El Problema Sucesorio
Fernando VII tuvo como única descendiente a su hija Isabel. Sin embargo, su acceso al trono era imposible debido a la Ley Sálica establecida en 1713. Ante esta situación, el rey aprobó en 1830 la Pragmática Sanción, que permitía la descendencia femenina. Los sectores absolutistas no aceptaron la nueva ley y apoyaron en la sucesión al hermano del rey, Carlos María Isidro.
La Primera Guerra Carlista (1833-1840)
Este conflicto enfrentó a los partidarios de Carlos María Isidro (carlistas) y a los defensores de Isabel II (isabelinos o cristinos).
Ideología y Focos Carlistas
- Carlistas: Defendían el absolutismo, consideraban a la Iglesia como la institución vertebradora del orden social y apoyaban el mantenimiento de los antiguos fueros. Cobraron fuerza en el País Vasco, Navarra, parte de Cataluña, Aragón y Valencia.
- Isabelinos: Contaron inicialmente con el apoyo de una parte de la alta nobleza y la Iglesia. La regente, para asegurar el trono, aceptó las demandas de los liberales, quienes exigían el fin del absolutismo y del Antiguo Régimen.
Desarrollo del Conflicto
Don Carlos se instaló en Navarra y organizó un pequeño estado con un ejército al mando de Zumalacárregui. Un segundo foco se situó en Cataluña, donde las partidas, lideradas por Ramón Cabrera, se ubicaron en zonas montañosas y el Bajo Aragón.
Las diferencias internas del carlismo entre los transaccionistas (que buscaban un acuerdo con los liberales) y los intransigentes (que deseaban continuar la guerra) debilitaron su causa.
El conflicto terminó con el Convenio de Vergara (1839), firmado por Maroto y el general liberal Espartero. El acuerdo estableció:
- Mantenimiento de los fueros en las provincias vascas y Navarra.
- Integración de la oficialidad carlista en el ejército real.
La Regencia de María Cristina (1833-1840): La Transición al Liberalismo
Durante este periodo se produjo la transición del absolutismo al liberalismo, iniciada por políticos moderados como Cea Bermúdez y Martínez de la Rosa.
El Estatuto Real de 1834
Esta ley plasmó la transición inicial entre absolutismo y liberalismo, siendo una concesión de poder de la Corona. De ideología conservadora, establecía:
- Cortes bicamerales de carácter consultivo.
- No recogía derechos individuales ni la soberanía nacional.
Los liberales moderados desarrollaron leyes para la administración de justicia y una nueva división provincial (Javier de Burgos, 1833).
El Ascenso Progresista
A partir de 1835, un movimiento revolucionario impulsado por las masas populares liberales, que reclamaban derechos no contemplados en el Estatuto, obligó a María Cristina a ceder el poder a los liberales progresistas, asumiendo la presidencia Mendizábal.
Otro movimiento insurreccional progresista, el motín de los sargentos de La Granja, forzó a la regente a derogar el Estatuto Real y restaurar la Constitución de 1812 hasta la promulgación de una nueva carta magna.
La Constitución de 1837 (Progresista)
Esta constitución recogió avances significativos:
- Soberanía nacional (compartida con el rey).
- División de poderes.
- Relación de derechos (libertad de imprenta, derecho a la propiedad, igualdad ante la ley, etc.).
- Reconocimiento de la libertad religiosa, aunque el Estado mantenía el culto católico.
Se mantuvo el bicameralismo y la capacidad de veto de la Corona. El sufragio era censitario y los ministros eran nombrados por el rey. Durante este tiempo se llevó a cabo la desamortización de Mendizábal.
La Regencia de Espartero (1840-1843)
Tras las revueltas generalizadas contra el gobierno moderado de María Cristina, esta se exilió y asumió el poder Espartero, líder de los progresistas y vencedor de la guerra carlista. Su gobierno, de corte autoritario y apoyado en el ejército, generó gran oposición. Tras un pronunciamiento e insurrección general, Espartero fue derrotado y las Cortes decidieron proclamar reina a Isabel II con 13 años de edad.
Formación de Partidos Políticos Liberales
Durante el periodo de regencia se consolidaron dos tendencias liberales que se transformarían en los primeros partidos políticos:
Moderados
- Defendían el centralismo.
- Sufragio censitario muy restringido.
- Derechos individuales limitados.
- Entendimiento con la Iglesia.
- Proteccionismo económico.
- Máximos dirigentes: Narváez y Martínez de la Rosa.
Progresistas
- Defendían la soberanía nacional.
- Sufragio censitario ampliado.
- Estado descentralizado.
- Milicia Nacional.
- Desarrollo de los derechos individuales.
- Tolerancia religiosa.
- Librecambismo económico.
- Máximas figuras: Espartero, Mendizábal y Prim.
Posteriormente surgió la Unión Liberal, liderada por O’Donnell, como una escisión del partido moderado. A la izquierda de los progresistas se creó el Partido Demócrata. Otros grupos políticos fuera del sistema eran los carlistas y los republicanos.
El Reinado de Isabel II (1843-1868)
La Década Moderada (1844-1854)
Narváez formó gobierno en 1844. Los moderados se mantuvieron en el poder durante una década, apoyados en la corrupción electoral y la estabilidad institucional.
Logros y Marco Legal
- Creación de un sistema político estable con administración centralizada y un nuevo sistema de impuestos.
- Creación de un nuevo Código Penal.
- Centralización de la instrucción pública (Ley Moyano).
- Supresión de la Milicia Nacional y creación de la Guardia Civil.
- Firma de un nuevo Concordato con la Iglesia para solventar las desavenencias por las desamortizaciones.
- Derrota de los carlistas en una segunda guerra.
El régimen liberal quedó plasmado en la Constitución de 1845 (moderada), que establecía soberanía compartida, sufragio censitario muy restringido, parlamento bicameral, derechos y libertades recortados y confesionalidad católica.
El Bienio Progresista (1854-1856)
El poder cada vez más dictatorial de Narváez provocó descontento, culminando en el pronunciamiento de Vicálvaro, iniciado por el general O’Donnell. El golpe se radicalizó con el Manifiesto de Manzanares, logrando amplio respaldo popular.
El golpe triunfó y se formó un gobierno presidido por el progresista Espartero. El general O’Donnell creó la Unión Liberal, buscando un espacio de centro entre moderados y progresistas, gobernando junto a estos al inicio del bienio.
Medidas Destacadas del Bienio
- Desamortización general de Madoz en 1855: Culminó el proceso al afectar a bienes de los municipios (propios y comunales).
- Elaboración de unas nuevas Cortes Constituyentes que iniciaron una constitución más progresista (no aplicada).
- Adopción de medidas para la modernización económica, como la Ley de Ferrocarriles de 1855.
La Unión Liberal y los Moderados (1856 – 1868)
Durante este periodo se alternaron los gobiernos de los moderados (Narváez) y la Unión Liberal (O’Donnell). Se restableció la Constitución de 1845.
Fue un periodo de crecimiento económico y activa política exterior, buscando recuperar prestigio (destacando la intervención militar en Marruecos, que resultó en la obtención de Ifni).
En los últimos años, la crisis económica, el aumento de la oposición y el descrédito de la Corona (debido en gran medida a la vida privada de la reina) condujeron a la caída de la monarquía.
Conclusión del Reinado
El final del reinado de Isabel II se caracterizó por el desprestigio de la reina (escándalos personales y económicos) y el crecimiento de la oposición. Como solo confiaba en los moderados para formar gobierno, el resto de opciones políticas se unieron en el Pacto de Ostende. Tras la Revolución de septiembre de 1868, Isabel II fue forzada al exilio.
A pesar de las inestabilidades, este periodo consolidó el sistema liberal, poniendo fin a la lucha entre absolutistas y liberales, y trasladando la disputa política al enfrentamiento entre las facciones del propio liberalismo (moderados y progresistas).
Proceso de Desamortización y Cambios Agrarios
Antecedentes de la Cuestión Agraria
La agricultura fue un tema central para los ilustrados del siglo XVIII por varias razones:
- El aumento demográfico exigía incrementar la producción para satisfacer la demanda.
- La subida de precios agrícolas en el exterior impedía solucionar el problema mediante importaciones.
- Los propietarios aumentaban las rentas, forzando a los campesinos a abandonar las tierras por impago, lo que provocaba un descenso de la producción.
- Los ilustrados, influenciados por la fisiocracia, buscaban potenciar la producción nacional.
Ministros ilustrados como Olavide y Jovellanos observaron que las tierras en manos de la Iglesia y los municipios (manos muertas) rendían poco, estaban al margen del libre comercio y no tributaban al Estado. Coincidían en la necesidad de convertir las tierras concejiles, especialmente los baldíos, en propiedad privada para obtener rendimiento.
La Desamortización de Mendizábal (Eclesiástica)
Esta desamortización afectó al importante volumen de bienes pertenecientes a la Iglesia. Mendizábal actuó durante el Bienio Progresista (1835-1837), primero como primer ministro y luego como ministro de Hacienda.
Objetivos y Ejecución
Los objetivos principales eran:
- Financiar la guerra carlista.
- Respaldar futuros préstamos extranjeros para financiar proyectos liberales.
- Disminuir la deuda pública.
Estos motivos legitimaron el Decreto desamortizador de febrero de 1836, que ponía en venta todos los bienes del clero regular (frailes y monjas). En 1837, otra ley amplió los bienes afectados al clero secular. Sin embargo, la caída de los progresistas retrasó su aplicación hasta 1841, durante la Regencia de Espartero.
Consecuencias Inmediatas
- Surgimiento de una nueva clase propietaria: una burguesía agraria que identificó sus intereses con la estabilidad del régimen liberal.
- Ruptura de las relaciones diplomáticas con Roma.
- Debido al gran tamaño de los lotes, solo los más pudientes pudieron participar en las compras, excluyendo al campesinado por su incapacidad económica.
La Desamortización de Madoz (General)
Las reformas se frenaron con los moderados, pero durante el Bienio Progresista se promulgó una nueva Ley Desamortizadora en 1855, promovida por Pascual Madoz.
Esta desamortización afectó a bienes de la Iglesia, del Estado y, fundamentalmente, de los Ayuntamientos (bienes de propios y comunales).
Los objetivos fueron nuevamente captar recursos para sanear la Hacienda y financiar la construcción del ferrocarril.
Consecuencias Generales de la Desamortización (Mendizábal y Madoz)
El proceso desamortizador supuso una transformación económica y social de gran magnitud con diversas consecuencias:
- Desmantelamiento de la Iglesia: Se eliminó casi por completo su base de riqueza, ya que el diezmo también fue suprimido en 1837.
- Agravamiento campesino: Se eliminó la propiedad comunal, impidiendo a los campesinos utilizar terrenos comunes (bosques o pastos).
- Deuda pública: No se resolvió el problema, pero sí se atenuó.
- Patrimonio cultural: Gran pérdida y expolio de bienes culturales de los antiguos monasterios.
- Estructura de la propiedad: Se reforzó, acentuando el latifundismo en regiones como Andalucía y Extremadura.
Cambios Agrarios
No se logró crear una clase de propietarios emprendedores que impulsara la capitalización del campo para invertir en la industria. Sin embargo, se consiguió una ampliación importante de la tierra cultivada, especialmente dedicada a cereales y patata.
- El cultivo cerealista siguió siendo predominante, aunque las técnicas eran tradicionales. La producción española no podía competir en precio con la francesa, inglesa o alemana en condiciones normales.
- En la zona mediterránea se impuso una agricultura orientada a la comercialización (arroz, naranjas, olivo).
- España se convirtió en la primera potencia mundial en producción vinícola (Rioja, Jerez) durante las décadas de 1870 y 1880, debido a la ruina de la producción francesa causada por la filoxera.