Reinos de Taifas (1031-1091)
Tras el esplendor cordobés, se produjo un período de inestabilidad política debido a la disgregación del poder musulmán en numerosos reinos llamados reinos de taifas. En Zaragoza se estableció una de las dinastías más importantes, aunque otras ciudades como Toledo, Málaga y Granada también destacaron por la construcción de alcazabas. La arquitectura militar y palacial es el rasgo distintivo de esta etapa:
- Aljafería de Zaragoza: Conocida como “casa de placer”, es un palacio fortificado construido en torno a un patio. Su recinto exterior era un cuadrilátero amurallado con doce torreones cilíndricos y una torre del homenaje rectangular. En su interior destacan los arcos polilobulados, mixtilíneos, de herradura y apuntados.
- Alcazaba de Málaga: Caracterizada por sus diversos recintos superpuestos.
Dinastías Africanas
Período Almorávide (1086-1147)
Los almorávides, pueblo bereber del Magreb, llegaron a la península Ibérica aprovechando la debilidad de los reinos de taifas. Su llegada supuso una reacción contra el lujo, suprimiendo la poesía cortesana en favor de una más popular. Aunque no hubo grandes aportaciones artísticas, su arquitectura se caracteriza por:
- Uso de pilares de ladrillo revestidos de yeso en sustitución de las columnas.
- Multiplicación de tipos de arco (herradura, apuntados, mixtilíneos y polilobulados).
- Empleo de bóvedas de nervios entrecruzados.
- Incorporación del mocárabe (o mukarna), un elemento decorativo de origen oriental.
Ejemplos: Castillejo de Monteagudo (Murcia), la cúpula del Patio de Banderas del Alcázar de Sevilla y las mezquitas de Tlemecen, Argel y Fez.
Período Almohade (Mediados del siglo XII – 1212)
En 1153, los almohades (pueblo bereber con una nueva doctrina religiosa) se establecieron en Sevilla. Su arquitectura destaca por la sobriedad decorativa y la introducción del paño de sebka (retícula de rombos de trazos mixtilíneos y lobulados). El alminar cobra un gran protagonismo.
Obras destacadas:
- Mezquita de Tinmal: La primera mezquita almohade.
- Mezquita de Sevilla: De la que solo se conserva el alminar, la Giralda, decorada con paño de sebka.
- Torre del Oro: Construcción octogonal defensiva sobre el río Guadalquivir, llamada así por los azulejos que producían destellos dorados.
Etapa Nazarí (1237-1492)
Tras la conquista cristiana de las grandes ciudades del sur, el poder musulmán quedó reducido al Reino de Granada. Bajo el mandato de Muhammad ibn Nasr Ibn al-Ahmar, Granada se convirtió en capital y centro de un periodo de relativa paz y prosperidad.
En la arquitectura nazarí, la mezquita pierde importancia frente al palacio. Los palacios nazaríes son sobrios en el exterior, pero poseen una riqueza decorativa insuperable en el interior, integrando la naturaleza mediante el uso del agua y la vegetación. Los materiales constructivos son pobres, pero se enmascaran con alicatados, yeserías y madera policromada.
Principales construcciones
- El Generalife: Inmenso palacio en dos terrazas, famoso por el Patio de la Acequia y su escalera de agua.
- La Alhambra de Granada: El “Castillo Rojo”, situado sobre una colina, funcionaba como una ciudad-palacio fortificada. Diseñada con gran sensualidad, destaca por sus 23 torres y su complejo sistema de estancias.
Elementos clave de la Alhambra:
- Puerta de la Justicia: Entrada principal al recinto.
- Torre de Comares: Alberga el Salón del Trono o de Embajadores.
- Mexuar: El palacio más antiguo, sede del Consejo de Ministros.
- Patio de los Leones: Centro neurálgico que conecta estancias emblemáticas como la Sala de Dos Hermanas, la Sala de los Abencerrajes y la Sala de los Reyes, todas ellas destacadas por sus cúpulas de mocárabes.