Grandes Maestros del Barroco: De la Imaginería Española a la Arquitectura de Versalles

La Imaginería Barroca en España

La imaginería utilizó como material fundamental la madera. El retablo barroco se define como una estructura arquitectónica fragmentada en pisos horizontales por entablamentos y en calles verticales por columnas de fuste liso. Este sirve, primordialmente, como un instrumento pedagógico para la fe.

Los Pasos Procesionales en Castilla se caracterizaban por ser sencillos y duros, mientras que en Andalucía y Murcia (AyM) presentan formas más suaves.

La Escuela Castellana: Gregorio Fernández

La obra de Gregorio Fernández se divide en dos etapas: la fase manierista y el periodo de madurez. Sus obras están teñidas de un profundo patetismo; utiliza un modelado blando en los desnudos que contrasta con la rigidez metálica de los ropajes. Para dotar de un realismo sobrecogedor a sus figuras, empleaba:

  • Ojos de cristal.
  • Dientes de marfil.
  • Uñas de asta.
  • Grumos de corcho para dar volumen a la sangre.

Trabajó para iglesias diocesanas, cofradías penitenciales, la nobleza y el rey. Dio forma definitiva al modelo de la Inmaculada de Castilla y de la Virgen de la Piedad. Sin embargo, lo que le otorgó mayor fama fueron:

  • El Flagelado: Atado a una columna baja y troncocónica.
  • El Yacente: Que reclina la cabeza encima de una almohada (1619, una vez terminado el Cristo atado a la columna, según la leyenda). El Yacente fue regalado por el monarca para que los religiosos fuesen directores espirituales del Real Sitio.
  • El Descendimiento: Es su paso procesional más alabado; consta de siete figuras vestidas a la moda del siglo XVII, con el propósito de que los fieles entendieran mejor la escena.

La Escuela Andaluza: Juan Martínez Montañés

Juan Martínez Montañés se formó en Granada, en el taller de Pablo de Rojas. A los 19 años ya era maestro escultor. En 1635, fue llamado por Velázquez a la corte para modelar en barro el retrato de Felipe IV para su estatua ecuestre.

Su estilo es clásico e idealizado (manierismo). Como retablista, crea esculturas claras de orden corintio, decoradas con ángeles y elementos naturales. En su repertorio destacan tres tipos de obras:

  • Retablos mayores de composición rectangular con grandes cajas para empotrar relieves e imágenes (como el de San Isidoro del Campo, San Miguel y Santa Clara).
  • Definición de los modelos del Niño Jesús y la Inmaculada. En 1606 funde el Niño Jesús del Sagrario sevillano, considerada su obra más importante.
  • Representación de la Virgen como una niña orando, conocida como «La Cieguita» (por tener la mirada baja y los ojos entornados).

Alcanza su cima creativa con las obras de La Pasión, destacando el Cristo de la Clemencia, el Cristo del Auxilio, el de la Merced, el de Lima y el Nazareno de Jesús.

Juan de Mesa: El Naturalismo Sevillano

Juan de Mesa introdujo en la escultura el naturalismo de sus ambientes. Estudiaba cadáveres reales para dotar de realismo a sus esculturas de crucificados, convirtiéndose en el artista predilecto de las cofradías sevillanas. Su serie de crucificados incluye:

  • Cristo del Amor: El más patético.
  • Cristo de la Conversión del Buen Ladrón.
  • Cristo de la Buena Muerte: El más sereno.
  • Cristo de la Agonía (1622): Considerado el más perfecto por sus contrastes entre la vida y la muerte.

Su fama se extendió hasta Latinoamérica. En 1620 realizó el Jesús del Gran Poder, un nazareno con la cruz al hombro y túnica de tela. Su último trabajo fue Nuestra Señora de las Angustias.

Alonso Cano: Serenidad y Equilibrio

Alonso Cano tuvo tres etapas vitales: Sevilla, Madrid y Granada. Se formó en Sevilla en el taller de Francisco Pacheco y desarrolló su técnica escultórica con Martínez Montañés.

  • 1629: Retablo de Santa María con la Virgen de la Oliva, iniciando su serie de creaciones marianas de silueta fusiforme.
  • 1638: Viaja a Madrid para trabajar con el Conde-Duque de Olivares. Allí vivió dos tragedias: la caída del conde y el asesinato de su mujer.
  • 1652: Se traslada a Granada, viviendo sus años gloriosos. Destacan la Dulce Inmaculada para el facistol del coro y la Virgen de Belén.

También realizó pequeñas imágenes, de las cuales solo firmó el San Antonio de Padua con el Niño Jesús, que resume la serenidad, gracia y equilibrio de sus formas.

La Escuela Murciana: Francisco Salzillo

Francisco Salzillo se formó con su padre y heredó su taller, adquiriendo el encanto del sur de Italia combinado con el naturalismo andaluz. El resultado son figuras movidas y expresivas, con carnes «aporcelanadas» y brillantemente estofadas.

Su producción fue ingente (1.792 obras). Su éxito reside en los pasos procesionales y su Belén:

  • 1752: La Caída y La Oración del Huerto (su obra más famosa).
  • 1763: La Cena y el Prendimiento.
  • 1777: Los Azotes.
  • Pasos de una sola figura: La Verónica, San Juan (su mejor logro por su gallarda apostura) y la Dolorosa (canon de belleza de la mujer murciana).

Carlos III introdujo el Belén en España. Jesualdo Riquelme le encargó un belén monumental para el cual modeló 728 figuras en barro (456 personajes y el resto animales).

Arquitectura Barroca en Italia y Francia

Los elementos comunes a todas las escuelas arquitectónicas serán el empleo del orden colosal y la riqueza en la ornamentación.

Italia: El Dinamismo de las Formas

En Italia predominan las plantas movidas que contraen y dilatan el espacio mediante paredes cóncavas y convexas, transmitiendo esa misma curvatura a las fachadas.

Francia: El Rigor Académico

Francia impone una «dictadura arquitectónica» controlada por la Academia. Los espacios presentan superficies regulares, volúmenes nítidos y fachadas rectas. El complemento ideal es la domesticación de la naturaleza mediante jardines con parterres geométricos y canales de agua.

Las Plantas Alabeadas: Bernini frente a Borromini

Ambos construyen edificios de planta elíptica con muros alabeados, pero con diferencias marcadas:

  • Bernini: Respeta las proporciones de los órdenes clásicos. Utiliza materiales nobles como el mármol. Plantea espacios naturales abiertos con curvas diáfanas. Busca que la luz bañe las superficies por igual.
  • Borromini: Rompe las reglas e inventa nuevos elementos. Utiliza materiales más baratos como el ladrillo. Crea espacios artificiales y afila los perfiles para que la luz se quiebre en efectos de claroscuro.

Obras de Bernini

Inicia su carrera en el Vaticano con el Baldaquino de San Pedro: un palio de bronce sobre cuatro columnas salomónicas. Otras obras magnas son:

  • La Gran Columnata: Cierra ópticamente la plaza y abraza a la cristiandad.
  • La Cátedra de San Pedro: Trono que alberga la reliquia de la silla de San Pedro, coronado por una gloria que perfora el muro.
  • Sant’Andrea al Quirinale: Su obra favorita, una iglesia de planta central donde juega con líneas cóncavas y convexas.

Obras de Borromini

Comenzó como cantero en Milán. Sus obras clave son:

  • San Carlo alle Quattro Fontane: Encargo de los trinitarios españoles; incluye el convento, el claustro y la iglesia.
  • Oratorio de San Felipe Neri: Concebido como sala de audiciones.
  • Sant’Ivo alla Sapienza: Iglesia universitaria con una planta formada por dos triángulos equiláteros que crean un hexágono, forma que se repite en la cúpula.

El Palacio Clasicista Francés: Versalles

Residencia de Luis XIV, Versalles evolucionó de un pequeño castillo de caza a capital de Francia (1682). Se transformó en una ciudad cortesana gracias a:

  • Jules Hardouin-Mansart: Diseñó la fachada monumental y la Galería de los Espejos. Añadió el Grand Trianon y el invernadero.
  • Charles Le Brun: Decoró los interiores con mármoles polícromos y trofeos dorados.
  • André Le Nôtre: Diseñó los jardines con avenidas radiales, el gran canal, glorietas y pérgolas.

La Pintura en Italia

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