Distribución y dinámica de la población en España (2001–2008)
1. Densidad de población (2008)
Densidad de población. Este mapa temático representa mediante coropletas la densidad de población en España en 2008. La densidad de población relaciona la población de una zona con su superficie en km². La densidad media española se sitúa en torno a los 91 hab/km², un valor moderado e inferior a la media europea, que supera los 110 hab/km². Este valor esconde fuertes desequilibrios espaciales entre áreas de concentración que superan la media y áreas de despoblamiento.
Observaciones
- Observando el mapa, diferenciamos las áreas más densamente pobladas: la periferia costera, los archipiélagos y la Comunidad de Madrid. Las causas que explicarían estas altas densidades son un mayor desarrollo económico de estas zonas y la emigración desde el interior hacia el País Vasco, Cataluña, la Comunidad Valenciana y las islas. A esto se puede añadir un alto crecimiento natural en algunos casos.
- Las zonas con una densidad de población media corresponden a regiones menos desarrolladas de la periferia (Andalucía, Galicia, Asturias y Cantabria), aunque porcentualmente su importancia va disminuyendo poco a poco. También Murcia se ha beneficiado de un reciente crecimiento inmigratorio.
- Las zonas con una densidad de población baja corresponden a Castilla-La Mancha y Castilla y León, sobresaliendo esta última comunidad autónoma que, a pesar de ser la más extensa de España, solo alberga alrededor de 2,5 millones de personas. A estas CC. AA. hay que sumar Extremadura y Aragón, configurando así el gran vacío demográfico que existe en el interior peninsular.
Tendencias históricas y factores recientes
A partir de 1975 estos contrastes tienden a disminuir porque la crisis que se vivió durante esos años redujo la atracción hacia zonas industrializadas y disminuyó las salidas desde el interior peninsular. Tras la crisis, factores actuales de desarrollo —como la primacía de los servicios, la difusión espacial de la industria, una agricultura tecnificada y una mayor inmigración internacional— refuerzan la consolidación de Madrid y de los ejes del Mediterráneo y del Ebro.
2. Tasa de crecimiento natural (2007)
Tasa de crecimiento natural. Este mapa temático representa mediante coropletas la tasa de crecimiento natural en España en el año 2007. El crecimiento natural es el aumento o disminución de la población de un lugar por causas naturales, es decir, como resultado de los nacimientos y las defunciones.
Contrastes regionales
En este mapa se aprecia un claro contraste entre áreas con un crecimiento natural elevado (sur de la península) y áreas con un crecimiento natural menor (norte de la península). Las comunidades con tasas de crecimiento natural superiores a la media (2,38‰) incluyen zonas tradicionalmente natalistas del sur peninsular (Andalucía y Murcia) y comunidades receptoras de inmigrantes (Madrid, Navarra, las Islas Baleares, Comunidad Valenciana y Cataluña), donde un importante desarrollo económico genera procesos de inmigración.
El crecimiento natural es mayor, por tanto, en las comunidades que cuentan con una estructura demográfica relativamente más joven. En algunas comunidades, como Navarra, una estructura por edades menos favorable puede verse compensada por una natalidad relativamente más alta vinculada a la inmigración.
Comunidades con crecimiento natural bajo
Las comunidades con una tasa de crecimiento natural por debajo de la media observadas en el mapa corresponden a Asturias, Cantabria, Castilla y León y Aragón. Estas regiones se vieron muy afectadas por el éxodo rural hacia las zonas más industrializadas; también se incluyen comunidades del norte peninsular con antigua tradición industrial que sufrieron la crisis de 1975, dejaron de atraer inmigrantes y vieron descender la natalidad como consecuencia de la desindustrialización y el desempleo (sobre todo Asturias y Cantabria).
Existe por tanto un claro contraste regional debido a comportamientos demográficos tradicionales distintos (especialmente en natalidad) y también debido a las diferencias de desarrollo que dieron lugar a movimientos migratorios que originaron estos patrones demográficos.
3. Mapa de saldo migratorio (2001–2007)
Saldo migratorio. Este mapa temático representa mediante coropletas el saldo migratorio en España entre los años 2001 y 2007. Diferenciamos las provincias con saldo migratorio positivo y, por tanto, mayor inmigración, que corresponden en general al área mediterránea (excepto Barcelona) y las del valle del Ebro, que son provincias atractivas en coyunturas económicas expansivas y, en otros casos, receptoras de población desde provincias vecinas.
Provincias con saldos positivos y negativos
- Los saldos migratorios positivos aparecen en provincias del litoral mediterráneo y en algunas del valle del Ebro, que actúan como polos de atracción en periodos de expansión económica.
- Los saldos migratorios negativos aparecen en provincias tradicionalmente emisoras, como Ávila, Zamora y Asturias, y también en centros urbanos o territorios que han registrado salidas en ciertos periodos, como Madrid, Vizcaya y Barcelona.
En una situación intermedia quedarían las provincias que protagonizan migraciones de carácter estacional y que están muy ligadas a la coyuntura económica y a la flexibilidad del mercado laboral. Así, en periodos de expansión económica, envían inmigrantes a las áreas más dinámicas para trabajar en actividades como el turismo.
Desde finales del siglo XX y principios del XXI se ha producido un cambio en los patrones migratorios: algunas provincias como Barcelona, Bizkaia o Gipuzkoa pasaron a ser territorios de emigración, mientras que por otro lado Andalucía se convierte en un espacio de recepción de inmigrantes. Actualmente, la realidad de los movimientos espaciales internos es mucho más compleja y variada.
4. Evolución de la población activa por sectores económicos
Evolución de la población activa por sectores económicos. Este gráfico de barras compuesto refleja la distribución de la población activa por sectores económicos. Observando este gráfico, podemos diferenciar:
- Sector primario: incluye las actividades dedicadas a la obtención de materias primas. A principios del siglo XX ocupaba a la mayoría de la población debido a que la economía y la sociedad eran agrarias; hoy en día alcanza cifras muy bajas. Hasta 1950 observamos un descenso que coincidió con el éxodo rural. Entre 1950 y 1975 el descenso se acelera; no obstante, cabe esperar todavía una reducción a medida que la mecanización agraria obligue al abandono de explotaciones poco rentables.
- Sector secundario: a principios del siglo XX representaba un porcentaje escaso debido al insuficiente desarrollo industrial. Hasta los años 60 se observa un crecimiento de la población ocupada en este sector, favorecido por el impulso dado a la industria y a las obras públicas.
La transición entre sectores demuestra los profundos cambios económicos y sociales de España en el siglo XX: de una economía agraria a otra basada en la industria y, posteriormente, en los servicios, con las correspondientes transformaciones en la distribución de la población activa.
Conclusión
En conjunto, los mapas y la evolución por sectores muestran una España marcada por fuertes contrastes territoriales: un litoral y ciertos ejes urbanos que concentran población y dinamismo económico, y un interior extensivo con problemas de despoblación y envejecimiento. Las tendencias recientes —servicios, industrialización dispersa, agricultura tecnificada e inmigración— han reforzado los polos urbanos y costeros, manteniendo y, en algunos casos, incrementando las desigualdades territoriales.