14 Fábulas de Esopo con Moralejas para la Vida Cotidiana

Recopilación de Fábulas Clásicas

1. La zorra y las uvas

Una zorra hambrienta, al ver unas uvas colgando de una parra, quiso apoderarse de ellas, pero no pudo. Marchándose, dijo para sí misma: “Están verdes”. Así, algunos hombres que no pueden llegar a sus objetivos por debilidad, culpan a las circunstancias.

2. El náufrago y Atenea

Un hombre rico ateniense navegaba con otros. Al desatarse una violenta tormenta y hundirse la nave, los restantes intentaron salvarse a nado. El ateniense, invocando día a día a Atenea, le prometía innumerables cosas si sobrevivía. Uno de los otros náufragos, pasando a nado, le decía: “Con ayuda de Atenea, también mueve los brazos”. Los que caen en desdicha deben esforzarse por sí mismos antes de pedir ayuda a los dioses.

3. El hombre entrecano y las prostitutas

Un hombre de mediana edad tenía dos amantes, una anciana y otra joven. La vieja arrancaba los cabellos negros del hombre, ya que lo quería viejo, y la joven las canas, hasta que lo dejaron calvo, siendo reprochado por todos. Es digno de compasión lo que le sucede a los hombres, pues la mujer es parecida al mar: tan pronto está en calma y sonríe, como se enfurece.

4. La cierva y la parra

Una cierva que huía de los cazadores se ocultó bajo una parra. Habiendo pasado aquellos a corta distancia, la cierva, pensando que ya estaba totalmente oculta, comenzó a comer las hojas de la parra. Al moverse estas, los cazadores se volvieron y, pensando que algún animal se ocultaba bajo las hojas, mataron a la cierva con flechas. Ella, al morir, decía: “He sufrido lo justo, pues no debía maltratar a mi salvadora”. La fábula muestra que los que dañan a sus bienhechores son castigados por el dios.

5. La gallina de los huevos de oro

Un hombre tenía una gallina que ponía huevos de oro y, pensando que un montón de oro existía dentro de ella, la mató, encontrando que era igual a las restantes gallinas. Él, esperando encontrar una riqueza acumulada, perdió incluso aquella pequeña ganancia. La fábula muestra que es necesario contentarse con lo presente y huir de la insaciabilidad.

6. Zeus y la tortuga

Zeus, al casarse, invitó a su banquete a todos los animales. Habiéndose retrasado solo la tortuga, al día siguiente le preguntaba por qué fue la única en no ir al banquete. Respondiendo ella: “La casa propia es la mejor casa”. Irritado con ella, dispuso que llevase a cuestas su propia casa. Así, muchos hombres prefieren vivir sencillamente que habitar suntuosamente con otros.

7. El perro y la liebre

Un perro de caza que atrapó a una liebre, unas veces la mordía y otras veces le lamía el hocico. Esta, cansada, decía: “Deja de morderme o besarme, para saber si eres enemigo o amigo mío”. La fábula es apropiada para un hombre dudoso.

8. El jabalí y la zorra

Un jabalí, apostado junto a un árbol, se afilaba los dientes. Una zorra le preguntó el motivo por el cual los afilaba si no estaba expuesto a ningún cazador ni peligro. Él dijo: “No hago esto vanamente, pues si me sobreviene un peligro, no tendré tiempo de afilarlos y, estando dispuesto, los utilizaré”. La fábula enseña que es necesario hacer los preparativos antes de los peligros.

9. La tortuga y la liebre

Una tortuga y una liebre discutían sobre su rapidez y, habiendo establecido fecha y lugar, se alejaron. La liebre, despreocupada por su rapidez innata, se echó junto al camino y se durmió. La tortuga, consciente de su propia lentitud, no dejó de correr y, habiendo sobrepasado a la liebre dormida, alcanzó el premio de la victoria. La fábula muestra que muchas veces el trabajo vence a una naturaleza despreocupada.

10. La golondrina y la corneja

Una golondrina y una corneja rivalizaban por su hermosura. La corneja le dijo: “Tu belleza florece en la primavera, pero mi cuerpo resiste también durante el invierno”. La fábula muestra que la resistencia del cuerpo es mejor que la belleza efímera.

11. La hormiga y la paloma

Una hormiga sedienta, al bajar a un manantial, fue arrastrada por la corriente y se ahogaba. Una paloma, al verlo, arrojó una rama al agua y la hormiga se salvó. Después, un pajarero intentó capturar a la paloma, pero la hormiga, al verlo, mordió el pie del hombre. Este, dolorido, soltó las cañas e hizo huir a la paloma. La fábula muestra que es necesario corresponder a los bienhechores.

12. La becerra y el buey

Una becerra, viendo a un buey trabajando, lo compadecía. Cuando llegó una fiesta, habiendo soltado al buey, apresaron a la becerra para matarla. Viéndola, el buey se sonrió y dijo: “Oh, becerra, por eso estabas ociosa, porque ibas a ser sacrificada”. La fábula muestra que el peligro aguarda al que está ocioso.

13. El lobo y el león

Un lobo atrapó a una oveja y la llevaba a su guarida. El león se encontró con él y le quitó la oveja. El lobo, desde lejos, dijo: “Injustamente me quitaste lo mío”. El león, sonriendo, respondió: “¿Acaso a ti te fue dado justamente por un amigo?”. La fábula muestra que los ladrones y bandidos avariciosos suelen reprocharse sus delitos entre sí.

14. El jinete calvo

Un calvo que usaba peluca cabalgaba cuando un viento se la llevó, provocando la risa de los que pasaban. Aquel, deteniéndose, dijo: “¿Qué extraño es que unos pelos que no eran míos huyan de mí, cuando incluso abandonaron a quien los tenía desde el nacimiento?”. Que nadie se lamente por una desgracia sobrevenida; pues lo que no obtuvimos de la naturaleza al nacer, tampoco permanece; desnudos venimos y desnudos nos vamos.