1. Introducción
El misterio de la cripta embrujada es una novela urbana escrita por Eduardo Mendoza, cuya trama se enmarca dentro de la novela policíaca. En ella aparecen la parodia, la sátira social y el humor, además de una clara influencia de las novelas picarescas y cervantinas. Esta mezcla de estilos, típica de uno de los novelistas más importantes de la narrativa contemporánea española, es muy característica de nuestra época.
Eduardo Mendoza, quien ha recibido prestigiosos premios como el Cervantes o el Planeta, se dio a conocer con La verdad sobre el caso Savolta, también ambientada en Barcelona.
La novela se divide en XIX capítulos, cada uno con un título que resume la acción. Esta se desarrolla en Barcelona, en un escenario real que permite recrear las idas y venidas del personaje a través de la ciudad durante la primavera de 1977. En la obra se aprecia el trasfondo social de la época: los primeros años de la democracia, donde impera una libertad desconocida hasta entonces y conviven las incipientes clases medias con la adinerada burguesía de tiempos pasados, así como las formas de corrupción antiguas y nuevas.
2. El personaje protagonista: un pícaro con mirada de loco
El protagonista (que ejerce de narrador interno en primera persona) es un marginado social, procedente de los bajos fondos, un delincuente habitual al que las circunstancias obligan a hacer de detective.
- Utiliza un lenguaje complejo y elaborado, impropio de su ascendencia social, sin que se aclare el origen de estos conocimientos.
- Nunca se revela su nombre (adopta diferentes identidades, siempre empleando el apellido de su psiquiatra, “Sugrañes”). Se permite hacer juicios morales sobre la sociedad que lo rodea, a pesar de que todo le vale para conseguir sus propósitos.
3. Parodia del género policíaco
La novela es una parodia del género policíaco que permite al autor realizar una crítica a la Iglesia y al poder legislativo. ¿Por qué?
- El protagonista que debe resolver el caso es un loco al que han confiado la investigación a cambio de su libertad. Conocemos los hechos solo a través de su visión, por lo que el lector puede desconfiar de sus palabras, máxime atendiendo a su estado mental.
- Un comisario de policía, el director médico del manicomio y la madre superiora del colegio son quienes deciden que un enfermo mental se ponga al frente del caso.
- El caso se resuelve, pero el comisario prefiere no correr las molestias derivadas de inculpar a un rico industrial y propone, como solución, olvidarlo todo.
4. Relaciones literarias: la novela picaresca y la novela cervantina
La novela picaresca
El protagonista cuenta los hechos a un destinatario (el lector), al cual se dirige en varias ocasiones. Nos relata que procede de una familia sin el más mínimo honor y que toda su vida ha sido un constante sufrir. Es un hombre astuto y muy buen observador, que sobrevive gracias a su intuición, su inteligencia y su desparpajo para hablar y mentir.
La novela cervantina
Existe una dualidad constante entre la verdad y la apariencia. ¿Es verdad todo lo que nos cuenta el protagonista, incluida su autobiografía? Conocemos dos versiones de lo ocurrido en la cripta: la primera, que da Mercedes Negrer y que dice ser “la oficial”, y otra segunda, que surge cuando se descubre que ha mentido. También es cervantina la técnica de crear una ciudad en la que se entrecruzan mundos diferentes en un continuo diálogo: la Barcelona burguesa, lujosa y biempensante, frente a la mugre del Barrio Chino. Consecuentemente, los personajes son fiel reflejo de esta sociedad dividida en clases.
5. Técnicas literarias: el humor y la ironía
El humor y la ironía le sirven al autor para denunciar la sociedad que presenta. ¿Dónde se manifiesta?
- En las situaciones narradas: El padre perdió sus ahorros en carreras de ladillas; el jardinero morigerado tiene costumbres que incluyen treinta años de castidad matrimonial; una pensión situada en un barrio de prostitución lleva por nombre «Cupido».
- En el lenguaje del narrador: Destacan los nombres de los personajes secundarios (el dentista, Plutonio Sobobo; el jardinero viejo y casto, Cagomelo Purga).
- En las descripciones: El narrador llega a la caricatura cruel al describir a su hermana mediante hipérboles, cosificación, animalización y comparaciones grotescas (nariz porcina, cuerpo trapezoidal, aire de enano crecido).
6. Conclusión
La novela plantea la misma duda que el personaje de don Quijote: ¿estamos realmente ante un loco? ¿Es locura ver con buenos ojos la vuelta al manicomio después de comprobar lo dura que es la vida en el mundo para un hombre como él? Como en toda buena obra, la clave está en la multiplicidad de interpretaciones.
Eduardo Mendoza representa la nueva narrativa que surgió en España a partir de la democracia. Su libro mezcla humor e ironía dentro del marco de la novela policíaca, género que empezaría a tener gran éxito en nuestro país a partir de esos años. La novela permite retratar con distancia un país que aspiraba con ilusión y algo de miedo a una libertad soñada durante mucho tiempo.