El Imperio Alemán: Unificación y Expansión
Tras su victoria sobre Francia, los prusianos aceleraron el proceso de unificación de los estados alemanes. El nuevo Estado federal, aunque liberal en su estructura, mantenía caracteres autoritarios bajo una monarquía constitucional. El poder legislativo recaía en el parlamento, dividido en dos cámaras:
- Bundesrat: Cámara alta compuesta por representantes de cada Estado.
- Reichstag: Cámara baja compuesta por diputados elegidos mediante sufragio universal masculino.
A pesar del sufragio universal, el sistema favorecía a los terratenientes y el parlamento carecía de control real sobre el gobierno. En este contexto, el Partido Socialdemócrata experimentó un alto crecimiento. Para contrarrestar la influencia obrera, Bismarck implementó una política social intervencionista, destacando las leyes sociales de Bismarck: seguros de enfermedad, accidentes y pensiones para los trabajadores.
En política exterior, Bismarck diseñó un sistema basado en acuerdos puntuales. Sin embargo, con la llegada de la Weltpolitik, Alemania adoptó una postura expansionista para convertirse en una potencia colonial, lo que provocó la ruptura de las alianzas de Bismarck y una carrera armamentística naval con el Reino Unido.
Francia: De la Derrota a la Tercera República
Tras perder la guerra franco-prusiana, la caída del Imperio de Napoleón III y la humillación territorial, Francia se convirtió en un caso excepcional entre las potencias europeas al adoptar la Tercera República. El régimen impulsó reformas sociales y políticas profundas:
- Evolución política: Del gobierno moderado de la alta burguesía a la influencia de los republicanos radicales y socialistas en el siglo XX.
- Democratización: Se estableció el sufragio universal masculino, se legalizaron los sindicatos y se fijaron derechos laborales (jornada máxima de 10 horas, salario mínimo y descanso semanal).
Reino Unido: Estabilidad y Librecambismo
El sistema político británico destacó por su estabilidad bajo una monarquía parlamentaria y un bipartidismo consolidado entre tories (conservadores, liderados por Benjamin Disraeli) y whigs (liberales, liderados por William Gladstone). Ambos impulsaron reformas electorales para ampliar el sufragio y mejorar las condiciones sociales.
A pesar de su éxito, el surgimiento del Partido Laborista reflejó las tensiones de la clase obrera. Económicamente, el Reino Unido defendió el librecambismo, aunque a partir de 1870 su industria perdió competitividad frente a Alemania y Estados Unidos.
El Imperio Austrohúngaro
Bajo el mando de Francisco José I, el imperio mantuvo un carácter conservador y absolutista. A pesar de no vivir una revolución industrial plena, destacó en ámbitos culturales como la literatura y el arte. Tras la revolución húngara, se instauró una monarquía dual, donde ambos territorios compartían monarca, ejército y política exterior, manteniendo parlamentos separados.
El Imperio Ruso: Autocracia y Reformas
Rusia era un Estado extenso con una base económica exclusivamente agrícola y una monarquía autocrática donde el zar, apoyado por la Iglesia ortodoxa, ejercía un poder absoluto. En 1861, el zar Alejandro II decretó la liberación de los siervos; sin embargo, la medida no mejoró la economía rural, ya que los campesinos siguieron vinculados a las tierras de los terratenientes. La industrialización llegó tarde y de forma limitada.
Japón: La Era Meiji
Tras siglos de feudalismo militar, en 1868 el emperador Mutsuhito restauró el poder imperial, iniciando la Era Meiji (gobierno de la luz). Este proceso de modernización fue dirigido desde el Estado e incluyó:
- Reformas políticas: Abolición del feudalismo, creación de una constitución y un parlamento.
- Modernización social: Reformas profundas en el ejército, la enseñanza, la prensa y la sanidad.
Estados Unidos: Expansión y Guerra Civil
Tras consolidar su independencia como República Federal, Estados Unidos experimentó un rápido crecimiento. Las diferencias entre el norte (industrial y urbano) y el sur (agrícola y esclavista) desembocaron en la Guerra de Secesión. Tras la victoria de los estados del norte bajo la presidencia de Abraham Lincoln, se abolió la esclavitud y se consolidó la unidad nacional» » } unidad nacional.