Transformación Demográfica en España: Evolución de la Población y Migraciones

Mortalidad

La mortalidad se define por la tasa de mortalidad. En España, el descenso de la mortalidad comienza a principios del siglo XX; anteriormente, era del 30 ‰ (por mil). En la segunda mitad del siglo XIX, las tasas españolas eran muy altas. Solo a partir de finales del XIX la mortalidad desciende por debajo del 30 ‰. Entre 1920 y 1935 se produce un fuerte descenso, pero a partir de 1935 se produce un incremento debido a la Guerra Civil. Las tasas volvieron a descender a partir de los años 50, situándose por debajo del 10 ‰. A principios de 2000, la Tasa Bruta de Mortalidad (TBM) comienza a descender.

En lugar de la Tasa de Mortalidad, se utiliza a menudo la Tasa de Mortalidad Infantil (TMI). En 1950, la TMI era del 200 ‰; en 1983 era del 10 ‰ y, en la actualidad, es del 3 ‰.

Natalidad y Régimen Demográfico

La natalidad es elevada hasta el último tercio del siglo XIX y principios del XX. Únicamente en periodos de crisis descendía la natalidad.

Mortalidad General

Alta y oscilante, aunque a partir de 1870 descendió ligeramente. Se observa una mortalidad catastrófica recurrente debido a epidemias, guerras o hambrunas. La mortalidad infantil era elevada y la esperanza de vida baja.

Resultado

Crecimiento vegetativo bajo, menor al 0,5 %.

Transición Demográfica

Se inicia con la Revolución Industrial. La mortalidad descendió bruscamente debido a las mejoras en la alimentación por la revolución agrícola, mejoras en la higiene, avances técnico-sanitarios y el aumento del nivel cultural. La natalidad desciende más tarde porque es necesario un periodo de transición para que cambien las pautas culturales y demográficas; esto se debió a la emancipación femenina, planificación familiar, uso de anticonceptivos y la pérdida de la importancia de la religión.

El resultado fue un crecimiento vegetativo muy alto, de hasta el 3 % en la primera etapa, pero después se dio una reducción paulatina de las tasas de crecimiento vegetativo.

Régimen Demográfico Moderno

Se caracteriza por una natalidad muy baja (menos del 10 ‰) y una tasa de fecundidad por debajo del 1,5. Esto se debe a la incorporación de la mujer al mundo laboral, aunque la natalidad es muy sensible a las crisis económicas. Las cifras de mortalidad están por debajo del 10 ‰. Debido al aumento de la esperanza de vida, desaparecen las causas de mortalidad catastróficas.

Esperanza de Vida

La esperanza de vida es el promedio de edad que se espera que viva una persona recién nacida en un país determinado. En España, la esperanza de vida ha pasado de los 35 años a principios del siglo XX a los 82 en el siglo XXI. Las causas de este aumento son:

  • 1. Más recursos y mejor alimentación.
  • 2. Generalización de las técnicas técnico-sanitarias.
  • 3. Medidas de higiene pública.

La mortalidad es mayor entre los hombres que entre las mujeres. Existen diferencias por profesiones y diferencias geográficas: la tasa de mortalidad es más alta en el centro de las ciudades que en las zonas periurbanas.

Evolución de la Natalidad en el Siglo XX

En España, la natalidad se ha mantenido alta hasta el siglo XX. En 1936, había descendido al 20 ‰. Con la Guerra Civil desciende aún más; se recupera posteriormente, pero ya no superará el 21 ‰. A partir de 1975 se inicia un descenso brusco y acelerado hasta el 9 ‰ en 1995. Solo hay una excepción: 1956-1970, el llamado baby boom español, periodo en el que la natalidad se recuperó parcialmente.

Las causas del descenso de natalidad son:

  • Tecnicistas: La natalidad desciende porque ha descendido la mortalidad.
  • Economicistas-Natalicistas.

Por regiones, se observa una clara disparidad Norte-Sur. Las tasas más altas corresponden a Ceuta y Melilla. Las tasas más elevadas se encuentran en las zonas donde han llegado más inmigrantes, mientras que las más bajas corresponden a las zonas más envejecidas.

Crecimiento Vegetativo

Con el Plan de Estabilización de 1959 se produce un baby boom con tasas de crecimiento vegetativo (CV) del 12 ‰, que dura hasta 1956. A partir de 1966, el CV desciende suavemente. A partir de 1977, desciende bruscamente, llegando a los años 90 con cifras muy bajas, inferiores al 0,3 %. A partir del 2000 se observa una tendencia al alza debido al impacto de la inmigración y un leve aumento de la natalidad de los españoles.

Por comunidades autónomas, el crecimiento depende de su desarrollo económico y de su iniciación en la industrialización. Las zonas más atrasadas sufrieron un proceso de envejecimiento por el éxodo rural, el descenso de las tasas de natalidad, el aumento de las tasas de mortalidad y, en consecuencia, un crecimiento vegetativo muy bajo. Todas las comunidades del interior y del norte presentan crecimientos vegetativos bajos. Hay que distinguir entre las zonas rurales, con crecimientos vegetativos más bajos, y las zonas urbanas.

El principal problema derivado del crecimiento vegetativo tan bajo es el envejecimiento de la población, lo que plantea problemas demográficos y económicos:

  • Aumento del gasto sanitario.
  • Incremento de gastos en servicios sociales.
  • Aumento del coste de las pensiones.
  • Previsible quiebra de la Seguridad Social.

Crecimiento Real

1. Las Migraciones Exteriores

La emigración exterior española se ha dirigido hacia tres direcciones:

  • Norte de África (1830-1900): Afectó casi a 250.000 españoles procedentes sobre todo de Levante; se trataba de agricultores que trabajaban como temporeros.
  • América: Fue la dominante hasta 1960. Se distinguen tres periodos:
    • 1850-1940: Periodo más intenso; emigración dirigida por gobiernos americanos para poblar territorios (Argentina, Cuba, Brasil, México y Uruguay).
    • 1940-1960: Cambia la composición de la población.
    • A partir de 1960: Los emigrantes son técnicos o trabajadores industriales; aparecen nuevos destinos y los puntos de origen son Madrid y Barcelona.
  • Europa: Hasta 1960, la emigración española se dirigía principalmente a Francia y Portugal.

Consecuencias de la Emigración

  • Positivas: Alivio para el paro, obtención de recursos para financiar el desarrollo económico del país y renovación de mentalidades.
  • Negativas: Desempeñaron los peores empleos, situaciones de marginalidad y envejecimiento poblacional.

La situación cambió en 1974. España creció vertiginosamente y se convirtió en un país receptor.

2. Migraciones Interiores

Es lo que se conoce como el éxodo rural, fruto de la Revolución Industrial y la economía de mercado. En España llegó con retraso, pero siguió un proceso muy acelerado. Las fases son:

  • 1. Hasta 1960: Hasta principios del siglo XX, los movimientos van del interior a la periferia. Después de 1900, la población se dirige desde zonas rurales superpobladas hacia grandes núcleos: Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Guipúzcoa y Vizcaya.
  • 2. 1960-1975: Fase culminante del éxodo rural. Saldo negativo en 32 provincias (Extremadura, Andalucía, Castilla la Nueva, Castilla la Vieja) y saldo positivo en 18 provincias (Barcelona, Madrid, Valencia, Vizcaya, Gerona, Tarragona, Sevilla).
  • 3. 1975-1986: La crisis económica provoca un cambio de tendencias. La franja norte pierde habitantes, resurgen zonas meridionales (Andalucía oriental y Galicia) y las grandes ciudades reducen su ritmo de crecimiento por la crisis industrial.
  • 4. 1986-Actualidad: Ralentización de las migraciones exteriores y cambios internos: recepción de inmigrantes en la costa levantina, crecimiento de Andalucía y del área metropolitana de Madrid. La franja norte sigue perdiendo población, mientras que en el sur se atenúa. Se refuerzan las áreas metropolitanas por el crecimiento de núcleos suburbanos.

Consecuencias de las Migraciones Interiores

  1. Envejecimiento de la población.
  2. Alivio del paro.
  3. Problemas de asimilación.
  4. Problemas medioambientales.
  5. Desaparición de núcleos rurales.
  6. Problemas derivados de los movimientos pendulares.

La Inmigración

Los extranjeros residentes en España se clasifican en tres grupos: nacionalizados, extranjeros con permiso de residencia e ilegales. La mayoría procede de Europa. Sus destinos principales son Cataluña, Madrid, Andalucía, Valencia y Canarias.

El boom migratorio en España empezó en la segunda mitad de los 90. Las consecuencias incluyen:

  • Rejuvenecimiento de la población.
  • Aporte de mano de obra (a menudo barata).
  • Surgimiento de ideas de invasión y actitudes racistas.
  • Condiciones de trabajo más duras para el colectivo inmigrante.