Industrialización del País Vasco: transformaciones económicas, sociales y políticas (finales s. XIX – principios s. XX)

Fuentes históricas sobre la industrialización y los movimientos sociales en el País Vasco

1.ª fuente histórica: Industrialización de Bilbao

Pregunta 1. Identificación y análisis

La imagen es una fuente histórica primaria de tipo iconográfico. Corresponde a Bilbao y su ría a finales del siglo XIX o comienzos del siglo XX, en pleno proceso de industrialización.

Muestra la ría de Bilbao con astilleros, fábricas, altos hornos, barcos mercantes y una intensa urbanización, lo que refleja el fuerte desarrollo industrial de la zona.

Las causas de esta situación fueron, entre otras:

  • Abundancia de mineral de hierro.
  • La inversión de capital burgués y extranjero.
  • El desarrollo de la siderurgia, la metalurgia y la construcción naval.
  • La mejora de infraestructuras.

Todo ello provocó un rápido crecimiento económico y demográfico, acompañado de inmigración obrera.

Pregunta 2. Relación con el socialismo y el nacionalismo vasco

La industrialización generó una numerosa clase obrera, sometida a duras condiciones de vida y trabajo, lo que favoreció la aparición del socialismo y del movimiento obrero. Al mismo tiempo, la llegada masiva de inmigrantes y los cambios sociales impulsaron el nacionalismo vasco, que defendía la identidad, la lengua y las tradiciones frente a la pérdida de los fueros y a la homogeneización cultural.

2.ª fuente histórica: Estatutos del Euskeldun Batzokija (1894)

Pregunta 1. Identificación y análisis

Es una fuente histórica primaria, escrita, de carácter jurídico-político e ideológico. Se sitúa en Bilbao, 1894.

El autor es Sabino Arana Goiri, fundador del nacionalismo vasco; el destinatario son los vizcaínos que compartían la ideología nacionalista.

El texto recoge los principios del nacionalismo vasco primitivo, basados en el lema ‘Jaungoikua eta Lagi-Zarra’ (Dios y Ley Vieja). Defiende una sociedad profundamente católica, la subordinación del Estado a la Iglesia, la restauración de los fueros, la defensa del euskera como lengua oficial, una concepción racial del pueblo vasco y la unión de los territorios vascos en Euskal Herria, manteniendo su autonomía.

Pregunta 2. Contexto histórico

El texto se sitúa tras la abolición de los fueros en 1876, después de la Tercera Guerra Carlista, y en plena industrialización de Bizkaia. Los cambios sociales, la inmigración obrera y el avance del liberalismo y del socialismo provocaron una reacción tradicionalista que dio lugar al nacionalismo vasco, liderado por Sabino Arana.

3.ª fuente histórica: Artículo de La Lucha de Clases (1896)

Pregunta 1. Identificación y análisis

Se trata de una fuente histórica primaria, escrita, de carácter periodístico y social. Fue publicada en Bilbao el 23 de mayo de 1896.

El autor es el semanario socialista La Lucha de Clases, y el destinatario son los trabajadores de Vizcaya, especialmente los mineros.

El texto denuncia las malas condiciones laborales y de vida de los mineros: barracones insalubres, tiendas obligatorias con precios abusivos y explotación patronal. Reconoce la conquista de la jornada laboral tras la huelga de 1890, pero señala que muchos abusos continuaban. Defiende el derecho a la huelga y exige la intervención del Estado.

Pregunta 2. Contexto histórico

El documento se enmarca en la industrialización minera de Vizcaya y en el surgimiento del movimiento obrero socialista. Las duras condiciones laborales provocaron conflictos sociales y huelgas, como las de 1890 y 1896, consolidando el socialismo y el sindicalismo en la España de la Restauración.

Contexto general de la industrialización en España y en el País Vasco

La industrialización en España fue tardía, lenta y débil, y se desarrolló de forma desigual según las regiones. Tras el desastre de 1898 hubo una moderada recuperación económica (1896-1913) gracias a la entrada de capital y al desarrollo bancario. Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1922), la neutralidad española impulsó la producción, aunque empeoró el nivel de vida obrero por la inflación; finalizada la guerra, la economía entró en crisis y aumentó el conflicto social. Entre 1924 y 1930, bajo la dictadura de Primo de Rivera, se produjo un crecimiento económico basado en el proteccionismo y el intervencionismo estatal. La crisis de 1929 afectó a España desde 1931, especialmente a la siderurgia y a la construcción naval.

La política económica se caracterizó por el nacionalismo económico, con aranceles elevados y ayudas del Estado para proteger la industria nacional. La industrialización fue tardía por la escasa demanda interna, el atraso agrario, la falta de carbón, la débil migración campo-ciudad y el bajo nivel tecnológico.

Destacaron el ferrocarril (Ley de 1855), la minería —especialmente el hierro vizcaíno—, la industria textil catalana y otras industrias como la papelera, la eléctrica y la química.

Industrialización del País Vasco (1876-1923)

La industrialización del País Vasco se desarrolló entre 1876 y 1923 y supuso una profunda transformación económica, social y política. Provocó un intenso proceso de urbanización, la llegada masiva de inmigrantes, el surgimiento de la clase obrera y la aparición de nuevas ideologías como el socialismo y el nacionalismo vasco, así como el paso de una sociedad agraria a una industrial.

Factores de la industrialización:

  • La abundancia de hierro no fosfórico en Vizcaya, fácil de extraer y exportar por su cercanía al mar y al estuario de Bilbao.
  • La existencia de una burguesía comercial con capital y experiencia.
  • Factores político-económicos como el traslado de las aduanas al mar (1841), la liberalización del subsuelo (1868), el Concierto Económico (1878) y el proteccionismo arancelario.

Desde sus orígenes (1841-1876) se configuraron modelos industriales diferenciados:

  • Vizcaya: modelo concentrado, geográfica y sectorialmente, en torno a la ría de Bilbao, basado primero en la expansión minera y después en la siderurgia y la metalurgia, culminando con grandes empresas como Altos Hornos de Vizcaya y una posterior diversificación industrial.
  • Guipúzcoa: modelo más diversificado y disperso, con industrias papeleras, textiles y metalúrgicas; destacó la industria armera y, más tarde, la fabricación de bienes de consumo.
  • Álava: permaneció mayoritariamente rural y estancada, con una industrialización muy limitada hasta mediados del siglo XX.

Movimiento obrero y sindicalismo vasco

Durante la industrialización, el movimiento obrero vasco surgió en un contexto de duras condiciones laborales, especialmente en la minería y la siderurgia vizcaína. Inicialmente estuvo liderado por el socialismo, organizado en torno al PSOE y el sindicato UGT, aunque posteriormente aparecieron otras corrientes como el comunismo (PCE), el nacionalismo obrero (SOV/ELA) y, de forma minoritaria, el anarquismo (CNT).

Las condiciones de vida de los obreros eran muy precarias, sobre todo en las minas: largas jornadas, bajos salarios, ausencia de legislación laboral y prácticas abusivas como el truck system, que obligaba a los trabajadores a vivir en barracones y comprar en cantinas de la empresa, con malas condiciones higiénicas. En la siderurgia de la ría de Bilbao la situación era algo mejor por la mayor cualificación de los obreros.

El socialismo vasco se organizó desde 1886 en Bilbao bajo el liderazgo de Facundo Pérezagua. La huelga de 1890, vinculada al Primero de Mayo, marcó un punto de inflexión y dio lugar al Pacto de Loma, que supuso mejoras parciales y consolidó el liderazgo socialista. Entre 1890 y 1910 se desarrolló una etapa de intensa conflictividad laboral, con huelgas frecuentes para reclamar la reducción de jornada, mejoras salariales y el fin del truck system.

A comienzos del siglo XX, el socialismo evolucionó hacia posiciones más moderadas y parlamentarias, lideradas por Indalecio Prieto, tras la expulsión de Pérezagua en 1915. La Revolución Rusa de 1917 provocó la escisión del ala más radical y la creación del PCE en 1921. Durante la dictadura de Primo de Rivera, la UGT colaboró con el régimen, lo que permitió consolidar el movimiento socialista de cara a la II República.

En Guipúzcoa, el socialismo tuvo menor implantación, destacando Éibar, mientras que en Álava fue muy débil. El nacionalismo obrero se organizó en SOV/ELA, de inspiración católica y legalista, que compitió con la UGT por la representación de los trabajadores.

Origen y evolución del nacionalismo vasco

El nacionalismo vasco surgió a finales del siglo XIX en un contexto europeo marcado por la expansión de las ideologías nacionalistas. En el País Vasco, su aparición estuvo relacionada con dos factores fundamentales: la abolición de los fueros en 1876, tras la derrota carlista, y las profundas transformaciones sociales provocadas por la industrialización de la ría de Bilbao.

La desaparición del régimen foral tradicional, sustituido por el Concierto Económico (1878), dividió al fuerismo entre transigentes, integrados en la burguesía industrial, e intransigentes, que promovieron asociaciones culturales y una ideología prenacionalista basada en la lengua, la historia y las costumbres vascas. Paralelamente, la industrialización atrajo una fuerte inmigración, provocando el retroceso del euskera y un sentimiento de pérdida identitaria, que favoreció el auge del nacionalismo.

El nacionalismo vasco moderno se articuló en torno a Sabino Arana Goiri, fundador del PNV en 1895. En obras como Bizkaya por su independencia (1892) defendió la existencia de una nación vasca soberana, cuya independencia se habría perdido en el siglo XIX. Su ideario se basaba en la raza, el catolicismo, la lengua vasca, la restauración foral, el ideal rural y un marcado antiespañolismo y antiliberalismo. Además, creó los principales símbolos nacionalistas, como el término Euzkadi y la ikurriña.

El PNV pasó por una etapa radical (1894-1898), muy cerrada y excluyente, y una etapa moderada (1898-1902), al aliarse con los euskalerriacos de Ramón de la Sota, lo que permitió su acceso a instituciones. En sus últimos años, Arana mostró una tendencia autonomista, aunque esta fue abandonada tras su muerte en 1903.

Durante el primer tercio del siglo XX, el nacionalismo se dividió entre independentistas y autonomistas, predominando estos últimos en la Comunión Nacionalista Vasca, que impulsó un primer intento estatutario en 1918. La dictadura de Primo de Rivera reprimió al nacionalismo, que recuperó protagonismo durante la II República. En 1930 surgió Acción Nacionalista Vasca (ANV), de carácter laico y progresista.

En el ámbito sindical, en 1911 se fundó Solidaridad de Obreros Vascos (SOV, actual ELA), de inspiración católica y nacionalista, que defendía la paz social y la legalidad frente al sindicalismo socialista y anarquista.