Imperio Bizantino: Historia, Arquitectura y Mosaicos de Justiniano a la Edad Media

El Imperio Bizantino Pre-Medieval: Orígenes y Contexto Histórico

El Imperio Romano se dividió en el año 395 tras la muerte de Teodosio, quien legó a cada uno de sus hijos una parte: a Arcadio, Oriente (Constantinopla), y a Honorio, Occidente (Rávena). La cultura e incluso los ritos litúrgicos se diferenciaban notablemente en las dos áreas del antiguo imperio.

Con la caída del Imperio de Occidente, ese territorio se dividió en los reinos germánicos, y el Imperio de Oriente se convirtió en el único sucesor legítimo del Imperio Romano y la principal potencia del Mediterráneo.

El Imperio de Oriente se considera Imperio Bizantino porque Constantinopla era una antigua colonia griega fundada en el Bósforo en el siglo VII a.C. llamada Bizancio. Constantino creó sobre esta colonia una nueva ciudad que, tras la división del imperio, se convirtió en la capital de Oriente.

Justiniano I: Máximo Esplendor Político y Cultural (527-565)

Justiniano accede al trono en 527, marcando el inicio de la época de esplendor político y cultural de Bizancio. Hasta entonces, los territorios estaban divididos en:

  • Imperio Romano de Oriente
  • Reino de los Visigodos
  • Reino de los Francos
  • Reino de los Ostrogodos
  • Reino de los Vándalos

Justiniano impulsó la conquista del Mediterráneo occidental, concibiendo Roma como un imperio cristiano. Conquistó Italia, África y parte de Hispania. Era un gobernante obsesionado con el poder, considerándose a sí mismo el representante de Dios en la Tierra. Su figura, representada como inaccesible, simbolizaba el poder absoluto. Estaba casado con Teodora, una antigua actriz.

El Imperio Bizantino Medieval

A partir de la segunda mitad del siglo IX, el Imperio Bizantino alcanzó su máxima expansión desde la época de Justiniano. Aunque perdieron el Mediterráneo occidental, lograron un fuerte asentamiento en los Balcanes.

Historia del Arte Bizantino: Características y Periodización

El arte bizantino constituye uno de los episodios más grandiosos del arte universal. Se fundamenta en el arte griego y paleocristiano, incorporando grandes influencias orientales.

Características Arquitectónicas Clave

  • Uso preferente de la planta centralizada o de cruz griega.
  • Grandes cúpulas sobre pechinas.
  • Decoración a base de mosaicos y pinturas murales.
  • La representación de la figura humana genera una profunda sensación de espiritualidad.

Etapas del Arte Bizantino

  1. Arte Protobizantino (527-726): Periodo que incluye la aparición de la Querella Iconoclasta (726-843). Este conflicto fue tan violento que produjo una crisis artística acentuadísima.
  2. Primera Edad de Oro Bizantina (913-1204).
  3. Segunda Edad de Oro Bizantina (1261-1453): Finaliza con la toma de Constantinopla por los turcos.

Arquitectura y Arte Bizantino en el Periodo Protobizantino (Pre-Medieval)

Los emperadores, y especialmente Justiniano, utilizaron la arquitectura como instrumento político para impresionar a los pueblos. Hasta su reinado, las construcciones religiosas en Oriente y Occidente se basaban en la basílica romana paleocristiana. Esto cambió en el siglo VI.

Mientras Occidente continuó adoptando la basílica, la arquitectura justinianea rompió con esta tradición. El emperador prefirió iglesias de planta central, siguiendo modelos del Bajo Imperio Romano, incluyendo pabellones con jardín y construcciones funerarias.

Ejemplos Arquitectónicos en Constantinopla

Iglesia de los Santos Sergio y Baco (Constantinopla)

Esta iglesia fue mandada construir por Justiniano cuando todavía era príncipe heredero y se ubicaba junto al palacio. Es de planta centralizada, formada por un núcleo central octogonal cubierto por una cúpula que se apoya en ocho pilares.

Iglesia de Santa Irene (Constantinopla)

Aunque fue reconstruida en torno al 740 tras un terremoto, es un edificio del periodo justinianeo que ya se estaba construyendo en el 532. Su tipología es basílica con cúpula.

San Vital de Rávena: Iconografía Imperial

Rávena se convirtió en la ciudad prototipo para el estudio del arte justinianeo, ya que la herejía iconoclasta destruyó muchas obras en Constantinopla, mientras que las de Rávena permanecieron intactas.

Iglesia de San Vital (Rávena, 546-548)

Construida en ladrillo, esta iglesia se convirtió en la iglesia imperial del territorio del Imperio Romano Occidental. Es semejante a la de los Santos Sergio y Baco, formada por octógonos concéntricos. La cúpula se sitúa sobre un gran tambor con ventanas.

El programa iconográfico de San Vital es de una belleza inimaginable y sigue un proceso histórico-teológico:

  • Se inicia con la historia de Abraham, el primer personaje del Antiguo Testamento.
  • Continúa con Moisés, receptor de la Antigua Ley, y luego Jeremías.
  • Cristo y los Evangelistas representan a la Iglesia que transmitirá la Nueva Alianza y la salvación a la humanidad.

A lo largo de este proceso histórico, la piedad de los hombres se manifiesta de modo reiterado:

  • Abraham ofrece a Dios a Isaac.
  • Abel y Melquisedec hacen sus correspondientes ofrendas.
  • Justiniano y Teodora también hacen presentes (ofrendas).

Basílicas de Rávena: San Apolinar in Classe y Nuovo

San Apolinar in Classe

También en Rávena, por mandato de Justiniano, se construyó esta basílica, aunque era una mera imitación de San Apolinar Nuovo. La bóveda de horno data del siglo VI.

La bóveda está presidida por un enorme clípeo, que inserta una cruz enjoyada sobre un fondo azul con estrellas, representando la bóveda celestial. Arriba se encuentra la mano de Dios y a ambos lados, dos figuras: Elías y Moisés. Este es el tema de la Transfiguración, el momento en el que Cristo se manifiesta como Dios a tres de sus apóstoles (Pedro, Juan y Santiago) en el monte, acompañado por el profeta Elías y Moisés.

Cristo está representado en la cruz. Debajo hay tres ovejas que simbolizan a los apóstoles; la que está sola es Pedro, debido a su mayor importancia. Abajo, San Apolinar está rodeado de 12 ovejas (los fieles).

La cruz, aparte de gemas, presenta el rostro de Cristo, lo que supone la primera vez que aparece una referencia figurativa de Cristo en este contexto.

San Apolinar Nuovo: Mosaicos y Estilo

En los mosaicos de San Apolinar Nuovo se produce un alineamiento de prototipos humanos del hombre cristiano (el hombre-esquema).

Las figuras presentan:

  • Pliegues muy rígidos y hieráticos que ocultan la forma del cuerpo.
  • Caras sin rasgos verídicos, buscando un modelo ideal del rostro que exprese espiritualidad.
  • Ojos muy abiertos y muy grandes.

San Martino es el único personaje que se diferencia ligeramente de este prototipo.

Arquitectura y Arte Bizantino Medieval (Post-Iconoclasta)

Arquitectura Medieval

Tras la Querella Iconoclasta, predominan dos tipos arquitectónicos:

  1. La cruz inscrita.
  2. El octógono cruciforme.

En ambas tipologías se utiliza la planta cuadrangular o rectangular, una cruz inscrita y una cúpula central que corona el edificio. Esta estructura posee un profundo simbolismo:

  • La cúpula simboliza el cielo.
  • El cuadrado representa la tierra.
  • La cruz es la forma geométrica que sirve de interrelación entre el cielo y la tierra.

Artes Figurativas y Programa Iconográfico

Las artes figurativas llenan en su totalidad los muros de las iglesias y constituyen una manifestación teológica que pretende ser el compendio de la fe cristiana. Sus características incluyen:

  • Fondos de oro como telón de fondo.
  • Representación de paisajes y arquitecturas totalmente conceptuales.
  • Uso fundamental de perspectivas jerárquicas y diversas.

El programa iconográfico se organiza estrictamente por niveles:

  1. Nivel Inferior (Muros): Deben aparecer exclusivamente patriarcas del Antiguo Testamento, profetas, apóstoles, mártires y obispos.
  2. Nivel Medio (Trompas, Pechinas, Tímpanos): Deben aparecer historias de la vida de Cristo que recojan sus momentos más trascendentales.
  3. Nivel Superior (Cúpulas y Bóvedas de Horno en los Ábsides): Debe aparecer Cristo en Majestad, la Virgen y los ángeles.