La Era de la Razón y la Estructura: Fundamentos del Clasicismo Musical (Siglo XVIII)

El Clasicismo Musical (Siglo XVIII): Contexto y Estética

El Clasicismo musical, que se desarrolla principalmente a partir de 1780 en su fase tardía, surge en un contexto histórico marcado por el Absolutismo y el Despotismo Ilustrado. La Ilustración, con su énfasis en la razón y el positivismo científico, critica los sistemas de conocimiento basados únicamente en la creencia o la superstición, promoviendo en su lugar la ciencia y la educación como motores de la prosperidad social.

Este movimiento posee un carácter internacional y cosmopolita, buscando un estilo artístico común que, aglutinando diversas características locales, pueda ser apreciado en toda Europa. Un fenómeno crucial de esta época es el nacimiento del público moderno. Aunque el mecenazgo tradicional por parte de los estamentos privilegiados no desaparece, surge con fuerza una nueva audiencia burguesa que consume productos musicales concretos a través de:

  • Conciertos públicos.
  • La compra de instrumentos y partituras.
  • La formación musical mediante tratados y profesores.
  • La prensa especializada.

Un ejemplo emblemático de este nuevo modelo es la figura de Johann Christian Bach, quien triunfó en Londres dirigiendo sus obras a este nuevo público.

La Estética del Buen Gusto

La estética del periodo se rige por el concepto de “Buen Gusto”, un consenso objetivo y amplio que buscaba agradar al público moderno. Este ideal se caracteriza por:

  • Guardar el equilibrio.
  • Ser expresivo sin perder la compostura.
  • Ser noble, pero a la vez entretenido (como se aprecia en la revitalización de formas como la Fuga).

La música debía ser comprensible a la primera audición para una persona con una educación musical básica. Este nuevo espíritu marca una clara diferencia con el periodo Barroco anterior:

BarrocoClasicismo
Contrapunto fundamental.Textura de melodía acompañada.
Formas de variación continua, solapamientos e irregularidades.Estructuras simétricas, racionales y bien delimitadas.
Ritmo armónico rápido.Ritmo armónico más lento y pausado.

Innovación Instrumental y Técnica

Este periodo es testigo de importantes novedades y mejoras técnicas en los instrumentos. Destaca la aparición del clarinete y la consolidación del pianoforte. Los cambios más significativos, en la transición del Barroco al Clasicismo, buscaban tres objetivos principales:

  1. Mejorar la potencia sonora: Se logró con guitarras de mayor tamaño y con una boca más amplia, arcos más pesados y con la curva modificada en los instrumentos de cuerda frotada, y el uso de maderas más duras en los instrumentos de viento.
  2. Mejorar la afinación: Se añadieron llaves a los instrumentos de viento, se incorporaron trastes metálicos en la guitarra, el trombón amplió su registro de 4 a 7 posiciones y se desarrollaron técnicas como la de la “mano en la campana” de la trompa y el uso de tonillos de afinación.
  3. Mejorar el cromatismo.

Este desarrollo técnico fue acompañado por una proliferación de tratados sobre práctica instrumental, que cubrían desde la técnica, el estilo, la ornamentación y la improvisación, hasta la teoría, la composición y las formas. Entre los más importantes se encuentran:

  • J. J. Quantz (para la flauta).
  • C. P. E. Bach (para el teclado).
  • Leopold Mozart (para el violín).

La Música Instrumental: Formas y Agrupaciones Estándar

Música de Cámara

La música de cámara se desarrolla en un doble ámbito: el profesional (con conciertos públicos) y el amateur o doméstico, haciéndose accesible gracias a la disponibilidad de partituras, instrumentos y formación. La textura predominante es la de melodía acompañada, donde un instrumento lleva siempre la melodía principal y el resto proporciona un acompañamiento sencillo, aunque en el Clasicismo tardío se revaloriza el estilo dialogado.

Las formaciones camerísticas se estandarizan, siendo la más emblemática el cuarteto de cuerda (dos violines, viola y violonchelo), junto con el trío de cuerda y el quinteto de viento, aunque existía una variedad mucho mayor.

La Forma Sonata

En cuanto a las formas musicales, la más representativa del periodo es la forma sonata, que estructura un movimiento (generalmente los rápidos) en tres secciones:

  1. Exposición: Se presentan dos temas, el primero en la tónica y el segundo en la dominante.
  2. Desarrollo: Los temas se fragmentan y modulan.
  3. Reexposición: Los temas vuelven, ambos en la tónica.

Una obra solía constar de entre dos y cinco movimientos, alternando rápidos (a menudo en forma sonata), lentos y danzas como el minueto.

La Orquesta Clásica y la Sinfonía

La orquesta se estandariza en una plantilla de aproximadamente 25 músicos. La base era la cuerda (violines I y II, violas, violonchelos y contrabajos), a la que se sumaba un viento madera que, aunque al principio era opcional, a partir de 1750 ganó independencia (flautas, oboes, clarinetes y fagotes), viento metal (trompas) y percusión (timbales).

Un modelo influyente fue la Orquesta de Mannheim, bajo el mecenazgo del Príncipe Karl Theodor. Su director, Johann Stamitz, contrató a los mejores músicos de Europa e innovó con el uso de dinámicas flexibles y efectos dramáticos como el crescendo, el diminuendo y los cambios súbitos de piano a forte. Su hijo, Carl Stamitz, fue un destacado compositor de conciertos para solista (forma que normalmente constaba de tres movimientos).

Este nuevo modelo de concierto para el público moderno tuvo en París su epicentro con la institución del Concert Spirituel (1725-1790). La sinfonía, con sus tres o cuatro movimientos y una duración de 15-20 minutos, se convirtió en la forma orquestal por excelencia, con compositores como François-Joseph Gossec.

La Ópera en el Clasicismo: Seria vs. Buffa

Hacia 1750, la ópera italiana se dividía en dos géneros principales:

Ópera Seria

Era la continuación de la ópera barroca, con tramas de tragedia o drama político, basadas en la mitología o la historia de la Antigüedad, y que exaltaban valores como el honor, el valor y la lealtad. Sus características eran:

  • Personajes: Aristocráticos.
  • Estructura rígida: Recitativos musicalmente simples (contenían la acción) interrumpidos por arias da capo muy elaboradas y espectaculares (detenían la trama para que el cantante luciese su virtuosismo).
  • Cantantes: Protagonistas principales, a menudo castrati, con voces agudas.
  • Ejemplo: Artaserse, de Johann Adolph Hasse.

Ópera Cómica (Buffa)

Se ambientaba en la época contemporánea, con personajes burgueses y sirvientes, y trasladaba los conflictos a una escala doméstica. Su estructura era más ágil, con recitativos más dinámicos y arias menos complejas que podían contener algo de acción. Los conjuntos instrumentales eran más pequeños, la puesta en escena más humilde y los protagonistas solían ser voces graves, tanto masculinas como femeninas.

Un hito fundamental fue el estreno en 1752 de La serva padrona de Giovanni Battista Pergolesi en la Ópera de París, que causó un gran escándalo y puso de moda la ópera buffa en toda Europa. Este éxito impulsó una renovación de la ópera seria, liderada por Christoph Willibald Gluck con obras como Orfeo (1762), que buscaba una mayor naturalidad dramática. A partir de 1750 se dio una influencia mutua entre ambos géneros, flexibilizándose la ópera seria y volviéndose la buffa más larga y compleja.

Paralelamente, surgieron géneros locales en otros países, que prescindían de los recitativos:

  • La Tonadilla Escénica en España.
  • La Ballad-Opera en Inglaterra.
  • El Singspiel en los países de habla alemana.

El Clasicismo Musical en España

El contexto político español estuvo marcado por la Guerra de Sucesión, que llevó al trono a Felipe V e Isabel de Farnesio, lo que provocó el exilio de músicos como Sebastián Durón.

Música Religiosa y de Corte

En el ámbito de la música religiosa, la Real Capilla, junto con otros centros como Zaragoza con Francisco García Fajer, fue modernizada por compositores como Francesco Corselli. Corselli introdujo un cambio en el estilo musical, abandonando el contrapunto de aire renacentista que se mantenía, y modernizando la plantilla instrumental con la incorporación de músicos y compositores italianos. Corselli es autor de cantadas como “Si aquel monarca Israel” para Isabel de Farnesio.

Música Instrumental y Escénica

En la música instrumental, se creaba música de cámara para mecenas como el infante Don Gabriel, para quien trabajaba el monje jerónimo Antonio Soler en El Escorial, quien no solo componía, sino que también era intérprete y profesor. De su obra destaca el Quinteto Nº2 en Fa Mayor.

Para el público moderno, se desarrolló la música sinfónica a través de los Conciertos Espirituales iniciados en 1787. El compositor Gaetano Brunetti, con su Sinfonía nº9 en Re Mayor, L.298, es una figura clave.

En la música escénica, la corte de Felipe V e Isabel de Farnesio, con Farinelli como gestor, practicó un proteccionismo de las compañías italianas de ópera seria. La zarzuela barroca evolucionó hacia modelos italianizantes, como ejemplifica La Briseida (1768) de Antonio Rodríguez de Hita. Los teatros públicos, como el Teatro del Príncipe y el Teatro de la Cruz, fueron escenarios fundamentales para esta vida musical.

El Estilo Vienés: Haydn y Mozart

A partir de 1770 o 1780, Viena se consolida como el nuevo centro de novedades musicales. Este Clasicismo Tardío o “Estilo Vienés” se manifiesta sobre todo en la música instrumental y supone la superación del estilo galante, alcanzando una mayor altura intelectual. Sus novedades incluyen:

  • La revalorización del contrapunto en un estilo dialogado.
  • La estandarización de ciertas formaciones de cámara.
  • El establecimiento de la forma sonata como un canon, con temas más distintivos y con personalidad, lo que exigía un mayor nivel técnico tanto para comprender como para ejecutar la música.

Franz Joseph Haydn (1732-1809)

Haydn trabajó durante 30 años, hasta 1790, al servicio de la familia Esterházy, viviendo relativamente aislado, pero haciéndose famoso en el exterior gracias a la edición de sus obras y viajes a ciudades como París. Tras la muerte de su mecenas, Nikolaus Esterházy, en 1790, se trasladó a Viena, donde se convirtió en un músico independiente para el público moderno, ganándose la vida tocando y estrenando en conciertos públicos, escribiendo por encargo, editando sus obras y ejerciendo como profesor.

Entre 1791 y 1792 viajó a Londres, lo que influyó en su propio oratorio La Creación (1797), con libreto de Gottfried van Swieten basado en el Génesis. La introducción musical de esta obra representa el “caos” inicial mediante el uso del cromatismo, la modulación y la inestabilidad armónica.

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791)

Mozart pasó su infancia de gira con su hermana Nannerl y su padre Leopold, intentando sin éxito establecerse con un buen mecenas en cortes internacionales. Trabajó para el príncipe-arzobispo de Salzburgo, con quien tuvo una tensa relación, viajando por Italia, Múnich, Praga y Viena para estrenar sus obras. En 1777 viajó a París, participando en el Concert Spirituel, pero sin conseguir encargos de ópera.

En 1779 volvió a Salzburgo, pero en 1781 fue despedido por el arzobispo Colloredo. Se estableció entonces en Viena como músico independiente, y hasta 1786 le fue muy bien: era un intérprete reconocido, componía sin atarse a un mecenas fijo, publicaba con la editorial Artaria y era profesor. Antes de morir, el empresario Salomon le ofreció un contrato para ir a Londres, pero su fallecimiento en 1791 lo impidió.

La Flauta Mágica (1791)

Una de sus obras maestras finales es La Flauta Mágica (1791), un Singspiel que combina una historia de aventuras, fantasía y exotismo. La obra fusiona estilos:

  • La Reina de la Noche canta con un estilo virtuosístico propio de la ópera seria.
  • Sarastro y los sacerdotes tienen un estilo sacro.
  • Pamina y Tamino representan el estilo operístico propio de finales del siglo XVIII.
  • Papageno y Papagena tienen una música más simple y popular.

La trama narra cómo la Reina de la Noche pide a Tamino que rescate a su hija Pamina, secuestrada por Sarastro. Tamino, acompañado por el pajarero Papageno, descubre que Sarastro es el sumo sacerdote de un culto a la verdad y la sabiduría. Tamino se da cuenta de la maldad de la Reina y, junto con Pamina, se une al culto de Sarastro, superando una serie de pruebas iniciáticas, mientras Papageno encuentra a su pareja, Papagena.

El Fenómeno de los Castrati

Los castrati eran cantantes masculinos que, tras ser castrados antes de la pubertad, conservaban un registro vocal agudo, pudiendo cantar como sopranos o altos. Esta práctica, que se extendió desde el siglo XVI hasta el XIX, tuvo en España a los llamados “capones”, pero fue en Italia donde más se realizó, inicialmente para servir en la Iglesia.

Eran, en su mayoría, niños de familias humildes pero con aptitudes musicales, que veían en esta drástica intervención una oportunidad para una mejor educación musical y un futuro más próspero, especialmente en el mundo de la ópera, donde fueron estrellas hasta aproximadamente 1760-1770. El último castrato conocido, Alessandro Moreschi, murió en 1922.