Desamortización de Madoz (1855): impacto económico, social y territorial en la España liberal

La desamortización de Madoz (1855)

Este proceso tuvo lugar durante el Bienio Progresista (1854-1856) bajo la dirección del ministro Pascual Madoz.

Alcance

Fue una desamortización general que afectó a los bienes restantes de la Iglesia (incluido el clero secular), pero su impacto principal fue sobre los bienes civiles y comunales, especialmente los de los ayuntamientos.

Impacto económico y social

  • Extensión: Fue mucho más extensa que la de Mendizábal, llegando a poner a la venta el doble de bienes.
  • Consecuencias agrarias: Aunque aumentó la superficie cultivada, no modernizó las explotaciones agrícolas.
  • Administración local: Los ayuntamientos perdieron su fuente de ingresos.
  • Situación de los campesinos: Los campesinos se vieron perjudicados al perder el acceso a las tierras comunales, lo que aumentó el número de jornaleros y empeoró las condiciones laborales en el campo.

Comparación y efectos generales

  • Diferencia de impacto: Mientras que la desamortización de Mendizábal tuvo un impacto económico más limitado, la de Madoz tuvo un ámbito mayor y efectos más significativos en la estructura social del país.
  • Consolidación social: Ambos procesos reforzaron el poder económico de la burguesía terrateniente, que se convirtió en el grupo social más influyente de la España liberal al aprovechar las subastas para ampliar sus posesiones.
  • Marginalidad popular: Por el contrario, las clases populares rurales quedaron marginadas, lo que sentó las bases para futuros conflictos sociales.

Industrialización y modernización en el siglo XIX

En España, el proceso de industrialización y la modernización de las infraestructuras durante el siglo XIX presentaron características particulares, siendo un desarrollo más tardío, lento y localizado en comparación con otras potencias europeas como Gran Bretaña o Francia. Este retraso se debió a factores como las guerras, la falta de capitales, la inestabilidad política y la ausencia de un fuerte espíritu emprendedor.

A continuación, se detallan los tres pilares de esta transformación según las fuentes:

1. La Revolución Industrial: Textil y siderurgia

La industrialización no se extendió de forma uniforme por todo el país, sino que se concentró en focos muy específicos:

  • El sector textil catalán: Fue el pionero. En la década de 1830 ya se utilizaban máquinas de vapor para los telares mecánicos. Sus mayores retos fueron la dependencia del carbón británico y la debilidad del mercado interior español, lo que llevó a la burguesía catalana a exigir políticas proteccionistas. A partir de 1870, muchas fábricas se trasladaron al interior buscando la energía hidráulica de los ríos.
  • La siderurgia: Se desarrolló en tres núcleos principales. El primero fue Málaga (1826), que fracasó por los altos costes de la energía. El segundo fue Asturias (Mieres y Langreo), favorecido por sus cuencas mineras y el ferrocarril. Finalmente, Vizcaya se consolidó gracias a sus yacimientos de hierro y al intercambio comercial con el Reino Unido, importando carbón británico a bajo coste.

2. El sector minero

Durante gran parte del siglo, la minería fue un sector atrasado por la falta de inversión y tecnología. Sin embargo, la situación cambió con la Ley de Minas de 1868, que liberalizó el sector permitiendo concesiones a perpetuidad.

  • Inversión extranjera: La mayor parte de la explotación quedó en manos de sociedades con capital extranjero, lo que permitió introducir mejoras técnicas.
  • Yacimientos clave: Destacaron el hierro en Vizcaya, el carbón en Asturias, el cobre en Huelva (Riotinto), el mercurio en Almadén y el plomo en Jaén.

3. El ferrocarril

La construcción de la red ferroviaria fue el motor fundamental para intentar crear un mercado nacional y reducir los tiempos de transporte.

  • Legislación: La Ley General de Ferrocarriles de 1855 (durante el Bienio Progresista) fue el impulso definitivo, ya que aceleró la construcción al ofrecer incentivos y rebajar aranceles para la importación de materiales.
  • Características de la red: Se diseñó con una estructura radial con centro en Madrid y un ancho de vía diferente al europeo, lo que dificultó la comunicación con el resto del continente.
  • Impacto económico: Aunque la planificación fue deficiente y dependió en exceso del capital y la tecnología extranjeros (lo que no estimuló la industria de maquinaria nacional), el ferrocarril fue decisivo para la modernización del país y favoreció la especialización regional de la agricultura y la industria.

Transformación social: de la sociedad estamental a la sociedad de clases

El establecimiento del régimen liberal durante el reinado de Isabel II marcó el fin definitivo de la sociedad estamental y el nacimiento de una nueva sociedad de clases en España. Este cambio supuso una transformación radical en la estructura social, pasando de un modelo basado en el nacimiento a uno basado en la riqueza.

A continuación, se explican las diferencias y características clave de este proceso según las fuentes:

1. De la desigualdad jurídica a la igualdad ante la ley

  • Diferencia fundamental: A diferencia del Antiguo Régimen, donde imperaba la desigualdad jurídica, la nueva sociedad liberal se fundamentaba en la igualdad ante la ley. Se suprimieron los privilegios y los estamentos como grupos cerrados.
  • Sociedad abierta pero desigual: En teoría, la sociedad de clases es «abierta», permitiendo el ascenso social. Sin embargo, en la práctica, este ascenso estaba muy limitado por las profundas desigualdades económicas, que seguían dividiendo a la población según su riqueza.

2. Transformación de los grupos dominantes

  • La nobleza: Perdió sus privilegios legales, pero logró mantener gran parte de su poder económico. Mientras la baja nobleza desapareció, la alta nobleza se adaptó al nuevo sistema, e incluso se crearon nuevos títulos nobiliarios para miembros de la burguesía de los negocios.
  • El clero: Este grupo se vio muy reducido en número. La pérdida de poder se debió a las exclaustraciones derivadas de las desamortizaciones, el descenso de vocaciones y los cambios en la mentalidad social.
  • La burguesía: Se convirtió en el grupo más influyente. La burguesía terrateniente, financiera e industrial reforzó su dominio gracias a los procesos de industrialización y a la compra de tierras desamortizadas.

3. Aparición de la clase media (pequeña burguesía)

Surgió un sector intermedio compuesto por profesionales liberales, comerciantes, funcionarios y pequeños propietarios rurales. Este grupo, aunque minoritario en comparación con las clases populares, fue aumentando su influencia social a lo largo del siglo XIX.

4. La marginación de las clases populares

  • Exclusión política: A pesar de la igualdad teórica, las clases populares quedaron fuera del sistema político debido al sufragio censitario, que limitaba el voto a quienes tenían ciertas rentas.
  • Situación en el campo: Los campesinos y jornaleros no se beneficiaron de las reformas; al contrario, la desamortización de los bienes comunales les privó de recursos básicos y aumentó su precariedad.
  • Situación en la ciudad: Apareció el proletariado industrial, cuyos trabajadores soportaban condiciones laborales y de vida extremadamente duras. De esta realidad de explotación y falta de derechos nació el movimiento obrero en España.