Historia y Evolución Política de la Guerra Civil Española (1936-1939)

El Frente de Teruel y el Avance hacia el Mediterráneo

En Teruel, la ciudad se convierte en el punto central de la guerra. La plaza, conquistada por los republicanos en 1938, sería pocos días después recuperada por los nacionales. La victoria franquista en la Batalla de Teruel evidenció el poder de sus tropas, que avanzaban imparables hacia el Mediterráneo, así como la debilidad de la República, que decide trasladar su gobierno a Cataluña. Tras la batalla de Teruel, la España republicana pierde los territorios de Teruel y Castellón.

La Batalla del Ebro y el Fin de la Resistencia

La última gran ofensiva republicana tiene lugar en la Batalla del Ebro, calificada como la más cruenta de las batallas y que acabaría agotando la moral y las reservas republicanas. Finalmente, los republicanos se retiran y, el 26 de enero de 1939, las tropas franquistas entran en Barcelona, lo que supone la caída definitiva del gobierno de la República.

En febrero, las tropas llegan a la frontera francesa y prosiguen ocupando la zona central a lo largo del mes de marzo, reduciendo la zona republicana a Castilla-La Mancha, Murcia, así como parte de Andalucía y del Levante. La guerra concluye definitivamente el 1 de abril de 1939.

3. La internacionalización del conflicto

La Guerra Civil Española es considerada el primer episodio de la Segunda Guerra Mundial. Su desarrollo estuvo marcado por el contexto internacional, destacando, por un lado, los intereses de las grandes potencias y, por otro lado, las ideologías de aquel entonces.

El Comité de No Intervención

Con el estallido de la guerra, las grandes democracias europeas (Francia y Gran Bretaña) deciden crear un Comité de No Intervención con el fin de evitar una guerra contra Hitler (quien apoyaba a Franco). La Segunda República quedó totalmente desprotegida pero, a pesar de ello, el conflicto acabaría internacionalizándose.

Apoyos y Suministros Exteriores

Las potencias fascistas deciden ofrecer ayuda a los rebeldes, conscientes de que con su apoyo también podrían obtener beneficios, sobre todo de tipo económico:

  • Alemania: Se centró en poner a disposición de los nacionales la Legión Cóndor, además de tecnología industrial.
  • Italia: Su ayuda se centró especialmente en enviar tropas (CTV).
  • Otros apoyos: Destaca la ayuda de voluntarios procedentes de Rumanía, Portugal, Irlanda y soldados mercenarios marroquíes.

Por su parte, los republicanos contaron con un fiel compromiso de ayuda por parte de la URSS, basado en ofrecer material bélico y personal especializado. Esta ayuda recibió a cambio la exportación de las reservas de oro del Banco de España. El gobierno de la República contó, además, con el apoyo de las Brigadas Internacionales, grupos de voluntarios que reforzaron la moral republicana. Destaca, por otro lado, la solidaridad de México o la acogida de refugiados republicanos en países como Bélgica y Gran Bretaña. No obstante, la desigual ayuda exterior recibida por ambos bandos explica la victoria final de los nacionales.

4. La evolución política de las zonas

Tras la muerte del general Sanjurjo, Mola quedó como el principal candidato a sucesor. El 24 de julio, los generales insurrectos se reunieron y acordaron crear la Junta de Defensa Nacional, organización encargada de gestionar los asuntos a la espera de tomar Madrid, aunque en la práctica las decisiones dependían de los generales al mando de cada zona: Mola (norte), Queipo del Llano (Andalucía) y Franco (Marruecos).

El Ascenso de Franco y la Dictadura Personal

El 1 de octubre de 1936, Franco fue nombrado Generalísimo de los Ejércitos y Jefe de Gobierno del Estado Español; concentró todo el poder político y militar. En adelante, el Caudillo (nombre que la maquinaria propagandística le asigna) establece una dictadura personal basada en un régimen militar y apoyada en una retórica que le identificaba como heredero del Cid y del espíritu de los Reyes Católicos.

La maquinaria propagandística comenzó a justificar el golpe militar calificándolo de «Alzamiento Nacional» contra una República marxista y antiespañola. Franco contó con el apoyo de la Iglesia, tradicional opositora a la República. Por otro lado, comenzaron a cancelarse todas las medidas adoptadas anteriormente:

  • Quedó abolida la escuela laica obligatoria.
  • Se suprimieron las libertades individuales.
  • Se eliminaron los derechos de la mujer.

Posteriormente, tras la unificación de falangistas y carlistas en la FET y de las JONS (Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista), se crea el modelo de partido único.

La Crisis Política en la Zona Republicana

El fracaso del golpe militar desencadenó una gran revolución social en la zona republicana, caracterizada por la diversidad ideológica y política. Largo Caballero trató de controlar el orden público y reunir todas esas facciones creando un Ejército Republicano, posteriormente sustituido por el Ejército Popular de la República. Intentó también afianzar el apoyo del nacionalismo vasco y establecer una economía de guerra.

No obstante, los conflictos internos provocaron la caída de Largo Caballero. Fue sustituido por Juan Negrín, quien pretendió diseñar una imagen de república democrática. El fracaso de estas acciones supuso la ruptura de los equilibrios internos y un creciente derrotismo. El mundo político pasa a dividirse en negrinismo y antinegrinismo, diferenciados por su postura ante el desenlace de la guerra.

La incapacidad del Gobierno provocó un aumento de las represalias, con una especial trascendencia de la persecución religiosa. Previamente a la ocupación de Cataluña, la resistencia propuesta por Negrín se hizo inviable debido a la ausencia de abastecimientos, presupuesto y el aislamiento internacional. No obstante, Negrín insistió con el fin de conseguir unas condiciones honrosas de paz, lo que no hizo más que aumentar las críticas hacia su persona. El 1 de abril, Franco firmó el último parte de guerra, lo que no supuso la llegada de la paz, sino un aumento de la represión contra los vencidos.