El Teatro Español Anterior a la Guerra Civil: Cuatro Generaciones en Escena
Durante el periodo previo a la Guerra Civil española, el panorama cultural vio irrumpir cuatro generaciones de dramaturgos. A comienzos del siglo XX, el género teatral en España se manifestaba en dos vertientes principales: un teatro destinado puramente a la representación comercial y un teatro con una marcada intención artística y renovadora.
I. El Teatro Comercial: Manifestaciones Populares
De la primera manifestación, el teatro comercial, se distinguen tres tipos fundamentales:
1. La Comedia Burguesa (Benaventina)
Su autor más representativo fue Jacinto Benavente (1886-1954). Aunque tuvo una primera época vinculada al Modernismo, este teatro no logró un éxito sostenido y evolucionó hacia un estilo más conservador, criticando de manera superficial las hipocresías y los convencionalismos burgueses. De su producción teatral cabe destacar:
- Los intereses creados (1907).
2. El Teatro Poético o en Verso
Surgido de la corriente modernista, este teatro se caracteriza por ser de pura evasión, sin conexión inmediata con la realidad, y por recuperar temas históricos y legendarios. Destacan en esta línea Eduardo Marquina y los hermanos Machado.
3. El Teatro Cómico
Su finalidad primordial era el entretenimiento del público, abarcando tendencias muy diversas, como la zarzuela y los sainetes.
- Carlos Arniches: Presenta en sus sainetes personajes pintorescos de Madrid (chulapos), retratando sus problemas cotidianos y su forma castiza de hablar.
- El Astracán: Dentro del teatro cómico sobresale el astracán (género ligero y satírico), cuyo máximo exponente fue Pedro Muñoz Seca. Su obra más popular es La venganza de don Mendo (1916).
- Asimismo, destacan en Andalucía los hermanos Álvarez Quintero.
II. El Teatro Innovador: Búsqueda Artística y Ruptura
La segunda manifestación se centra en el teatro innovador, con autores que buscaban la renovación estética y conceptual:
1. Teatro Intelectual y Filosófico
Miguel de Unamuno, miembro destacado de la Generación del 98, cultivó un teatro intelectual y filosófico para expresar sus inquietudes existenciales. Entre sus obras se encuentran: ‘Fedra’ y ‘El otro’.
2. Los Dramaturgos de Ruptura
Este grupo incluye figuras esenciales como Valle-Inclán, García Lorca, Rafael Alberti o Azorín.
Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936)
Valle-Inclán fue un personaje bohemio y de figura extravagante cultivada por él mismo. Su trayectoria teatral se divide en cuatro etapas fundamentales:
- Reacción Antirrealista: Caracterizada por su rechazo al realismo, lo que le llevó a un teatro en la estética modernista (ej. El marqués de Bradomín).
- Ciclo Mítico o de “Primitivismo”: A este grupo pertenecen las Comedias bárbaras o Romance de lobos.
- El Esperpento: Esta etapa se alinea con el expresionismo europeo. El esperpento queda formulado en Luces de bohemia (1920) como una deformación sistemática de la realidad, utilizada como vehículo de denuncia de la España contemporánea. Además de Luces de bohemia, son esperpentos los títulos de la trilogía Martes de carnaval.
- Farsas: Una cuarta etapa marcada por la creación de farsas.
Federico García Lorca (1898-1936)
En la personalidad de García Lorca se oponen dos tendencias que se manifiestan a lo largo de toda su obra: su vitalismo creativo y, por otra parte, una insatisfacción profunda, una constante obsesión por la muerte.
Al final de su vida, se volcó en el teatro como autor, actor, director y crítico, dirigiendo la compañía La Barraca.
Temas y Estilo Lorquianos
En sus obras dramáticas se repite un tema central: el enfrentamiento del individuo con su contexto, lo que invariablemente tiene como consecuencia la frustración trágica. El lenguaje es siempre muy estilizado, incluso al utilizar lenguaje popular. Es capaz de combinar lo realista y lo simbólico.
Etapas Dramáticas de Lorca
Su obra teatral se puede ordenar en tres etapas:
- Primera Etapa: Incluye ensayos juveniles como El maleficio de la Mariposa, piezas de guiñol (Títeres de cachiporra) y farsas (La zapatera prodigiosa). En todas ellas late la frustración, destacando el tema de los matrimonios por conveniencia (económica o social) y, por tanto, infelices. En esta época destaca Mariana Pineda (modernista).
- Segunda Etapa: Coincide con la influencia del Surrealismo y su estancia en Nueva York. Escribió las que él mismo consideró “comedias imposibles”. El tema principal es la frustración íntima (ej. El público).
- Tercera y Definitiva Etapa: La de sus grandes dramas rurales: Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba. En todos ellos, la mujer, símbolo de la marginación, es la protagonista. El ambiente andaluz funciona como símbolo de la presión ambiental producida por costumbres sociales trasnochadas, que acaban chocando contra el individuo y provocando la tragedia. El lenguaje es realista, poético, cargado de símbolos, metáforas y comparaciones. Con todo esto, García Lorca es el autor español más conocido y representado en el mundo.
Ramón Gómez de la Serna
Este autor, precursor de la vanguardia en España, escribió numerosas piezas teatrales que, en su opinión, eran irrepresentables. La más conocida es Los medios seres.