Modalidad textual de un texto periodistico



El texto periodístico es aquel cuya finalidad es informar, explicar o interpretar acontecimientos recientes y de interés. Se publica en los medios de comunicación que se clasifican en tradicionales y digitales.

                La característica principal de la comunicación periodística es la unilateralidad que influye en los elementos que intervienen: el emisor es el periodista, intermediario que recoge la información y que, en textos de opinión, suele ser experto  en una materia; el receptor es variado y universal; el mensaje periodístico es redundante y heterogéneo; el canal puede ser escrito, auditivo o audiovisual; el código viene condicionado por el canal y, además del lingüístico, se usan el tipográfico y el icónico.

                El último elemento, la situación comunicativa, condicionada por el medio de transmisión, define el resto de características del texto periodístico: claridad y precisión buscando la comprensión del receptor; actualidad (hechos recientes y novedosos), periodicidad (publicación a intervalos regulares) y diversidad comunicativa (aunque siempre informa, también puede transmitir opiniones, interpretar hechos, entretener y educar).

                El emisor del texto periodístico tiene la intención de informar u opinar, lo que condiciona las modalidades expresivas, conocidas como géneros periodísticos.

                Los géneros informativos tienen como finalidad transmitir una información objetiva y veraz (función representativa) y temas novedosos, actuales y de interés social. Esta finalidad determina sus características: objetividad, expresada con un discurso impersonal y lenguaje connotativo; lenguaje culto y, según el tema, léxico específico, pero siempre comprensible; uso de narración y descripción como modalidades predominantes.

                La noticia, subgénero periodístico de información más importante, presenta, de forma clara y objetiva, hechos recientes y de interés general.  Tiene extensión variable y estructura rígida:

titular o resumen objetivo del contenido que puede ir acompañado  por antetítulo y/o subtítulo;

entrada que recoge de forma condensada la información y responde a las seis W ; y cuerpo o datos complementarios. Otros subgéneros periodísticos son el reportaje (información más amplia que la noticia y complementado con citas, fotografías, gráficos,…) y la entrevista (opiniones de un personaje, reproducidas en estilo directo).

                Hablamos de géneros de opinión cuando el emisor interpreta subjetivamente hechos de actualidad. Predominan las funciones apelativa y expresiva, pero también es frecuente la poética. Rasgos que definen a este género son la subjetividad (lenguaje connotativo e intención persuasiva), personalización (texto firmado por el emisor, quien se hace responsable de sus opiniones) y uso de exposición combinada con argumentación.

                Según el emisor los subgéneros periodísticos de opinión se clasifican en editorial (opinión de la empresa editora que muestra su línea ideológica), artículo (opinión personalizada del emisor sobre un tema actual), columna (artículo breve, de periodicidad y ubicación fija en un periódico), crítica (reseña valorativa de tema cultural) y cartas al director (opinión, crítica o denuncia de un lector, convertido en emisor).

                La crónica se considera un texto periodístico mixto porque combina la información con la valoración e interpretación subjetiva del emisor. Su temática es diversa, su extensión intermedia entre la noticia y el reportaje, el lenguaje de carácter connotativo y la estructura generalmente cronológica.

                La claridad, concisión y variedad condicionan los rasgos del texto periodístico, que pueden ser lingüísticos y no lingüísticos.

                Aunque el lenguaje denotativo es propio del texto informativo y el connotativo del texto de opinión, existen rasgos léxicos comunes a ambos tipos de texto: uso de neologismos (los medios de comunicación son fundamentales en la ampliación del léxico), permeabilidad (intercambio de terminologías entre géneros), uso de tecnicismos, eufemismos y fórmulas estereotipadas, que no se ajustan a la norma.

               

Morfosintácticamente, el texto informativo usa tercera persona y presente con valor de pasado o futuro (objetividad) y el de opinión, primera persona y pretéritos perfectos y condicionales.  Uno y otro usan construcciones no personales, perífrasis verbales y locuciones verbales.  Se usan construcciones nominales en títulos y pies de foto, oraciones pasivas, desplazamientos de complementos y uso y mezcla de estilo directo e indirecto.

                El rasgo textual fundamental del texto periodístico es la estructuración jerarquizada de la información, pero también son frecuentes las elipsis y el uso de figuras retóricas (metáfora, símil, metonimia, personificación,…)

                Los rasgos no lingüísticos desarrollan un papel fundamental en la presentación de la información. Pertenecen al código tipográfico (organización jerarquizada de la información, la ubicación de la noticia, el tamaño del titular y otros elementos tipográficos como paréntesis, negritas, comillas,… que señalan neologismos, observaciones o aclaraciones) o al código icónico (información añadida que complementa la principal: fotografías y otras imágines, declaraciones de implicados en la noticia o reportajes audiovisuales).