Introducción al Arte Islámico
El Islam surge en Arabia en torno a la figura de Mahoma. Es una religión monoteísta (creen en Allah), al igual que el cristianismo. Todo buen musulmán debe respetar los cinco preceptos básicos: ayuno obligatorio durante el Ramadán, peregrinación a La Meca, oración cinco veces al día, practicar la guerra santa para defender el Islam y dar una limosna legal.
Tras la muerte de Mahoma (632), el Islam unificó toda la península arábiga y, en pocos años, conquistó territorios como Persia, Siria, Irak, Egipto y la península Ibérica (711). Nos centraremos en el arte desarrollado en Al-Ándalus, aunque veremos algunas características generales del arte islámico.
Rasgos generales del arte islámico
Estéticamente, está determinado por las prescripciones coránicas, la cultura árabe y las influencias de los países conquistados. El arte islámico recoge parte del arte tradicional de Asia occidental y del estilo grecorromano, poseyendo una unidad relativa y un aire familiar apreciable en obras creadas en diferentes lugares y épocas.
Arte sintético
El arte islámico se caracteriza por su eclecticismo: la capacidad de asimilar y reinterpretar elementos artísticos de diferentes culturas para crear nuevas formas. Las tribus árabes nómadas, al carecer de una arquitectura desarrollada, se inspiraron en modelos de los territorios conquistados, como la tradición romano-bizantina, el arte cristiano y caracteres indios o chinos.
Arte no figurativo
Es un arte iconoclasta. No suele utilizar la figura humana, ya que Dios no puede representarse en imágenes; ningún artista puede competir con la divinidad en la creación de seres reales. Las artes plásticas son anti-naturalistas, creando un ambiente puramente religioso mediante composiciones geométricas y abstractas.
La geometría y la efimeridad
La composición geométrica evita las representaciones humanas de la divinidad. El entrelazado geométrico plasma la idea de unidad divina proclamada por Mahoma. La base de muchos patrones es una estrella central con puntas que se extienden, rompiendo el espacio bidimensional para agradar a la vista y retar a la mente.
Además, el arte no aspira a la perduración. Se basa en el principio de que solo Dios es eterno; por tanto, el arte prefiere mostrar la condición efímera y cambiante de las cosas.
Arquitectura Islámica: Elementos y Estructura
Describir las características de la arquitectura islámica es complejo debido a su extensión geográfica y temporal. No obstante, destacan los siguientes rasgos:
- Tipologías: Predominan las mezquitas y los palacios (ej. Mezquita de Córdoba y Alhambra de Granada).
- Elementos constructivos: Abundan las cubiertas planas y techumbres de madera (arquitectura adintelada), junto a cúpulas y bóvedas.
- Soportes: Finas columnas y ligeros pilares en cubiertas planas; gruesos pilares en formas cupuladas.
- Preeminencia del interior: El exterior suele ser austero y desornamentado, contrastando con la suntuosa decoración interior.
- Materiales: Dependen de la situación geográfica (adobe, piedra, ladrillo). La intención de no perdurabilidad determina el uso de materiales pobres.
La Mezquita: Arquitectura religiosa
El precepto fundamental es orar en común los viernes. Aunque varían en forma, comparten elementos comunes:
- Sahn: Patio exterior con fuente (sabil) para la purificación.
- Alminar o minarete: Torre para la llamada a la oración.
- Haram o liwan: Sala de rezos sin bancos ni altares.
- Qibla: Muro orientado a La Meca.
- Mihrab: Nicho ricamente decorado en la qibla.
- Maqsura: Espacio reservado para el califa o imán.
Evolución del Arte Hispanomusulmán
Para comprender el arte en la Península, debemos observar sus orígenes:
- Periodo Omeya (661-750): Fuerte influencia bizantina (Mezquita de la Roca, Gran Mezquita de Damasco).
- Periodo Abasida (desde el siglo VIII): Influencias mesopotámicas y persas (Gran Mezquita de Samarra y Kairuán).
- Arte califal (929-1031): Máximo esplendor en Al-Ándalus (Mezquita de Córdoba).
- Reinos taifas, almorávides y almohades (1031-1235).
- Arte nazarí (1235-1492): Último reducto en Granada (La Alhambra).
La Mezquita de Córdoba
Construida por Abderramán I en 786, sufrió sucesivas ampliaciones (Abderramán II, Abderramán III, Al-Hakan II y Almanzor). Destaca por su unidad espacial lograda mediante la armonía cromática (dovelas blancas y rojas) y el uso de arcos de herradura y medio punto. El mihrab es una pieza clave, decorado con mosaicos bizantinos.
La Alhambra de Granada
Representa una estética madura y suntuosa. Se estructura en torno a patios, integrándose plenamente con la naturaleza. Destacan:
- Torre de Comares: Carácter militar y decorativo, con el salón del trono.
- Patio de los Leones: Ejemplo máximo de arquitectura fingida en yeso, con canales que representan los ríos del paraíso.
La decoración (yeserías, azulejos y madera) oculta la pobreza de los materiales constructivos, creando un espacio ilusorio y refinado que define la esencia del arte nazarí.