Bloque 1: Preguntas 1–13 (primer conjunto)
1. ¿Por quién fue recomendado Julián para ir a los pazos de Ulloa?
Respuesta (a): Julián fue recomendado por el señor De la Lage, que era el tío del marqués de Ulloa. Él envió a Julián para que trabajara como capellán en la casa del marqués.
2. ¿Por qué se burla el marqués de la carta que trae Julián?
Respuesta (a): Porque en ella su tío dice que envía a Julián para predicarle y ayudarle a convertirse en una persona más religiosa. El marqués se lo toma en broma y dice irónicamente que parece que tenga muchos pecados y que necesite que le manden a un santo para corregirlo.
3. ¿Qué comentan el criado y el abad de Ulloa sobre Julián?
Respuesta (a): El criado (Primitivo) y el abad de Ulloa comentan de forma despectiva que Julián les parece muy débil y poca cosa. Creen que no tiene carácter ni fuerza y lo consideran un sacerdote demasiado delicado para vivir en los pazos.
4. ¿Qué le ofrece el marqués a un niño, qué opina Julián sobre ello y qué piensan los otros comensales?
Respuesta (a): El marqués le ofrece vino a Perucho, algo inapropiado para un niño. Julián lo desaprueba claramente y dice que lo que el niño necesita es comida y no vino; que eso no es bueno para un niño. Los demás lo ven como una broma y lo animan entre risas.
5. ¿Qué le pasó a Perucho al final de la noche?
Respuesta (a): Perucho bebe demasiado vino; incluso se acaba la botella, ya que Primitivo le promete una moneda si lo hace. El niño la bebe y acaba desmayado por haber bebido demasiado; su madre Sabel lo lleva a la cama.
6. ¿Qué piensa Julián en su primer día en los pazos?
Respuesta (a): Julián reflexiona sobre todo lo que ha pasado en el día; se siente preocupado por el ambiente en los pazos, la falta de orden y la violencia que los caracteriza. Piensa en el viaje hasta llegar allí, la borrachera del niño con el vino, el desagradable comportamiento de Sabel, Primitivo y el abad de Ulloa, además de la advertencia del señor De la Lage sobre cómo vivir siempre en el campo puede embrutecer a las personas.
7. ¿Qué le parece la habitación a la mañana siguiente a Julián?
Respuesta (a): La habitación le parece muy grande pero muy sucia y descuidada. Está llena de objetos viejos e inútiles.
8. ¿Quién le empujó a ser sacerdote a Julián?
Respuesta (a): Quien le empujó a ser sacerdote fue su madre, que trabajaba como ama de llaves de los señores De la Lage, aunque desde pequeño él mismo tenía la vocación de serlo.
9. ¿Por qué le riñe Julián a Sabel en su habitación?
Respuesta (a): Le riñe por entrar a su habitación sin llamar y por el mal estado de su habitación; le pide que la limpie.
10. ¿Quién es el padre de Sabel y el abuelo de Perucho?
Respuesta (a): Primitivo, que trabaja en los pazos y tiene mucho poder en la casa.
11. ¿Qué le parece la mansión a Julián?
Respuesta (a): Le parece sucia y deteriorada. Los jardines están llenos de maleza y ruinas, y dentro de la casa todo está desordenado y en mal estado.
12. ¿Qué le propone Julián al marqués sobre el archivo?
Respuesta (a): Propone ordenarlo y organizarlo entre los dos, ya que ve que está muy desordenado y lleno de papeles viejos y rotos por todas partes.
13. ¿Por qué el tío de don Pedro, don Gabriel, era un mal administrador de la hacienda?
Respuesta (a): Don Gabriel era un mal administrador porque utilizó su posición para beneficiarse personalmente y quedarse poco a poco con parte de la hacienda de su sobrino. Aunque llegó a los pazos con la excusa de ayudar a su familia, en realidad fue apropiándose de bienes y dinero.
Bloque 2: Preguntas 14–25 (primer conjunto)
14. ¿Qué le enseña don Gabriel a su sobrino don Pedro?
Respuesta (a): Don Gabriel no le dio una educación adecuada, sino que le enseñó principalmente a cazar y a comportarse de manera autoritaria. Esto influyó en que don Pedro desarrollara un carácter violento y poco refinado.
15. ¿Qué les pasó al antiguo capellán y a la madre de don Pedro?
Respuesta (a): Unos ladrones robaron el dinero que la madre de don Pedro tenía escondido y, por culpa del susto, el antiguo capellán murió pocos días después; la madre de don Pedro falleció al poco tiempo, ya que no logró recuperarse del gran golpe emocional.
16. ¿Quién llevó a Primitivo y a su hija Sabel?
Respuesta (a): Don Gabriel fue quien llevó a Primitivo, ya que era su compañero de caza, y también llevó a su hija Sabel para que trabajara como criada en la casa.
17. ¿Qué problema hubo entre el padre de don Pedro y el verdadero marqués de Ulloa?
Respuesta (a): Hubo un conflicto porque el título de marqués y la propiedad de los pazos pertenecían a personas distintas por cuestiones de herencia familiar. Aun así, socialmente se seguía llamando marqués al dueño de los pazos, y don Pedro no tenía ningún problema con esto.
18. ¿Le ayuda a Julián Primitivo en algún cambio en la administración de la hacienda?
Respuesta (a): Primitivo no colabora con Julián en ningún cambio. Se muestra siempre desconfiado y pone obstáculos para mantener la situación tal como está.
Respuesta (b): Al contrario, Primitivo no le ayuda para nada; lo que hace es poner excusas para evitar cualquier cambio que Julián propone. Se muestra desconfiado.
19. ¿Qué opina Julián sobre Primitivo?
Respuesta (a): Julián percibe que Primitivo es quien realmente controla los pazos, y que todos obedecen sus órdenes sin discutir; además tiene gran influencia y poder sobre el marqués y sobre toda la casa.
20. ¿Qué quiere hacer Julián por Perucho?
Respuesta (a): Julián quiere educar a Perucho, corregir su comportamiento y enseñarle buenos modales, pero el niño se rebela, patalea e incluso se escapa, por lo que es muy difícil inculcarle disciplina.
21. ¿Por qué Julián prohíbe a Sabel subir a su habitación?
Respuesta (a): Porque Sabel empieza a insinuarse claramente y a acercarse a Julián. Julián reacciona con enfado, la expulsa de la habitación y le prohíbe volver.
22. ¿Qué opina don Eugenio sobre Julián?
Don Eugenio, el párroco de Naya, aprecia a Julián. Lo considera una buena persona y por eso lo invita a la fiesta del patrón del pueblo.
23. ¿Qué bromas sueltan los invitados a la comida a Julián en Naya?
Durante la comida, algunos invitados hacen bromas con doble sentido sobre Sabel, insinuando que puede haber algo entre ella y Julián.
24. ¿Cómo reacciona Julián ante esas bromas?
Julián se enfada mucho y responde indignado. Defiende su castidad y su comportamiento, porque no quiere que nadie piense mal de él.
25. ¿Qué le confiesa don Eugenio sobre Sabel y el marqués?
Don Eugenio le explica que Sabel es en realidad la amante del marqués. Además, le dice que Perucho es probablemente hijo del marqués, aunque también hay rumores de que Sabel puede tener relaciones con otros hombres.
Bloque 3: Escena en la cocina y salida de Julián (resumen de sucesos)
1. ¿Quién gritaba en la cocina y por qué motivo?
Gritaba el marqués porque estaba golpeando a Sabel con la culata de una escopeta, mostrando su brutalidad. El niño, Perucho, lloraba al ver la escena.
2. ¿Qué le echa en cara Julián al marqués?
Julián le reprocha su comportamiento brutal y le critica el amancebamiento declarado con Sabel, que considera inapropiado y vergonzoso.
3. ¿Qué le comunica Julián al marqués sobre lo que va a hacer el cura?
Julián le comunica que ha decidido marcharse de los pazos porque no puede autorizar con su presencia una situación tan irregular. Además, le sugiere que se aleje un tiempo, que se case quizá y reflexione sobre su vida.
4. ¿Qué problemas encontraron para ir a Santiago el cura y don Pedro?
Encontraron varios obstáculos: la yegua estaba sin herrar y alguien había acuchillado a la burra. Aun así, don Pedro y Julián no desistieron y continuaron a pie hasta Cebre para tomar el coche.
5. ¿A quién encontraron tras los árboles con una escopeta por el camino?
Encontraron a Primitivo, que parecía querer apuntar a Julián. Cuando se sintió descubierto, dijo que había cambiado de opinión y los acompañó fingiendo cooperación, mientras don Pedro le pidió su escopeta para controlarlo.
6. ¿Por qué va don Pedro a la ciudad?
Don Pedro va a la ciudad para visitar a su tío, el señor De la Lage, y también porque sigue el consejo de Julián sobre alejarse y ordenar su vida.
7. ¿A casa de quién van Julián y el marqués y cómo son recibidos?
Van a casa del señor De la Lage, el tío de don Pedro. Son recibidos con cordialidad; aunque las hijas estaban sorprendidas, especialmente la tercera, que reconoció a su primo como Perucho Moscoso.
8. ¿Cuántas hijas hay en la casa? Cita algún nombre de ellas.
Hay cuatro hijas: Rita (la mayor, muy desenvuelta), Manolita (segunda, algo masculina), Carmen (tercera, dulce y delicada), Marcelina «Nucha» (cuarta, menos agraciada y bizca).
9. ¿Quién parece que le gusta más a don Pedro y quién es Gabriel?
Don Pedro se fija principalmente en Marcelina «Nucha» como mujer ideal. Gabriel es el hermano menor de Nucha, que estudia en Segovia.
10. ¿Qué le parece la ciudad a don Pedro?
La ciudad lo decepciona, porque no tiene cultura suficiente para apreciar edificios ni esculturas; todo le parece viejo y anticuado.
11. ¿Qué consejo le da Julián al marqués sobre las mujeres de la casa?
Julián le aconseja que Marcelina «Nucha» es la esposa ideal, porque es responsable, religiosa y cuidadosa con su hermano Gabriel.
12. Justifica las razones que da Julián en su decisión sobre Nucha.
Julián piensa que Nucha es ideal porque: cuidó de su hermano Gabriel como si fuera su madre; tiene virtudes religiosas y morales; es madura y responsable, cualidades importantes para un matrimonio estable. Aunque Rita le atrae por su desparpajo, Julián considera que Nucha es más adecuada para un matrimonio serio.
Bloque 4: Repetición de preguntas (segundo conjunto — similar al primero)
El contenido siguiente repite en su mayor parte los bloques anteriores; se presenta corregido y con la misma información para mantener la integridad del documento.
Preguntas 1–13 (repetición corregida)
1. ¿Por quién fue recomendado Julián para ir a los pazos de Ulloa?
b. El responsable de que Julián vaya a los pazos es el señor De la Lage, familiar del marqués, que lo manda con la intención de que lleve una vida más religiosa y ordenada.
2. ¿Por qué se burla el marqués de la carta que trae Julián?
b. Don Pedro se ríe de la carta porque en ella su tío dice que envía a Julián para predicarle y ayudarle a convertirse en una persona más religiosa; él interpreta con ironía que lo consideran un pecador que necesita ser vigilado por un sacerdote.
3. ¿Qué comentan el criado y el abad de Ulloa sobre Julián?
b. Ambos, el criado Primitivo y el abad de Ulloa, coinciden en que Julián es muy delicado y no encaja en ese ambiente tan rudo; lo comentan despectivamente. Creen que no sabrá imponerse ni hacerse respetar.
4. ¿Qué le ofrece el marqués a un niño, qué opina Julián sobre ello y qué piensan los otros comensales?
b. Don Pedro incita al niño a beber vino como si fuera un juego. Los comensales lo animan y se divierten ante la situación, mientras que Julián considera que es una irresponsabilidad y que lo que necesita el niño es comida; que el vino no es bueno.
5. ¿Qué le pasó a Perucho al final de la noche?
b. El niño acaba completamente borracho; se acaba la botella de vino para conseguir la moneda que Primitivo le prometió si lo hacía. Acaba desmayado y su madre Sabel lo tiene que llevar a la cama.
6. ¿Qué piensa Julián en su primer día en los pazos?
b. Al final del día, Julián está inquieto por las situaciones que ha visto; piensa en el viaje hasta llegar allí, la borrachera del niño con el vino y el desagradable comportamiento de Primitivo, Sabel y el abad de Ulloa. Además, está preocupado por la violencia y la falta de orden que caracteriza el ambiente de los pazos. También recuerda cómo el señor De la Lage le advirtió de que vivir siempre en el campo puede embrutecer a las personas.
7. ¿Qué le parece la habitación a la mañana siguiente a Julián?
b. La habitación, aunque es muy grande, está muy sucia y desordenada, llena de objetos viejos y sin utilidad.
8. ¿Quién le empujó a ser sacerdote a Julián?
b. Desde pequeño él tenía la vocación de ser sacerdote, aunque quien le empujó a cumplirlo fue su madre, quien trabajaba como ama de llaves de los señores De la Lage.
9. ¿Por qué le riñe Julián a Sabel en su habitación?
b. Porque entra sin llamar a su habitación, y también le pide que la limpie porque está muy sucia.
10. ¿Quién es el padre de Sabel y el abuelo de Perucho?
b. Primitivo, quien tiene mucho poder en la casa y trabaja en los pazos.
11. ¿Qué le parece la mansión a Julián?
b. Le parece que está en muy mal estado, muy deteriorada. Dentro de la casa todo está sucio y en mal estado, y los jardines están llenos de maleza y ruinas.
12. ¿Qué le propone Julián al marqués sobre el archivo?
b. Julián ve que el archivo está desordenado, lleno de papeles rotos y viejos, y le propone ordenarlo y organizarlo entre los dos.
13. ¿Por qué el tío de don Pedro, don Gabriel, era un mal administrador de la hacienda?
b. Don Gabriel era un mal administrador de la hacienda porque actuó de forma interesada. En lugar de proteger el patrimonio familiar, se aprovechó de él, quedándose con parte de las propiedades bajo una falsa apariencia de ayuda.
Preguntas 14–25 (repetición corregida)
14. ¿Qué le enseña don Gabriel a su sobrino don Pedro?
b. Más que educarlo, don Gabriel contribuyó a que el marqués creciera con mal carácter y malas costumbres. Le inculcó aficiones como la caza y actitudes despóticas, lo que explica en parte su brutalidad y falta de moral.
15. ¿Qué les pasa al antiguo capellán y a la madre de don Pedro?
b. El robo del dinero que la madre de don Pedro guardaba escondido a manos de unos ladrones provocó la muerte del antiguo capellán por el gran susto, y la madre de don Pedro no logró recuperarse del golpe emocional y falleció unos meses más tarde.
16. ¿Quién llevó a Primitivo y a su hija Sabel?
b. Los llevó don Gabriel, ya que Primitivo era su compañero de caza, y a Sabel para que trabajara como criada de la casa.
17. ¿Qué problema hubo entre el padre de don Pedro y el verdadero marqués de Ulloa?
b. El problema surge porque el título de marqués de Ulloa y la propiedad de los pazos pertenecían a personas distintas. Sin embargo, la gente del lugar seguía llamando marqués al dueño de los pazos y él lo aceptaba sin problemas.
18. ¿Le ayuda a Julián Primitivo en algún cambio en la administración de la hacienda?
b. Al contrario, Primitivo no le ayuda para nada: pone excusas para evitar cualquier cambio que Julián propone. Se muestra desconfiado.
19. ¿Qué opina Julián sobre Primitivo?
b. Julián se da cuenta de que Primitivo es quien realmente manda en los pazos; tiene mucho poder e influencia sobre el marqués y toda la casa, y todos le obedecen sin discutir.
20. ¿Qué quiere hacer Julián por Perucho?
b. Su intención es darle una educación adecuada, enseñarle buenos modales y mejorar su comportamiento, aunque se le hace muy difícil, ya que el niño se rebela, patalea y a veces se escapa.
21. ¿Por qué Julián prohíbe a Sabel subir a su habitación?
b. El capellán se siente incómodo ante el comportamiento provocador de Sabel, por lo que decide impedirle el acceso a su habitación, aunque luego se arrepiente de su reacción.
22. ¿Qué opina don Eugenio sobre Julián?
Don Eugenio, el párroco de Naya, aprecia a Julián. Lo considera una buena persona y por eso lo invita a la fiesta del patrón del pueblo.
23. ¿Qué bromas sueltan los invitados a la comida a Julián en Naya?
Durante la comida, algunos invitados hacen bromas con doble sentido sobre Sabel, insinuando que puede haber algo entre ella y Julián.
24. ¿Cómo reacciona Julián ante esas bromas?
Julián se enfada mucho y responde indignado. Defiende su castidad y su comportamiento, porque no quiere que nadie piense mal de él.
25. ¿Qué le confiesa don Eugenio sobre Sabel y el marqués?
Don Eugenio le explica que Sabel es en realidad la amante del marqués. Además, le dice que Perucho es probablemente hijo del marqués, aunque también hay rumores de que Sabel puede tener relaciones con otros hombres.
Bloque 5: Repetición resumida (escena de la cocina y viaje)
1. ¿Quién gritaba en la cocina y por qué motivo?
Gritaba el marqués porque estaba golpeando a Sabel con la culata de una escopeta, mostrando su brutalidad. El niño, Perucho, lloraba al ver la escena.
2. ¿Qué le echa en cara Julián al marqués?
Julián le reprocha su comportamiento brutal y le critica el amancebamiento declarado con Sabel, que es inapropiado y vergonzoso.
3. ¿Qué le comunica Julián al marqués sobre lo que va a hacer el cura?
Julián le comunica que ha decidido marcharse de los pazos porque no puede autorizar con su presencia una situación tan irregular. Además, le sugiere que se aleje un tiempo, se case quizá y reflexione sobre su vida.
4. ¿Qué problemas encontraron para ir a Santiago el cura y don Pedro?
Encontraron varios obstáculos: la yegua estaba sin herrar; alguien había acuchillado a la burra. Aun así, don Pedro y Julián no desistieron y continuaron a pie hasta Cebre para tomar el coche.
5. ¿A quién encontraron tras los árboles con una escopeta por el camino?
Encontraron a Primitivo, que parecía querer apuntar a Julián. Cuando se sintió descubierto, dijo que había cambiado de opinión y los acompañó fingiendo cooperación, mientras don Pedro le pidió su escopeta para controlarlo.
6. ¿Por qué va don Pedro a la ciudad?
Don Pedro va a la ciudad para visitar a su tío, el señor De la Lage, y también porque sigue el consejo de Julián sobre alejarse y ordenar su vida.
7. ¿A casa de quién van Julián y el marqués y cómo son recibidos?
Van a casa del señor De la Lage. Son recibidos con cordialidad; las hijas se muestran sorprendidas, y la tercera reconoce a su primo como Perucho Moscoso.
8. ¿Cuántas hijas hay en la casa? Cita algún nombre de ellas.
Hay cuatro hijas: Rita, Manolita, Carmen y Marcelina «Nucha».
9. ¿Quién parece que le gusta más a don Pedro y quién es Gabriel?
Don Pedro se fija en Nucha; Gabriel es el hermano menor que estudia en Segovia.
10. ¿Qué le parece la ciudad a don Pedro?
La ciudad lo decepciona y le parece una jaula; no soporta no ser nadie allí, cuando en los pazos es el amo absoluto.
11. ¿Qué consejo le da Julián al marqués sobre las mujeres de la casa?
Que Nucha es la esposa ideal por su responsabilidad, religiosidad y cuidado hacia su hermano.
12. Justificación de la elección de Nucha.
Julián valora en Nucha su madurez, sentido del deber y virtudes religiosas; aunque Rita atrae por su desparpajo, considera que Nucha garantiza un matrimonio estable.
Capítulo 11 (relato)
Pasan los días y el marqués no se decide. Un día, las chicas deciden arreglar el desván y mandan a Rita a buscar al primo porque creen que será divertido.
Allí, entre polvo y trastos, empiezan a jugar e intentan disfrazar a don Pedro, que casi no puede moverse porque el techo es muy bajo. Él las amenaza en broma diciendo que quien se acerque se arrepentirá.
Cuando ya es tarde y hay poca luz, Rita y Manolita consiguen ponerle un sombrero y una chaqueta al marqués aprovechando un descuido. Él las persigue; ellas bajan corriendo, pero don Pedro atrapa a Rita y le da un beso mientras ella apenas puede defenderse. Rita logra escapar provocándolo para que la persiga otra vez, y él sale detrás de ella.
En la oscuridad, el marqués abre puertas buscando a Rita. Encuentra una puerta atascada, entra y, creyendo que es Rita, abraza a una mujer que se resiste y está a punto de llorar. Es Nucha, que llora de vergüenza e irritación. Entonces él cambia de actitud, intenta consolarla y le pide perdón con palabras cariñosas. Hacen las paces, pero Nucha le exige que no vuelva a entrar en su habitación y le dice que puede contárselo a su padre, porque no le parece bien que viva con ellas sin ser su hermano, siendo ellas chicas solteras.
En el Casino, don Pedro se entera de que la mayor parte de la herencia de don Manuel será para su hijo Gabriel, y que de las hijas solo Nucha tiene posibilidades de heredar, porque su madrina, una tía soltera, ahorra mucho. Días después, el marqués pide la mano de Nucha. Al padre le sorprende porque pensaba que elegiría a Rita, e incluso intenta hacerle cambiar de opinión, pero finalmente acepta. En los días previos a la boda hay nervios en casa y rumores en Santiago. Se dice que las hermanas no se hablan.
Nucha parece avergonzada sin saberse bien por qué. La boda es triste y sencilla, con solo los más cercanos, y se come en silencio, como si fuera la última comida de unos condenados a muerte. Nucha, aunque nerviosa, actúa como buena anfitriona y se ocupa de todos.
Después de la fiesta, don Manuel acompaña a su hija a la habitación y se despide emocionado. La habitación, iluminada con velas, parece una iglesia, con un ambiente religioso y sagrado. Finalmente, Nucha oye los pasos de su marido entrando.
Capítulo 12
Pocos días después de la boda, don Pedro envía a Julián a los pazos para que prepare la llegada de su esposa, advirtiéndole que tenga cuidado con Primitivo. El capellán le propone echarlo, pero el marqués lo rechaza porque no puede prescindir de él. A Julián le dice que tiene “plenos poderes” en lo demás. Al llegar, Julián se sorprende del cambio de Primitivo, que ahora parece dócil y sin hostilidad. Todo está limpio y ordenado, y Sabel está sola. Por la noche, Primitivo le rinde cuentas de todos los negocios de los últimos seis meses. Julián cree que esta actitud cambiará cuando le diga a Sabel que debe marcharse porque traerán una cocinera de Santiago. Pero Primitivo dice que le parece bien, y además añade que Sabel se casará con el gaitero de Naya. El capellán da gracias a Dios.
A pesar de la tranquilidad aparente, Julián se da cuenta de que Primitivo sigue controlándolo todo, incluso fuera de los pazos. Además, Sabel no parece tener prisa por marcharse, y Julián la ha visto con el gaitero. Un día, Julián habla con el abad de Naya, don Eugenio, quien le informa de que la reina Isabel II ha sido destronada y se ha exiliado en Francia, y que él irá a Santiago para enterarse mejor de todo.
Capítulo 13
Don Pedro no está a gusto en la ciudad: se aburre, discute con su suegro y le molesta su superioridad intelectual. También le incomoda el lujo de la casa porque contrasta con la realidad de los pazos. Las discusiones pasan de ser políticas a personales, aunque se disimulan como un enfrentamiento entre campo y ciudad. En el Casino tampoco se divierte: la ciudad le parece una jaula, y no soporta no ser nadie allí, cuando en los pazos es el amo absoluto. Además, se habla de su linaje y se descubre que en realidad no tiene el título de marqués. Finalmente, una madrugada fría, decide marcharse a los pazos con su mujer.
Nucha está triste, y don Pedro, en lugar de consolarla, le reprocha su mal humor. Pero cuando ella empieza a preguntarle sobre los pazos, él cambia de actitud y le habla de la gente importante que conocerán. En Cebre les esperan Julián y Primitivo. Este había preparado los animales, pero la mula destinada a Nucha es peligrosa. Primitivo se excusa diciendo que está enferma. Don Pedro pregunta a Nucha si sabrá mantenerse, y ella, dudosa, le confiesa en voz baja que está embarazada. Esto hace que el marqués cambie completamente de actitud y, lleno de alegría, busque personalmente otro animal para ella.
Capítulo 14
En una conversación aparte, don Pedro le preguntó a Julián si Sabel seguía viviendo en los pazos. Julián le confesó que sí, aunque sabía que estaba preparando todo para casarse. Don Pedro se mostró escéptico; pensaba que Primitivo no permitiría fácilmente que su hija se casara. Después le comunicó al capellán una buena noticia: esperaba tener un heredero, “un Moscoso auténtico y legítimo”. Julián insinuó que tal vez pudiera ser una niña, pero al marqués le pareció “imposible” que pudiera ocurrir algo que él consideraba un inconveniente. Julián no se había dado cuenta del estado de Nucha. La gran admiración que sentía por ella le impedía imaginar que pudiera pasarle algo así. Pensaba que ella habría podido ser una perfecta esposa de Cristo.
Pero en realidad nada había cambiado. Sabel volvió a encargarse de la cocina después de que despidieran a la nueva cocinera que había llegado desde Santiago. Julián tenía miedo de que Nucha descubriera todo lo que estaba pasando, porque ella era muy curiosa y no dejaba de recorrer la casa.
Nucha descubre a Perucho. Un día, sospechando que alguien estaba robando los huevos del corral, Nucha salió corriendo al oír el ruido de las gallinas cacareando y descubrió a Perucho. Julián quiso llevárselo de allí, pero Nucha se interesó por el niño.
El capellán le explicó que era hijo de Sabel, y ella, encantada con la belleza del pequeño, le dio una moneda y le prometió darle más dinero como pago por los huevos. Después, muy conmovida, decidió comprarle ropa y convenció a Julián para que intentara nuevamente educarlo.
Capítulo 15
Las tensiones llegan a un punto crítico. Los rumores sobre la cercanía entre Julián y Nucha provocan conflictos. El marqués empieza a desconfiar y Julián termina siendo apartado del pazo. La salida de Julián deja a Nucha aún más sola en un ambiente dominado por la brutalidad y el poder de Primitivo. La novela muestra así cómo el entorno corrupto y violento acaba imponiéndose sobre las personas más débiles.
Repetición final de los capítulos 11–15 (texto corregido y mantenido íntegro)
Se incluye a continuación la repetición del relato de los capítulos 11 a 15 tal como aparece en el documento original, corregida en ortografía y gramática, para conservar la integridad del contenido.
Capítulo 11 (repetición)
Pasan los días y el marqués no se decide. Un día, las chicas deciden arreglar el desván y mandan a Rita a buscar al primo porque creen que será divertido.
Allí, entre polvo y trastos, empiezan a jugar e intentan disfrazar a don Pedro, que casi no puede moverse porque el techo es muy bajo. Él las amenaza en broma diciendo que quien se acerque se arrepentirá.
Cuando ya es tarde y hay poca luz, Rita y Manolita consiguen ponerle un sombrero y una chaqueta al marqués aprovechando un descuido. Él las persigue; ellas bajan corriendo, pero don Pedro atrapa a Rita y le da un beso mientras ella apenas puede defenderse. Rita logra escapar provocándolo para que la persiga otra vez, y él sale detrás de ella.
En la oscuridad, el marqués abre puertas buscando a Rita. Encuentra una puerta atascada, entra y, creyendo que es Rita, abraza a una mujer que se resiste y está a punto de llorar. Es Nucha, que llora de vergüenza e irritación. Entonces él cambia de actitud, intenta consolarla y le pide perdón con palabras cariñosas. Hacen las paces, pero Nucha le exige que no vuelva a entrar en su habitación y le dice que puede contárselo a su padre, que no le parece bien que viva con ellas sin ser su hermano, siendo ellas chicas solteras.
En el Casino, don Pedro se entera de que la mayor parte de la herencia de don Manuel será para su hijo Gabriel, y que de las hijas solo Nucha tiene posibilidades de heredar, porque su madrina, una tía soltera, ahorra mucho. Días después, el marqués pide la mano de Nucha. Al padre le sorprende porque pensaba que elegiría a Rita, e incluso intenta hacerle cambiar de opinión, pero finalmente acepta. En los días previos a la boda hay nervios en casa y rumores en Santiago. Se dice que las hermanas no se hablan.
Nucha parece avergonzada sin saberse bien por qué. La boda es triste y sencilla, con solo los más cercanos, y se come en silencio, como si fuera la última comida de unos condenados a muerte. Nucha, aunque nerviosa, actúa como buena anfitriona y se ocupa de todos.
Después de la fiesta, don Manuel acompaña a su hija a la habitación y se despide emocionado. La habitación, iluminada con velas, parece una iglesia, con un ambiente religioso y sagrado. Finalmente, Nucha oye los pasos de su marido entrando.
Capítulo 12 (repetición)
Pocos días después de la boda, don Pedro envía a Julián a los pazos para que prepare la llegada de su esposa, advirtiéndole que tenga cuidado con Primitivo. El capellán le propone echarlo, pero el marqués lo rechaza porque no puede prescindir de él. A Julián le dice que tiene “plenos poderes” en lo demás. Al llegar, Julián se sorprende del cambio de Primitivo, que ahora parece dócil y sin hostilidad. Todo está limpio y ordenado, y Sabel está sola. Por la noche, Primitivo le rinde cuentas de todos los negocios de los últimos seis meses. Julián cree que esta actitud cambiará cuando le diga a Sabel que debe marcharse porque traerán una cocinera de Santiago. Pero Primitivo dice que le parece bien, y además añade que Sabel se casará con el gaitero de Naya. El capellán da gracias a Dios.
A pesar de la tranquilidad aparente, Julián se da cuenta de que Primitivo sigue controlándolo todo, incluso fuera de los pazos. Además, Sabel no parece tener prisa por marcharse, y Julián la ha visto con el gaitero. Un día, Julián habla con el abad de Naya, don Eugenio, quien le informa de que la reina Isabel II ha sido destronada y se ha exiliado en Francia, y que él irá a Santiago para enterarse mejor de todo.
Capítulo 13 (repetición)
Don Pedro no está a gusto en la ciudad: se aburre, discute con su suegro y le molesta su superioridad intelectual. También le incomoda el lujo de la casa porque contrasta con la realidad de los pazos. Las discusiones pasan de ser políticas a personales, aunque se disimulan como un enfrentamiento entre campo y ciudad. En el Casino tampoco se divierte: la ciudad le parece una jaula, y no soporta no ser nadie allí, cuando en los pazos es el amo absoluto. Además, se habla de su linaje y se descubre que en realidad no tiene el título de marqués. Finalmente, una madrugada fría, decide marcharse a los pazos con su mujer.
Nucha está triste, y don Pedro, en lugar de consolarla, le reprocha su mal humor. Pero cuando ella empieza a preguntarle sobre los pazos, él cambia de actitud y le habla de la gente importante que conocerán. En Cebre les esperan Julián y Primitivo. Este había preparado los animales, pero la mula destinada a Nucha es peligrosa. Primitivo se excusa diciendo que está enferma. Don Pedro pregunta a Nucha si sabrá mantenerse, y ella, dudosa, le confiesa en voz baja que está embarazada. Esto hace que el marqués cambie completamente de actitud y, lleno de alegría, busque personalmente otro animal para ella.
Capítulo 14 (repetición)
En una conversación aparte, don Pedro le preguntó a Julián si Sabel seguía viviendo en los pazos. Julián le confesó que sí, aunque sabía que estaba preparando todo para casarse. Don Pedro se mostró escéptico; pensaba que Primitivo no permitiría fácilmente que su hija se casara. Después le comunicó al capellán una buena noticia: esperaba tener un heredero, «un Moscoso auténtico y legítimo». Julián insinuó que tal vez pudiera ser una niña, pero al marqués le pareció «imposible» que pudiera ocurrir algo que él consideraba un inconveniente. Julián no se había dado cuenta del estado de Nucha. La gran admiración que sentía por ella le impedía imaginar que pudiera pasarle algo así. Pensaba que ella habría podido ser una perfecta esposa de Cristo. Pero en realidad nada había cambiado. Sabel volvió a encargarse de la cocina después de que despidieran a la nueva cocinera que había llegado desde Santiago. Julián tenía miedo de que Nucha descubriera todo lo que estaba pasando, porque ella era muy curiosa y no dejaba de recorrer la casa.
Nucha descubre a Perucho. Un día, sospechando que alguien estaba robando los huevos del corral, Nucha salió corriendo al oír el ruido de las gallinas cacareando, y descubrió a Perucho. Julián quiso llevárselo de allí, pero Nucha se interesó por el niño.
El capellán le explicó que era hijo de Sabel, y ella, encantada con la belleza del pequeño, le dio una moneda y le prometió darle más dinero como pago por los huevos. Después, muy conmovida, decidió comprarle ropa y convenció a Julián para que intentara nuevamente educarlo.
Capítulo 15 (repetición)
Las tensiones llegan a un punto crítico. Los rumores sobre la cercanía entre Julián y Nucha provocan conflictos. El marqués empieza a desconfiar y Julián termina siendo apartado del pazo. La salida de Julián deja a Nucha aún más sola en un ambiente dominado por la brutalidad y el poder de Primitivo. La novela muestra así cómo el entorno corrupto y violento acaba imponiéndose sobre las personas más débiles.