1. Contexto histórico-social
El término vanguardias surge en Francia durante los años de la Primera Guerra Mundial [1914-1917]. Su origen está precisamente en el vocablo francés avant-garde, término de origen militar y político que venía a reflejar el espíritu de lucha, de combate y de confrontación que el nuevo arte del siglo oponía frente al llamado arte decimonónico.
El surgimiento de los vanguardismos artísticos y literarios está relacionado íntimamente con el periodo de mayor intensidad social, ideológica y, en definitiva, histórica del siglo XX: el periodo que va desde la Primera Guerra Mundial en 1914 al inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939. En esos 15 o 20 años cuajan las experiencias del nuevo arte; pero la revolución de las formas y de los contenidos se producirá, sin duda, a partir de los años 20.
La situación internacional
La Primera Guerra Mundial (1914-1918) supuso el fin de una época. Junto a los millones de muertos, muere el capitalismo industrial deshumanizado, el pensamiento positivista y el racionalismo del siglo XIX.
Sin embargo, la recuperación económica tras la contienda da paso a los felices años 20, un periodo de prosperidad en el que se rechaza el pesimismo de fin de siglo y se entiende la vida desde una perspectiva más optimista. Se vive una múltiple y efímera efervescencia creativa, alegre, jovial y lúdica que genera un arte formal y experimental, llevado al extremo en las vanguardias.
El crac bursátil de 1929 acaba con este espíritu. Durante esta época las vanguardias entran en crisis y decaen definitivamente al comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
El contexto en España
España se mantiene neutral en la Primera Guerra Mundial y aprovechó el momento para convertirse en proveedor de las potencias en guerra. Sin embargo, el país estaba aquejado de numerosos problemas: falta de industrialización, caciquismo, pobreza y analfabetismo. Se vivía, además, una fuerte tensión social.
En 1923, Primo de Rivera da un golpe militar y el rey Alfonso XIII lo acepta; hasta 1929 se impone una dictadura, pero la mala gestión económica y la oposición de prestigiosos intelectuales hace que el dictador se retire del poder. Después de las elecciones de 1931, el rey se exilió y se proclamó la Segunda República hasta 1936, año en que estalló la Guerra Civil española.
Los «Ismos»: Ruptura y Renovación Estética
El término vanguardias (avant-garde) surge para referirse a una serie de movimientos artísticos que buscan la renovación estética a partir de la ruptura con todo el arte anterior. Los ismos (así se conoce al conjunto de movimientos vanguardistas) destacan por cuatro corrientes de alcance internacional y dos limitadas al mundo hispánico:
- Internacionales: Futurismo, Cubismo, Dadaísmo y Surrealismo.
- Hispánicos: Ultraísmo y Creacionismo.
Todos ellos comparten el rechazo de la estética anterior, la formación a partir de manifiestos, el carácter elitista dirigido a una minoría y la experimentación constante. Veamos algunos de ellos:
Principales movimientos de vanguardia
El Futurismo (1909)
Es un movimiento de origen italiano encabezado por Filippo Tommaso Marinetti, quien publicó su manifiesto. Sus rasgos más destacados son: exaltación y gusto por las máquinas y la velocidad, empleo de signos matemáticos y la destrucción de la sintaxis. El futurismo influye en el ultraísmo hispánico y en la primera etapa de Pedro Salinas (35 bujías).
El Cubismo
Movimiento que surge asociado a las artes plásticas en 1907 y que tiene como máximo representante literario a Guillaume Apollinaire (creador de los caligramas). Los aspectos más relevantes son la desaparición de los signos de puntuación y el uso del collage.
El Dadaísmo
El principal promotor es Tristán Tzara. Las radicales propuestas del movimiento son el deseo de destruir el arte creado por la sociedad burguesa y la defensa de lo absurdo (ejemplificado en sus Instrucciones para hacer un poema dadá).
El Surrealismo
Surge en Francia de la mano de André Breton. Está basado en las teorías de Freud y el marxismo. El surrealismo persigue un nuevo lenguaje que permita la expresión del subconsciente. Entienden el arte como medio de liberación y, para conseguirlo, emplean técnicas como la escritura automática. El surrealismo llega a España hacia 1925 y es recibido por figuras como Dalí, Buñuel y Lorca.
Vanguardias Hispánicas y Ramón Gómez de la Serna
En cuanto a las vanguardias hispánicas, destacamos:
- El Creacionismo: Representado por Vicente Huidobro y la obra de Gerardo Diego (Imagen, 1921). Se basa en la idea de que el poeta ha de ser un creador de nuevas realidades.
- El Ultraísmo (1918): Recoge las aportaciones de las vanguardias europeas. Destacan como rasgos el gusto por los objetos modernos, el verso libre y la eliminación de la rima.
Por último, hay que incluir la obra de Ramón Gómez de la Serna, quien destaca por introducir las vanguardias europeas en España y por ser el creador de las greguerías (metáfora + humor). Las greguerías son textos breves de contenido filosófico, humorístico o lírico que se basan en diversos procedimientos expresivos: metáforas, personificaciones, refranes y la desautomatización de frases hechas.
Conclusión y trascendencia
Como se ha visto, el vanguardismo constituye un ciclo de enorme interés en la literatura española. Su importancia es clave en el Grupo Poético del 27. A pesar de su relevancia, su fin es patente a partir de 1930, cuando se publica en la Gaceta Literaria el artículo: «La vanguardia ya no existe».