Sociedad ilustrada

15.1.La creación del Estado franquista: Fundamentos ideológicos y apoyos sociales. Evolución política y coyuntura exterior. Del aislamiento al reconocimiento internacional. El exilio.
Con el fin d
la Guerra Civil se establecíó en España un nuevo régimen bsdo en divrsos fndmnts ideolgics, q fueron n la práctica simples adornos: emblemas, canciones, saludos…Las ideas d Franco eran muy simples, drivadas del pnsmiento militar y tradicionalista del Siglo XIX:
unidad del estado, orden y jerarquía, intenso catolicismo y un fuerte rechazo del comunismo y de todo tipo de asociaciones de izquierda. Cnsciente dla imprtncia d crear 1 estdo con unas instituciones e ideología que los respaldase, fue configurando 1 régimn con las siguientes
carácterísticas:• basado en el poder personal del jefe del Estado, Franco, (el caudillo) que asumía la jefatura del Estado, del gobierno, del partido único y del ejército (generalísimo). Responsable únicamente “ante Dios y ante la historia”.• Las libertades públicas y los derechos de asociación y reuníón fueron anulados; se prohibieron  los partidos políticos. Pero las fuerzas que  apoyaron la sublvación qudron intgrads en 1 partido único:Falange Española Tradicionalista y de las JONS (el Movimiento). Franco era el jefe nacional del Movimiento. Hedilla, jefe falangista, no aceptó esta transfrmción y fue encrcldo; tods ls militres y funcionrios qudrn automticmnt incorpords ala Falange. El nuevo régimen adoptó muchos de los símbolos (yugo y flechas, camisa azul, saludo…) y terminología falangista.• Se prohibieron los sindicatos de clase y la huelga. En su lugar, se establecíó un sindicalismo vertical, que agrupaba obligatoriamente a obreros y empresarios, supeditado al Estado.• Se ejercíó un control total de la información, a través de la censura y la propaganda de los principios del Régimen.• Se dio una represión sistemática de los partidarios de la República durante la Guerra Civil x mdio de: la Ley de Responsabilidades Políticas (1939) y la Ley de Rpresión dla Masonería y el Comnismo (1940).• El nvo ordn institucionl s recogíó en divrsas leys orgánics: El Fuero dl Trbjo (1938), el Fuero dlos Españols (1945), la Ley d Cortes… Pra continuar cn el régimen dFranco,se estblecio q mediante la ley de sucesión, aprobada en referéndum (1947), España fuese 1 reino, aunque sin rey efectivo y con un jefe de estado, en calidad de regente vitalicio. Franco no aceptaba a Don Juan de Borbón, heredero de Alfonso XIII, yaq le precia demasiado liberal,y tras dudarlo, pacto con Don Juan (1948) qla sucsión rcaería nsu hijo, el infnte Juan Carlos, q dbería trsldrse a Madrid dnde sria educdo bjo la dirección plítica dl Caudillo.El rgimn s apoyó nel ejrcito y ls frzas d seguridad y sobre todo en la Iglesia. El estado se declaró católico. La Iglesia a cambió de bendecir el rég recibíó una importante ayuda material, al tiempo que adquiría un papel prdominante en la enseñanza y la vida social.Este régimen era, en definitiva, un instrumento de las clases dominantes que habían delegado en Franco el poder a cambio de las seguridades que éste ofrecía. Pero además dla oligarquía económica, el nuevo régimn cntaba cn amplios sctores dlas clases medias, temerosas dla prsión obrra y deseosa d1 gob de orden y autoridad Durnte los 1eros años dsu existncia el rég snfrentó a graves dificultades económicas.La autarquía económica fue el sistema adoptado para reconstruir el país, siguiendo los modelos fascistas que rechazaban la economía capitalista de libre mercado. Todo debía ser producido en el interior del país. Para ello era necesario un rígido intervencionismo estatal: salarios controlados, tipos de cambio fijo, cupos de importación, regulación de la instalación de nuevas industrias, limite a la inversión extranjera, cartillas de racionamiento para los artículos de primera necesidad…La consecuencia fue que España se alejó del crédito internacional,indispensable para el equipamiento industrial, carecíó de materias primas y energía que no se producían en el país; en estas condiciones el crecimiento económico fue nulo durante los años 40 y la escasez de productos agrícolas e industriales perduro hasta los años 50. El hambre y la escasez fueron consideradas una cuestión de patriotismo y lealtad política. Paralelamente, proliferó un mercado negro -el “estraperlo”-, donde se podían conseguir productos a precios exorbitantes. Para muchos fue una forma de supervivencia. Para otros, el origen de fortunas considerables.La II Guerra Mundial estalló en Septiembre de 1939, 5 mses dspués  dla victoria d Franco.El rég mostró su simpatía  xlos países dl Eje, xro sin entrar abiertmnte nla guerra,En Octubre de 1940,  s ntrevistó con Hitler en Hendaya para trtr las condcions d entrada n la guerra. Franco puso cndicions q le parecieron excsivas a Hitler: ayuda militr y económic, recupración d Gibraltar y posesns nel norte de África (a costa de Francia).Cndo Alemania invadíó la URSS en Junio de 1941, Franco envió la División Azul xra luxr nel frnte ruso. En total prticipron 47.000 vluntrios.En oct de 1943, ante la derrota alemana, volvíó ala neutrlidd. Retiró la División Azul y trató dmjorr sus rlciones cn ls países aliads.Pero en 1945-1946 el rég frnquista fue condndo x los vncdors n la II Guerra Mundial. Se dnunció su carácter fascista, el apoyo que había recibido en sus orígenes de Italia y Alemania y su política favorable al Eje. La ONU, pidió la retirada de embajadores. Francia, incluso, cerró la frontera durante dos años.España quedó prácticamente aislada. Franco introdujo cambios en el régimen, tndntes a reducir aspcts fscistas + visibles. Promulgó el Fuero dlos Españoles y un indulto xra los prsos políticos.Pero la salida del aislamiento se debíó más a las nuevas cndicions intrncionles-inicio dla Guerra Fría-q a los cambios suprficials introducids x Franco. Al bloque occidental lidrdo x EEUU le convnia 1 régimn fuertmnte anticmunist,aunqe fuese 1 dictdura.A prtir  d 1949 empezó a mjorar sus relcions con Estados Unidos: negoció empréstitos y en Diciembre de 1950 se nombro 1 mbjdor en Madrid.España fue entrando gradualmente en diversos orgnismos intrncionales: Organización Mundial de la Salud, UNESCO, Organización Mundial del Trabajo. En 1953 se firmarn  acuerds cn EEUU de defensa mutua y asistencia militar,xlos qse instalaban 4 bases militares. España recibía a cmbio ayudas económicas.También  se firmó el nuevo Cncrdato cn el Vaticano. Bsicmnte ratificba ls vntjas dla Iglesia católica nel stado espñol, xro era 1 imprtnte rcnociminto xterior dl rgimn dFranco.El año 1955 mrcba l fin dl aislmnto, cn la ntrda de España en la ONU.Al terminar la Guerra Civil marcharon al exilio más de 35 000 españoles. Su suerte fue distinta; unos quedaron en Francia y colaboraron con la resistencia anti nazi, otros se dirigieron a la URSS y a los países hispanoamericanos, especialmente a Méjico y a Argentina.Se mntuvo 1gob republicano nel exilio, qprsnlidds imprtnts cmo Indalecio Prieto,intntron, acrcminto alos monrquics.Un sctor imprtnte destos se agrupó n torno ala fig de Don Juan de Borbón. Ss cntctos cn ls soc de Indalecio Prieto en el exilio, en 1947, quedron n nada.Frnco ls neutrlizó cn 1 rprsión benvola.Muy diferente fue el trato aplicado a la actividad guerrillera (“los maquis”). En 1944 el Partido Comunista de España organizó la invasión del valle de Arán. Creía que el final de la ocupación alemana de Francia prosguiría cn el derrcminto dl frnquismo, xro ste liquidó la invasión. Los maquis continuaron su lucha en los años siguientes. Su mayor actividad se produjo en 1946 y 1947. Les faltó apoyo dla población y la guardia civil acabó cn ellos en 1949.

De todos los partids dmocrtics nel exilio,l+activo fue el PCE.A med dlos 50 sformaron céluls clndstins nel mndo estudiantil.Los sucsos dfebrro d1956 nla Universidad madrileña contra el Sindicato Español Universitario (SEU) revlarn 1 oposición d carctrísticas nvas. El PCE planteó entoncs su política d “reconciliación nacional” xra sustituir l frnquismo x mdios pacíficos.El final dl aislmnto dl rég frnquist coincidíó cn 1 imprtnte crisis polític. Los incidntes nla Uní ntre studiants antifrnquists y miembros del SEU (sindicato estudiantil falangista), hicieron que los falangistas buscaran un aumento de poder. Loq derivo n1 remodelación del gobierno, en 1957, dl q sliern ls rpresentnts + rdicls dl flngismo. Sin mbrgo,los cmbios +imprtnts se diern n ls ministerios económicos, con la llegada de los llamados tecnócratas, frmdos nlas universides y partidarios dla libralizción dla economía, próximos al Opus Dei y muy influids  ls cmbios que se estaban prod n Europa.

15.2. La consolidación del régimen. Las transformaciones económicas: De la autarquía al desarrollismo. Los cambios sociales. (Hasta el gobierno que se nombra el 29 de Octubre de 1969.)El final del aislminto dl régmn frnquista coincdió cn 1 imprtnt criss polític.Ls incidnts n la Universidd ntre studiants antifrnquists y miembrs del SEU (sindicato estudiantil flngista), hiciern q los flangists buscrn 1aumnto d podr.Esto llevó a 1rmodelación dl gob, en 1957, dl q saliern ls rprsntantes más radicals dl falangism. Sin embargo, los cambios más importantes se dieron en los ministrios ecnómics, cn la llgda dlos tecnócratas, formados en las universidades y partidarios de la liberalización de la economía, próximos al Opus Dei y muy influidos por los cambios que se estaban produciendo en Europa; así ntraron nel gob Mariano Navarro Rubio (Ministro de Finanzas) y Alberto Ullastres (ministro de Comercio).Ya al inicio de la dcada de 1950 era ptnte el fracso dla política autrquica. Aunq s había intntdo dar un giro ala polític económic y se recibían ayudas estdunidnses dsde 1951, los prsupuests sguían siend deficitrios yla blnza cmrcial,tmbién. A prtir de 1955 s prdujron huelgs y prtsts. Ante esta situación Franco aceptó entregar la dirección económica a los tecnócratas. Estos aplicaron el “Plan de Estabilización” de 1959, diseñado según las indicaciones del FMI y del Banco Mundial, que aceptaron financiarlo con créditos. Se trataba de liberalizar la economía permitiendo la importación de capitales y frenar la inflación, estabilizando los precios y salarios. Se devaluó la peseta y se impulsó una tímida reforma fiscal. Durante los primeros meses los resultados fueron bastante negativos: los sueldos bajaron, la productividad de las empresas cayó, el coste de la vida aumento y el número de parados se incrementó. Pero a partir de 1961 se empezaron a notar los efectos positivos del plan de estabilización, año en que se inició una etapa de expansión económica. Esta expansión se baso en el aumento del sector industrial y en la aparición de nuevos recursos económicos: el turismo, las inversiones de capital extranjero y la exportación de mano de obra.

La expansión industrial se basó en los bajos salarios y en las inversiones extranjeras; la tecnología, los bienes de equipo y la energía (sobre todo el petróleo) eran importados masivamente por lo que la economía española pasó a depender por completo del exterior.

El crecimiento de la industria produjo una intensa emigración de mano de obra campesina hacía las grandes ciudades. Otros muchos buscaron trabajo en Europa. El resultado fue la disminución de mano de obra en el campo, lo que produjo a su vez un alza de salarios en el campo e impulsó la mecanización de las tareas agrícolas y a la demanda de bienes industriales por parte del sector agrario. Así la modernización en el campo y el despoblamiento de las zonas rurales fueron fenómenos paralelos.

La balanza de pagos dejó de ser deficitaria, en gran parte por la entrada de de masiva de turistas. A las divisas de los turistas se sumaron las aportaciones de los emigrantes que enviaban buena parte de sus ganancias para el mantenimiento de sus familiares, además la salida de los trabajadores españoles contribuyeron a reducir el índice de paro.

También se pusieron en marcha “los planes de desarrollo” impulsados por el gobierno, fueron tres de duración cuatrienal, entre 1963 y 1975. El estado estimulaba al capital privado a invertir en determinados sectores mediante subvenciones, créditos baratos y facilidades fiscales. El Estado invirtió también en los llamados “polos de desarrollo” en nuevas ciudades industriales: Valladolid, Huelva, Vigo, etc. Se trataba de promocionar la instalación de nuevas industrias y generar así empleo en zonas deprimidas. Pero no se cumplieron los objetivos previstos.

En conjunto el crecimiento económico entre 1961 y 1973 fue elevado y constante, pero hay que señalar que el crecimiento fue posible gracias a la expansión de la economía mundial por ese motivo la crisis de 1973, derivada del alza de los precios del petróleo, detuvo bruscamente el crecimiento español.

Por otro lado los cambios económicos influyeron en la sociedad española que empezó a experimentar cambios significativos.

La sociedad española de los años 40 y 50 estuvo marcada por el atraso y la pobreza, acompañadas por la ruralización del país y de un retroceso técnico, científico y cultural.

Pero el crecimiento económico de los años 60 que provocó la emigración masiva de la población rural y la concentración de la población en las grandes ciudades fueron variando el modo de vida y la mentalidad de los españoles. También contribuyó a esto la apertura al exterior, sobre todo gracias al contacto con los turistas que llegaban masivamente al país. Además se dio un espectacular incremento de la población, el llamado “baby – boom”, impulsado en parte por la política pronatalista del régimen. Este crecimiento obligó a multiplicar el número de escuelas e institutos. Como la Iglesia no podía cubrir las necesidades, la expansión se centró en la enseñanza pública. También se modificó el sistema de prestaciones sociales y sanitarias, su crecimiento recayó sobre las cotizaciones de los trabajadores pero permitíó extender la red de hospitales y cubrir prestaciones por enfermedad, jubilación y desempleo. Aunque tanto el sistema sanitario como las prestaciones resultaban insuficientes.

Otra importante novedad fue el acceso de la mujer al trabajo. La dictadura franquista había supuesto para la mujer la perdida de todos los derechos y avances conseguidos durante la Segunda República. En el régimen franquista la función principal de la mujer era la maternidad y el cuidado de los hijos y la casa, pero el cambio de mentalidad de las clases medias durante los años 60 permitíó el acceso de la mujer al trabajo y a las universidades.

La clase media aumentó en esta década numéricamente y era la que tenía una mentalidad más abierta y dinámica. Además pudo acceder a los bienes de consumo: contra los valores cristianos del régimen.

Aunque no todos los españoles accedieron a los bienes de consumo, el elevado crecimiento electrodomésticos, el automóvil y las vacaciones empezaron a estar al alcance de más personas; En 1958 la televisión estatal comenzó sus emisiones. En 1969 dos terceras partes de los hogares contaban con un receptor. La televisión afectó el modo de vida y el comportamiento social, pese a que la censura excluía todo aquello que pudiera atentar urbano hizo que se construyeran en los suburbios barrios enteros sin infraestructuras, ni equipamientos sociales y urbanos.

En definitiva la estructura social española durante los años 60 presenta un predominio de la clase obrera que tiende a especializarse y acceder a la propiedad; una clase media en ascenso y una clase dominante más reducida en número pero que acoge la llegada de una élite ligada a la banca y a la entrada de altos funcionarios y ejecutivos.

A finales de la década de los 60, mientras la clase dirigente, ultracatólica y conservadora seguía defendiendo los valores del franquismo, el resto del país y sobre todo las generaciones más jóvenes, evolucionaba a posiciones muy distintas. Síntomas de ello eran la progresiva relajación de la asistencia a actos religiosos, la introducción de nuevos hábitos de relación social y sexual, o la aceptación de las modas hábitos y movimientos culturales que llegaban de fuera.

Sin embargo estos cambios económicos y sociales no supusieron una apertura política. Esto hizo que se abrieran una serie de frentes en contra del férreo control político y la restricción de las libertades.

La Iglesia inició un proceso de distanciamiento. Algunos miembros de la jerarquía eclesiástica comenzaron a denunciar la situación de los trabajadores. El ascenso al papado de Juan XXIII y la renovación de la Iglesia a partir del Concilio Vaticano II agudizaron las tensiones.

Comenzaron, también a resurgir las tensiones nacionalistas. En 1959 un grupo de miembros del PNV fundo ETA (Euskadi Ta Askatasuna, Patria y libertad) que optó por la lucha armada para lograr la liberación nacional vasca.

Y desde 1961 se sucedieron huelgas concentradas sobre todo en el sector industrial, si al principio se debían a demandas salariales y laborales, poco a poco fueron denunciando la falta de libertades sindicales y políticas.

En 1962, después de que España pidiera entablar negociaciones de adhesión a la CEE, un centenar de españoles aprobó en Múnich una declaración recomendando la no admisión de España si no se restauraban las libertades. El régimen respondíó con dureza, calificó el incidente como “el contubernio de Múnich” y multiplicó las detenciones de dirigentes de la oposición. El año siguiente se detuvo en Madrid al dirigente comunista Juliá Grimau, que fue torturado y ejecutado en 1963 en medio de un gran escándalo internacional. La mala imagen del régimen le obligó a demostrar un talante más aperturista. Entraron en el gobierno nuevos ministros como Manuel Fraga, Laureano López Rodó o Gregorio López Bravo que aprobaron varias leyes de modernización, como la ley de prensa de 1966, aunque en la práctica la censura siguió funcionando. En 1966 un referéndum nacional aprobó la ley orgánica del Estado y en 1969 el príncipe Juan Carlos de Borbón es nombrado sucesor de Franco a título de rey.

Pero estos cambios no pudieron evitar la creciente oposición en fábricas y universidades. En 1968 se cerró la Facultad de Ciencias Políticas de Madrid y al año siguiente la Universidad de Barcelona. La década terminó con el proceso de Burgos. El envejecimiento de Franco, las protestas y la presión internacional iniciaron el desgaste del régimen.

15.3. Elementos de cambio en la etapa final del franquismo. La oposición al régimen. Evolución de las mentalidades. La cultura. (Hasta el 20 de Noviembre de 1975 (muerte de Franco).)

A partir de 1969 entramos en los últimos años del Franquismo, que muchos historiadores han denominado La Agonía del Franquismo.

En 1973 Carrero Blanco era designado Presidente del Gobierno (Franco conservaba la Jefatura del Estado). En ese momento dentro del régimen eran ya evidentes dos tendencias: los aperturistas, que querían una apertura política desde arriba hacia posiciones más democráticas que permitiera la incorporación a Europa (Fraga, Areiza o Piío Cabanillas), y los inmovilistas (sector del búnker) que rechazaban cualquier reforma de las instituciones (Girón, Solis, Blas Piñar).

En Diciembre de 1970 se inicia el “proceso de Burgos”, contra 16 miembros de ETa, seis de los cuales son condenados a muerte. Las protestas, la presión internacional y el secuestro de ETA del cónsul alemán, hicieron claudicar a Franco, que conmutó las penas de muerte por cadena perpetua.

A partir de ese año los gobiernos son cada vez más débiles. Estallan algunos escándalos como el asunto MATESA, un caso de subvenciones a la exportación concedidas a una empresa fraudulenta que salpicó a varios ministros.

Por otro lado, la oposición universitaria y obrera desborda al régimen que responde con represión, detenciones, interrogatorios y torturas por parte de la “Brigada social”.

En 1973 aparece una nueva organización armada: “Frente Revolucionario Antifascista y Patriota” (el FRAP), que realiza su primer atentado en Madrid.

Entonces, Franco, separa por primera vez la jefatura del Estado y la de Gobierno. Nombra presidente del Gobierno a Carrero Blanco, que forma un gabinete con miembros del Opus y franquistas puros, entre ellos Carlos Arias Navarro, nuevo ministro de gobernación. Se trataba de acabar con la protesta en las calles y preparar el relevo en la jefatura de Estado. Pero el nuevo gobierno no tiene tiempo de actuar. El 20 de Diciembre de 1973 Carrero Blanco moría víctima de un atentado de ETA. Fue un golpe muy duro para Franco y para el régimen.

El asesinato de Carrero disparó la lucha entre los sectores del régimen por la sucesión. El nombramiento de Arias Navarro por Franco, del sector inmovilista, hizo temer un endurecimiento del régimen. Sin embargo, Arias se mostró partidario de ciertas reformas, nombrando a algunos aperturistas como Pio Cabanillas que liberalizó la prensa pero los hombres del búnker consiguieron acabar con los aperturistas del gobierno (Franco cesa a Pío Cabanillas y los demás dimiten). Sin los aperturistas Arias quedo prisionero del Búnker.

Esta evolución política dio más fuerza a los partidos de la oposición que veían próximo el fin del franquismo y querían ser tenidos en cuenta en el futuro. Todos los partidos de la oposición (desde la democracia cristiana, hasta los socialistas, los comunistas y la izquierda no revolucionaria) formaron un frente común en demanda de una democracia con un gobierno provisional que convocara una Asamblea Constituyente.

Incluso una parte de la jerarquía eclesiástica se fue distanciando del régimen. La amenaza de expulsión por parte del gobierno del obispo de Bilbao, provoca la amenaza del Vaticano de excomulgar a Franco. Aunque el gobierno cede, la ruptura con la Iglesia era ya completa.

En Julio de 1974 Franco es hospitalizado y durante unos días cede sus poderes al príncipe Juan Carlos. Se recupera, pero su declive físico es evidente.

En 1975 los acontecimientos se precipitan. Varios miembros de ETA y del FRAP son juzgados y doce condenados a muerte. Aunque se dieron manifestaciones en todas las capitales de Europa, cinco de los condenados son ejecutados. En medio de la oleada de protestas internacionales, estalla el conflicto del Sáhara. Hassan II amenaza con una invasión popular del territorio español en el Sáhara, si España no se lo cede. Es la llamada Marcha verde que pone en tensión al gobierno que capitula y entrega el Sáhara español a Marruecos y Mauritania, violando el mandato de la ONU que había encargado a España la tutela del territorio hasta su independencia.

En 1975 la situación de Arias Navarro era muy complicada: abandonado por los aperturistas, con una oposición y un terrorismo cada día más organizado y activo, y con una extrema derecha que adoptaba posiciones cada vez más exaltadas. Por otro lado la depresión económica amenazaba el desarrollismo que había mantenido a flote el régimen y conseguido la adhesión de las clases medias. El 20 de Noviembre de 1975 moría Franco y Juan Carlos asumía la Jefatura del Estado. Contra todo pronóstico, el propio rey inicio el proceso de la transición democrática, de forma legal y pacífica, desde las mismas instituciones del franquismo.

A medida que cambian las condiciones económicas y políticas la sociedad española de también sufríó una profunda transformación: aunque oficialmente seguían en vigor los mismos valores tradicionales pero la mentalidad española estaba cambiando, lo que dio lugar a muchas contradicciones que se mostraron con toda su fuerza en los años 70.

El principal apoyo del régimen provénía de la clase dirigente, es decir la aristocracia, los terratenientes, los grandes empresarios y las altas jerarquías del clero y del ejército, a los que se unieron las élites falangistas primero y los tecnócratas después. Pero las clases medias continuaron creciendo gracias a la emigración y el desarrollo del sector servicios. Esta clase media tenía una mentalidad mucho más abierta y dinámica. A pesar del aumento de la conflictividad laboral el talante reformista del movimiento obrero hizo que la clase media dejara de ver al proletariado como un enemigo.

La clase obrera urbana se convirtió en la más numerosa de la sociedad. Pero ya no era la misma que antes de la guerra. Casi la mitad de ellos trabajaban en los servicios y estaban más o menos cualificados, y aunque vivía en peores condiciones que los obreros europeos habían perdido la conciencia de clase y buscaban ascender socialmente dentro del régimen. En los años 60, el sindicato CCOO, controlado por el PC, iniciará una tímida organización sindical infiltrándose en las fábricas que fue perseguida por el Régimen. Pero esto no detuvo la politización de la clase obrera, que continuó bajo dirección del partido comunista aunque la mayoría de los obreros vivían al margen de la política y solo los más jóvenes, que no habían vivido la represión de la posguerra, militaron en partidos de la oposición.

Por lo que respecta a la situación en el campo, la conflictividad fue desapareciendo a medida que la emigración se generalizaba.

Otra cuestión fue la protesta estudiantil. Era un movimiento fundamentalmente burgués y no específicamente político. Para la mayoría de los estudiantes tenía más interés el ataque a los valores morales de la sociedad franquista que el cambio político. Eran jóvenes que empezaron a adoptar los nuevos gustos de los jóvenes europeos y norteamericanos en la forma de vestir y comportarse, en la música, el cine o la cultura, y que pronto adquirieron los valores que llevaban parejos como el rechazo del catolicismo, el pacifismo, la defensa del nuevo papel de la mujer en la sociedad, etc. La represión politizo el movimiento, sobre todo cuando los comunistas practicaron una política de infiltración en la universidad similar a la que habían llevado en las fábricas, liderando el movimiento.

Pero aunque podría parecer que en los primeros años 70 la mayoría de la sociedad española se sentía satisfecha con la situación política o por lo menos indiferente en las primeras elecciones de 1977 se rechazó masivamente el régimen franquista.

Pero, además, la etapa final del franquismo se caracterizó por la ruptura total entre el mundo de la cultura y los valores propuestos por el régimen.

Al terminar la guerra se había establecido por el bando vencedor un dominio absoluto sobre la vida cultural española. El sistema educativo quedo inmerso en un ambiente de censura y adoctrinamiento donde el “caudillo”, la raza, el pasado imperial eran exaltados. Pero además artistas, filósofos, científicos, historiadores habían marchado al exilio, aunque muchos de ellos siguieron aportando desde fuera de España una obra de gran calidad. (Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel en 1956, Alberti, Cernuda, María Zambrano, Américo Castro, Claudio Sánchez Albornoz…). Especial importancia tuvieron aquellos que regresaron del exilio como Ortega y Gasset.

Frente a la pobreza cultural el franquismo propició una cultura de masas: el cine, censurado, la literatura popular de novelas rosas y de aventuras, los toros y el fútbol.

Sin embargo desde los años 50 aparecíó tímidamente una cultura no oficial de la mano de intelectuales de prestigio como Luis Rosales, Torrente Ballester o Laín Entralgo; esta cultura no oficial se fue desarrollando e hizo surgir manifestaciones artísticas y literarias al margen de las corrientes establecidas, de la misma manera en el cine aparecen directores que realizarán un cine crítico de gran calidad. (García Berlanga, Carlos Saura…).

La ley de prensa de 1966 permitíó la aparición de nuevas revistas, diarios y editoriales que manifestaron una tímida crítica contra el régimen. Salieron a la luz obras de autores hasta entonces silenciados, incluidos los exiliados.

El control sobre la enseñanza se fue diluyendo, así como el control de la iglesia sobre esta, la Ley General de educación dio paso a la coeducación en la escuela pública, el número de alumnas que estudiaban bachillerato aumentó hasta el 45% del total.

En definitiva, en los últimos años del régimen una nueva cultura alternativa manifestaba su oposición, no sólo en su crítica al franquismo sino en actitudes y propuestas estéticas que buscaban un clima de libertad que el régimen les negaba. El campo de la cultura fue uno de los terrenos donde el franquismo cosechó un mayor fracaso.