La Filosofía Escolástica y la Demostración de la Existencia de Dios

1. Vida y Obra

Santo Tomás de Aquino nace en el siglo XIII, en el seno de una familia aristocrática. Contra el deseo familiar, entra en la Orden de los Dominicos. Estudia en París y allí ejerce como profesor de teología en la Universidad de París, centro neurálgico del saber cristiano de la época, donde nace la teología cristiana oficial. Fue discípulo de Alberto Magno.

2. Contexto Filosófico

Su filosofía puede ser englobada en los siguientes parámetros culturales:

  • Escolástica: Es la corriente dominante de la Baja Edad Media; tiene su periodo de máximo esplendor en el siglo XIII en la Universidad de París. Es una corriente muy académica que nace en las escuelas y de ellas se traslada a las catedrales, las cuales, a su vez, dan lugar a las universidades europeas. Utilizaban un método muy ordenado.
  • Averroísmo: En el siglo XIII se redescubren las obras de Aristóteles. Inicialmente se conocía un número limitado; la Física y la Cosmología eran desconocidas. Las obras de Aristóteles provocan un gran choque porque no encajan fácilmente con el cristianismo. Los miembros de la Universidad de París se ven en la tesitura de elegir entre Aristóteles y el cristianismo (con Platón no había que elegir, pues encajaban mejor y solo se modificaron ciertos aspectos). Sin embargo, Aristóteles lo explica todo.

3. Razón y Fe

La convivencia entre razón y fe es problemática durante toda la Edad Media. La última respuesta predominante fue la de San Agustín, quien las une. No obstante, el averroísmo latino había introducido el elemento de la doble verdad, doctrina condenada por la Iglesia que no se podía defender abiertamente, pero que era necesario superar de alguna manera. El sentido de la doble verdad era otorgar autonomía a la razón para que no fuera aplastada por la fe. Santo Tomás no puede defender la doble verdad al estar condenada por la Iglesia, pero desea mantener cierta autonomía para la razón; por ello, en su filosofía, razón y fe se diferencian.

Motivos de diferenciación entre razón y fe

  • Por su origen: La razón tiene que ver con la facultad de entender y la fe con la facultad de creer. Se razona y se entiende a través de las ideas y conceptos que se captan con los sentidos (visión aristotélica), mientras que la fe reside en el interior del ser humano. Por ello, no se pueden confundir.
  • Por su finalidad: Para Santo Tomás, el fin de la fe es creer y el fin de la razón es entender. Puesto que entender no es lo mismo que creer, razón y fe se diferencian. San Agustín no hacía esta distinción, ya que afirmaba: «creo para entender, entiendo para creer».
  • Campos de estudio diferentes: La fe pertenece al campo sobrenatural (creer en lo que no se conoce directamente), mientras que la razón se refiere al campo natural. En Aristóteles esto está muy diferenciado, ya que la razón se limita prácticamente a los sentidos; sin embargo, en Santo Tomás, razonando a través de los sentidos se puede llegar a Dios. En San Agustín, todo aparece mezclado. Existe una clara diferenciación entre ambas, aunque no hay separación; es decir, no cae en el averroísmo, evitando así la teoría de la doble verdad expresamente condenada por la Iglesia.

Motivos por los que no hay una separación absoluta entre razón y fe

  • La fe siempre es negativa: Aunque la fe no es el camino de la razón (la cual goza de autonomía), si se llega razonando a una conclusión contraria a la fe, esa conclusión es falsa porque solo existe una verdad: la cristiana. Rechaza así la teoría de la doble verdad. En San Agustín, la razón aclara la fe, mientras que en Santo Tomás la razón llega a sus propias conclusiones, pero la fe tiene preferencia.
  • Existen un grupo de verdades comunes a la razón y la fe: Aunque lo natural es propio de la razón y lo sobrenatural de la fe, hay un grupo de verdades comunes a ambas: las verdades reveladas. Se puede llegar a ellas razonando, aunque con dificultad, pero son tan importantes que Dios las ha incluido en la fe para que todo el mundo pueda conocerlas aunque no las entienda. Por ejemplo, la existencia de Dios es una verdad revelada: se puede llegar a demostrar su existencia razonando a través de la teología, pero está incluida en la fe. Se puede creer en ello aunque no se pueda demostrar.
  • La teología se sirve de los métodos de la filosofía: La filosofía no debe ser «sierva» de la teología (como sí lo era en San Agustín). Sin embargo, aunque posee cierta autonomía respecto a la teología, los teólogos deben «copiar» los métodos de la filosofía (el razonamiento, la lógica, etc.) para hablar de Dios.

4. Dios y su Demostrabilidad

Santo Tomás demuestra la existencia de Dios en su obra Suma Teológica. Para ello, se plantea tres cuestiones fundamentales:

1) ¿Es Dios evidente?

  • 1.1) Propter Quid: Se basa en los argumentos a priori y en los conceptos. Por eso no son válidos para el ser humano según Tomás. Es el método empleado por la línea agustiniana, que demuestra la existencia de Dios a partir de las ideas. Se intenta demostrar la existencia de Dios a partir de la idea de Dios: un ser que posee todas las perfecciones. El mero hecho de tener esa idea implicaría que ese ser tiene que existir, porque de lo contrario no sería perfecto y habría una contradicción en el propio concepto. A pesar de que Santo Tomás no lo emplea, este argumento será utilizado posteriormente por Descartes.
  • 1.2) Quia: Son argumentos inductivos; es decir, se elevan de las cosas sensibles al Creador. Es el tipo de argumento empleado por Santo Tomás. Se basa en los sentidos y no en las ideas (influencia aristotélica) y, por inducción, llega hasta la causa última del fenómeno observado, que es Dios.

2) ¿Es Dios demostrable?

3) ¿Si Dios existe?

Al principio de su exposición, el autor plantea dos argumentos en contra pero los niega; a continuación, desarrolla las Cinco Vías: