La Arquitectura Barroca: Italia frente a Francia
La arquitectura barroca italiana se caracteriza por las líneas curvas de las fachadas, que parecen otorgar movimiento a los edificios. En cambio, en Francia, las superficies son regulares y las fachadas rectas, en lo que parece un intento de no romper las normas clásicas. Un complemento a este estilo será la domesticación de la naturaleza: los palacios son enmarcados en jardines trazados geométricamente.
El contraste romano: Bernini y Borromini
En Roma, el Barroco presenta dos polos aparentemente contradictorios:
- Bernini: Utilizó el mármol, respetó las proporciones de los órdenes clásicos y planteó espacios naturales abiertos. Sus fachadas e interiores se mantienen pulidos para que la claridad y la sombra los bañen por igual.
- Borromini: Empleó el estuco y el ladrillo, rompiendo las normas para crear nuevos elementos. Afila los perfiles y crea aristas para que la luz se quiebre en un efecto de claroscuro.
Gian Lorenzo Bernini: El genio del Barroco
Bernini ha sido presentado por sus biógrafos como el genio perfecto. Su carrera como arquitecto se inicia con el diseño del Baldaquino de San Pedro: un monumental palio de bronce sostenido por cuatro columnas salomónicas, situado bajo la cúpula de la basílica para conmemorar la tumba del primer apóstol.
Tras el éxito de esta obra, recibió encargos fundamentales:
- La columnata de la Plaza de San Pedro: Configura el escenario perfecto para las procesiones y la bendición papal.
- La Cátedra de San Pedro: Una reliquia situada en un trono mayor, sostenido por los Doctores de la Iglesia, con un hueco superior llamado “gloria” que perfora el muro.
- Sant’Andrea al Quirinale: Iglesia para los jesuitas de planta central, basada en un juego de líneas cóncavas y convexas.
Francesco Borromini: La genialidad atormentada
Con una personalidad irascible y atormentada, Borromini trabajó principalmente para órdenes religiosas. Sus obras más destacadas incluyen:
- San Carlo alle Quattro Fontane: Destaca por su admirable fachada.
- Oratorio de San Felipe Neri: Concebido como una sala de audiciones, integrando la música en la labor pastoral.
- Sant’Ivo alla Sapienza: Su planta, formada por dos triángulos equiláteros que crean un hexágono, es un homenaje al papa Urbano VIII.
El Palacio Clasicista Francés: Versalles
Versalles es el prototipo de residencia de un rey absoluto. Luis XIV lo mandó edificar para representar el poder omnímodo que sentía como designio divino. El palacio evolucionó desde un pequeño castillo de caza hasta convertirse en una estructura compleja que incluía viviendas para cortesanos, cuarteles, funcionarios y la residencia privada del “Rey Sol”.
La Escultura en Italia: El dominio de Bernini
Bernini dominó todas las disciplinas, pero fue, sobre todo, escultor. Su producción se divide en cuatro etapas:
- Etapa juvenil: Encargos mitológicos y bíblicos para el cardenal Scipione Borghese (ej. Eneas, Anquises y Ascanio). Destaca el virtuosismo técnico y el tratamiento psicológico.
- Alto Barroco: Coincide con el papado de Urbano VIII. Las telas se mueven y concentran en masas, produciendo efectos de claroscuro (ej. San Longinos).
- Periodo medio: Resolución del pecho cortado en los retratos de busto mediante ropas flotantes.
- Estilo tardío: Búsqueda de la espiritualidad. Las figuras se alargan y los ropajes se agitan, como en los Ángeles con los atributos de la Pasión del Puente de Sant’Angelo.