Transformaciones Económicas y Poblacionales: Orígenes de la Revolución Industrial

1. La Revolución Agrícola

1.1. Las Transformaciones en el Sector Agrario

La revolución en el Reino Unido vino motivada por la aplicación de nuevos sistemas de cultivo y por la introducción de innovaciones técnicas.

Las Leyes de Cercamiento (Enclosures Acts)

La propiedad en el Reino Unido estaba en manos de la pequeña nobleza, que arrendaba sus fincas a campesinos sin tierras. Otra buena parte estaba dividida en campos abiertos, que permitían la explotación y su uso comunal. Los cambios legislativos en el país constituyeron el primer paso en el desarrollo agrícola.

Una de las principales medidas que se impulsaron fue la aprobación por el Parlamento de las Leyes de Cercamiento, que transformarían las antiguas tierras comunales en propiedades privadas y valladas. Sus efectos fueron:

  • Fin del acceso a las tierras comunales para los campesinos sin tierra, quienes sufrieron un empobrecimiento. Por ello, muchos se marcharon a buscar trabajo a las ciudades, pasando a formar el grueso del proletariado industrial.
  • El cercamiento de las tierras incrementó la rentabilidad del campo, lo que impulsó el aumento de las inversiones.
  • La estabulación del ganado, lo que generó un incremento de la rentabilidad.

Los Nuevos Sistemas de Cultivo

En 1730, Charles Townshend puso en marcha un nuevo sistema de cultivo que pretendía incrementar la productividad de la tierra. Para ello, aplicó el modelo de rotación cuadrienal, que implicaba la eliminación del barbecho mediante la siembra de plantas forrajeras.

Las Innovaciones Técnicas

Durante el siglo XVIII surgieron novedades técnicas que aumentaron el rendimiento agrario. Fue el caso de la sembradora mecánica. Desde 1730 también se aplicó el arado de Rotherham, que facilitaba el tiro gracias a su forma triangular. Por todo ello, se amplió la superficie cultivable mediante técnicas de drenaje y se incrementó el regadío. Otras novedades fueron el uso de fertilizantes, la mejora de la productividad mediante la selección de semillas o la mezcla de razas de ganado.

1.2. Los Efectos de la Revolución Agrícola

La revolución agrícola duplicó la producción agraria en unas décadas. Las transformaciones en el sector agrícola provocaron una cadena de efectos económicos y sociales:

  1. Excedente de población: Por un lado, los cercamientos dificultaron la subsistencia a los campesinos sin tierra; por otro lado, la tecnificación de la producción redujo de forma drástica las necesidades de mano de obra agrícola.
  2. Aumento de la demanda y el comercio: El traslado de campesinos a las ciudades produjo un aumento de las necesidades de abastecimiento de productos agrarios. Para aprovisionar a las ciudades, se intensificaron los intercambios comerciales, favorecidos por la existencia de una red de transporte.
  3. Incremento de las inversiones: La expansión agrícola y comercial, junto con la mejora de la red de transportes, impulsó a los propietarios a aumentar sus inversiones agrarias, tanto en técnicas como en herramientas y maquinaria.
  4. Mejora de la alimentación e incremento demográfico: El desarrollo de los sectores agrícola y ganadero mejoró de forma muy significativa la alimentación de la población, lo que repercutió en un incremento demográfico.
  5. Desarrollo de otros sectores: El aumento de la población favoreció el desarrollo de otros sectores como la industria harinera, incentivó la construcción de molinos o la producción de bebidas alcohólicas.
  6. Excedente de capital: Los beneficios obtenidos por estas actividades terminaron derivando en un excedente de capital, que sería destinado a proveer las inversiones necesarias.

Por ello, la revolución agrícola fue clave para la posterior Revolución Industrial, pues proporcionó mano de obra, garantizó la alimentación del proletariado industrial e incrementó la demanda.

2. La Transición Demográfica

2.1. El Régimen Demográfico Antiguo

Hasta finales del siglo XVIII, en Europa prevaleció el régimen demográfico antiguo, un modelo de población caracterizado por los siguientes rasgos:

  • Alta natalidad: Las tasas de natalidad eran muy elevadas debido a factores morales y religiosos, y a que se consideraba a los hijos como fuerza de trabajo imprescindible.
  • Alta mortalidad: Fruto de las deficientes condiciones higiénicas, sanitarias y alimentarias, así como de la mortalidad catastrófica provocada tanto por epidemias como por malas cosechas. Especialmente trágica resultaba la mortalidad infantil. Además, el siglo XVII había sido un periodo de constantes guerras, por lo que la mortalidad asociada con los conflictos había sido también muy alta.

2.2. La Transición Demográfica

A finales del siglo XVIII, en algunos países se inició un proceso de transición demográfica, caracterizado por un acusado descenso de la mortalidad y asociado a las siguientes causas:

  • Incremento de la producción agraria: La revolución agrícola contribuyó a la mejora de la alimentación de la población, lo que afectó de forma positiva a su salud y fortaleció sus defensas contra las enfermedades.
  • Mejora de las condiciones higiénicas y médicas: El uso del jabón o el cloro como desinfectantes, los sistemas de alcantarillado y la aplicación de los avances en medicina, como la vacuna contra la viruela.
  • Reducción de la mortalidad bélica: En el siglo XVIII habían disminuido las guerras y, con ellas, el número de muertos por esa causa.

2.3. Efectos y Límites de la Transición Demográfica

La transición demográfica dejó sentir rápidamente sus efectos, aunque estos presentaron limitaciones en algunas zonas.

Efectos de la Transición Demográfica

El efecto inmediato de la revolución demográfica fue el aumento de la población. Este crecimiento se apreció especialmente en las ciudades, receptoras de los excedentes demográficos del campo. Tal crecimiento de la población:

  • Impulsó la demanda de productos agrarios.
  • Proporcionó mano de obra barata y abundante para el desarrollo de la industria.
  • Favoreció la expansión de actividades comerciales.

Asociado al aumento de la población, se produjo un notable incremento de la esperanza de vida.

Límites Demográficos

La transición demográfica no fue uniforme en toda Europa, ya que en el este y en el sur de Europa se produjo con retraso o de forma muy débil. En estas regiones, la mortalidad era muy elevada. Además:

  • La actividad agrícola seguía condicionada por factores físicos, persistiendo las malas cosechas, que daban como resultado la aparición de crisis de subsistencia y, con ellas, terribles hambrunas (menos frecuentes que en tiempos anteriores, pero igualmente devastadoras).
  • Las condiciones higiénicas y médicas todavía eran precarias, sobre todo en las barriadas obreras de los núcleos urbanos. En ellas, una alimentación deficiente y la carencia de infraestructuras sanitarias facilitaban la propagación de epidemias que causaron estragos entre la población.

Las malas condiciones de vida impulsaron a muchos europeos a emigrar hacia los territorios coloniales, lo que también limitó el crecimiento demográfico europeo.