Principales Factores de la Crisis Demográfica y Económica del Siglo XVII y sus Consecuencias
La España del Siglo de Oro es un país pobre que intenta mantener una apariencia de poderío. La llegada de plata de América frenó la producción interna y favoreció la importación. Las finanzas estaban controladas por banqueros extranjeros. Se produjeron varias bancarrotas a las que siguieron problemas políticos.
Obstáculos a la Reforma
Las posibles decisiones de reforma —equilibrar la balanza comercial, reducir el número de clérigos, reformar el fisco— fueron rechazadas por los estamentos privilegiados.
Decadencia y Recuperación Regional
- Desde 1680, Castilla decae económicamente.
- Se recuperó algo la periferia en Aragón, Andalucía y la cornisa cantábrica.
Impacto Demográfico
Durante la primera mitad del siglo, la población disminuyó debido a:
- La expulsión de los moriscos.
- Guerras.
- Emigración a América.
- Epidemias de peste, en relación con las crisis económicas.
La población rural disminuyó respecto de la urbana.
Estructura Social en Crisis
Estamentalmente, la situación fue la siguiente:
- La nobleza aumentó en número y poder; la baja nobleza, no activa, se arruinó.
- El clero bajo aumentó considerablemente por el número de los ordenados a título de beneficio.
- La escasa burguesía pretendía emparentar con la nobleza venida a menos, o bien comprar títulos.
- Los campesinos y artesanos vivían oprimidos por los impuestos, y se engrosaba el número de vagabundos, mendigos y bandoleros.
La Guerra de Sucesión Española y el Sistema de Utrecht. Los Pactos de Familia
El Inicio de la Dinastía Borbónica
Felipe V (1700-1746), nieto de Luis XIV y María Teresa de Austria (hermana de Carlos II), y duque de Anjou, fue el primer Borbón en España. Su reinado comenzó con la Guerra de Sucesión, que finalizó con el Tratado de Utrecht en 1713.
Características del Reinado de Felipe V
Su gobierno fue absoluto y centralista, caracterizado por:
- Una administración eficaz.
- La eliminación de la diversidad jurídica (Decretos de Nueva Planta).
Consecuencias del Tratado de Utrecht (1713)
Tras la guerra, España perdió todos sus territorios europeos:
- Austria se quedó con Flandes y las posesiones italianas.
- Inglaterra obtuvo Gibraltar y Menorca, además de derechos en el monopolio comercial con América, consolidándose como gran potencia mundial.
El Sistema de Utrecht y la Política Exterior
El sistema de Utrecht estableció un equilibrio de poder entre las potencias, con dos ejes equilibrados en París (Borbones) y Viena (Austrias), que duraría hasta las guerras napoleónicas. La política exterior se centró en:
- Recuperar los territorios perdidos en Utrecht.
- Conseguir, mediante los Pactos de Familia, colocar a los Borbones en territorios italianos para contrarrestar la superioridad inglesa.
Reinado de Fernando VI (1746-1759)
Llevó a cabo una política absolutista e ilustrada. Se caracterizó por:
- El mantenimiento de la neutralidad frente a Inglaterra y Francia.
- La mejora de la armada española.
Reinado de Carlos III (1759-1788)
Carlos III centró su política exterior en el Atlántico y pretendió mantener la neutralidad. La Guerra de los Siete Años entre Francia e Inglaterra perjudicó a España por el Tercer Pacto de Familia. El balance fue negativo para España tras la Paz de París (1763).
El Apoyo a la Independencia Americana
La Declaración de Independencia de las Trece Colonias en América del Norte permitió a la alianza franco-española apoyar a los independentistas frente a Inglaterra. Esto posibilitó que, en la Paz de Versalles, España recuperara Menorca y posesiones en el Golfo de México.
Objetivos Finales de la Política Exterior
Desde ese momento, la política se dirigió a:
- Mantener la alianza con Francia.
- Establecer relaciones amistosas con Portugal.
- Proteger los dominios americanos.
- Atender las relaciones con el Mediterráneo.
La España del Siglo XVIII: Expansión y Transformaciones Económicas
Estructura Agraria
La economía española todavía mantenía una estructura feudal. En cuanto a la agricultura, existían cultivos de secano y huerta en el Mediterráneo, y se introdujeron frutales y viñedo.
Mejoras Agrícolas bajo Carlos III
Las mejoras se acentuaron durante el reinado de Carlos III:
- Libertad del comercio del grano.
- Creación de canales (como el Canal de Castilla).
- Roturación de nuevas tierras.
- Colonización de zonas como Sierra Morena.
- Proyectos de reforma agraria para aumentar el número de propietarios y arrendatarios de las tierras.
A estas reformas siempre se opusieron los grupos privilegiados, pero la agricultura aumentó su producción durante el siglo XVIII.
Desarrollo Industrial
Seguían predominando los gremios y talleres artesanales. No obstante, se implementó una política de tipo mercantilista con intervencionismo estatal y medidas proteccionistas para fomentar la producción. Se crearon las Reales Fábricas (tapices, porcelana, cristal, etc.). Con Carlos III se inició una tendencia hacia el liberalismo económico, y además se declararon honestas todas las profesiones.
Comercio con América
Durante el siglo XVIII, el comercio experimentó una gran expansión, aumentando los ingresos procedentes de América. Se creó la Casa de Contratación en Cádiz, además de la creación de compañías comerciales.
Reglamento de Libre Comercio
En 1788, Carlos III promulgó el Reglamento de Libre Comercio, abriendo el mercado a más puertos españoles. Sin embargo, el comercio con América siempre estuvo amenazado por el contrabando y los barcos de otros estados durante las guerras.
Explotación Minera y Sociedad Colonial
Aumentaron las explotaciones de minas en América para enviar oro y plata a España y así equilibrar la balanza de pagos.
Configuración Étnica en América
La colonización española produjo una configuración étnica muy diversa. Desde España nunca hubo una emigración masiva, y a pesar de no serlo, los españoles se sentían nobles en América. La población negra procedía del asiento de esclavos, monopolio que cambió su concesión a lo largo del siglo. Los mestizajes fueron muy variados y formaron el grupo de la clase baja.