Factores Geotermodinámicos y Elementos del Clima
La diversidad del tiempo y del clima en España se explica, en buena parte, por la combinación de varios factores atmosféricos que actúan sobre nuestro territorio. Entre ellos destacan los centros de acción (anticiclones y borrascas), las masas de aire que llegan desde diferentes regiones del planeta y los frentes que se forman cuando estas masas entran en contacto. Todo esto crea una dinámica muy variada que explica por qué el tiempo en la Península puede cambiar tanto según la estación o incluso de un día para otro.
Centros de Acción Atmosférica
Para empezar, los centros de acción son zonas estables de altas o bajas presiones que condicionan el tiempo que tenemos. En el caso de la Península Ibérica, hay varios anticiclones que actúan con frecuencia:
- Anticiclón de las Azores: Es el más importante. En verano asciende hacia el norte y nos trae un tiempo muy estable, seco y caluroso; y en invierno baja hacia el sur, permitiendo que entren borrascas atlánticas.
- Anticiclones Polares: Influyen enviando aire frío desde el Atlántico Norte.
- Anticiclón Escandinavo: Actúa de forma más ocasional, pudiendo canalizar hacia España aire frío y seco del interior europeo.
- Anticiclones Térmicos: No vienen “desde fuera”, sino que se forman por el enfriamiento intenso del suelo en invierno, tanto en el interior peninsular como en algunos puntos del continente europeo.
En el lado contrario están las áreas depresionarias, es decir, zonas de bajas presiones:
- Depresión de Islandia: Es la más influyente y la responsable de que en otoño e invierno lleguen a España borrascas cargadas de humedad del Atlántico.
- Depresión del Golfo de Génova: Suele originarse cuando entra aire frío continental en el Mediterráneo cálido y húmedo, generando un fuerte contraste que puede provocar lluvias intensas en el Levante.
- Depresiones Térmicas: Actúan en verano, tanto en el norte de África como en el interior de la Península, donde el fuerte calentamiento del suelo hace que el aire ascienda y la presión disminuya.
Masas de Aire y Frentes
A partir de estos centros de acción se desplazan las masas de aire, que son enormes volúmenes de aire con características similares de temperatura y humedad. La Península recibe masas de aire muy variadas:
- Frías: Árticas y polares.
- Cálidas: De origen tropical.
A su vez, cada una de ellas puede llegar en versión marítima (más húmeda) o continental (más seca). Por ejemplo, una masa de aire polar marítima suele traer lluvias y ambiente fresco, mientras que una masa tropical continental aporta calor y sequedad.
El encuentro entre dos masas de aire distintas forma los frentes, que marcan un cambio brusco en las propiedades del aire. El más decisivo para España es el Frente Polar, que separa el aire frío del norte del aire cálido del sur. Es especialmente activo en otoño y primavera, y suele venir acompañado de sucesiones de frentes fríos y cálidos que generan inestabilidad y precipitaciones.
Proceso Frontal Típico
El proceso típico es el siguiente:
- Frente Cálido: El aire cálido, al ser más ligero, asciende suavemente sobre el frío, creando un frente cálido con lluvias suaves y persistentes.
- Frente Frío: Detrás avanza el frente frío, donde el aire frío se mete por debajo del cálido, obligándolo a ascender de forma brusca y generando nubes más desarrolladas y lluvias intensas.
- Oclusión: Cuando el frente frío alcanza al cálido, se produce una oclusión, que es la fase final de la borrasca.
Fenómenos Destacados: La DANA
Dentro de las situaciones atmosféricas que pueden afectar de forma muy marcada a España, destaca la aparición de una gota fría o DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Esta situación ocurre cuando una masa de aire muy frío se queda aislada en altura, separada de la corriente en chorro. Desde superficie puede parecer que hay estabilidad, incluso con anticiclón, pero la presencia de aire muy frío en niveles altos genera una fuerte inestabilidad. En el Mediterráneo esto puede traducirse en lluvias torrenciales, sobre todo si el mar tiene una temperatura alta, como sucede a finales del verano o principios del otoño.
En resumen, el clima y el tiempo en España no dependen de un único factor, sino de la combinación de centros de altas y bajas presiones, masas de aire con características muy distintas y frentes que resultan del choque entre ellas. Esta mezcla explica la enorme variedad climática del país y también la frecuencia con la que se dan fenómenos intensos, como temporales atlánticos o episodios de gota fría en el Mediterráneo.
Factores y Elementos Hidrográficos
La red hidrográfica de la Península Ibérica está muy condicionada por varios factores naturales. Los principales son el relieve y el clima, aunque también influyen la litología, la vegetación y la acción humana.
Influencia del Relieve
El relieve es fundamental porque determina cómo se organizan los ríos en cuencas y vertientes. En la Península, hay una gran diferencia entre:
- Vertiente Atlántica: Es la más extensa y donde desembocan la mayoría de los ríos.
- Vertiente Mediterránea: Es más reducida y tiene ríos más cortos y de menor caudal.
Esto sucede porque el macizo central y otras cadenas montañosas orientan el agua hacia el Atlántico en más del 69% del territorio, mientras que solo el 31% drena hacia el mar Mediterráneo. Además:
- La presencia de montañas cercanas a la costa provoca que los ríos sean cortos y con un perfil abrupto, especialmente en la zona atlántica y en los litorales levantino y andaluz.
- En el interior de la Península los ríos suelen ser más largos, con un perfil más suave y una red compleja de afluentes.
Impacto del Clima
El clima también juega un papel clave en la hidrografía, ya que la cantidad y distribución de las precipitaciones determinan el caudal y la regularidad de los ríos.
- Zona Norte (Clima Oceánico): Los ríos suelen ser regulares y con caudales abundantes debido a las lluvias frecuentes.
- Zona Mediterránea: Los ríos tienen caudales más bajos y son más irregulares, con estiajes largos en verano, sobre todo en el sureste, donde el clima es semiárido.
Las temperaturas también influyen, porque en verano, especialmente en las regiones interiores y del sur, la evaporación es alta y reduce el caudal.
Otros Factores Naturales
Litología
El tipo de rocas y suelo afecta a la forma en que el agua circula. Por ejemplo, en zonas con roca caliza, el agua se filtra y circula de forma subterránea, mientras que en suelos de rocas impermeables, como las arcillas o granitos, el agua circula por la superficie, formando ríos más visibles y ramificados.
Vegetación
La vegetación influye en la cantidad de agua disponible porque ayuda a retener el agua, mejora la humedad del suelo y reduce la erosión. En zonas con poca vegetación, el agua se pierde más rápido y la erosión es mayor. Por el contrario, en áreas con vegetación densa, el agua se retiene mejor, favoreciendo la existencia de cursos de agua permanentes y acuíferos.
Intervención Humana
Finalmente, el ser humano ha transformado la red hidrográfica mediante la construcción de presas y embalses. Estas infraestructuras regulan el caudal de los ríos para asegurar el suministro de agua a la población, la agricultura y la industria, además de producir energía hidroeléctrica.
Régimen Fluvial y Tipos de Ríos en la Península Ibérica
El régimen fluvial es la variación del caudal del río a lo largo del año. Esta variación depende principalmente del clima y la extensión de la cuenca hidrográfica. En España, debido a las características climáticas, la mayoría de los ríos no tienen grandes caudales, excepto algunos de las grandes cuencas como el Duero, el Ebro y el Tajo.
Medición del Caudal
El caudal puede medirse de varias maneras, pero dos importantes son:
- Caudal Absoluto: Indica el volumen de agua que pasa por un punto en un segundo.
- Caudal Relativo: Relaciona ese volumen con el tamaño de la cuenca.
También se usa el módulo, que es el caudal medio anual calculado durante un periodo largo.
Tipos Principales de Régimen Fluvial
Respecto al régimen, existen tres tipos principales:
Ríos de Régimen Nival
Estos ríos reciben el agua principalmente del deshielo de la nieve y alcanzan su máximo caudal en primavera y verano, cuando se funde la nieve. Son poco comunes en España y se encuentran en zonas altas como los Pirineos.
Ríos de Régimen Pluvial
Estos ríos se alimentan solo de las precipitaciones. Se dividen en:
- Régimen Oceánico: Típico del norte, con lluvias frecuentes y caudales regulares, con máximo en otoño e invierno y mínimo en verano.
- Régimen Mediterráneo: Característico del litoral mediterráneo, con estiajes pronunciados en verano y máximos en primavera y otoño. Este se subdivide en:
- Mediterráneo puro (con crecidas otoñales).
- Mediterráneo interior (con estiajes largos).
- Mediterráneo subtropical (con estiajes muy marcados y lluvias en invierno).
Ríos de Régimen Mixto
Combinan la alimentación por nieve y lluvia, con variaciones según la predominancia de cada uno.
En general, los ríos españoles presentan una gran irregularidad, con períodos de crecidas y largos estiajes, lo que refleja la diversidad climática del país.