Historia y Corrientes Literarias de la Narrativa Hispanoamericana

Introducción

A pesar de ser más tardía que la lírica, la novela ha conseguido superarla en producción y calidad. Las características comunes de la novela hispanoamericana pueden ser:

  • Interés especial por las cuestiones que afectan al ser humano.
  • Desarrollo de las acciones en el mundo urbano y no en el rural.
  • Búsqueda de nuevas fórmulas de expresión.
  • Mezcla de temas reales con fantásticos.

Etapas de la novelística hispanoamericana del siglo XX

Retorno al realismo

En esta época aparece un tipo de novela en la que el narrador presenta su entorno sociológico. Se abandonan definitivamente el escapismo, los asuntos fantásticos o exóticos y el intimismo de la poca narrativa modernista. Basándose en esto, aparecen tres nuevos tipos de novela:

  • Novela regionalista: entre las obras más representativas podemos citar Doña Bárbara de Rómulo Gallegos y Don Segundo Sombra de Ricardo Güiraldes.
  • Novela indigenista: presenta un especial interés a las culturas precolombinas y a las comunidades de esclavos. Destaca Huasipongo de Jorge Icaza.
  • Novela de la revolución mexicana: destaca Los de abajo de Mariano Azuela.

El realismo mágico

Aunque poco a poco el realismo se va superando, una serie de acontecimientos conduce a su desaparición total y a la aparición del realismo mágico: la influencia de la novela europea y norteamericana (Kafka, Joyce, Faulkner…), la asimilación de elementos oníricos e irracionales propios del movimiento surrealista y las ideas expuestas por Ortega y Gasset en la Deshumanización del arte.

Algunas características del realismo mágico pueden ser la búsqueda de la revelación y la valoración de la realidad, separada claramente del tradicionalismo. Todos estos rasgos originan el boom de la novela hispanoamericana que tanto influye en la literatura castellana de la década de los 60.

Los pioneros

  • Jorge Luis Borges: cuyos cuentos (Ficciones, El Aleph) muestran su concepción idealista que lo llevó a construir mundos de ficción que cuestionan la lógica de la realidad.
  • Miguel Ángel Asturias: reivindica una tradición indígena elaborada literariamente (Leyendas de Guatemala) o narra la historia de un dictador hispanoamericano (El señor presidente), difuminando progresivamente la línea divisoria entre el mundo real y el fantástico.
  • Alejo Carpentier: se caracteriza por su elaboración intelectual y su riqueza lingüística (El siglo de las luces). Según él, no hay que crear mundos mágicos, porque la propia realidad hispanoamericana es mágica y maravillosa.
  • Juan Rulfo: con sus dos únicas obras (Pedro Páramo y El llano en llamas) está en la cumbre de esta narrativa. Utiliza técnicas realistas, pero en su novela aparecen muchas novedades narrativas: estructura, desorden temporal, etc.

El boom de la novela hispanoamericana

La renovación temático-formal influye en una serie de jóvenes narradores que se dan a conocer en los años 60 y que originan el denominado boom de la novela hispanoamericana, cuyas características más importantes son:

  • El rechazo de la mímesis y la invención de la realidad novelesca (Cien años de soledad, Gabriel García Márquez).
  • La incorporación de una temática mítica-alegórica (La casa verde, Mario Vargas Llosa).
  • La utilización de la técnica del contrapunto (Sobre héroes y tumbas, de Ernesto Sábato).
  • La fragmentación del tiempo cronológico en diversos planos narrativos (Pedro Páramo, de Juan Rulfo).
  • La búsqueda de nuevos sistemas del lenguaje (Tres tristes tigres, de Guillermo Cabrera Infante).

Principales autores del boom

  • Gabriel García Márquez: es quizás el más conocido. Junto a Cien años de soledad destacan obras como Crónica de una muerte anunciada.
  • Mario Vargas Llosa: muestra su visión pesimista de su Perú y del mundo en general, junto con una tendencia al experimentalismo narrativo introduciendo tiempos y espacios diferentes (La ciudad y los perros).
  • Julio Cortázar: tanto en su principal novela (Rayuela) como en sus conjuntos de relatos (Las armas secretas), muestra un talante innovador y un estilo tendente a subvertir los géneros literarios tradicionales.

La novela tras el boom

Debido a la enorme difusión de la novelística del boom y de sus autores, las jóvenes promociones se encuentran con un dilema: deben descubrir nuevos rumbos narrativos dejando de lado la influencia de autores ya consagrados, pero continuando las aportaciones de estos para así contentar los gustos del público y de las editoriales.

A partir de los años 60 podemos decir que aparecen dos claras corrientes:

  • La de los autores que asumen a la perfección su papel de comunicadores y que sitúan sus novelas en el mismo nivel de otros medios de comunicación, como Manuel Puig (El beso de la mujer araña).
  • La de los autores que escriben para una pequeña minoría, como Severo Sarduy (De donde son los cantantes).

A finales del siglo destacó Roberto Bolaño con Los detectives salvajes, obra muy innovadora.