Narrador, Espacio y Tiempo en Réquiem por un campesino español

1 El narrador y el punto de vista

El punto de vista de la novela es el de un narrador omnisciente sólo aparentemente neutral, pues nos acerca por momentos a las sensaciones de los personajes. La narración se hace en tercera persona del singular, pero con diversos niveles:

  • 1) El relato de la sacristía: en tercera persona objetiva.
  • 2) Los recuerdos de mosén Millán: en estilo indirecto (tercera persona omnisciente) y en estilo indirecto libre.
  • 3) Combinación de narradores: Los anteriores se combinan con el narrador omnisciente al relatar hechos de la vida de Paco de los que mosén Millán no fue testigo. Gracias a esta alternancia —mosén Millán inicia los recuerdos y Sender retoma la narración— se consiguen dos objetivos:

Por un lado, ensanchar la historia a situaciones que el cura no podía conocer, con lo que se gana amenidad. Por otro, evitar que todas las secuencias del pasado se reduzcan a un intento de autoconfesión de mosén Millán, lo que hubiera dejado a un lado la carga política y épica.

  • 4) Los recuerdos del monaguillo: tercera persona y estilo indirecto.
  • 5) La tercera persona cronística: propia del romance.

2 El espacio

La crítica ha querido identificar la aldea en donde transcurre la novela como Alcolea de Cinca (Huesca) a partir de este pasaje: “La aldea estaba cerca de la raya de Lérida, y los campesinos usaban a veces palabras catalanas”.

Sin embargo, en el universo narrativo del autor, los elementos paisajísticos, lingüísticos y culturales forman una geografía imaginaria en la que se integran los lugares más significativos de su infancia, adolescencia y primera juventud (Alcolea, Tauste, Huesca) para formar un Aragón mítico, al que denominó el “territorio”, que adquiere su máximo desarrollo en la obra del exilio relacionada con su pasado.

Por eso, la geografía aragonesa en las novelas de Sender no es realista, sino que responde a una síntesis poética. Sender recrea una “geografía inventada” cuando sitúa la historia en su tierra natal. Al situarnos en este universo narrativo, Sender toma el camino del “mito” propio de la síntesis épica o trágica frente a la concreción realista o histórica.

3 El tiempo

La novela presenta tres planos temporales: el histórico, el de la sacristía y el de la vida de Paco.

La alusión a dos hechos históricos —la caída de la Monarquía y proclamación de la República y la sublevación de 1936 que inicia la Guerra Civil— nos lleva al primer tercio de este siglo. Las autorreferencias textuales nos permiten situar la misa de réquiem en agosto de 1937. Como los recuerdos de mosén Millán se remontan sólo al nacimiento de Paco, la acción queda históricamente fijada.

En la novela hay dos planos temporales internos: la acción próxima y el pasado remoto.

a) La acción próxima

La acción próxima, que no presente, de sacristía e iglesia, es muy tenue, casi estática, y enmarca un segundo plano más remoto: el relato de la vida de Paco, sus relaciones con mosén Millán y su muerte trágica.

La acción próxima es breve: la espera de mosén Millán en la sacristía, del primer toque de campanas al introito de la misa, dura unos 20 o 30 minutos, que no quedan muy lejanos del tiempo real de lectura de la obra. Durante la espera, el sacerdote realiza una especie de examen de conciencia interrumpido por la sucesiva llegada de los tres ricos del pueblo y por las reiteradas preguntas que hace al monaguillo sobre la presencia de fieles en el templo.

La introducción del potro en la anteúltima escena sirve para dar dramatismo y acción a un presente que quizá era ya un poco monótono y estático. Además, este potro representa un símbolo trágico, pues se une a la soledad espiritual de mosén Millán en dos momentos simétricos: el principio (sus relinchos desencadenan los recuerdos del sacerdote) y el final (se materializa en la misma iglesia, subrayando el recuerdo vivo de Paco y sus ideales).

b) El pasado remoto

El segundo plano temporal, el pasado remoto, es el deducido mediante la evocación analéptica. La alternancia de los dos planos temporales es un elemento estructurante. Cada plano presenta un personaje central: próximo, el cura; remoto, Paco. Antihéroe el uno, héroe el otro. El cambio de plano sigue diversas vías:

  • La vía evocativa: una percepción concreta desencadena, por asociación, los recuerdos de mosén Millán. Por ejemplo, el relincho del potro y la visión de los zapatos cuarteados desencadenan las evocaciones del cura o las cierran, como la marcha del potro, que cierra el plano remoto.
  • El canto del romance: por parte del monaguillo, marca la transición del pasado al presente.