Teorías de Sigmund Freud: Inconsciente, Sexualidad y Estructura de la Personalidad

Sigmund Freud y sus aportaciones fundamentales

Sigmund Freud revolucionó la comprensión de la psique humana a través de dos pilares fundamentales:

  • La importancia del inconsciente: Freud postula que el ser humano no actúa principalmente por la conciencia, sino que es el inconsciente el que rige nuestras acciones.
  • La importancia de la sexualidad: Afirmó que la sexualidad está presente desde el nacimiento. Mientras que la sociedad de su época consideraba que esta aparecía en la adolescencia, Freud sostenía que la sexualidad está intrínsecamente asociada con la búsqueda del placer; por lo tanto, todo lo relacionado con el placer tiene un vínculo con la sexualidad.

La Histeria

El término histeria proviene de la palabra griega hísteros (útero). Históricamente, se consideraba una enfermedad que afectaba principalmente a las mujeres, quienes presentaban problemas físicos sin un origen orgánico que los explicara. Freud se interesó por los métodos de un médico en Francia que utilizaba la hipnosis para curar temporalmente a estos pacientes. Gracias a esto, Freud comprendió que el problema residía en la mente: era el inconsciente el que impedía que estas personas llevaran una vida normal.

Asociación Libre

Con el tiempo, Freud sustituyó la hipnosis por la asociación libre. Este método consiste en que el paciente se siente y hable libremente de cualquier tema que desee, asociando ideas de forma espontánea. Al eliminar el control consciente, los contenidos del inconsciente emergen, ya que la conciencia suele reprimir dichos pensamientos. El objetivo final era alcanzar el núcleo del conflicto que perturbaba a la persona.

La interpretación de los sueños

Freud descubrió que los sueños son una manifestación del inconsciente. Definió el sueño como la satisfacción disfrazada de un deseo reprimido. Existen diversos mecanismos que deforman el contenido de los sueños:

  1. Desplazamiento: Lo que aparece en primer plano en el sueño suele ser lo menos importante, mientras que lo que permanece oculto o secundario es lo verdaderamente relevante.
  2. Condensación: Se entremezclan varios contenidos. Por ejemplo, soñar con una persona que tiene la cara de una madre, la apariencia de una hermana y el carácter de una amiga; tres figuras en una sola imagen.
  3. Simbolismo: Los elementos del sueño no deben interpretarse de forma literal, ya que poseen un significado simbólico distinto a su apariencia.

En este contexto, distinguimos entre el contenido manifiesto (la historia que recordamos) y el contenido latente (el significado real y profundo del sueño).

La estructura de la mente y las pulsiones

Freud dividió la mente en tres niveles de funcionamiento:

  • Inconsciente: El elemento más importante, que nos impulsa a actuar.
  • Preconsciente: Contenidos que no están en la conciencia pero que pueden ser recuperados (recuerdos).
  • Conciencia: La parte más racional, donde nos damos cuenta de las cosas.

Asimismo, identificó fuerzas vitales denominadas:

  • Libido: La fuerza que nos impulsa a actuar por placer.
  • Eros: El instinto de vida y deseo.
  • Thanatos: El instinto de muerte, que busca la destrucción o la falta de placer, donde el dolor se convierte en una forma de satisfacción.

Etapas de la sexualidad infantil

Freud describió el desarrollo psicosexual a través de varias fases:

  1. Fase oral: El placer se experimenta a través de la boca (por ejemplo, el bebé que busca el pecho materno).
  2. Fase sádico-anal: Momento en que el niño puede retener y disfruta del control de esfínteres; puede manifestar comportamientos agresivos.
  3. Fase fálica (aprox. 5 años): El foco de placer es el falo (pene). Es el periodo del descubrimiento genital.

Complejos de Edipo y Electra

  • Complejo de Edipo: El niño ve al padre como un rival por el afecto de la madre. Se supera mediante la angustia de castración, momento en el que el niño se identifica con el padre.
  • Complejo de Electra: La niña siente envidia del pene y dirige su deseo hacia el padre. Según Freud, esto puede derivar en la búsqueda futura de figuras paternas y protección en hombres mayores.
  1. Fase de latencia (5-12 años): La sexualidad parece «apagada» o en reposo, sin una zona erógena clara.
  2. Fase genital (12-18 años): La sexualidad se centra definitivamente en los genitales.

El Ello, el Yo y el Superyó

Freud propuso una estructura tripartita de la personalidad:

  1. Ello: El aspecto más instintivo con el que nacemos. Se rige por el principio del placer.
  2. Yo (surge al año y medio): Representa la conciencia y el principio de realidad. Analiza, imagina y recuerda para satisfacer al Ello de forma segura.
  3. Superyó: La conciencia moral que distingue entre el bien y el mal.

Mecanismos de defensa del Yo

Para mediar entre el Ello y el Superyó, el Yo utiliza mecanismos como:

  • Proyección: No ver el egoísmo propio pero sí el de los demás.
  • Racionalización: No aceptar la verdad para evitar el sufrimiento.
  • Formación reactiva: Manifestar odio o rechazo hacia otros debido a lo aprendido socialmente.
  • Regresión: Volver a etapas anteriores donde el individuo se sentía seguro.

Ética, Moral y el Concepto de Persona

En la ética, se considera al prójimo y se toma conciencia de la igualdad entre los seres. Es fundamental tener en cuenta al otro bajo principios universales. La persona se define como un ser único, digno y valioso.

A diferencia de los animales, los seres humanos tienen la capacidad de actuar contra sus instintos. Podemos distinguir entre:

  • Ética: Reflexión filosófica sobre lo que está bien o mal.
  • Moral: Conjunto de costumbres y normas de una sociedad.
  • Persona: Del griego prósopon (máscara); la personalidad se compone de múltiples facetas.

Componentes de la personalidad

  1. Personalidad: La suma del temperamento y el carácter. Es lo que somos y lo que hemos adquirido a través de nuestras vivencias.
  2. Carácter: El intento de gestionar nuestro temperamento; es la actitud peculiar que nos distingue.
  3. Temperamento: El nivel emocional e impulsivo; nuestra reacción natural ante las situaciones.

La visión de Boecio

Según Boecio, el hombre es el único ser vivo que reúne todas las funciones (nutritiva, sensitiva, etc.), pero es la racionalidad lo que nos distingue esencialmente como seres humanos.