Fundamentos de la Historia y la Revelación Divina
La historia, concebida de esta manera, tiene un sujeto activo: el ser humano. La historia es fundamentalmente historia de salvación: en ella se descubre la acción de Dios. Toda la historia es de salvación, aun cuando esta salvación permanezca oculta; la plenitud de la salvación no se alcanzará en la historia, sino en la escatología.
La Palabra y los Hechos en la Historia
La historia moderna se transforma en historia de salvación cuando es interpretada a la luz de la Palabra de Dios. Esta Palabra es encarnada. La palabra de Dios es, a su vez, palabra humana: si bien Dios es el autor auténtico, los escritores sagrados son también autores verdaderos.
Cuando el ser humano ilumina su realidad profunda con la Palabra, la vida se presenta desde una perspectiva nueva, permitiendo que los hechos cotidianos sean interpretados desde la acción salvadora de Dios.
La Revelación a Través de Signos
La comunicación divina puede manifestarse de dos formas distintas:
- La comunicación individual como experiencia interior.
- La comunicación exterior a través de acontecimientos y signos de Dios.
Llamamos Signo de Dios a la vida concreta de un creyente o una comunidad de creyentes, en la que otros cristianos descubren la actuación salvadora de Dios que modifica sorprendentemente los acontecimientos, abriéndolos a un nuevo significado.
Cristo Jesús: Plenitud de la Revelación
Cristo Jesús es el “mediador y plenitud de toda la Revelación” (CIC, 65 y 66). Dios lo ha dicho todo en Jesucristo (Hbr 1, 1-2). Cristo, el Hijo de Dios hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En Él se dice todo; no habrá otra palabra posterior a esta.
Sin embargo, aunque la Revelación está acabada, no está completamente explicitada. Corresponderá a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido a lo largo de los siglos. La fe cristiana no puede aceptar “revelaciones” que pretendan superar o corregir la revelación de la que Cristo es la plenitud.
Definición de la Revelación de Dios
Dios manifiesta su vida y su intimidad en Jesucristo para unir al hombre consigo y darle la salvación. Esto se comunica a todos los hombres a través de aquellos que han visto y oído.
Relación entre Religión y Sentido de la Vida
4. ¿Tiene algo que ver la religión con el sentido de la vida?
Sí, la religión está profundamente relacionada con el sentido de la vida. La experiencia religiosa intenta dar respuesta a las grandes preguntas humanas: ¿quién soy?, ¿de dónde vengo?, ¿hacia dónde voy? y ¿por qué existe el sufrimiento? La religión ofrece una visión global de la existencia y ayuda al ser humano a integrar su vida dentro de un proyecto con sentido.
Desde la experiencia religiosa, el sentido de la vida no se reduce al éxito, al placer o a lo material, sino que se orienta hacia una realidad trascendente. La religión propone un sentido último que da coherencia a toda la existencia y permite afrontar el dolor, la muerte y las dificultades con esperanza.
Conceptos Clave en la Fe
La Indiferencia Religiosa
10. ¿Qué es la indiferencia? Factores que la fomentan.
Se llama «indiferencia religiosa» al olvido de Dios en la vida práctica, aunque teóricamente se admita su existencia (como ocurría en el caso de los deístas). Se caracterizaba por tres elementos distintos, pero íntimamente relacionados:
- Dios deja de estar presente en la vida cotidiana.
- La razón se considera a sí misma superior a la fe, viéndose capaz de guiarse sin prestar atención a la religión.
- Al decidir el hombre por sí mismo lo que es bueno y lo que es malo, la moral se corrompe.
Actualmente, al «olvido de Dios en la vida práctica, aunque teóricamente se admita su existencia», no lo llamamos indiferencia religiosa, sino ateísmo práctico.
Definición y Características de la Revelación
11. ¿Qué es la revelación? Características.
La palabra “revelación” significa “quitar el velo”, “desvelar”. Dios manifiesta su vida y su intimidad en Jesucristo, para unir al hombre consigo y darle la salvación, y esto se comunica a todos los hombres por testigos que han visto y oído.
Según Dei Verbum (DV), nº 2, existen tres características de la revelación divina:
- Es un diálogo entre Dios y el hombre.
- Acontece en la historia (encarnación).
- Se realiza mediante palabras y obras (signos).
La Revelación como Diálogo y Acontecimiento Histórico
La revelación es un diálogo entre amigos: por analogía con el diálogo humano, se realiza mediante la Palabra, que se convierte así en cauce de relación personal, soporte de testimonio y vehículo de comunión (Catecismo de la Iglesia Católica, n. 52).
La revelación acontece en la historia: Mediante la fe plena, Israel descubre en la historia la presencia escondida de Dios. Para un judío, la historia tiene estos tres componentes: la genealogía, el encuentro entre personas y la relación con la creación.