Evolución de la narrativa hispanoamericana en la segunda mitad del siglo XX
En la narrativa hispanoamericana de la segunda mitad del siglo XX se distinguen tres grandes períodos. Hasta 1945 predominaba el realismo costumbrista; entre 1945 y 1960 surge el realismo mágico y es a partir de los años 60 cuando se produce el “boom” de la novela hispanoamericana.
A partir de los años 40 continúan cultivándose los temas característicos de la primera mitad de siglo, como la grandiosidad de la naturaleza, los problemas políticos y de desigualdad social o la reivindicación indigenista, pero surgen otros nuevos como:
- El interés por el mundo urbano frente al rural.
- El tratamiento de cuestiones existenciales.
- La imaginación y lo fantástico dentro de una perspectiva realista.
Se incorporan nuevas técnicas como la ruptura de la línea argumental, los cambios en el punto de vista del narrador, la combinación de las personas narrativas, la técnica del contrapunto o el uso del estilo indirecto libre y del monólogo interior.
El fenómeno del Boom
Durante la década de 1960 se produce el boom de la narrativa hispanoamericana. Se publican grandes hitos literarios en diferentes países y su repercusión en Europa es enorme. Podemos destacar La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa, Rayuela de Julio Cortázar, o El siglo de las luces de Alejo Carpentier.
En 1967 se publica Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez, la obra más representativa e influyente del boom hispanoamericano. En esta obra se aprecian características como: la integración de lo fantástico y lo real, la denuncia de las dictaduras, el tratamiento circular del tiempo y el experimentalismo en las técnicas narrativas. Se rompe la presentación convencional del texto, se superponen estilos y registros, se incorporan distorsiones sintácticas y léxicas y se utiliza la prosa poética.
Figuras destacadas
Jorge Luis Borges
Jorge Luis Borges es un autor de cuentos y relatos cortos que se caracteriza por poner al lector frente a lo excepcional y a lo insólito. Las obras más salientables son Ficciones y El Aleph. Sus cuentos suelen desarrollarse en ciudades y en espacios urbanos. Comienza sus relatos con un suceso aparentemente cotidiano y, a partir de ahí, desarrolla el cuento intentando jugar y sorprender al lector, mezclando hechos reales e imaginarios, sembrando dudas. Se caracterizan por su detallismo, por incorporar diferentes tipos de narradores (monólogo interior, estilo indirecto libre), por plantear un juego intelectual o introducir dudas al lector. Propone juegos mentales sobre temas como la identidad humana, el destino del ser humano, el infinito, el sentido del tiempo, la muerte o la vida como un infinito. Su prosa es culta, precisa y exacta.
Julio Cortázar
Julio Cortázar cultiva el cuento y la novela fantástica. Es un escritor experimentalista que incorpora técnicas narrativas como el collage, el contrapunto, incorpora diferentes tipos de narradores y juega con la ortografía y la tipografía, mezcla prosa y poesía, incluye fotografías y altera el orden de los capítulos. Podemos destacar alguna de sus obras como Rayuela o La vuelta al día en ochenta mundos. Aborda los temas sociales de su tiempo desde una posición ideológica revolucionaria y, en general, hay una búsqueda existencial y un ansia de autenticidad, de libertad y de pureza.
Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez es el autor más influyente del boom de la narrativa hispanoamericana. Fusiona lo real y lo maravilloso (realismo mágico). Este autor utiliza el tratamiento circular del tiempo, es decir, todo lo que ha sucedido volverá a suceder. Incorpora técnicas experimentales de la vanguardia europea y norteamericana como la polifonía de voces, el monólogo interior o el estilo indirecto libre. Además, se caracteriza por no seguir una secuencia temporal lineal y por describir con detalle personajes y situaciones. Los temas de sus obras son la naturaleza, los conflictos político-sociales, la crítica a las dictaduras, el amor, la frustración o la muerte, entre otros.
La cumbre literaria de García Márquez es Cien años de soledad. Esta obra narra a través de la saga de la familia Buendía, los cien años de la historia de Macondo, desde su fundación hasta su desaparición. El mayor logro de esta novela, aparte de la calidad del estilo, es la gran cantidad de fantasía y la capacidad de contar sucesos. Además, combina realismo e imaginación. Tras Cien años de soledad ha publicado novelas de dictador, como El otoño del patriarca o Crónica de una muerte anunciada.
Mario Vargas Llosa
Mario Vargas Llosa escribió novelas con perfección estilística caracterizadas por su continua experimentación lingüística. Utiliza un léxico muy rico y denso, con enorme variedad de registros, a la vez que se aprecia un gusto por la frase larga. Incorpora la superposición de acciones, personajes y tiempos. Emplea el estilo indirecto libre y el monólogo interior de forma sistemática. Cultiva una variedad de géneros y temas propios de la narrativa hispanoamericana: novela histórica, novela de humor, erótica, novela de dictador, novela autobiográfica.
Su obra maestra es Conversación en la catedral, a la que siguieron obras como La tía Julia y el escribidor, Pantaleón y las visitadoras o La guerra del fin del mundo.