El Teatro Español desde Principios del Siglo XX hasta 1939
Durante el primer tercio del siglo XX, el teatro español no participó de las innovaciones del teatro europeo. Los críticos señalan que, salvo las excepciones de **Valle-Inclán** y **Lorca**, la calidad no es muy elevada. La producción cuenta con dos líneas principales:
- Una destinada al gran público como teatro popular que triunfa en las taquillas.
- Otra de superior valor literario de carácter minoritario.
Se incluyen tres tendencias principales:
1. Drama Burgués
Continuará el realismo del siglo XIX. Su mayor exponente es el premio Nobel **Jacinto Benavente**, quien destacará por obras como…
2. Teatro Costumbrista
De raíz romántica, busca entretener al público sin más pretensiones. Se encuadran en él los hermanos **Álvarez Quintero** o **Pedro Muñoz Seca**, inventor del «astracán», un teatro para reír, cuya obra más destacada es «La venganza de don Mendo».
3. Drama en Verso Modernista
De ideología conservadora y que alude al pasado imperial español.
Teatro del 98 y Novecentismo
Tiene como máximo exponente a **Ramón María del Valle-Inclán**, aunque producirán también autores como **Unamuno**, **Azorín** o **Gómez de la Serna**.
Valle-Inclán evoluciona desde comedias modernistas hasta revolucionar el género con la creación del esperpento, un teatro que muestra una visión grotesca y deformada de la realidad para profundizar en ella. La obra cumbre es «Luces de Bohemia».
Teatro del 27
A los autores del grupo poético como **Salinas** o **Alberti**, que también escribirán teatro, hay que añadir otros creadores como **Max Aub** o los renovadores del teatro humorístico que alcanzarán su plenitud tras la guerra civil: **Jardiel Poncela** y **Miguel Mihura**.
Pero el referente principal de esta generación es **Federico García Lorca**, con una obra variada, plena de elementos líricos y surrealistas a lo largo de tres etapas:
Etapa inicial
Durante los años 20, Lorca experimenta en cuanto a forma y temas que le llevan a hacer obras como «Títeres de cachiporra» o su obra más importante de la etapa, «La zapatera prodigiosa», mezcla de verso y prosa.
Etapa vanguardista
Desarrollada en los primeros años de la década de los 30, de carácter surrealista, con «El público» y «Así que pasen cinco años».
Etapa de plenitud
Entre los años 1933 y 1936, Lorca no solo consigue el reconocimiento de la crítica, sino también el éxito del público en España y Argentina.
- «Bodas de Sangre»: Se aborda la vida y la muerte a partir del crimen de Níjar, en la provincia de Almería. Se consolidan algunos de los símbolos de las obras de Lorca como el puñal, el cuchillo y la navaja, como presagio de la muerte. La tragedia ofrece una visión del amor como sentimiento irrefrenable.
- «Yerma»: Gira en torno al instinto de una mujer por querer ser madre, pero no consigue lograrlo.
- «La casa de Bernarda Alba»
Lorca hizo además un gran trabajo de difusión del teatro clásico español por todo el territorio al frente de la compañía de teatro universitario La Barraca.
La Novela desde 1975 hasta Nuestros Días
Tras la muerte de Franco, a partir de 1975 se experimenta una transformación en la vida cultural y literaria a partir de los siguientes elementos:
- Desaparición de la censura.
- Recuperación de autores exiliados.
- Apertura hacia la literatura extranjera (europea y americana).
Se produce una variedad temática y estética. La novela «La verdad sobre el caso Savolta» de **Eduardo Mendoza** en 1975 marca el cambio de narrativa donde la trama y el argumento pasan a ser el eje. Junto a autores como **Álvaro Pombo** o **Julio Llamazares**, marca el camino de la narrativa actual con las siguientes tendencias:
- Metanovela: Reflexión sobre los aspectos teóricos de la novela con la propia creación literaria como tema. Como ejemplo, «El cuarto de atrás», de **Carmen Martín Gaite**.
- Novela histórica: El argumento se desarrolla en una época anterior marcada por acontecimientos históricos sobre los que se ha documentado el autor. Destacan las sagas de **Pérez-Reverte** (*El capitán Alatriste* y *Falcó*) o las novelas de **Matilde Asensi**. Hay numerosas publicaciones en torno a la Guerra Civil como «La voz dormida» de **Dulce Chacón**. En algunos casos, no ha transcurrido mucho tiempo desde la época tratada, como ocurre con la novela «Patria», de **Fernando Aramburu**.
- Novela policíaca: Por influencia de la novela negra europea y norteamericana, autores españoles escriben en torno a un policía que debe investigar sobre un crimen. Destaca la serie de Carvalho de **Manuel Vázquez Montalbán**.
- Novela neorrealista o de la generación X: Centrada en la conducta de los jóvenes adolescentes. Estuvo muy de moda desde la caída del muro de Berlín (1989) hasta el 11S (2001). Como ejemplo, podemos citar «Historias del Kronen» de **José Ángel Mañas**.
- Novela lírica: Marcada por su calidad técnica y la búsqueda de perfección formal. Destaca «La lluvia amarilla» de **Julio Llamazares** o la producción de **Terenci Moix** y **Antonio Gala**.
- Novela culturalista: Analiza aspectos de la cultura occidental desde un punto de vista culto, como es el caso de «La tempestad» de **Juan Manuel de Prada**.
- Novela de pensamiento: A medio camino entre la novela y el ensayo, ofrece puntos de vista sobre preocupaciones del autor y de la sociedad en general. **Antonio Muñoz Molina** o **Javier Marías** son autores ligados a esta tendencia.
El Teatro desde 1939 hasta Nuestros Días
El teatro fue el género literario más desfavorecido durante la posguerra, ya que se frena en seco la renovación iniciada en los años anteriores por Federico García Lorca y Ramón María del Valle-Inclán. Sin figuras innovadoras y con una fuerte censura, los empresarios de las salas de teatro buscan agradar a las clases más pudientes. La evolución del teatro español después de la Guerra Civil (a partir de 1939) abarca tres etapas.
Años 40
Tiene lugar una continuidad de tendencias anteriores en torno al drama burgués cultivado por autores como **Pemán**, **Calvo Sotelo** o **Luca de Tena**. Los intentos renovadores se centran en el teatro de humor con **Miguel Mihura** y **Jardiel Poncela**. Mihura se anticipa al teatro del absurdo con una intención crítica, destacando su obra «Tres sombreros de copa», marcada por la inverosimilitud de la acción. Entre las obras de Jardiel Poncela destaca «Eloísa está debajo de un almendro».
1950 – 1965
Se desarrolla la generación realista. Realizarán una crítica de la sociedad española de su época a través de una estética realista. Desde el punto de vista formal, el teatro no es muy innovador, pero buscan una identificación del público con los personajes. Entre sus autores destacan:
- **Antonio Buero Vallejo:** Ejecuta una línea de teatro crítico dentro de unos límites que posibilitan su representación dentro de la España de la censura. Concibe el teatro como un medio de concienciación y agitación que ponga de manifiesto las relaciones entre individuo y sociedad y la necesidad de un cambio social. Destacan entre sus obras, «Historia de una escalera» y «El tragaluz».
- **Alfonso Sastre:** Muestra una actitud abiertamente política, lo que le hizo que algunas de sus obras fuesen prohibidas. Destaca entre sus trabajos «Escuadra hacia la muerte».
A partir de 1965
Se produce una renovación dramática y teatral, pero también se mantiene una línea tradicional basada en la importancia de los diálogos con autores como **Antonio Gala** («Anillos para una dama») o **José Sanchís Sinisterra** («¡Ay Carmela!»).
Dentro de la renovación, se abandona el realismo puro hacia unas fórmulas más expresionistas que estarán por encima del propio texto. Esta renovación sigue dos líneas:
- Autores individuales como **Francisco Nieva**, **Miguel Romero Esteo** y **Fernando Arrabal**, creador del teatro pánico que une lo absurdo con lo cruel en obras como «Pic-Nic».
- Grupos independientes que crean espectáculos de forma colectiva. Destacarán **TEI**, **Els Joglars**, **Els Comediants** o **La Fura dels Bauls** junto a otros grupos aficionados o del ámbito universitario. A partir de estos grupos despuntarán algunos dramaturgos en el plano individual como **Laila Ripoll**, una de las autoras más afamadas en la actualidad por abordar temática social en distintos contextos históricos (Guerra Civil, campos de concentración nazi, enfermedad infantil…) junto a la adaptación de obras clásicas.
La Poesía del Grupo Poético del 27
Trayectoria Literaria
En busca de la poesía pura
Hasta 1929, sus preferencias poéticas se inclinan por el abandono de lo humano y por la concepción del poema como un artefacto elaborado con precisión, destinado a desencadenar emociones desnudas e intelectuales. La metáfora y la imagen desempeñan un papel esencial en la construcción del poema.
Surrealismo y rehumanización
Las manifestaciones españolas del Surrealismo presentan diferencias con las de su original francés: no hubo un grupo. Con la llegada del Surrealismo, la poesía recuperó los conflictos humanos, la crítica del mundo exterior y se rehumanizó, iniciando un proceso de vinculación con los acontecimientos.
La guerra y el exilio
Federico García Lorca
- Primera Etapa: «Romancero Gitano», dominada por la frustración y el destino trágico junto al alma de Andalucía. Destacan metáforas y adjetivaciones sensoriales.
- Segunda Etapa: «Poeta en Nueva York», con técnica surrealista, refleja la experiencia de su viaje a Nueva York en 1929 que muestra una civilización materialista y una crítica a la deshumanización y a la pobreza.
Dámaso Alonso
Está considerado como el principal crítico de la Generación del 27. Destaca su obra «Hijos de la Ira», que es una obra de poesía arraigada.
Luis Cernuda
Sus obras principales son «Placeres prohibidos» y «Donde habite el olvido». En 1936 reúne toda su poesía bajo el título: «La realidad y el deseo». Los temas de sus obras son la pasión amorosa, la añoranza de un mundo más habitable, la exaltación de la belleza y el recuerdo de España.
Rafael Alberti
- Comienzos neopopularistas: En «Marinero en tierra» recuerda el paraíso perdido de su infancia en Cádiz.
- Barroquismo y vanguardia: En «Cal y canto» trata temas del mundo moderno.
- Surrealismo: En «Sobre los ángeles» refleja una crisis personal experimentada hacia 1929.
- Poesía comprometida: Durante la República escribió poesía comprometida o de tipo social como «Poeta en la calle».
- Exilio: Se mantiene viva la preocupación social, también está presente en muchos de sus poemas la nostalgia como en «Retornos de lo vivo lejano».
Vicente Aleixandre
Escribió obras muy influenciadas por el surrealismo como «Espadas como labios» / «Sombra del Paraíso». Además escribió poesía de senectud, donde predomina la meditación y la reflexión.
Pedro Salinas
Inicialmente cultivó una poesía influida por el vanguardismo. En su época de plenitud el tema central de su poesía es el AMOR como en «Largo Lamento».
Jorge Guillén
Es el máximo representante de la poesía pura, con obras como «Cántico» o «Clamor».
Gerardo Diego
- Poesía de creación: De carácter vanguardista como «Imagen y Manual de espumas».
- Poesía de expresión o poesía tradicional: Enlaza con la lírica tradicional e incluye obras como «El romancero de la novia».
Miguel Hernández
Es un poeta entre la generación del 27 y la generación del 36. Destaca «Perrito en lunas», compuesto por 42 octavas reales en las que objetos humildes y usuales son sometidos a una elaboración metafórica hermética y deslumbrante.
La Poesía desde el Modernismo a las Vanguardias
A finales del siglo XIX se produce un cambio de mentalidad artística que hace que se rechacen las fórmulas del Realismo para recuperar la originalidad y libertad del Romanticismo. El cambio de rumbo se consolida a partir de la crisis del desastre del 98. El movimiento literario correspondiente a este periodo es el Modernismo, inspirado en el Parnasianismo (tendencia partidaria del arte por el arte) y el Simbolismo (intimista y que intenta explicar la realidad mediante símbolos). El modernismo aborda los siguientes temas:
- Soledad y escapismo (en tiempo y espacio).
- Cosmopolitismo.
- Amor y erotismo.
Será un movimiento innovador en la métrica, que busca la perfección formal. El poeta nicaragüense **Rubén Darío** introduce el Modernismo en España a través de sus libros Azul, Prosas profanas y Cantos de vida y esperanza. Entre los modernistas españoles, destacan **Francisco Villaespesa**, **Manuel Machado** y **Valle-Inclán**.
Generación del 98
Los autores en el entorno del Modernismo que adoptan una actitud crítica ante la situación española, conformarían un movimiento propio de nuestro país conocido como Generación del 98. Entre los poetas de esta generación, **Antonio Machado** comenzará siendo modernista en su primer libro, «Soledades, galerías y otros poemas», para después alcanzar su etapa noventayochista con «Campos de Castilla».
Novecentismo
En la segunda década del siglo XX, se añade a los movimientos un rigor intelectual y volvería un rechazo a lo sentimental prefiriendo lo clásico y la actitud serena. Encontramos una defensa del arte puro como placer estético que será lo que defienda el Novecentismo o Generación del 14, siendo su mayor exponente en poesía **Juan Ramón Jiménez**. El andaluz, premio Nobel en 1956, practicará una poesía siempre en proceso de revisión con tres etapas:
- Etapa sensitiva (con libros como «Arias tristes»).
- Etapa intelectual («Diario de un poeta recién casado», simboliza el final del Modernismo).
- Etapa última o verdadera («Dios deseado y deseante»).
Vanguardias
Como ocurre en otros países de Europa, en España se introducen una serie de movimientos llamados Vanguardias, cuyo primer representante en nuestro país es **Ramón Gómez de la Serna**, que practicó diferentes géneros e incluso creó uno propio, las greguerías, pequeñas composiciones que unían metáfora y humor.
Las Vanguardias están compuestas por movimientos denominados *ismos*, siendo los principales:
- El creacionismo, con el poeta chileno Vicente Huidobro.
- El ultraísmo de **Rafael Caninos Assens** que incorporaría la sorpresa y el humor.
- El surrealismo, de metáforas que se alejan de lo razonable y que practicarán en su poesía Rafael Alberti o Federico García Lorca en «Poeta en Nueva York».