La Reacción Conservadora Tras el Estallido Revolucionario de 1848
Tras el estallido revolucionario, se produjo la inmediata reacción de las fuerzas conservadoras, que frenaron el proceso aprovechando la desunión de los grupos revolucionarios. En 1849, la revolución acabó, aunque el proceso se difundió por Europa, llevando consigo los ideales democráticos y nacionalistas.
Consecuencias por País
- Francia: Se rompe la alianza entre burguesía y trabajadores, y la República adquiere un carácter conservador con la presidencia de Luis Napoleón Bonaparte, quien pronto suprime el régimen republicano y, junto a la burguesía conservadora, proclama el Segundo Imperio (1852).
- Alemania: El rey prusiano se niega a aceptar la Constitución de Fráncfort, que fracasó por la falta de unidad y por la actitud de Prusia. Se impuso un nuevo texto de carácter conservador.
- Italia: Los austriacos derrotan a los piamonteses y recuperan el control de los ducados del norte. Francia interviene en Roma y restituye el poder del Papa, deteniendo el proceso revolucionario.
- Austria: La rebelión checa y húngara es sofocada por el ejército. El nuevo emperador asume la constitución común a todo el imperio.
Las Unificaciones de Italia y Alemania (c. 1860-1871)
A partir de 1860, ambos estados llevaron a cabo un proceso de unificación con importantes paralelismos:
- En los dos hubo un estado promotor: el Piamonte en Italia y Prusia en Alemania.
- La unificación tuvo como principal enemigo al Imperio Austriaco.
- Contaron con sendos políticos clave al frente del proceso: Cavour en Italia y Bismarck en Alemania.
Unificación Italiana
Durante las revoluciones de 1830 y 1848, había aparecido en los estados italianos un sentimiento de resistencia conjunta contra Austria y de pertenencia a un espacio común. Diversas sociedades secretas habían difundido el ideario nacionalista, que tuvo su reflejo cultural en el Risorgimento, un movimiento que reivindicaba la cultura y literatura italiana. Aparecieron proyectos de unificación en los que Mazzini planteaba crear una república o una confederación de estados bajo la presidencia del Papa, como defendía Gioberti.
Etapas de la Unificación Italiana
- Anexión de Lombardía (1859): Con ayuda de Francia (Napoleón III), el Piamonte derrotó a los austriacos en las batallas de Magenta y Solferino. Se incorporó Lombardía, y se cedieron Niza y Saboya a Francia. Cavour promovió la integración de Parma, Módena y Toscana al Piamonte mediante votación.
- Conquista de Nápoles (1860): Garibaldi dirige a los Camisas Rojas y conquista el reino de Nápoles (Dos Sicilias), cediéndoselo al Piamonte. En 1861, se convocó el primer Parlamento nacional italiano con sede en Turín, que proclamó rey de Italia a Víctor Manuel II de Saboya.
- Incorporación de Venecia (1866): La región del Véneto se integra a Italia tras la derrota austriaca en la guerra contra Prusia.
- Ocupación de Roma (1870): La integración de los Estados Pontificios se facilita por la derrota francesa en la guerra contra Prusia. Las tropas italianas se hicieron con el dominio de la región y proclamaron a Roma la capital de Italia.
Consecuencias
Italia se convirtió en una monarquía parlamentaria regida según el sistema político y la constitución del Piamonte. Desde la unificación, Italia pasó a ser una potencia media en Europa. El nuevo reino tuvo que afrontar varios problemas:
- La enemistad con el Papa debido a la pérdida de territorios, lo que provocó la ruptura de las relaciones con la Iglesia.
- Un profundo desequilibrio regional entre el norte industrializado y el sur rural y atrasado.
Unificación Alemana
A mediados del siglo XIX, Alemania estaba compuesta por 39 estados. Los más importantes eran Austria y Prusia, que rivalizaban por su control. El Romanticismo había divulgado la conciencia nacional alemana, basada en un lenguaje y una cultura comunes.
Los intereses de la burguesía dieron lugar a la creación en 1834 de una unión aduanera o Zollverein en torno a Prusia. Tras el fracaso del Parlamento de Fráncfort, la unificación nacional se orientó desde dos opciones:
- Una Gran Alemania liderada por Austria.
- Una Pequeña Alemania liderada por Prusia, que excluía a los austriacos.
Prusia lideró el proceso gracias al canciller Otto von Bismarck y al rey prusiano Guillermo I.
Proceso de la Unificación Alemana: Las Guerras de Bismarck
Bismarck debilitó la influencia de Austria y superó el rechazo de los estados del sur a estar tutelados por una Prusia luterana, lo que consiguió a través de distintas guerras:
- Guerra de los Ducados (1864): Los ducados de Schleswig y Holstein estaban bajo autoridad danesa. La alianza entre Prusia y Austria derrotó a Dinamarca y permitió la incorporación de Schleswig a Prusia y de Holstein a la órbita austriaca.
- Guerra Franco-Prusiana (1870): El conflicto permitió a Bismarck atraer a los estados alemanes del sur. Tras la victoria de Sedán, se derrumba el Segundo Imperio francés. El Tratado de Fráncfort en 1871 cedió a Alemania las regiones de Alsacia y Lorena. Esto generó un fuerte resentimiento en Francia, causa de futuros enfrentamientos.
El Imperio Otomano y la Cuestión de Oriente
El Declive del Imperio Otomano
El Imperio Otomano se extendía por gran parte del Mediterráneo oriental y los Balcanes. A mediados del siglo XIX, mostraba una creciente debilidad como consecuencia de su profunda crisis económica e industrial. El nacionalismo de la época era un foco de constantes conflictos en un territorio de gran complejidad étnica y religiosa.
Desde 1839, los sultanes iniciaron un proceso de modernización de la administración y el ejército llamado Tanzimat. En 1876, la presión dio lugar a la aprobación temporal de una constitución que estableció una monarquía parlamentaria en la que el sultán se reservaba un férreo control.
La Cuestión de Oriente
La Cuestión de Oriente fue un conflicto internacional originado por el choque de intereses entre los imperios multiétnicos en los Balcanes y el Mediterráneo oriental. En su origen se halla la debilidad del Imperio Otomano, que dominaba la zona, y las aspiraciones rusas y austriacas de aprovechar esa circunstancia para extender su influencia y ganar territorios de la región.
La rivalidad aumentó por la intervención de Reino Unido y Francia, que intentaban reducir la presencia rusa y austriaca alrededor del estrecho del Bósforo y de los Dardanelos, que comunicaban los mares Negro y Mediterráneo.
Conflictos Clave
- Guerra de Crimea (1853-1856): El conflicto provocó el estallido de la Guerra de Crimea, que ponía fin al sistema de diplomacia del Congreso de Viena. La guerra se declaró por la ocupación rusa de los principados turcos. Rusia tuvo que firmar la Paz de París (1856), por la que renunciaba a los territorios ocupados.
- Guerra Ruso-Turca (1877-1878): Una nueva guerra enfrentó a turcos y rusos debido al apoyo de Rusia a las sublevaciones en Bosnia y Bulgaria. Los británicos apoyaron a los turcos y forzaron a Rusia a firmar el Tratado de Berlín (1878), que reconoció la independencia de Serbia y Montenegro, y cedió al Imperio Austrohúngaro la administración de Bosnia-Herzegovina. Desde 1882, Reino Unido se estableció en Egipto.