como rasgos:  -El narrador pierde importancia con respecto a los personajes  -La trama se centra en el mundo interior de un solo personaje. -Los temas están en concordancia con la ideología del autor.  -El enfoque subjetivo del personaje central. El ENSAYO se convirtió en uno de los géneros más apreciados. Presenta rasgos narrativos que van desde el reflejo más realista hasta el profundo lirismo. Los temas esenciales del ensayo fueron: La situación de España después del desastre del 98, el amor a Castilla o el sentido de la vida.

Miguel de Unamuno:


Unamuno fue una de las figuras más representativas de la Generación del 98. El pensamiento de Unamuno aparece expresado en sus ensayos. Tratan todo tipo de problemas: el existencial, de índole metafísica, de carácter social, político, filosófico o religioso. En sus ensayos es en donde mejor se aprecian sus preocupaciones filosóficas. Los principales ensayos fueron: En torno al casticismo, Vida de Don Quijote y Sancho, Del sentimiento trágico de la vida y La agonía del cristianismo.  Las novelas de Unamuno suponen una ruptura con la novela realista. Unamuno creo sus propias novelas y las llamó “nivolas. Las carácterísticas esenciales de sus novelas son:  -Expresa en sus novelas sus conflictos existenciales y sus preocupaciones filosóficas.  -Cobran mayor importancia las ideas y se reducen la acción y las descripciones.  -El interés está en el interior del personaje -fue costumbre de Unamuno exigir la participación del lector con prólogos, epílogos, etc.  -Mezcla personajes reales con los de ficción.  -Su lenguaje es vivo y apasionado, enfático, lleno de exclamaciones, interrogaciones retóricas. El léxico es culto y sencillo. Sus principales novelas fueron: 1) Paz en la guerra: Centrada en la guerra carlista de Bilbao 2) Amor y pedagogía: sátira feroz contra quienes intentan interpretar al ser humano desde la ciencia y la razón. 3) Niebla (1913): En ella el propio autor se convierte en personaje de ficción. La obra plantea cuestiones como el conflicto entre realidad y ficción; la posibilidad de que los hombres seamos sueños de Dios; la fuerza de la pasión, que anula la razón y la incomunicación entre las personas. 4) Abel Sánchez: Trata el tema de la envidia y el cainismo o fratricidio. 5) La tía Tula: tiene como tema central las ansias de maternidad de una mujer virgen. 6) San Manuel Bueno, mártir: Es una obra de madurez en donde plantea de nuevo Unamuno el tema de la fe y de la inmortalidad del alma.