El Reinado de Alfonso XIII y el Gobierno de Antonio Maura
En 1902, Alfonso XIII adquiere la mayoría de edad. Al año siguiente, nombra presidente del gobierno al conservador Antonio Maura, quien planteó una serie de medidas y reformas que fracasaron y que desacreditaron a la monarquía:
- Incrementó la marina mercante y creó una nueva flota que sustituyese a los barcos perdidos en la guerra de las colonias.
- Reformó la administración reconociendo la autonomía de las regiones, intentando atraerse a las fuerzas políticas regionalistas.
- Endureció la represión contra los obreros radicales anarquistas, aplicando una nueva ley contra el terrorismo.
- Elaboró una serie de proyectos de carácter social para conseguir que los obreros se mantuvieran al margen de la vida política.
La Semana Trágica de Barcelona
La ocupación española de la zona marroquí del Rift, en virtud del Tratado de Algeciras, encontró la dura oposición de las tribus del Rift, que causaron un gran número de víctimas entre los soldados españoles. Los hechos de la Semana Trágica produjeron dramáticas escenas. Las autoridades no supieron controlar la situación y el gobierno decretó el estado de guerra; el ejército salió a la calle y la policía disparó contra los manifestantes, estallando así una insurrección popular.
Consecuencias: La Represión
El gobierno de Maura inició la represión; cinco hombres fueron ejecutados. Su fusilamiento tuvo consecuencias políticas directas: el gobierno quedó desprestigiado y la monarquía también, tanto ante la opinión pública como hacia el resto de países europeos. Los partidos de derechas fueron acusados de ser cómplices de la represión y Antonio Maura se vio obligado a dimitir. En este ambiente de repulsa, el PSOE obtuvo su primer diputado a Cortes, Pablo Iglesias, en 1910.
El Partido Republicano Radical
Los partidos que obtuvieron más beneficio de la huelga general de 1902 fueron los partidos republicanos, entre los que destacaba el partido de Alejandro Lerroux. Periodista y político republicano, se adentró en los ambientes obreros y se hizo popular mediante artículos de prensa que publicaba en los periódicos de Madrid en contra de los excesos del gobierno y contra la tortura de los anarquistas. Se le conoce con el sobrenombre del «Emperador del Paralelo», porque su ámbito de acción se centró en este barrio de Barcelona donde frecuentaba las salas de fiesta. Despertó grandes adeptos y grandes detractores. Fue acusado por sus enemigos de estar a sueldo del gobierno.
En 1901 realizó una visita a Cataluña y se ganó la confianza de gran parte del proletariado de Barcelona; ese mismo año obtuvo un acta de diputado a Cortes por la candidatura republicana de Barcelona. La maquinaria del partido de Lerroux funcionaba de la siguiente forma: grandes mítines y meriendas fraternales cuya finalidad era captar adeptos entre los jóvenes y las mujeres. Los jóvenes se llamaban Juventud Republicana Radical y actuaban como una milicia urbana: protegían a los líderes del partido y boicoteaban los actos de la oposición. Las Damas Rojas o Radicales se dedicaban a difundir las ideas radicales entre las mujeres.
La estrategia de partido se basaba en dividir a la población catalana, separando a los inmigrantes de las personas nacidas en Cataluña. El discurso carecía de contenido político y la corrupción de sus dirigentes le fue restando votos de las clases populares.
Otras Facciones y Movimientos Políticos
Existían diferentes facciones entre las que destacó:
Partido Reformista
Liderado por Melquíades Álvarez, quien llegaría a ser presidente del Gobierno y partidario de las ideas regeneracionistas, siguiendo las propuestas de Joaquín Costa y de su obra Escuela y Despensa.
PSOE (Partido Socialista Obrero Español)
Fundado en 1879 por Pablo Iglesias. Seguía las ideas marxistas inspiradas en la figura del yerno de Marx en su visita a Madrid. Paralelamente se formó su sindicato afín, la UGT (Unión General de Trabajadores), en un congreso en Barcelona en 1888; pronto trasladaría su sede a Madrid.
Partido Comunista
Fue fruto de una escisión del PSOE, creando así un partido propio en 1921, partidarios de participar en la Tercera Internacional fundada en 1919 en Moscú.
CNT (Confederación Nacional del Trabajo)
La Confederación Nacional del Trabajo, partidaria de un sindicalismo revolucionario, convocó un congreso obrero en Barcelona en 1910 dando lugar a la CNT, que tendría un ámbito estatal. Se convirtió en la primera fuerza sindical de España en competencia con la UGT, pero con muchos más afiliados. La estrategia de este sindicato se basaba en el anarcosindicalismo, fundamentada en la huelga general, el apoliticismo y la acción directa a corto plazo para obtener demandas parciales lo antes posible. Tras la Revolución Rusa se reafirmó el carácter anarcosindicalista del sindicato, que tuvo como líderes principales a Salvador Seguí y Ángel Pestaña. Tanto socialistas como anarquistas construyeron las llamadas casas del pueblo para defender las necesidades y derechos de los trabajadores; además, se construyeron los ateneos libertarios y la prensa obrera.