Los reinos cristianos merindedes

EPÍGRAFE 6. LA FORMACIÓN DEL ESTADO ESPAÑOL. LA MONARQUÍA DE 
LOS REYES CATÓLICOS.
Con el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón en 1469 se inició la 
Monarquía Hispánica. La uníón de los soberanos fue meramente dinástica y no supuso la 
fusión de los dos reinos que continuaron conservando su plena personalidad política y sus 
instituciones de gobierno.
La ampliación de la base territorial.
Isabel de Castilla sucedíó en el trono a su hermano Enrique IV después de una guerra 
civil (1474-1479) que enfrentó a Isabel, apoyada por su suegro Juan II de Aragón, con la hija de 
Enrique IV, Juana la Beltraneja, que era ayudada por Alfonso V de Portugal y por gran parte de 
la nobleza castellana. Isabel fue reconocida como reina de Castilla en el tratado de Alcaçovas 
(1479), el mismo año en que Fernando se convertía en rey de Aragón.
El reino nazarí de Granada fue conquistado tras una larga guerra (1481-1492). La 
capitulación, aceptada por el último rey granadino, Boabdil, conténía condiciones bastante 
generosas para la población, posteriormente incumplidas en gran parte. En el Atlántico, la 
política de los Reyes Católicos se orientó a completar la conquista de las Canarias (1469), 
enclave estratégico en las rutas comerciales hacia África y, desde 1492, hacia Asía y América. 
La política atlántica de la monarquía culminó con el descubrimiento de América en 1492 y la 
incorporación paulatina de todas esas tierras a la Corona de Castilla. En Tratado de Tordesillas 
(1494) supuso el reparto de América con Portugal. En 1512, Navarra fue incorporada a Castilla, 
gracias a la actuación del duque de Alba, aunque este reino siguió conservando sus 
instituciones. Además continuó la expansión hacia el Mediterráneo. El reino de Nápoles quedó 
integrado definitivamente en la Corona de Aragón en 1503. Otro centro de interés era el norte 
de África (Melilla en 1497, Orán y Trípoli hacia 1510, etc.). 


Con estas conquistas se pretendía 
evitar las actividades de los piratas berberiscos y detener el avance turco por el Mediterráneo 
occidental.
Los Reyes Católicos desarrollaron una diplomacia determinada por el enfrentamiento 
con Francia. Por ello, buscaron aliados como el papado, Inglaterra y el Sacro Imperio. Con este 
último se sellaron alianzas matrimoniales (matrimonio entre Felipe el Hermoso, hijo del 
emperador Maximiliano de Austria, y Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos). Además 
crearon una diplomacia ágil y formaron un ejército permanente y en aumento 

formación de un Estado moderno.
Los Reyes Católicos no unificaron las estructuras políticas de sus reinos, su matrimonio 
no supuso la integración inmediata de ambas Coronas sino su mera yuxtaposición. No 
obstante, si bien mantuvieron la legislación foral y las instituciones de cada reino, procuraron 
reforzar los organismos que favorecían el poder real. En este sentido, su actuación fue mucho 
más efectiva en Castilla, donde pudieron aplicar su política autoritaria y centralizadora, que en 
Aragón, donde sobrevivía el pactismo y las instituciones forales
Castilla era el territorio más poderoso de la nueva monarquía, tanto por su mayor 
población como por su dinamismo económico. Además, sus instituciones eran más sencillas de 
controlar por parte de los reyes, mientras que en Aragón el poder real estaba más limitado. Así 
pues, la supremacía castellana acabó favoreciendo la difusión de sus costumbres, leyes lengua por el resto de los territorios (castellanización del Estado con la promoción política de 
las élites castellanas).
La política de los Reyes Católicos se orientó a crear una monarquía autoritaria y fuerte 
frente a los otros grandes poderes: la nobleza, la Iglesia y las ciudades. Para ello tomaron 
diversas medidas:


Creación de la Santa Hermandad, que actuó en Castilla para mantener el orden en los 
caminos.
 Sometimiento del poder de la Iglesia. Los Reyes Católicos consiguieron del papado que 
la Inquisición española dependiera de la monarquía y no de Roma y controlaron el 
nombramiento de obispos (regalías). Además, pretendieron mejorar ciertos aspectos 
de la vida eclesial: corregir la desviación de la vida de los eclesiásticos y mejorar su 
formación (reforma del cardenal Cisneros).
 Consecución del uniformismo religioso. Ambos reyes pretendieron que todos sus 
súbditos practicasen la misma religión, y para ello se creó el Consejo de la Suprema 
Inquisición, única institución que tenía jurisdicción tanto en Castilla como en Aragón. 
Todo ello se concretó en la expulsión de una parte de los judíos en 1492 (sefardíes) y 
en la conversión de otros. Por otra parte se produjo la persecución de los mudéjares 
tras una rebelión musulmana (bautismo forzoso y posterior expulsión de Castilla y 
Aragón).
 Se reorganizó el Consejo Real de Castilla que se constituyó en el principal órgano de 
gobierno. Estaba compuesto por funcionarios con formación jurídica con lo que la 
aristocracia perdíó influencia. Existían también otros consejos: de Aragón, de Navarra, 
de Indias, de la Inquisición, etc. (régimen polisinodial).
 Se crearon cargos de confianza de los reyes como los secretarios reales, los 
corregidores (para gobernar las ciudades) y los virreyes (representantes de los reyes 
en los territorios en los que estos no se hallaban presentes, como Navarra, Valencia, 
etc.).
 Se redujo el papel de las Cortes de Castilla. Su importancia política fue decayendo, ya 
que algunas de sus funciones fueron asumidas por los consejos.
 Se reorganizó el sistema judicial con diversas instancias: los corregidores a nivel local, 
las Chancillerías o Audiencias a nivel regional y el Consejo Real de Castilla (tribunal 
supremo).
 


En la Corona de Aragón las reformas tuvieron menos importancia. Destacaron la 
introducción de la figura del virrey y del sistema de insaculación para elegir los cargos 
municipales. La introducción de la Inquisición reforzó el poder real.

EPÍGRAFE 7. EL Siglo XVI: LA ESPAÑA DE Carlos I Y Felipe II
Carlos I (1518-1556).
La herencia de los Reyes Católicos pasó a su nieto Carlos de Austria (Castilla, Canarias, plazas 
africanas, América, Aragón, Cerdeña, Nápoles y Sicilia). A ello se sumó la herencia de su padre (Países 
Bajos, Luxemburgo, Franco Condado, casa de Austria y derechos al trono del Sacro Imperio), con lo que 
Carlos se convirtió en el monarca más poderoso de Europa. En Castilla se confiaba en que el nuevo rey 
se centrara en los asuntos castellanos. Sin embargo, el joven monarca, rodeado de consejeros flamencos 
y desconociendo la lengua de sus vasallos castellanos, marginó a la nobleza de los altos cargos e hirió los 
sentimientos nacionales de las ciudades castellanas al supeditar sus intereses a sus ambiciones 
imperiales.
Carlos I, ante la posibilidad de ser elegido emperador de Alemania forzó a las Cortes a aprobar 
impuestos extraordinarios. Las ciudades castellanas estallaron en una revuelta antiautoritaria y 
nacionalista en defensa de las Cortes (Comunidades de Castilla) que fue aplastada en 1521 en Villalar 
cuando la alta nobleza, que en principio se había mantenido expectante, decidíó intervenir a favor del 
emperador porque la revolución política amenazaba sus privilegios señoriales. A partir de entonces, 
Carlos prestó más atención a los asuntos castellanos y Castilla se convirtió en el principal bastión del 
Imperio (proporciónó la mayoría de los recursos materiales y humanos). Por las mismas fechas (1519-
1523), tuvo lugar en Valencia un movimiento antinobiliario, las Germánías.La conquista y la colonización de América proporcionaron enormes recursos al emperador. Bajo 
su reinado se incorporaron las áreas más prosperas del continente: el Imperio azteca (Hernán Cortés) y 
el Imperio inca (Francisco Pizarro).


 La plata y el oro de sus tesoros inundaron Castilla a través del puerto 
de Sevilla. Sin embargo, gran parte de esos metales fue a parar a banqueros genoveses, alemanes y 
flamencos. Carlos I concibió una “concordia universal” de todos los soberanos europeos bajo la supremacía 
del emperador y la asistencia del Pontificado para hacer frente al expansionismo turco. Pero esta idea 
encontró fuertes resistencias. El problema que más recursos absorbíó fue el intento de sofocar la 
rebelión de sus súbditos alemanes protestantes. Carlos I intentó imponer el catolicismo a los nobles 
alemanes que habían abrazado las tesis luteranas. El emperador consiguió importantes victorias como la 
de Mülhberg frente a la Liga de Smalkalda, pero no logró la reunificación religiosa, ni siquiera por la vía 
diplomática de la discusión teológica (Concilio de Trento). Francia opuso una tenaz resistencia a los 
designios imperiales. Carlos I reinició la disputa con Francia por el Ducado de Milán. La victoria de Pavía 
(1525) y el subsiguiente Tratado de Madrid nos aseguraron la posesión de este estratégico enclave. El 
resto del reinado fue una sucesión de guerras y treguas con Francia. Por su parte, los pontífices no 
aceptaron la prepotente presencia española en Italia. Algunos de ellos, como Clemente VII, llegaron a 
aliarse con Francia frente al emperador. Las tropas imperiales llegaron hasta Roma sometíéndola a un 
largo pillaje (Saco de Roma, 1527)

Felipe II (1556-1598).
Al considerar el problema alemán como un lastre demasiado pesado para el resto de la 
monarquía, Carlos I desgajó la herencia austroalemana del resto del Imperio. La monarquía de 
Felipe tuvo un carácter eminentemente hispánico. De hecho, nombró Madrid como la capital 
administrativa. Los grandes objetivos de su política fueron la defensa del catolicismo y el 
mantenimiento de la hegemonía dinástica en Europa. Para gobernar su enorme Imperio sevalió de una compleja administración y de un poderoso ejército permanente. El gobierno lo 
ejercía el rey apoyado en lo que se ha denominado el sistema polisinodial o de consejos. ⁶ 


Felipe II acentuó los rasgos centralistas y autoritarios de la monarquía y forzó al 
máximo la actividad de la Inquisición. Ello desencadenó la violenta reacción de algunos de sus 
súbditos. En 1568 se produjo la sublevación de los moriscos en las Alpujarras, agobiados por la 
presión inquisitorial. La crisis foral aragonesa (1591) se produjo cuando su secretario personal, 
Antonio Pérez, se refugió en Aragón y, amparándose en sus fueros, fue defendido por el 
Justicia Mayor del reino y consiguió huir, ante lo cual Felipe II optó por ejecutar a la máxima 
dignidad del reino de Aragón, aunque no modificó los derechos forales aragoneses. En el 
interior, otros graves problemas fueron el bandolerismo, muy activo en Cataluña, y los 
recurrentes problemas de la Hacienda (bancarrota de 1557).
La monarquía de Felipe II se encontraba amenazada por nuevos problemas. La 
rebelión de Flandes comenzó cuando el monarca quiso gobernar este territorio de forma 
absolutista (oposición nobiliaria). Además, el calvinismo se había difundido con éxito por las 
provincias del norte y los intentos del rey por contener su expansión mediante el empleo de la 
Inquisición fueron inútiles y provocaron el inicio de la rebelión en 1566. Felipe II envió un 
potente ejército al mando del duque de Alba, pero esta actuación significó el inicio de un feroz 
conflicto armado. Durante la década de 1580 parecía que España iba a conseguir someter a los 
rebeldes gracias a las victorias militares de Alejandro Farnesio, pero no pudo impedir que las 
provincias del norte consiguiesen de facto la independencia (Provincias Unida

La expansión del Imperio otomano continuó por el Mediterráneo al tiempo que 
aumentaban los ataques de piratas berberiscos sobre los barcos y los puertos españoles. Para 
frenar a los turcos se gestó una alianza entre el papado, Venecia y Felipe II (Liga Santa). Se 
reuníó una flota al mando de Juan de Austria, que derrotó a los turcos en la batalla de Lepanto 
(1571) y frenó su avance por el Mediterráneo. .


EPÍGRAFE 4. LOS REINOS CRISTIANAS DE LA RECONQUISTA HASTA EL SIGLO 
XIII. RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN.
ConlamayorpartedelaPenínsulaocupadaporlosmusulmanes,enelnortesefuerongestando losreinos
cristianos. Losreinos cristianosse crearon entre lossiglos VIII y XII y se expandieron entrelossiglosXIIy
XV.Losprimerosreinosquesecrearonfueronelreinoastur-leónésylos condados pirenaicos.
El reino astur-leónés surge tras la victoria de Pelayo (noble visigodo) ante los musulmanes en 
Covadonga (722). A.

Pelayo le suceden losreyes Alfonso I y Alfonso II que crearon el Reino de Asturias.
En elsiglo X,Ordoño traslada la capital delreino de Asturias a León, porlo que el nombre delreino
pasa a llamarse ReinodeLeón.Este reino sedividió encondados. El condado deCastilla,enelsigloX,se
independizadelamanodelnobleFernánGonzálezysefundael ReinodeCastilla.EnelsigloXIlosdos
reinos, el de Castilla y el de León, se unen formando el Reino de Castilla y León. En el siglo XII se
separarán y se volverán a unir en elsiglo XIII. El Reino de Portugal se independizará de Castilla en el
Siglo XII
Los Condados Pirenaicos surgen cuando el emperador Franco Carlomagno funda la Marca 
Hispánica en elsiglo VIII para protegerse de los musulmanes. Esta Marca,situada alsur de los Pirineos,
sedividía enCondados(gobernados por unConde). Enelsiglo XIelCondado deAragón y de Cataluña se
independizan, se unen y forman el Reino de Aragón. El Condado de Pamplona también se
independizará y formará elReinodeNavarra

La fase de expansión de estosreinos cristianosse produce entre lossiglos XII y XV. Cuando Al- Ándalus
estaba bajo los primeros Reinos Taifas(1031-1085)se inicia la primera gran ofensiva cristiana. En este
periodo el rey de Castilla, Alfonso VI, toma la ciudad de Toledo en 1085. Durante elperiodo delos
Almorávides deAl-Ándalus(1085-1145)los cristianossonvencidos por losmusulmanes en la batalla de


Zalaca(1086)iniciándoseunperiododefrenoenlareconquista. Entre 1145 y 1195,mientras Al-Ándalus
está bajo el dominio de los segundos Reinos Taifas, se vuelve a producir un nuevo avance en la
reconquistadelosreinos cristianos,hastaqueenelaño 1195 los almohades vencen a los cristianos en la
batalla de Alarcos (1195). Ante esta situación, los reinos cristianos, menos el reino de León y 
Portugal, se unen para luchar contra los musulmanes, a instancias del Papa Inocencio III. Los
cristianosylosalmohadesseenfrentanen la batalla de Navas de Tolosa (1212). Vencen los cristianos y a
partirde estemomento seinicia elavanceimparabledeloscristianos.ElReinodeCastilla,unidodenuevo
a León, reconquista el valle del Guadiana, el valle del Guadalquivir, Cádiz y Murcia; mientras que el
Reino de Aragón reconquista el Reino deMallorca y elReino de Valencia.

Modelos de repoblación.
a) Siglos VIII-XI: La sociedad de estos primeros núcleos cristianos era rural y atrasada, con algunas
pequeñas ciudades. Eran pueblos montañeses, pastores y poco romanizados. Desde estas zonas
montañosas repoblaron las llanuras. Al principio el proceso fue lento y centrado en la meseta norte
hasta el Duero y el interior de Cataluña. Esta repoblación no consiste sólo en la llegada de nuevos
pobladores, sino en la organización administrativa de estos territorios que lleva a cabo el rey con la
ayuda de los nobles y la Iglesia.


b) SiglosXI-XIII:LossiglosXI-XIIIenlaEuropacristianasondeunagrantransformación:crecela poblacióny
son siglos de desarrollo económico. En España, las conquistas cristianas son las más importantes, con
ciudadesconnumerosapoblaciónjudíaymusulmana,ademásdegranriqueza agrícola de muchas zonas 
reconquistadas (valle del Guadalquivir, huertas valencianas). Los instrumentos empleados en la
colonizaciónfueron:
• Privilegios y fueros:Utilizados para atraer colonos para la repoblaciónde tierras de frontera.
• Capitulaciones: acuerdos o pactos locales con las poblaciones sometidas (musulmanes, judíos y 
mozárabes) por los que se respetaban sus leyes, religión, costumbres y parte de sus 
propiedades.
• Repartimientos: distribución de bienes y tierras en lotes que efectuaba el rey entrelos
conquistadores. Se aplicaron sobre todo en el Siglo XIII.
Las Instituciones de Gobierno de los reinos cristianos eran la monarquía, las Cortes y los 
municipios.
LamonarquíaenelreinodeCastillateníapoderesextensos,mientrasqueenAragónelreytenía su poder
limitado por las Cortes. Las Cortes(institución de los representantes de los tres Estados, nobleza,
clero y tercer Estado) en Castilla tenían carácter consultivo; mientras que en Aragón cada reino
(Aragón, Cataluña y Valencia) tenía las suyas propias; tenían cierto poder legislativo y aprueban los 
impuestos. Los municipios en Castilla estaban controlados por el corregidor, representante del
poder real; mientras que en Aragón estaban controlados por la burguésía.
Porloquerespectaalaeconomía,enCastillaeraeminentementeagraria;laagriculturaera señorial,
es decir la propiedad de la tierra era de los nobles y el clero pero la trabajaban los campesinos. La
ganadería era otra actividad destacada, era una ganadería de trashumancia y estaba controlada


En Aragón la economía era comercial, especialmente con el Mediterráneo (Italia, Norte de África y
Oriente).Laagriculturaeraderegadíodeclaroorigenárabe,especialmenteenelReinode Valencia.
Destacan lasferias comerciales.
La economía, entre los siglos XI y XIII, pasó por una época de expansión, sobre todo debido al 
crecimiento de la población, de las ciudades y de la agricultura que tiene que alimentar a esa 
población que crece y abastecer a las ciudades.
La sociedad de esta época era señorial, con el fortalecimiento de la nobleza frente al poder del rey.Las
relacionessociales eran de fidelidadentre el vasallo y elseñor. Erauna sociedaddividida en estamentos
(nobleza y clero, con privilegios, y el tercer estado o pueblo llano, sin privilegios). En Aragón destaca
sobretodoelgrupodelaburguesíacomercialyartesana,casiinexistenteen Castilla.
Había diferencias sociales por motivos religiosos; los cristianos estaban a la cabeza de esta 
jerarquización, por debajo los moriscos (musulmanes convertidos al cristianismo), los 
mudéjares(musulmanes que mantienen su religión y sus posesiones (hasta el Siglo XVI) que viven en
territorio cristiano)
Y los judíos. Tanto los mudéjares y los judíos se consideraban minorías
religiosas.
A nivel cultural losreinos cristianos, entre lossiglo XI y XIII vivieron una apertura cultural hacia Europa y
Al-Ándalus, en esta apertura jugó un papel importante el Camino de Santiago, por el que entra el arte
ROMánico y, más tarde, el gótico. Durante este periodo se produce un contacto multiétnico entre
cristianos, judíos y musulmanes, que se desarrollará con la creación de las escuelas de traductores, 
especialmente destacada es la Escuela de Traductores de Toledo, impulsada por Alfonso X el Sabio.


El reformismo borbónico.
Durante el Siglo XVIII se sucedieron los reinados de Felipe V (1701-46), Fernando VI (1746-59), 
Carlos III (1759-88) y Carlos IV (1788-1808). Los Borbones consolidaron el absolutismo regio, en el que el 
único depositario de la soberanía por delegación divina era el rey, que acumuló los tres poderes. 
Además, la nueva dinastía impuso un modelo centralista que buscaba la uniformidad institucional a 
través de diversas reformas administrativas.
 Los Consejos fueron marginados a favor de las secretarías de Despacho, al frente de los cuales 
había un secretario nombrado por el rey (antecedentes de los ministerios).
 La aplicación de los Decretos de Nueva Planta (entre 1707 y 1716) supuso la supresión de los 
fueros y las instituciones de los reinos de la Corona de Aragón, que pasaron a ser gobernados 
por leyes castellanas (uniformización jurídica).
 El territorio español fue dividido en capitánías generales, que quedaban en manos de delegados 
del rey: capitanes generales e intendentes
 Control de la Iglesia (regalismo). La monarquía española logró el reconocimiento del derecho a 
designar los cargos eclesiásticos en España. Durante el reinado de Carlos III se produjo otra 
manifestación del choque entre la monarquía y la Iglesia: la expulsión de los jesuitas y la 
confiscación de todos sus bienes.
 Creación de un ejército permanente y profesionalizado.


Economía y sociedad.
Durante el Siglo XVIII la población española aumentó considerablemente (de 7,5 a 10,5 
millones), sobre todo en la periferia peninsular, debido al descenso de la mortalidad catastrófica y al 
aumento de la natalidad. La actividad económica más importante seguía siendo la agricultura, que 
manténía unas estructuras de tipo feudal. No obstante, en este siglo se consiguió un aumento de la 
producción basado en el aumento de la superficie cultivada. Por su parte la industria manufacturera era 
muy escasa, destacando la creación por parte del Estado de las Reales Fábricas. Las actividades 
comerciales crecieron considerablemente gracias a las mejoras en obras públicas, la supresión de ciertas 
aduanas y el desarrollo de medidas que buscaban revitalizar el comercio exterior (compañías 
comerciales). España continuaba inmersa en el modelo social del Antiguo Régimen, caracterizado por la 
existencia de privilegios, la escasa movilidad social y la existencia de tres estamentos (nobleza, clero y 
tercer estado).
La Ilustración fue un movimiento intelectual desarrollado en el Siglo XVIII (“Siglo de las Luces”), 
que realizó una profunda crítica del Antiguo Régimen. Los pensadores ilustrados defendían algunos 
principios: confianza en la razón como método para alcanzar el conocimiento; defensa de la libertad de 
pensamiento y la tolerancia (contra el dogmatismo, la superstición y la intolerancia religiosa); idea de 
progreso como forma para alcanzar la riqueza y la felicidad; y crítica a la organización social vigente 
sustentada en los privilegios de sangre en lugar de basarse en el mérito, al régimen señorial y al poder 
absoluto del monarca. 
Fue bajo el reinado de Carlos III cuando florecíó la más amplia generación ilustrada española, 
que combinaban la actividad intelectual con la política (conde de Aranda, Floridablanca, Campomanes y 
Jovellanos). El pensamiento ilustrado español no tuvo la importancia de otros países y no pudo 
difundirse a través de las universidades, por lo que se crearon las academias y las Sociedades 


Económicas de Amigos del País, nacidas para desarrollar la economía y fomentar la educación técnica. 
Carlos III fue el mejor representante del despotismo ilustrado que concilió el absolutismo monárquico 
con la Ilustración en un intento de mejorar la economía y la organización del Estado. Tras el motín de 
Esquilache, la política reformista adoptó un carácter mucho más moderado y muchas medidas fueron 
rechazadas por la oposición de los privilegiados. Las medidas fueron de muy diversa índole: 
 Religiosas: expulsión de los jesuitas; limitación del poder de la Inquisición.
 Económicas: creación de la Lotería Nacional y del Banco Nacional de San Carlos; liberalización 
del comercio con América; limitación de privilegios de la Mesta, desamortización de bienes 
comunales, colonización de tierras despobladas…
 Militares: creación del servicio militar obligatorio.
 Sociales: dignificación del trabajo industrial y comercial y apoyo al desarrollo educativo y 
científico.

 Las taifas y las invasiones bereberes (1031-1246). Desde principios del Siglo XI la debilidad 
del califato dio lugar a una multitud de pequeños Estados independientes (taifas). Se creó así 
un mapa político fragmentado que reflejaba las profundas divisiones étnicas y políticas de la 
sociedad andalusí. Los reinos cristianos aprovecharon esta situación para exigir a las taifas el 
pago de parias y para potenciar la reconquista de los territorios musulmanes (reconquista de 
Toledo, 1085). En 1086, los almorávides, que eran bereberes del norte de África que 
profesaban los principios más estrictos del Islam, al mando de Yusf ibn Tasufin, cruzaron el 
estrecho de Gibraltar y derrotaron a los castellanos en Sagrajas. Más tarde iniciaron la 
ocupación de diversas taifas. Su dominio se basó en la ocupación militar y en la imposición 
de la ortodoxia religiosa. Pero los avances cristianos y la impopularidad de alguna de las 
medidas adoptadas provocaron la llegada de los segundos reinos de taifas.


 En el Siglo XII, 
algunas de estas nuevas taifas volvieron a pedir ayuda a los almohades en este caso. La 
invasión almohade fue lenta y difícil y solo llegó a controlar la parte sur del antiguo territorio 
de Al-Ándalus. La derrota de las Navas de Tolosa (1212) frente a Alfonso VIII marcó el 
principio de la decadencia almohade. Durante la época de dominio almohade se 
construyeron la Giralda y la Torre del Oro. La fragmentación del poder político permitíó la 
aparición de las terceras taifas que, poco a poco, fueron cayendo en manos cristianas, con la 
sola excepción del reino de Granada

l reino nazarí de Granada (1246-1492). Este reino se mantuvo como la única entidad 
política andalusí en territorio peninsular. En él consolidó su poder la dinastía Nazarí, que 
mantuvo la independencia de Granada gracias a la masiva llegada de andalusíes procedentes 
de otros reinos musulmanes y gracias a una hábil gestión diplomática ante los reinos 
cristianos y ante los Benimerines. Este reino alcanzó su máximo esplendor bajo los reinados 
de Yusuf I y Muhammad V en el Siglo XIV, centuria en la que se construyeron las partes más 
importantes de la Alhambra. A principios del Siglo XV la situación comenzó a cambiar. Los 
problemas sucesorios desestabilizaron el reino y Castilla aprovechó la situación para 
conquistar algunas ciudades. Finalmente, los Reyes Católicos pactaron con Boabdil la 
rendición de Granada (1492