Técnicas y seguridad para la progresión en montaña, barrancos, escalada y vías ferratas

Técnicas generales de progresión en montaña

Nos encontraremos con una gran variedad de terrenos. Dos factores clave que debemos tener siempre en mente cuando hablamos de progresión en montaña son: seguridad y eficiencia.

Terreno llano

En este tipo de terreno realizaremos una marcha normal, tratando de apoyar toda la planta del pie para mayor agarre y mejor equilibrio.

Los puntos más importantes son la rotación de la cadera, la flexión de las rodillas, la basculación de la pelvis, la correcta flexión y extensión del tobillo y el braceo con la mano contraria al pie que se adelanta, mientras rotamos los hombros y la cintura.

El centro de gravedad se encuentra más o menos entre el ombligo y la espalda.

Terreno ascendente

Evitar la pendiente máxima haciendo zigzag, usar pasos cortos, apoyar toda la planta del pie y llevar el cuerpo ligeramente hacia delante para mantener el equilibrio.

Terreno descendente

Descender en zigzag, apoyar primero el talón, flexionar las rodillas para amortiguar y mantener un ritmo constante mirando el terreno.

Bajar por una pendiente de hierba

Bajar siempre en diagonales, con apoyos firmes y sin movimientos bruscos; si se resbala, tumbarse con los brazos abiertos para frenar.

1.5. Descenso por una pedrera o pendiente pedregosa

  • Priorizar rocas grandes y estables para controlar la bajada.
  • Si el terreno se hunde, bajar de frente clavando los talones para frenar.
  • Mantener distancia entre personas y evitar frenazos bruscos por la caída de piedras.
  • Al cambiar el tipo de terreno, reducir la velocidad y extremar la precaución.

1.6. Roquedos o canchales

  • Pisar bloques estables y nunca en los bordes.
  • Elegir los pasos antes de avanzar, sin dejarse llevar por la inercia.
  • Amortiguar cada apoyo para reducir impactos.
  • Buscar la mayor superficie de contacto, apoyando toda la suela en pasos difíciles.

1.7. Cruzar ríos evitando el agua

  • Dar pasos cortos y seguros, comprobando la estabilidad antes de apoyar el peso.
  • Mantener el equilibrio flexionando rodillas y usando los brazos.
  • Evitar rocas mojadas; si no se puede, pisar en aristas y no en zonas lisas.

1.8. Simbología internacional de senderos (tal cual, como pedías)

  • Senderos GR®: blanco y rojo, más de 50 km.
  • Senderos PR®: blanco y amarillo, menos de 50 km.
  • Senderos SL®: blanco y verde, menos de 10 km.

2. Visualización y elección del itinerario

La elección del itinerario debe realizarse con un trabajo previo en casa antes de realizar la actividad; priorizar siempre la seguridad, aunque el camino resultante sea más largo.

Asimismo, debemos prever lugares de retirada para abandonar el itinerario si surge un imprevisto e informarnos de las características del recorrido:

  • Horarios.
  • Pasos delicados o peligrosos.
  • Características generales del itinerario.
  • Material individual y colectivo necesario.
  • Condiciones meteorológicas del día del recorrido y de días anteriores.

En ese sentido, elegiremos el itinerario más sencillo y menos exigente. La visualización del itinerario observando diferentes distancias nos permitirá procesar los movimientos que tendremos que hacer y tomar las decisiones pertinentes.

3. Técnicas de progresión en barrancos

  • En el descenso de barrancos se utilizan distintas técnicas, la mayoría sin cuerda.
  • Los rápeles son poco frecuentes, pero hay muchos obstáculos que requieren técnicas específicas para superarlos con seguridad.
  • Conocer y aplicar bien estas técnicas es clave para evitar accidentes.

3.1. Progresión sin cuerda

  • Incluye andar, nadar, bucear, saltar y deslizar.
  • Es la forma de progresión más habitual.
  • También es donde se producen más accidentes, por lo que es esencial dominar bien cada técnica.

3.1.1. Andar

Hay dos tipos de marcha: la que realizamos en las aproximaciones y en los retornos, y la que realizamos dentro del cauce.

La marcha por el cauce es muy diferente, ya que se realiza por terrenos muy cambiantes.

3.1.2. Nadar

Nos veremos obligados a nadar en diferentes situaciones. En largas zonas de aguas tranquilas, lo mejor será ponerse boca arriba si queremos desplazarnos a un sitio concreto. En aguas vivas se requieren técnicas específicas y precaución.

3.1.3. Buceo

Su uso en barrancos es bastante limitado. Tener en cuenta lo siguiente:

  • El neopreno nos hará subir rápidamente a la superficie.
  • Tendremos que quitarnos la mochila para bucear o nos resultará imposible.
  • Si necesitamos sumergirnos, daremos un golpe de cadera para colocarnos en la vertical y tener menor flotabilidad.
  • Usaremos gafas o máscara, dado que la visibilidad podría ser muy limitada.
  • Si necesitamos sumergirnos mucho, tendremos que agarrar una piedra grande que nos ayude a bajar. La soltaremos para volver a la superficie.

3.1.4. Saltos

Si no se realizan correctamente, los saltos pueden provocar numerosos accidentes en este deporte. Las pautas fundamentales para los saltos son:

  • Entrar en el agua rectos y con postura hidrodinámica: brazos pegados al cuerpo, mirada al frente y manos cerradas.
  • Doblar las piernas al entrar en el agua para amortiguar un posible contacto con el fondo.
  • No hacer movimientos en la zona de batida y realizar el impulso con un solo pie (paso al frente).
  • Comprobar la profundidad de la zona de recepción.
  • No realizar saltos con la mochila puesta.

3.1.5. Toboganes

Hay muchos tipos de toboganes (rectos, con curva, lanzadera, etc.), pero todos requieren una técnica muy similar:

  • Nos sentaremos en el inicio del tobogán para colocarnos en la trayectoria correcta. Una vez en movimiento, nos tumbaremos boca arriba con los brazos cruzados sobre el pecho. Mantendremos una posición recta hasta entrar en el agua, con la cabeza en la misma dirección del cuerpo.
  • No tirarse sentados: el cuerpo se iría hacia delante o nos daríamos con el agua en la cara.
  • Asegurar la recepción. En los de lanzadera no suele verse la recepción desde la cabecera del tobogán, por lo que conviene asegurarse de cómo es.
  • No realizarlos con la mochila puesta.
  • Puede instalarse una cuerda en los primeros metros si es necesario colocarse correctamente en la trayectoria o para restar velocidad a la caída.
  • Si no se ve seguro, desistir del tobogán y montar un rápel.

3.2. Progresión por cuerda: anclajes, nudos, rápel y pasamanos

3.2.1. Anclajes

Son sistemas que permiten fijar la cuerda a un punto seguro para poder ascender o descender.

Tipos de anclajes

1. Anclajes naturales

Usan elementos del entorno.

  • Ejemplos: árboles, puentes de roca, bloques empotrados.
  • Ventajas: pueden ser muy resistentes.
  • Riesgo: requieren muy buen criterio al elegirlos.
  • Material: cordinos de poliamida mayores de 7 mm.

2. Anclajes artificiales

Diseñados específicamente para asegurar.

A. Móviles

No quedan permanentes en la roca.

  • Pitones: Muy antiguos, hoy casi en desuso. Se introducen a golpes en grietas. Desventaja: dañan la roca y hay opciones mejores.
  • Fisureros o empotradores: Cuñas metálicas que se atascan en fisuras. Fáciles de colocar y quitar.
  • Más resistentes cuanto mayor contacto con la roca y mejor alineados estén con la dirección de la carga. Limitación: solo resisten bien en una dirección.
  • Friends: Empotradores mecánicos con levas. Muy rápidos y cómodos de usar. Funcionan incluso en fisuras paralelas o abiertas. Solo en roca compacta y fisuras sólidas.

B. Fijos

Quedan instalados de forma permanente. Su resistencia depende de:

  • Material del anclaje.
  • Correcta colocación.
  • Calidad de la roca.

Tipos de anclajes fijos:

  • Autoperforantes (spits): Hoy desaconsejados. Baja resistencia en roca blanda y problemas en roca dura. Vida útil: ~10 años. Superados por parabolts y anclajes químicos.
  • De expansión (parabolts): Muy usados en escalada y barrancos. Alta resistencia. Vida útil: ~15 años. Mejor colocarlos con taladro.
  • Químicos (con resina): Los más resistentes y seguros. Ideales para todo tipo de roca, especialmente blanda. Vida útil: ~30 años. Desventajas: caros y difíciles de instalar.

3.2.2. Nudos de unión

1. Ocho de unión (ocho por chicote)

  • Uso: unir cuerdas de diámetro similar.
  • Ventajas: fácil de hacer y de desatar.
  • Riesgo: puede deslizar con cuerdas muy rígidas o de distinto diámetro.
  • Sobrante recomendado: 20 cm en cada cuerda.

2. Doble pescador

  • Uso: unir cuerdas de igual o distinto diámetro.
  • Funcionamiento: por atasque (muy seguro).
  • Ventaja: alta seguridad.
  • Desventaja: difícil de desatar tras mucha carga.
  • Vueltas: 2 vueltas por chicote (uso normal). 3 vueltas en fibras técnicas (Kevlar, Dyneema®).
  • Sobrante recomendado: 20 cm en cada cuerda.

3. Gaza u ocho empalmado

  • Uso: unión rápida cuando se quiere evitar que el nudo se enganche al recuperar la cuerda.
  • Ventaja: nudo muy plano.
  • Desventaja: menos seguro, baja resistencia (empieza a deslizar a 6 kN).
  • Sobrante recomendado: 40 cm.

4. Ocho triple

5. Nudo de cinta

3.2.3. Rápel

Es un sistema de descenso para salvar alturas mediante el uso de un descensor y de una cuerda.

Al llegar a cualquier instalación, el primer paso será anclarnos a ella con más de un punto y, a partir de ahí, podremos optar por dos variantes principales del rápel:

  • En simple: es el sistema en el que descendemos por uno de los cabos.
  • En doble: se utilizará en rápeles específicos, ya que es un sistema que no se puede desembragar.

Existen distintas formas de colocar el descensor en el ocho, que dependen del tipo de descensor y de la fricción que necesitemos en cada situación. La principal diferencia entre las configuraciones es la capacidad de frenado.

Formas de colocación del descensor

1. Colocación clásica (simple o doble)

La cuerda pasa por el agujero grande del ocho y rodea el pequeño, quedando por encima para evitar el nudo de alondra. La cuerda de descenso se coloca a la derecha o izquierda según seamos diestros o zurdos. Se recomienda usar la técnica del ocho imperdible, bloqueando el descensor al mosquetón o a la cuerda para evitar que se caiga.

2. Colocación en rápido

La cuerda pasa por el agujero grande del ocho y directamente por el mosquetón. Puede añadirse un mosquetón de freno en el anillo ventral para aumentar el rozamiento. Es necesario cambiar la orientación de la mano al sujetar la cuerda. Esta técnica puede aplicarse durante el descenso si el mosquetón ya está colocado.

Configuraciones y usos recomendados

  • Clásico en doble: ideal para descensos muy lentos y controlados, como rápeles largos o con cuerdas finas o nuevas. No recomendable con agua en la recepción.
  • Clásico en simple: forma adecuada de descenso, prestando atención a evitar el nudo de alondra.
  • Rápido en doble: técnica recomendada, ofrece buena fricción y evita el nudo de alondra.
  • Rápido en simple: opción muy veloz que exige mayor control y fuerza. Se aconseja prever el uso del mosquetón de freno si fuera necesario.

3.2.4. Pasamanos

Cuando la instalación de un rápel no es accesible o el acceso es delicado y poco seguro, es necesario montar un pasamanos para llegar a la reunión con seguridad. También se utiliza para evitar que la cuerda roce durante el rápel.

Pasos para montar un pasamanos
  1. Pasar por la instalación de salida el extremo de cuerda que sale del fondo de la mochila, previendo el sentido de recuperación, para llegar a la cabecera con cuerda libre.
  2. Unir ese extremo al anillo ventral del arnés mediante un nudo de gaza o un ocho con mosquetón.
  3. Avanzar hacia la reunión autoasegurándose:
    • Con descensor, si no se necesitan las dos manos, el recorrido es descendente u horizontal, o hay riesgo de caída al agua.
    • Con autoseguro (machard), si no se dan esas circunstancias.
  4. Al llegar a la reunión, anclarse siempre con dos puntos.
  5. Conectar el mosquetón del anillo ventral con la cuerda del pasamanos a la instalación y tensar el otro extremo.
  6. Fijar el otro extremo del pasamanos al mismo mosquetón, dejando el pasamanos correctamente instalado.

4. Cavidades verticales

4.2. Maniobras de descenso

El descenso en cavidad por cuerda se realizará mediante descensor con freno asistido y mosquetón de freno de acero.

4.2.1. Paso de fraccionamientos

Es cuando progresamos por una cuerda y hay un anclaje intermedio que hay que pasar. En descenso, al llegar a la altura del fraccionamiento instalaremos el cabo de anclaje corto en el mosquetón del fraccionamiento.

4.2.2. Paso de desviadores

  • Al llegar al desviador durante el descenso, anclar un cabo para no perderlo, especialmente si el desviador está muy tenso.
  • Abrir el mosquetón del desviador.
  • Volver a anclar el mosquetón por encima de nosotros.
  • Continuar el descenso.

4.3. Maniobras de ascenso

El ascenso se realizará a través del bloqueador ventral y el bloqueador de mano unido por un pedal.

4.3.1. Paso de fraccionamientos

En ascenso, al llegar al fraccionamiento se anclará el cabo largo al mosquetón del mismo. Después se liberará el bloqueador ventral y se instalará en la cuerda ascendente. A continuación, se desanclará el bloqueador de mano y se instalará en la cuerda ascendente.

4.3.2. Paso de desviadores (ascenso)

  • Al llegar al desviador durante la ascensión, anclar un cabo para no perderlo, especialmente si el desviador tiene mucha tensión.
  • Abrir el mosquetón del desviador.
  • Volver a anclar el mosquetón por debajo de nosotros.
  • Continuar la ascensión.

4.3.3. Pasamanos

En la progresión con el equipo de tres cabos de anclaje llevaremos dos cabos de anclaje conectados a la cuerda.

4.3.4. Tirolina

Realizaremos la progresión mediante poleas o directamente con los cabos de anclaje a las dos cuerdas, como soporte y seguro. Además, nos ayudaremos de las manos si fuese necesario.

5. Técnicas de progresión en escalada

En escalada, los dos factores más importantes que debemos trabajar son la fuerza y la técnica. Esta eficiencia se sustenta en el equilibrio: cuanto mayor equilibrio, menor esfuerzo requeriremos para desplazarnos.

Depende de nuestra base de apoyo y de nuestro centro de gravedad (CDG), que está situado aproximadamente en el 56 % de la altura (a la altura del ombligo). Ante un mismo movimiento, el mejor modelo gestual a emplear dependerá completamente de las características de un escalador u otro.

En escalada, el tiempo no es un factor fundamental. Por regla general, no se valora la velocidad sino la dificultad, y por ello encontramos dos formas de escalar: lenta o estática y rápida o dinámica.

La progresión lenta o estática se caracteriza porque el músculo domina el movimiento en todo momento, sin necesidad de un impulso muscular explosivo.

La progresión rápida o dinámica no se basa en progresar con mucha velocidad de desplazamiento, sino en realizar movimientos intermedios de brazos rápidos.

Es importante mantener un ritmo adecuado al tipo de escalada.

Se aconseja usar la escalada estática en pasajes muy técnicos y de gran precisión, y la dinámica cuando el riesgo de caer sea menor por tratarse de movimientos más seguros.

En escalada, además, podemos diferenciar tres modalidades de progresión: en bloque, de primero o de segundo.

  • En bloque: escalada que se realiza sin cuerda y en tramos de poca altura (hasta 8 metros), pero no por ello carente de peligro.
  • De primero: el escalador va asegurado por debajo y va chapando los anclajes intermedios. Si el escalador cae, la altura recorrida en la caída puede ser mayor y más peligrosa que cuando se escala de segundo.
  • De segundo: el escalador que va de segundo estará asegurado con la cuerda desde arriba. Esta práctica se conoce como top (top rope).

5.1. Progresión por adherencia, fisuras, escalada en X, Dülfer y chimenea

5.1.1. Adherencia

Esta técnica consiste en utilizar toda la suela del pie de gato como elemento de sujeción.

5.1.2. Fisuras

Son las grietas que presenta una pared de forma vertical y su técnica se basa en empotramientos y oposiciones.

Los empotramientos consisten en introducir alguna parte del cuerpo en la fisura para bloquearla y poder sujetarnos con ese bloqueo. La oposición consiste en la contraposición de fuerzas de los brazos y las piernas en sentidos opuestos; de este modo, se contrarrestan y podemos mantenernos en equilibrio.

Este modo de oposición también se denomina Dülfer, derivado del nombre de su creador, Hans Dülfer, o bavaresa en España.

5.1.3. Escalada en X

Utilizaremos esta técnica sobre todo en los diedros. Un diedro es el ángulo que forma una pared con otra; el diedro perfecto formaría un ángulo de 90 grados.

5.1.4. Chimenea

Esta técnica era muy utilizada antiguamente, pero en la actualidad ha quedado prácticamente reducida a la escalada clásica. No se suele utilizar en escalada deportiva.

6. Nudos más utilizados

Para los extremos de la cuerda utilizaremos punta, cabo o chicote; si hablamos de una parte en mitad de la cuerda, lo denominaremos seno; y si un seno lo cruzamos sobre sí mismo sin llegar a realizar un nudo, lo llamaremos bucle.

Un dato importante que debemos conocer es la resistencia residual de la cuerda: los nudos reducen significativamente la resistencia de la cuerda.

6.1. Ocho

Se puede realizar el nudo de ocho: trenzado, para unión de cuerdas, por seno o por chicote. Es de los nudos más utilizados y sencillos. Su resistencia residual es del 60 % tanto por seno como por chicote.

6.2. Nueve

Es muy similar al ocho pero con media vuelta más y con mayor resistencia residual y mayor volumen. Su resistencia residual es del 75–80 %.

6.3. Nudo dinámico

También conocido como medio ballestrinque; es el nudo para asegurar. Es un nudo sencillo.

6.4. Nudo de fuga

Es básicamente un nudo de bloqueo para evitar movimientos en un nudo deslizante o para bloquear la cuerda que pasa por el descensor. Este nudo es el complemento indispensable para bloquear el nudo dinámico o cualquier otro nudo corredizo. Al deshacerse con facilidad, debemos apretarlo y pegarlo al nudo que bloquee o al descensor para evitar que se deslice.

6.5. Doble pescador

Se usa principalmente para unir cuerdas. Según el número de vueltas que hagamos al realizarlo, tendremos el pescador sencillo si solo realizamos una vuelta o el pescador triple si realizamos tres. Su desventaja es que consume bastante cuerda y es un nudo voluminoso.

Sus resistencias residuales son del 50 % el sencillo, 59 % el doble y 65 % el triple.

6.7. Nudo de alondra

Nudo rápido para anclar y desanclar, usado en emergencias o para fijar cuerdas, anillos y pasamanos. Fácil de hacer y deshacer, consume poca cuerda, pero su resistencia es baja (48%). No usar en rápel con descensor clásico porque puede bloquearse.

6.8. Ballestrinque

Es un nudo rápido que utilizaremos para regular la longitud de la cuerda sin tener que rehacer el nudo, para unir rápidamente la cuerda a una instalación, anclarse a una cordada, fijar un material o al instalar un pasamanos; también lo podemos utilizar para ajustar los puntos intermedios.

6.9. Mariposa

Lo usaremos para regular los tramos de un pasamanos y hacerlos independientes. Sus ventajas principales son la sencillez de realización y de peinado y la poca cuerda que consume en comparación con nudos similares. Es un nudo fácil de deshacer. Su resistencia residual por tracción normal es del 62 % y del 54 % por tracción transversal.

6.10. Nudos autoblocantes

Machard y Prusik.

El nudo Machard trabaja mejor sobre cuerdas mojadas o heladas y sobre cuerdas en tensión.

El nudo Prusik es un nudo bidireccional que trabajará en la dirección que se le traccione y que «muerde» mucho más que el Machard. Es más sencillo de realizar con una sola mano y puede realizarse con cualquier tipo de cordino. Lo usaremos principalmente sobre cuerdas oblicuas y horizontales.

7. Técnicas de agarre y apoyos

Son las formas de usar manos (agarre) y pies (apoyo) en la escalada.

Técnicas de agarre (manos)

  • Diferentes posiciones de manos y dedos:
    • Arqueo (solo dedos en presas pequeñas).
    • Extensión (dedos estirados y palma en contacto).
    • Semiarqueo (dedos a 90°).
    • Palma (fuerza con la palma).
    • Uso variable de dedos: de uno a cuatro dedos según la presa.
  • Cambio de mano en una misma presa, ya sea dinámico o progresivo.
  • Empotramientos: insertar y girar una articulación en fisuras para bloquearla.
  • Pinzas: usar los cinco dedos con el pulgar opuesto, común en chorreras.
  • Tipos de presas según orientación: verticales, invertidas, frontales y mixtas.
  • Formas de presas: romas (redondeadas), regletas (pequeños cantos) y agujeros.

Técnicas de pies

  • Apoyar el máximo peso posible en los pies para ahorrar fuerza en las manos.
  • Puntos de apoyo: interior (dedo gordo), exterior (zona amplia), talón (para equilibrio o tracción) y empeine (como en la técnica vampiro).
  • Cambio de pies: cambiar un pie por otro en la misma presa con salto, pisando uno sobre otro o desplazando progresivamente.

8. Técnicas de progresión en vías ferratas

La vía ferrata es un recorrido que se desarrolla sobre una pared rocosa equipada con sólidos cables, peldaños, escaleras o pasarelas que facilitan la ascensión y permiten autoasegurarse.

8.1. Trepada y destrepada; técnica de sujeción de las cintas disipadoras; técnica de progresión por puentes; pasamanos; rápel y tirolinas

La progresión en vías ferratas suele darse principalmente en dos direcciones: en vertical y en horizontal.

Para comenzar a ascender conectaremos el disipador con los dos cabos de anclaje al arnés mediante un nudo de alondra y le añadiremos un cabo de reposo para poder anclarnos de manera provisional a los peldaños de la vía para descansar. Durante la ascensión trataremos de usar sobre todo las piernas para progresar, con el objetivo de evitar agotar los brazos.

9. Protocolos de seguridad durante la progresión o la actividad

Protocolo de accidentes: cada deporte debe tener el suyo propio, ya que las características en cada caso son específicas y serán necesarias medidas diferentes. No obstante, los procedimientos más importantes a tener en cuenta, por lo general, en caso de incidente o accidente son:

  • Informar a los participantes.
  • Presentarnos y conocer datos relevantes sobre los participantes.
  • Durante la actividad, acompañar al grupo e informar con seguridad de todos los elementos de seguridad necesarios para poder progresar.
  • No obligar a nadie a realizar un paso en el cual dicha persona no se sienta segura; en ese caso, ofrecer una alternativa.
  • Evitar improvisaciones en todo momento.
  • Disponer de un seguro de responsabilidad civil.
  • Actuar con una actitud de guía responsable y benévolo.

10. Ritmo de marcha

Es vital controlar el ritmo del grupo. Si es muy lento, puede causar aburrimiento; si es muy rápido, algunos pueden quedarse atrás o fatigarse pronto.

10.1. Control del ritmo en grupo

Las actividades de montaña se caracterizan por mantener una intensidad media o baja durante un tiempo prolongado.

El ritmo cardiaco deberá adecuarse a la actividad. En cuanto a las pulsaciones, el primer dato que debemos conocer es la zona de actividad, que es aquella que se encuentra entre el 60 % y el 85 % del índice cardiaco máximo (ICM).

10.2. Descanso, avituallamiento e hidratación durante la actividad

No existe una regla única; se distinguen paradas técnicas (cinco minutos) y paradas de descanso (entre diez y 30 minutos). Como regla general, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Buscar lugares cómodos, resguardados y al sol o a la sombra según la necesidad. Quitarse la mochila y abrigarse si es necesario para no quedarse fríos.
  • Una parada técnica a los 20 o 30 minutos de comenzar suele ser beneficiosa para quitarse ropa y ajustar la mochila.
  • Deberemos hacer al menos una parada técnica una vez a la hora para hidratarnos o hacer nuestras necesidades.
  • A las tres o cuatro horas de actividad, realizar una parada de descanso y avituallamiento.
  • Si el grupo se ha desagrupado, aprovechar una de estas paradas para reagruparnos; de este modo, se ahorra una parada.

Evaluación del tiempo

Existe una fórmula para estimar los tiempos de la marcha con un grupo que consiste en calcular una hora para 300 m de desnivel y una hora para cada 3 km.

10.4. Gasto energético

Nuestro gasto energético estará directamente relacionado con el ritmo que llevemos. Por lo tanto, debemos tener en cuenta el ritmo que seguimos a la hora de realizar las paradas y los descansos.

10.5. Peso que transportamos

El gasto energético depende del peso: el propio cuerpo y la mochila. Aproximadamente, 3,1 kcal por minuto si vamos a un ritmo de 4 km/h. Si a este mismo ritmo le añadimos 10 kg de peso, el gasto ascenderá a 3,6 kcal (un 16 % más).

También importa el lugar donde llevemos el peso.

11. Protocolo de equipamiento y desequipamiento de una instalación

Para el equipamiento, el protocolo de actuación a seguir será:

  1. Averiguar si la zona cuenta con alguna figura de protección.
  2. Si la zona se encuentra dentro de los límites de un espacio protegido, buscar si este cuenta con documentos de ordenación y gestión (por ejemplo, PORN o PRUG).
  3. Una vez consultados los documentos, observar si la instalación que se pretende equipar se encuentra en alguna zona de máxima protección.
  4. No tener prisa: la pared siempre estará ahí. Observar su entorno, en especial su flora y fauna; lo ideal es ir acompañados (biólogos y ornitólogos serán de gran ayuda). Realizar esta tarea, preferentemente, durante los meses que van de enero a agosto.
  5. Con ello, nos aseguraremos de la no presencia de aves en procesos prenupciales y de nidificación. Podremos ayudarnos con fotografías y bibliografía para la identificación de especies.
  6. Tras la identificación de posibles especies en régimen de especial protección, buscar el asesoramiento de profesionales en la materia, que aclararán dudas y con los que, además, se aprenderá sobre medioambiente.
  7. Se podrá equipar con garantías siempre que se cumplan los requisitos siguientes:

* La zona donde pretendemos equipar no cuenta con ninguna figura de protección y hemos tomado todas las precauciones en cuanto a nidificación y afección de la flora rupícola.
* Estamos en un espacio protegido y contamos con la autorización para llevar a cabo el proyecto.

12. Teoría de la seguridad

En este apartado se desarrollan los aspectos técnicos y de seguridad a tener en cuenta en cada uno de los puntos especificados.

12.1. La reunión

Evitar estar anclados a un solo punto; cerrar el seguro de los mosquetones.

12.3. El rápel

Aspectos clave para un descenso seguro en rápel:

  1. Postura:
    • Mantén los pies abiertos y las rodillas ligeramente flexionadas para mayor estabilidad y equilibrio.
    • Coloca las piernas, si puedes, perpendiculares a la pared. En paredes verticales, los pies deben estar a la altura de la cadera.
  2. Manos y técnica:
    • Usa ambas manos por debajo del descensor hasta que domines bien la técnica.
    • Si te caes hacia un lado, podrás usar la mano de ese lado para equilibrarte, manteniendo siempre una mano en la cuerda de progresión.
  3. Descenso controlado:
    • Baja despacio y de forma controlada, sin tirones ni aceleraciones bruscas.
    • Evita movimientos como saltos o giros que dañan la cuerda y aumentan el riesgo de accidente.
  4. Equipo adicional:
    • Usa guantes, especialmente en barrancos secos, para evitar quemaduras y rozaduras con la cuerda o rocas.
    • Si tienes el pelo largo, recógelo para que no se meta en el descensor y bloquee el sistema.
  5. Dirección y movimiento:
    • Sigue la trayectoria natural del rápel, normalmente hacia abajo o siguiendo la cuerda, para evitar péndulos peligrosos.
    • Evita que la cuerda roce en exceso con tus movimientos.
    • Anticipa tus próximos movimientos mirando tanto hacia arriba como hacia abajo continuamente.
Cómo hacer rápel paso a paso:
  1. Colócate con los pies abiertos y rodillas flexionadas.
  2. Coloca las piernas perpendiculares a la pared, con los pies a la altura de la cadera.
  3. Sugeta el descensor con las dos manos por debajo.
  4. Comienza a descender despacio, controlando la velocidad con la mano que controla la cuerda.
  5. Mantén siempre una mano agarrando la cuerda de progresión para controlar el descenso.
  6. Ve mirando arriba y abajo para anticipar movimientos y evitar roces innecesarios.
  7. Si tienes guantes, úsalos para proteger las manos.
  8. Recoge el pelo si es largo para evitar accidentes.
  9. Sigue la línea natural de la cuerda para no balancearte peligrosamente.

12.5. Cadena de seguridad, factor de caída y comportamiento del asegurador

El factor de caída puede definirse como la relación entre la altura de la caída y la longitud de cuerda útil y se calcula dividiendo la altura de la caída entre la longitud útil de la cuerda.

El factor de caída se utiliza para cuantificar la gravedad de una caída y se expresa entre 0 y 2. Por ejemplo: una caída de 4 m con solo 5 m de cuerda utilizada tendrá un factor 0,8 (4:5). Sin embargo, si en la misma caída hay 10 m de cuerda, el factor será de 0,4 (4:10).

12.6. Maniobras para recuperar cuerdas en rápel

¿Cómo recuperar la cuerda después de hacer rápel?

  1. Preparar la reunión pensando en la recuperación de la cuerda.
  2. Rápel en doble cuerda (dos cabos):
    • Si ambos cabos llegan al suelo, simplemente tirar de uno de los cabos para recuperar toda la cuerda.
    • Si las cuerdas están unidas por un nudo, recordar de qué lado está el nudo para tirar de ese cabo y recuperarla.
  3. Rápel en cuerda simple:
    • La cuerda seguirá ensacada (enganchada) en el descensor por el cabo que usarás para recuperarla.
    • Si la cuerda llega al suelo, bajar con la saca (bolsa para la cuerda) colgando del arnés o mochila.
    • Si hay mucha corriente de agua, lanzar la saca fuera del movimiento del agua para evitar que se moje o se pierda.
    • Si la cuerda no llega al suelo, habrá que unir otra cuerda al cabo para que llegue hasta el suelo y poder recuperarlas todas.

Esta técnica de unir cuerdas se llama técnica del cordelette.

12.6.1. Polipasto

Los polipastos más sencillos y que menos material requieren son:

  • Polipasto simple: es el más básico y se utiliza en el tensado de tirolinas, rápeles guiados y autorrescate. Precisa de una polea, una polea bloqueadora, un puño y dos mosquetones. Desmultiplica la fuerza en relación 1:3.
  • Polea doble sobre dos puntos fijos: de fácil montaje y muy eficaz. Permitirá elevar una gran carga, ya que desmultiplica la fuerza en relación 1:5. Para realizarla hay que añadir una polea y un cordino al sistema anterior.