Evolución y distribución de la población en España: censos, densidad y desequilibrios

Evolución y distribución: los efectivos demográficos y su evolución

Fuentes y conceptos básicos. Para conocer la evolución de la población y sus características se utilizan las fuentes demográficas: censos y padrones, estadísticas sobre migraciones y registros civiles. Son elaboradas por el INE; cada comunidad autónoma tiene sus organismos de estadística, como el IEA. Los censos son estadísticas que se realizan cada 10 años y permiten conocer el número de viviendas y edificios. En estos censos se diferencia entre población de hecho y población de derecho. La población de hecho son los habitantes presentes en un municipio en el momento censal. La población de derecho recoge presentes y ausentes en el municipio en el momento censal. Estos datos se apoyan también en otros como los recogidos por el padrón. España ronda los 4.600.000 habitantes debido a la baja natalidad, la alta población mayor de 65 años, un aumento de la emigración debido a la crisis económica así como un estancamiento y descenso de la inmigración.

Etapas en la evolución

Se distinguen varias etapas históricas en la evolución demográfica:

Preestadística

Comprende los siglos anteriores a la segunda mitad del s. XIX. El conocimiento de los efectivos es impreciso por falta de fuentes seguras. Desde la dominación romana al s. XIV se alternan momentos de auge y crisis demográfica; la población nunca debió superar los 7 millones de habitantes.

Régimen Demográfico Antiguo

Se caracteriza por un crecimiento de la población muy pobre, fruto de altas tasas de natalidad y de mortalidad. Las guerras, epidemias y hambrunas unidas a las malas condiciones sanitarias y alimenticias limitaron el crecimiento hasta la llegada de la Revolución Industrial. A su vez, los hijos eran entendidos como mano de obra barata, lo que, unido a una baja esperanza de vida, propiciaba una alta natalidad.

Estadística (desde 1857)

La estadística moderna se inicia en 1857, con el primer censo moderno. Desde ese momento hasta 1900 la población crece, pero el crecimiento es débil.

Régimen Demográfico de Transición (primera mitad del s. XX)

En la primera mitad del s. XX se produce el llamado Régimen Demográfico de Transición: aumenta el ritmo de crecimiento debido a mejores condiciones sanitarias e higiénicas y a mejores recursos alimenticios. Baja la tasa de mortalidad, aunque con momentos excepcionales de freno al crecimiento (guerra en el norte de África, Guerra Civil, oleadas de emigración a Iberoamérica y a Francia).

Baby Boom

El crecimiento alcanza cotas elevadas por la bajada de la mortalidad y las buenas condiciones económicas: es el conocido Baby Boom.

A partir de los años 80: Régimen Demográfico Actual

A partir de los años 80 tenemos el Régimen Demográfico Actual. La natalidad empieza a decaer bruscamente. Las causas son variadas: la incorporación de la mujer al mercado laboral, el incremento del nivel de vida y el nivel cultural de los jóvenes.

Desequilibrios de la población actualmente

La natalidad y la fecundidad se han reducido en todas las comunidades autónomas, aunque siguen existiendo diferencias regionales. Tanto si usamos la tasa de natalidad como el índice de fecundidad, las regiones meridionales e insulares son las que poseen las mayores tasas e índices. Las comunidades del centro y del norte peninsular presentan las tasas más bajas.

Las comunidades con mayor dinamismo demográfico, es decir, que presentan mayores crecimientos naturales son Andalucía, Murcia, Cataluña y Comunidad Valenciana. Entre las diferentes causas destacan que son zonas de alto desarrollo urbano y turístico. Por su parte, las regiones que presentan un crecimiento natural más bajo son la Cornisa Cantábrica y el Interior Peninsular, que han sufrido fuerte emigración interior.

La densidad y la distribución espacial

La distribución de la población analiza la forma en que ésta se localiza sobre el espacio. Para ello, el indicador más usado es la densidad de población. La española presenta estas características principales:

  • Aumento de la densidad de la población.
  • Contraste litoral-interior: un litoral fuertemente poblado frente a un interior semivacío.
  • Concentración urbana: concentración en áreas urbanas frente al despoblamiento de las zonas rurales.

España es uno de los países más poblados de la UE; sin embargo, su densidad de población es de aproximadamente 93,5 hab/km². En etapas preindustriales, la población española se concentraba básicamente en el interior peninsular, acogiendo la Corona de Castilla. Además, al ser una economía básicamente agraria, la población también se concentraba en las costas de relieve suave, como la mediterránea. Es a partir de la Revolución Industrial en el s. XIX cuando la periferia y Madrid van ganando habitantes frente al despoblamiento del interior.

Las comunidades que presentan una mayor densidad son: Andalucía, País Vasco, Canarias, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana, siendo a su vez las más pobladas, frente a Castilla-La Mancha y Castilla y León, que presentan niveles inferiores a la media. En resumen: fuerte contraste; las provincias litorales superan los 100 hab/km², mientras que otras tienen menos de 50 hab/km².

Factores explicativos de la densidad y de la distribución

Factores geográficos

Clima y altitud. Un clima extremo o una altitud elevada no facilitan la habitabilidad ni el desarrollo de actividades económicas.

Factores demográficos

El interior tiene menor crecimiento natural y una estructura de población envejecida, frente a un litoral con población más joven.