Sociedad ilustrada


5.1 La Guerra de Independencia:
no fue solamente un conflicto contra la ocupación francesa sino que tuvo  un gran componente de guerra civil que enfrentó a los afrancesados y patriotas.El primer grupo apoyó a José Bonaparte Oporto y se dividían en oportunistas, nobleza y clero  que querían mantener el orden establecido hasta ahora,  ilustrados y los ilustrados  intelectuales dependencia intermedia que veían en Bonaparte una anhelada modernización. El otro grupo recibíó el nombre de patriotas y defendían los derechos legítimos Fernando VII. A su vez  dividieron liberales que aspira a transformar el Antiguo Régimen qué se hace con el control de la Junta Suprema y años más tarde redactarán la constitución del 12, y los absolutistas dependían el Antiguo Régimen y no quería perder su privilegio. Este fue el primer ejemplo de guerra nacional cuyo protagonista es una nacíón en armas, es decir, el pueblo entero participa en la lucha utilizando estrategias como las guerrillas (que son ataques por sorpresa) y los sitios que son la resistencia urbana que libran las ciudades usando el hambre y los bombardeos. En el desarrollo de la guerra se distinguen tres etapas:  la primera de Mayo a Noviembre de 1808 en la cual los levantamientos se extienden por España, se derrota a los franceses en Bailén y la Junta Suprema Central se refugia en Andalucía y comienza a gobernar aprovechando el vacío de poder; la segunda de 1808-1812 pero los franceses tenían el control total gracias a las acciones de los grupos guerrilleros y la intervención de Inglaterra que desembarcó un ejército en Portugal la última etapa de 1812-1814 que Napoleón es derrotado en Arapiles y saca a soldados España para luchar en Rusia. En 1813 firma el tratado de Valencay en el que reconoce que Fernando VII  cómo reír y comienza a sacar sus tropas de España. Cabe destacar que este conflicto tuvo un alto nivel de violencia y supuso la destrucción del tejido económico, el caos administrativo, la independencia de los colonias y la desaparición de estructuras sociales y políticas del Antiguo Régimen.


5.2 Las Cortes de Cádiz: Constitución 1812

Con el inicio de la Guerra de Independencia en España, comienza un proceso cuyo objetivo es hacer desaparecer los elementos del Antiguo Régimen empleando las ideas ilustradas. Este movimiento se conoce como revolución liberal burguesa y surgíó tras los levantamientos del 2 de Mayo de 1808, frente a las autoridades españolas acusadas de colaborar con los franceses. El gobierno fue destituido y se crearon juntas locales, integradas por las élites de cada ciudad, dónde la ideología liberal comenzó a tener cierto peso. Estos organismos se agruparon en Juntas Provinciales y más tarde se formó la Junta Suprema Central, asentada en Sevilla, que tomó el mando de la guerra contra los franceses y la labor de gobierno aprovechando el vacío de poder. La creación de un poder nuevo al margen de las autoridades del Antiguo Régimen constituye una verdadera revolución. Surgíó la necesidad de convocar las Cortes una vieja asamblea estamental que no se reunía desde 1789 ya que parecían legitimadas para adoptar las posibles reformas que hubiera que emprender para modernizar el país. Tras estos acontecimientos,se abre el debate entre absolutistas que están integrados por la nobleza y el clero que defendían el derecho de Fernando VII  y unas cortes tradicionales, por otro lado tenemos los liberales que están compuestos de unas Cortes que representarán a la nacíón. Estás ideas liberales se desarrollaron en España gracias a la presencia de José I, monarca francés que comenzó paralelamente su reforma del Antiguo Régimen con la carta otorgada conocida como el estatuto de Bayona. Las diferencias entre los dos grupos se hacen mayores y en 1810 los absolutistas consiguen que la Junta Central se disuelva y actúe como una regencia en el nombre de Fernando VII. Antes de esto, se convocan las Cortes de Cádiz con una concepción liberal. Frente a las viejas Cortes, las de Cádiz representan a toda la nacíón aunque con ausencia del campesinado y sobredimensión de otros grupos y a cada diputado le correspondía un voto. Sus miembros fueron elegidos mediante un sufragio universal indirecto donde votaban los varones mayores de 25 y con domicilio fijo, también se consideró a los españoles de América como una parte más de la patria. Las casas representatividad nombrada anteriormente permitíó a las liberales dominar las cortes e incidencias la revolución burguesa. Mediante una serie de decretos inician el desmantelamiento del Antiguo Régimen declarando la soberanía nacional y estableciendo la libertad económica qué es la evolución de señoríos jurisdiccionales, la supresión del mayorazgo e implantación de la libertad de industria, y el comercio desapareciendo los gremios y monopolios;  también la igualdad jurídica donde desaparecen privilegios estamentales y territoriales y se establece un nuevo modelo fiscal en el que todos pagan en función de riqueza y por último las libertades políticas  donde se elimina la Inquisición y comienza la libertad de imprenta.


5.2 Las Cortes inician la elaboración de una constitución que recoja las bases del nuevo sistema y será promulgada el 19 de Marzo de 1812. De esta forma se considerará la primera Constitución genuinamente española y será vulgarmente conocida como La Pepa. Este texto contará con elementos muy avanzados con medidas arcaicas que se tuvieron que incluir para que  fuera aceptada por los absolutistas. Por ejemplo establecíó la soberanía nacional los derechos y libertades individuales; y contemplaba la justicia como un poder independiente en contraste con la oficialidad de la religión católica; y la sesíón al rey del Poder Ejecutivo y del derecho a veto, al mismo tiempo que compartía con las Cortes el poder legislativo. En el año 1813 tras la firma del Tratado de Valencia las tropas francesas abandonan la península y Fernando séptimo vuelve a España como rey. Aclamado por la feria popular y unido a su perfil conservador es capaz de eludir la jura de la Constitución que habría reducido su poder. 


5.3 Reinado FVII: liberalismo vs absolutismos. Principio de independencia colonial

En 1814 tras la derrota en los franceses en la Guerra de Independencia una coalición  Europea derrota a Napoleón y se reúne en el Congreso de Viena con el fin de restaurar a los reyes y dinastías legítimas, los regíMenes absolutistas y crear la Santa Alianza, un organismo encargado de reunirse anualmente en congresos para vigilar y prevenir el estallido de nuevos brotes revolucionarios. La idea ver restaurar el viejo orden  derribado por la revolución liberal se conoce como restauración y en España, fue Fernando VII quién tuvo que lidiar con ella y con elementos ilustrados como la Constitución de 1812 tras su regreso en 1814. El nuevo rey declara nula la Constitución y todas las leyes elaboradas por las Cortes de Cádiz refugiándose en la euforia popular y el manifiesto de los persas. Inició una dura represión contra los liberales basada en ejecuciones por lo que los creadores de la Pepa comenzaron a formar sociedades secretas como los masones o a exiliarse a Inglaterra. Los escasos apoyos sociales con que cuenta los liberales hacen que recurren a los pronunciamientos militares sin éxito entre los años 1814 y 1820 recibiendo esta época el nombre de  sexenio absolutista.
Sin embargo en Enero de 1820 el coronel riego se pronuncia al mando de las tropas que iban a embarcar en Cádiz para sofocar la independencia de las colonias. Su golpe tiene éxito y se extiende a otras guarniciones haciendo que Fernando séptimo se convierta en un rey constitucional. De esta forma se inició en España el segundo intento de revolución liberal eligiendo unas nuevas Cortes y profundizando una legislación anticlerical dónde desamortizaron las tierras y expulsaron a los jesuitas.  Paralelamente entre los liberales se distinguen dos tendencias: los doceañistas qué son los partícipes en la elaboración de la Constitución y más moderados;  y los veinteañistas conocidos así por su participación durante el Trienio Liberal y más progresista. Los absolutistas conocidos como realistas desarrollar una fuerte oposición valíéndose del derecho al veto del rey establecido en la Constitución del 12 y que se incrementó a partir de 1822 con un carácter más violento con la sublevación de la guardia real y la formación de la regencia de la Seo de Urgel. Finalmente la intervención extranjera de la Santa Alianza en el Congreso de Verona consigue acabar con la revolución española gracias a la  invasión del ejército de los mil  Hijos de San Luis en 1823. En Septiembre el Gobierno y las Cortes refugiadas en Cádiz  con el rey cómo se rinden y Fernando VII restaurar el absolutismo acabando con el Trienio Liberal.


5.3 R de Fernando VII y proceso de independencia


Comienza así la llamada Década Ominosa
1823-33 que se divide en dos periodos: de 1823 a 1826 dónde Fernando nueva y feroz represión contra los liberales e intenta restaurar la Inquisición;  y de 1826 a 1833 dónde Fernando aplica una política más moderada con una serie de reformas administrativas que recuerdan al despotismo ilustrado debido a la crisis económica y la deuda contraída con Gran Bretaña y la presión internacional que considera contraproducente el absolutismo del monarca. Está política provocó la oposición de los liberales que son objetos de la represión y de los Apostólicos que consideran las reformas como claudicaciones ante los liberales. La preocupación causada por el evento cimiento del Rey hay que su cuarta mujer embarazada de una niña y por ese motivo derrocó la Ley Sálica publicando la Pragmática Sanción a pesar del enfado de los carlistas.  En 1810 se inicia la emancipación de las colonias americanas aprovechando el caos español debido al descontento criollo por la falta de poder político, el aumento de la presión fiscal, el monopolio comercial y la existencia de dos modelos liberales a los que imitar Revolución francesa e independencia de Estados Unidos.  A esto se le sumó la pérdida de la flota en Trafalgar y la invasión francesa que desencadena la formación de juntas que destituyen los antiguos gobiernos y que aunque en primer momento son leales al Rey pronto comienzan a formar congresos proclamando su independencia y elaborando constituciones. Se inician así guerras contra los españoles y de carácter civil ya que los querían mantener su predominio sobre los indígenas. De 1814 a 1816 Fernando VII envía un ejército que  recupera el control salvo en Argentina y en 1816 comienza de nuevo campañas militares apoyadas por Estados Unidos como Simón Bolívar en la batalla de Boyacá que consigue  liberar Nueva Granada. El Imperio colonial se redujo a Cuba Puerto Rico y Filipinas convirtiendo a España en una potencia de segundo orden y ocasionando una gran crisis al país. 


6.1 REINADO Isabel II. I Guerra Carlista. Evolu política. Estatuto real y Constituciones

Durante el reinado de Isabel II se produjo el tránsito definitivo del Antiguo Régimen al régimen liberal: configura una monarquía constitucional, se sentaron las bases de una economía capitalista y desaparecíó la vieja sociedad estamental que fue sustituida por una sociedad de clases creándose un compromiso entre la vieja nobleza y la nueva burguésía liberal. El reinado de Isabel II puede dividirse en dos etapas en función de la mayoría de edad de la reina. Entre 1833-1843 se suceden las regencias y es en la primera de ellas con su madre María Cristina de Nápoles como regente  cuando se desarrolla la Primera Guerra Carlista. Este conflicto donde se enfrentaron Carlos María Isidro hermano de Fernando séptimo y los partidarios de su sobrina Isabel que tiene su origen en la oposición de los carlistas ante la Pragmática Sanción publicada por Fernando séptimo para abolir la Ley Sálica. A esta crisis sucesoria se suma su ideología opuesta al liberalismo isabelino la cual defendía las viejas tradiciones del Antiguo Régimen el absolutismo monárquico el catolicismo los fueros vascos y navarros y el mundo rural. La fuerza del carlismo se explica por su posición entre los pequeños campesinos la baja nobleza y el bajo clero regular en la mitad norte peninsular en especial en Cataluña el País Vasco  y Navarra. A la muerte de Fernando séptimo se producen los primeros levantamientos de campesinos contr Isabel II, que proclama a Carlos Quinto como rey y se hicieron con el poder en las zonas rurales con una guerra de guerrillas dirigida por generales como Cabrera y Maroto. El momento álgido de la guerra se produjo en 1800 31 con la expedición real, la cual llegó a las puertas de Madrid. Tras varios años no es que ni carlistas e isabelinos consiguieron modificar el rumbo de la guerra, en 1839 se firmó el Convenio de Vergara por el que los isabelinos se comprometían a reconocer los grados militares carlistas y respetar los fueros. El carlismo fue decisivo en España ya que condiciona en buena manera la historia del Siglo XIX provocando un déficit del Hacienda causado por la guerra una bárbara imagen y un atrasado del país,  por tanto  sentando los tres pilares fundamentales en los que se basó el reinado de Isabel II que fueron su carácter monárquico claramente moderado su apoyo a los partidos liberales y el gran intervencionismo militar de los  espadones en la vida política del país mediante pronunciamientos, lo que les convirtió en los protagonistas del cambio político. Tras la subida al trono de Isabel II en 1833 reproduce el regreso de muchos liberales exiliados, los cuales perfilan dos modelos políticos con dos puntos de vista diferentes acerca de cómo tiene que ser el Estado liberal. Estos modelos sirven para crear los primeros partidos políticos: el moderado y el progresista. Ambos tenían como objetivo derribar el Antiguo Régimen implantando la soberanía nacional mediante la promulgación de textos constitucionales, sin embargo los moderados se basaron en el liberalismo doctrinario que pretendían eliminar de forma gradual el Antiguo Régimen mediante una alianza entre las altas clases sociales y querían amplios poderes para el monarca recortando los derechos y libertades.


6.1 CONSTITUCIONES


En cambio el Partido Progresista se basa en el liberalismo popular quiso recortar el poder del rey ampliar el sufragio y los derechos y libertades incluso en materia religiosa. El monopolio de estos dos partidos y la inestabilidad política propiciaron la aparición de dos nuevos partidos: el demócrata que pretendía crear un Estado democrático en el que todas las clases sociales tuvieran los mismos derecho,  y la Uníón Liberal una opción de centro entre moderados y progresistas dirigidos por O’Donnell.

La dinámica política del reinado de Isabel se puede dividir en dos grandes etapas: la dos regencias durante la minoría de edad de la reina; La primera a manos de su madre y con Cea Bermúdez al frente del gobierno, el cual escribe el estatuto real de 1834 este sistema tan autoritario provoca levantamientos populares y obliga la regente a nombrar a Mendizábal como jefe de gobierno que inicia la desamortización de las tierras de la Iglesia. En 1836 un grupo de militares se pronuncian en la granja favor de la constitución del 12 y la reina se ve obligada a provocar elecciones acordes que inician la elaboración de la nueva Constitución de 1837, progresistas pero con grandes guiños a los moderados como sus  cortes bicamerales, la no liberal de cultos y el derecho a veto de la reina que compartía el poder legislativo con las Cortes. La segunda regencia fue la del general Espartero nombrado por las Cortes tras el exilio de María Cristina por la oposición a la ley municipal. Su autoritarismo provoca el pronunciamiento de Narváez en 1843 y la declaración de la mayoría de edad de la reina, dando comienzo a la  década moderada. En ella gobernaron Narváez y Bravo Murillo basándose en la Constitución de 1845 que fue una reformulación moderada de la progresista del 37, en la que se establecía la oficialidad de la religión católica los amplios poderes del Rey y un sufragio más reducido, creando la Guardia Civil y firmando el Concordato con la Santa Sede. En 1834 comienza el diario progresista gracias al pronunciamiento de O’Donnell y Espartero en la Vicalvarada y la publicación del Manifiesto de Manzanares ambos gobiernos e intentan promulgar sin éxito la Constitución non nata de 1856, dónde aprueban la desamortización de Madoz y la ley del ferrocarril y aumenta el protagonismo del pueblo qué hace que las élites económicas año en el orden y el control y por ello comienza el bienio moderado 56-58 en el que se implanta la constitución del 45. En 1856 aparece en la Uníón Liberal cuyo jefe es O’Donnell qué gobernará del 58 al 63 época de gran estabilidad política y económica en la que España recuperó su prestigio internacional en la guerra de Marruecos a la del Pacífico. En 1863 Narváez vuelve a gobernar y el partido moderado alcanza sus cotas autoritarias  y violenta como en la noche de San Daniel lo que  obliga los partidos de la oposición a aliarse en el pacto de Ostende. Finalmente, en 1868 un nuevo pronunciamiento  abre la puerta a una revolución que provoca el derrocamiento de Isabel segunda dando comienzo a un proceso de democratización, apareciendo el sexenio revolucionario que fue sin embargo una etapa de ayuda crispación política y social y no consiguió implantar un sistema político estable.


6.2 Reinado de Isabel II. DESAMORTIZACIONES

Durante el reinado de Isabel II se produjo el tránsito definitivo del AR al régimen liberal: configura una monarquía constitucional, se sentaron las bases de una economía capitalista y desaparecíó la vieja sociedad estamental que fue sustituida por una sociedad de clases, basándose en un compromiso entre la vieja nobleza y la nueva burguésía liberal. Esta evolución se manifiesta en la transformación de la agricultura los inicios de la Ilustración y la construcción de un mercado nacional y unificado. Los principales cambios que se producen en la Tierra están  orientados a conseguir la libre compra venta de las mismas mediante la liberación del mercado. Las principales medidas que se toman son: la supresión del régimen de mayorazgo en 1836 convirtiendo en la tierra en una propiedad plena y de libre disposición de sus titulares los nobles, la supresión de los señoríos jurisdiccionales en 1837 lo que tuvo una consecuencia negativa para muchos campesinos que no pudieran demostrar ser los propietarios de sus tierras guían como los  nobles se quedaban con sus tierras; y por último las desamortizaciones de tierras eclesiásticas y comunales que por el cual el Estado estropea tierras amortizadas para venderlas en pública subasta y aumentar así los ingresos de la hacienda y facilitar la inversión y la modernización de la agricultura y conseguir apoyos para el régimen liberal con los nuevos propietarios. Dos grandes procesos desamortizadores ambos conocidos por el nombre de los ministros progresistas que los impulsaron: la desamortización de Mendizábal en 1836 que afectó a la Iglesia y su objetivo era el arreglo de la deuda y la reforma fiscal; y la de Madoz en 1855 con la llamada ley de desamortización general que pretendía completar la ley de Mendizábal extenderla las tierras municipales. Con los recursos obtenidos en la de Madoz se pretendía poner en marcha la Ley de Ferrocarriles de 1855. En la práctica las consecuencias de estas medidas no provocaron la supuesta modernización de la agricultura. Se mantuvo el estancamiento ya que los grandes propietarios mantuvieron el sistema de explotación tradicional, no se relacionan tamaño de la propiedad y se contribuyó a reformar en latifundio y el minifundio. La  consolidación de la gran propiedad enriquecíó a la nobleza la burguésía medianos propietarios y gobernantes locales que poco a poco se convierten en cacique. Sin embargo los campesinos se vieron  perjudicados por los terratenientes lo que les convertirá en un caldo de cultivo revolucionario dónde se extenderán las ideas anarquistas.


6.2 REINADO Isabel II


La evolución hacia el Estado liberal significó el fin de la sociedad estamental y la aparición de una sociedad de clase en la que todos los individuos son jurídicamente iguales, no hay privilegios y se organizan clases sociales grupos abiertos a los que se pertenece en función del nivel económico y no de nacimiento, por lo tanto es posible la movilidad social tanto en sentido ascendente como descendente. A lo largo del reinado de Isabel segunda se produjo una uníón de intereses entre la alta nobleza y la alta burguésía creando una nueva aristocracia; la Iglesia perdíó gran parte de su poder económico y su influencia entre la nueva clase proletaria y los sectores  intelectuales, las clases burguesas adquirieron el papel de nuevas clases dirigentes desplazándose hacia posiciones más conservadoras para mantener el poder que había conseguido mediante la revolución; y el empobrecimiento de las clases populares. Se llevó a cabo una división tanto cualitativa como cuantitativa entre las clases sociales distinguíéndose los siguientes grupos: la clase alta resultante de la uníón entre la alta nobleza beneficiada por la liberación del mercado de la tierra, qué es la titular de empresas e invasora en industria y la construcción de ferrocarriles, con esta uníón formaron una oligarquía que ejerce el poder mediante el sufragio censitario, el control del senado y las atribuciones al rey. Está  oligarquía constituye el partido moderado y apoya la restauración. Aunque no forma parte de la aristocracia dominante cabe destacar en este grupo a la burguésía industrial catalana impulsora del nacionalismo catalán. Las clases medias son un grupo heterogéneo y reducido integrado por profesiones liberales medianas diarios pequeños comerciales funcionarios militares por su nivel económico distante del poder de la oligarquía como de las penurias de las clases populares.  oscilan entre el apoyo al progresismo y liberalismo democrático republicanismo y en pequeñas ciudades conservadoras se identifican con el carlismo. Por último las clases populares que comparten la precariedad y la inseguridad debido a la falta de recursos se dividen entre: las clases rurales las más numerosas y subdivididas en pequeños campesinos; y los jornaleros abundantes grandes latifundios del Sur donde malviven en un régimen de semiesclavitud ligada a la tierra y son la base social del anarquismo; las clases urbanas asentadas en el suburbio y crecientes en el éxodo rural industrialización. Al principio identifican con los progresistas demócratas y republicanos aunque todos ellos se suman a un proletariado cada vez más organizado que acabará militando las dos grandes corrientes del movimiento obrero. Las primeras protestas se desarrollaron en Cataluña con la destrucción de máquinas y en Andalucía con la ocupación de tierras. En 1864 con el objetivo de organizar estos levantamientos se creó la AIT y se comenzaron a distinguir dos corrientes: el marxismo y el anarquismo, los cuales se extendieron a España reconocíéndose en 1868 el derecho de asociación. En resumen todas estas transformaciones tanto en agricultura industria y sociedad surgieron gracias a los gobiernos garantiza la libertad y la igualdad de todos los individuos ante la ley gracias a los textos constitucionales.