Historia y Transformación del Teatro en España: Siglos XX y XXI

El Costumbrismo

La importancia de la zarzuela y el andalucismo exportado a finales del siglo por comunidades del sur afincadas en Madrid marcaron una época. El auge de la comedia amable y regocijada potenció el teatro costumbrista.

Características principales

  • Formato: Escrito en prosa o mezcla de prosa y verso.
  • Estructura: Representado en 1 o 3 actos.
  • Estilo: Basado en el humor fácil y el gusto por ambientes y tipos populares.

Vertientes destacadas

  • Lo andaluz: Representado por los Hermanos Álvarez Quintero, con una Andalucía idealizada, patios, problemas amorosos y cuadros llenos de gracia. Obra clave: Mariquilla Terremoto.
  • Lo madrileño: Carlos Arniches retrata el Madrid suburbano de barrios populares, la pobreza social y la vida cotidiana. Obra clave: La señorita de Trevélez.
  • El astracán: Pedro Muñoz Seca sigue la línea de lo absurdo, basado en rimas ripiosas, juegos de palabras que provocan la risa del espectador y situaciones equívocas. Obra clave: La venganza de Don Mendo.

Teatro Nuevo

  • Jacinto Grau: Propone renovar el drama usando recursos europeos modernos. Obra: El señor de Pigmalión.
  • Alejandro Casona: Se inspira en lo popular y el teatro fantástico. Obra: Los árboles mueren de pie.
  • Federico García Lorca.

Noventayochistas

Relacionados con innovaciones alejadas del modernismo, buscaron una renovación estética en el teatro mediante la evocación histórica, el verso y la prosa.

  • Hermanos Machado: Autores respetados cuyo teatro en verso, muy romántico, fue criticado; propusieron volver a los clásicos. Obras: Don Juan de Mañara, La Lola se va a los puertos.
  • Eduardo Marquina:
    • 1ª etapa modernista: Las hijas del Cid.
    • 2ª etapa más sobria: Teresa de Jesús.

Valle-Inclán

Su teatro busca crear más que imitar la realidad (expresión emocional). Rompe con el estilismo escénico que obliga a encerrar a la burguesía en una sola habitación durante un conflicto dramático. Se divide en tres rótulos:

  • Ciclo galaico: Divinas palabras.
  • Teatro poético: Luces de bohemia, Martes de carnaval.
  • Ciclo de las farsas: Farsa y licencia de la reina castiza.

Jacinto Benavente

Sus obras son de tres actos y de arte conversacional. Cada suceso se reduce a un cuadro perfecto sin necesidad de movilidad. Se interesa por temas de la época y acontecimientos triviales aparecidos en prensa. Obras: Los intereses creados, La malquerida.

El Teatro tras la Guerra Civil

Al terminar la Guerra Civil, el teatro español presenta tres problemas principales:

  1. Crisis económica: Solo los más pudientes pueden asistir al teatro.
  2. Censura: Impide el contenido político crítico.
  3. Ruptura y exilio: Muerte de autores como Valle-Inclán, Unamuno y García Lorca, y exilio de figuras como Max Aub, Alejandro Casona y Rafael Alberti.
  4. Crisis del sector: Los empresarios recurren a traducciones extranjeras, dificultando el estreno de jóvenes dramaturgos, mientras el cine desplaza al teatro como espectáculo de masas.

Teatro de posguerra (1939-1955)

Aparecen tres tendencias:

  • Teatro de continuidad: Continúa la comedia de salón de Benavente, defiende valores tradicionales (Dios, patria y familia), introduce una ligera crítica de costumbres y mantiene una escenografía realista.
  • Teatro de humor: Busca la risa fácil o renovar el humor mediante situaciones y lenguaje inverosímil. Destacan Enrique Jardiel Poncela y Miguel Mihura (Tres sombreros de copa).
  • Teatro existencialista: Representa conflictos como la soledad, incomunicación o melancolía. Se divide en el teatro posibilista de Antonio Buero Vallejo (Historia de una escalera) y el teatro radical de denuncia de Alfonso Sastre (Escuadra hacia la muerte).

Teatro de protesta y denuncia (1955-1965)

Surge el teatro social gracias a la necesidad de expresar problemas del momento, un público joven universitario y cierta relajación de la censura. Destaca Antonio Buero Vallejo, quien combina un plano existencial con la denuncia social y política. Obras: Historia de una escalera, El tragaluz y La fundación.

Teatro renovador (1965-1975)

Se abandona el realismo por tendencias vanguardistas (teatro pobre, de la crueldad). Se utilizan parábolas, símbolos y recursos extraverbales (gestos, iluminación). Destacan Fernando Arrabal y grupos independientes como Els Joglars (Albert Boadella) o La Cuadra (Salvador Távora).

Últimas tendencias teatrales (desde 1975)

Existe una gran diversidad: continúan las técnicas vanguardistas (Francisco Nieva, Fernando Arrabal, grupos independientes) y conviven obras de orientación realista, tanto críticas (¡Ay, Carmela! de José Sanchis Sinisterra) como comerciales.