Personajes representativos de la identidad nacional

Neoclasicismo

El Siglo XVIII es en toda Europa el siglo de la Ilustración. Este movimiento nacido en Francia tenía como fin primordial divulgar el saber, fomentando el espíritu crítico y el culto a la razón. Los autores ilustrados pretenden desterrar los prejuicios nacidos de la superstición y de la ignorancia, porque solo así puede progresar el pueblo. En España se le va a dar mucha importancia a la cultura y una prueba de ello es la fundación de instituciones como La Real Academia Española, El Museo del Prado y La Biblioteca Nacional.

Carácterísticas

-Predominio de la razón sobre el sentimiento.

-Finalidad didáctica: se vuelve al principio clásico de “enseñar deleitando”. 

-Se estudia a los clásicos ( griegos y latinos) para determinar las reglas de los géneros literarios. Toda obra literaria está sujeta a normas estrictas.

-El artista debe buscar la claridad, la sencillez y el buen gusto.

-En España los géneros más cultivados son el ensayo y el teatro, porque difunden el ideal ilustrado; y los menos cultivados son la lírica y la narrativa (rechazo de la expresión de los sentimientos y la ficción).

Ensayo Neoclásico

El ensayo es el género que mejor se adapta al propósito ilustrado: la difusión de las ideas en prosa. El desarrollo de la prensa favorece el avance de este subgénero, que se caracteriza por la exposición objetiva o crítica sobre un tema determinado que puede referirse a distintos ámbitos: político, filosófico, social, histórico. El ensayo adopta múltiples formas

Benito Jerónimo Feijoo. Fue un gran divulgador de las ideas de su época y su objetivo era acabar con los errores, prejuicios y supersticiones del pueblo. Sus obras más importantes son el Teatro crítico universal y Cartas eruditas.

Gaspar Melchor de Jovellanos. Participó activamente en la política y llegó a ser ministro de Justicia.Destacó como autor de numerosos textos en prosa donde abordaba los problemas del país y propóníareformas. Destacan Memoria sobre espectáculos v diversiones públicas, Informe sobre la ley agraria oMemoria sobre educación pública. También escribíó una comedia (El delincuente honrado) y poesía.

José Cadalso. Su obra más importante es Cartas marruecas que consiste en noventa cartas que se entrecruzan tres personajes: el español Nuño y los marroquíes Gazel y Ben-Beley. En ellas Cadalso trata temas variados que se agrupan en tres grandes bloques: la historia nacional, la sociedad española del XVIII y la moral del ser humano. Con un estilo claro, el autor muestra una actitud crítica ante los diversos temas que trata. Por su fina ironía, es un claro precedente de Larra.


Teatro

Durante todo el siglo hubo una gran afición al teatro. A principios de siglo, se continúa con las fórmulas del teatro del Siglo XVII. En la segunda mitad de siglo surge una fuerte oposición hacia el teatro Barroco y las obras pasan a tener las siguientes carácterísticas, basadas en el teatro clásico:

-Respeto de la regla de las tres unidades.
-Separación estricta de géneros y de estilo
-Las obras aparecen divididas en tres actos (teatro Barroco).
-La trama ha de ser verosímil.
-Se huye de los excesos de todo tipo. Importancia del decoro.
-Intención didáctica: es el medio ideal para la educación y la propaganda política.
-Utilización de un lenguaje claro y sencillo.

La tragedia imitaba modelos franceses e italianos. El tema fundamental era la lucha por la libertad sobre un fondo histórico en el que los personajes caracterizados por su nobleza y patriotismo salen siempre triunfantes. Fue un teatro para minorías que apenas tuvo éxito entre el gran público. La pieza más famosa fue Raquel de Vicente García de la Huerta.

La comedia mostraba una realidad idealizada con personajes comunes (burgueses y sus criados). Dado su carácter didáctico trata de mostrar la vía de la razón y el buen sentido. El principal autor
fue Leandro Fernández de Moratín, creador de la comedia moderna española. Sus obras recogen la vida social de su tiempo y las preocupaciones de los ciudadanos. Invitaba a la burguésía a ser ella misma (El barón), recomendaba una educación basada en la sinceridad que acabara con las bodas de conveniencia (El viejo y la niña, El sí de las niñas) y criticaba los excesos del teatro popular (La comedia nueva o el café).

El teatro popular tuvo mucho éxito: comedias de magia, de santos, de militares y sentimentales. Se representan también sainetes: piezas breves y humorísticas de carácter costumbrista que tienen como objetivo divertir al público mediante la caricatura y el diálogo ingenioso.

En cuanto a la NARRATIVA, son pocos los autores que destacan, como Torres Villarroel o el Padre Isla. Estos autores utilizaron moldes narrativos con fines diversos, a menudo satíricos.
La poca POESÍA que se cultiva carece de emoción y originalidad. Destacan Meléndez Valdés (Odas anacreónticas) y los fabulistas Tomás de Iriarte y Félix de Samaniego (fin didáctico).