El renacer de la novela española
Tres hechos muy importantes apuntan al renacer de la novela española:
- En 1942, La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela.
- El primer Premio Nadal, Nada (1945) de Carmen Laforet, de tono existencialista, que trata la realidad de un modo amargo y directo; este tipo de obras describen la realidad destacando el malestar y la angustia de la sociedad e individuos.
- La publicación de las primeras obras de Miguel Delibes y de Gonzalo Torrente Ballester.
Camilo José Cela
Es autor de una variada obra literaria en la que caben novelas, narraciones cortas y libros de viajes. Sus novelas principales incluyen:
- La familia de Pascual Duarte: calificada de tremendista debido al mundo amargo, truculento y la violencia; los personajes presentan taras psíquicas y son descritos en situaciones de tensión.
- La colmena (1951): su mejor creación, que introduce el realismo social. Presenta en el Madrid de 1942 un mosaico de personajes atrapados por el hambre, la miseria, la degradación y la tristeza. Se caracteriza por la sucesión de breves secuencias narrativas, el protagonista colectivo, la multiplicación de personajes, vidas entrecruzadas, desorden cronológico, brillantez del lenguaje, ironía y crueldad.
Con sus siguientes obras experimenta nuevos caminos narrativos, como en Mrs. Caldwell habla con su hijo. Sus últimas novelas tienen un sello renovador y experimental. También escribe Narraciones cortas y libros de viajes como Viaje a la Alcarria.
Miguel Delibes: Humanismo y Naturaleza
Autor comprometido con la dignidad del ser humano y la naturaleza. Su obra es extensa y bien construida, gozando de gran éxito de crítica y de lectores. Se divide en las siguientes etapas:
Primera etapa (1947-1965)
Escribe novelas de corte tradicional como La sombra del ciprés es alargada, una novela existencial con la que logra el Premio Nadal. Otras obras destacadas son El camino, Mi idolatrado hijo Sisí y Las ratas.
Segunda etapa (1966-1970)
Novelas experimentales como Cinco horas con Mario o Parábola del náufrago.
Tercera etapa (desde comienzos de los 70 a finales del XX)
Goza de mayor libertad y se sumerge en diferentes géneros narrativos, como en la obra El príncipe destronado. En Los santos inocentes retoma el tema rural y escribe novela histórica en El hereje.
Ideología y características de su obra
Critica en su obra la deshumanización de la vida moderna y la falta de valores éticos de una sociedad obsesionada con el progreso. De aquí derivan temas como la separación entre el hombre contemporáneo y la naturaleza, la hipocresía, la falta de solidaridad de la clase media, la justicia social, la muerte y el mundo de la infancia.
Gonzalo Torrente Ballester y la Novela en el Exilio
Publicó Javier Mariño y, tras esta novela, El golpe de estado de Guadalupe Limón, sobre el novelesco tema del dictador hispanoamericano.
Novela en el exilio
Diversos novelistas han de escribir su obra fuera de nuestro país; en sus novelas aparece la reflexión sobre la Guerra Civil y la tragedia del exilio:
- Ramón J. Sender: destaca Réquiem por un campesino español, centrada en un episodio de la contienda civil.
- Francisco Ayala: académico de la RAE y Premio Cervantes, es un autor comprometido con el ser humano y la sociedad; destaca El fondo del vaso.
El Realismo Social de los Años 50
En la década de los 50, la novela se encamina hacia un realismo más objetivo, ideológico y comprometido. Los autores creen que la novela ha de tener una función social.
Características del realismo social
- Trata la soledad del ser humano en la sociedad y las repercusiones de la Guerra Civil.
- La estructura del relato no es lineal, sino lenta.
- El protagonista colectivo representa una clase social determinada.
- El tiempo y el espacio se inmovilizan.
- Uso de la tercera persona narrativa y recursos como el monólogo o la discontinuidad temporal.
- En los diálogos se reproduce el hablar popular y coloquial.
Autores como Cela o Delibes tienen obras en esta línea, así como Ana María Matute, Rafael Sánchez Ferlosio y Carmen Martín Gaite, quienes a partir de los 60 emprendieron nuevos caminos.
Renovación y Experimentación
A principios de los años 60 es evidente el agotamiento del realismo social. Muchos autores reaccionan y buscan nuevas formas narrativas. Un año importante es 1962, en el que Luis Martín-Santos publica Tiempo de silencio; esta obra supone un hito en la novela española, dispuesta a la renovación del lenguaje y las técnicas narrativas.
Innovaciones técnicas
La renovación lleva a una narrativa más compleja con una estructura diferente que requiere mayor participación del lector. Algunas de estas técnicas son:
- El monólogo interior.
- El perspectivismo y el contrapunto.
- La ruptura del relato lineal y el desorden temporal o espacial.
- La falta de puntuación y la variedad de registros lingüísticos.
- Las digresiones del autor y la importancia relativa del argumento.
Muchos de los novelistas anteriores y otros más modernos participan en la innovación y el experimentalismo, incluyendo a autores que empiezan a publicar como Vázquez Montalbán o Francisco Umbral. En esta época comienza también el boom y la influencia de la novela hispanoamericana.