Noche oscura del alma — Poema de San Juan de la Cruz
Autor y contexto
Noche oscura del alma. Su autor es San Juan de la Cruz (1542-1591). «Noche oscura del alma», junto con «Cántico espiritual» y «Llama de amor viva», constituyen las tres obras poéticas más importantes de la poesía mística, en las que se muestra la ascensión del alma hasta su unión mística con Dios.
Comentario estrofa por estrofa
Primera estrofa
En los primeros versos de la primera estrofa —»En una noche oscura», «con ansias, en amores inflamada»— hay un encuentro nocturno; aparece la imagen de la llama con pasión. En los siguientes versos —»¡Oh dichosa ventura!», «salí sin ser notada», «estando ya mi casa sosegada»— dice que sale sin que nadie se dé cuenta.
Segunda estrofa
En la segunda estrofa, en los versos —»A oscuras y segura», «por la secreta escala, disfrazada», «¡Oh dichosa ventura!», «a oscuras y encelada», «estando ya mi casa sosegada»— aparece la idea de la oscuridad que da título al poema. La secreta escala es un símbolo/metáfora vinculada con la sabiduría y con un camino espiritual relacionado con la vía purgativa.
Tercera estrofa
En la tercera estrofa, en los versos —»En la noche dichosa», «en secreto, que nadie me veía», «ni yo miraba cosa»— aparece la idea de clandestinidad, de disfraz y de secreto. En los versos siguientes —»sin otra luz y guía», «sino la que en el corazón ardía»— surge el símbolo de la luz: la primera idea de luz que nace del interior del corazón.
Cuarta estrofa
En la cuarta estrofa, en los versos —»Aquesta me guiaba», «más cierto que la luz del mediodía», «adonde me esperaba», «quien yo bien me sabía», «en parte donde nadie parecía»— aparecen elementos que resaltan que esa luz es más fuerte que la del mediodía; es una luz intensa. Se sugiere además que el alma va a estar sola, sin nadie más.
Quinta estrofa
En la quinta estrofa, en los versos —»¡Oh noche que guiaste!», «¡oh noche, amable más que la alborada!», «¡oh noche que juntaste», «Amado con amada», «amada en el Amado transformada!»— se presenta el encuentro: la noche sirve de guía y provoca la fusión amorosa entre el amado y la amada. La oscuridad equivale a la luz, a la fusión y a la vía purgativa.
Sexta estrofa
En la siguiente estrofa, en los versos —»El aire de la almena», «cuando yo sus cabellos esparcía», «con su mano serena», «en mi cuello hería», «y todos mis sentidos suspendía»— aparecen elementos de castillo; el encuentro se produce allí, entre el Amado y la amada. Surgen también imágenes corporales: cabello, mano y cuello.
Sétima estrofa
En la siguiente estrofa, en los versos —»Quedéme y olvidéme», «el rostro recliné sobre el Amado», «cesó todo y dejéme», «dejando mi cuidado», «entre las azucenas olvidado»— se describe cómo la amada (la voluntad) abandona su propio control a la potencia del Amado. Las azucenas significan aquí la pureza: la unión se caracteriza por su pureza. La amada es el alma del poeta; los elementos femeninos remiten al camino hacia Dios, mientras que el Amado representa a Dios.
Temas, símbolos y recursos
En este poema, San Juan de la Cruz narra el ascenso y encuentro del alma con Dios en un marco místico. Por medio de las tres vías —la purgativa, la iluminativa y la unitiva— se produce el abandono del espíritu y la preparación del alma para el encuentro. El alma (sujeto poético) se representa con el seudónimo de «amada» y el «Amado» corresponde a la figura de Dios.
Rasgos principales
- Simbolismo y dualidad de noche (oscuridad) frente a luz.
- Influencia de Garcilaso en la forma: la métrica en lira.
- Matices de clandestinidad y de disfraz; paralelismos y reiteraciones que intensifican la atmósfera de misterio.
- Reiteración semejante a la estructura religiosa del salmo.
- La fe como luz ardiente que actúa de guía interior.
- Contraposición entre la noche oscura y la luz del mediodía.
- El término «alborada» alude a la tradición trovadoresca de la albada (la separación de los amantes al alba).
- La fusión amorosa: la amada se metamorfosea en el Amado mediante recursos como el quiasmo y la personificación.
- Dimensión sobrenatural del amor, con imágenes que remiten a la sexualidad simbólica.
- Las azucenas como símbolo de pureza: la unión es espiritual y no meramente carnal.
Influencia literaria y ecos
Además de la lira, se perciben gestos hacia Garcilaso en la imagen de la llama —un recuerdo de la tradición petrarquista y trovadoresca—. La alusión a la «secreta escala» puede asociarse con la idea de la «escondida senda» de Fray Luis de León: ambas expresan el camino interior hacia Dios.
Opinión personal
En mi opinión, en este poema —además de por la forma en lira— hay guiños claros a la tradición renacentista y trovadoresca. La imagen de la fe como luz ardiente recuerda recursos de Garcilaso; la «secreta escala» remite a la noción de camino interior presente en Fray Luis, lo que subraya la continuidad y la originalidad mística de San Juan de la Cruz.
Conclusión
Noche oscura del alma es un poema clave de la mística castellana: combina simbolismo, forma y experiencia espiritual para narrar el ascenso del alma hacia Dios. La oscuridad y la luz, la clandestinidad del encuentro, la metáfora de la secreta escala y la pureza de las azucenas configuran un discurso poético y teológico que ha marcado profundamente la tradición literaria y espiritual en lengua española.