Espacios rurales
El espacio rural es el territorio no urbanizado donde se desarrollan las actividades agrícolas, ganaderas y forestales. Es un entorno dinámico que evoluciona según las demandas socioeconómicas:
- Tradicionalmente: Era el ámbito exclusivo de las actividades agrarias, ganaderas y forestales.
- Desde 1990: Las nuevas demandas de la sociedad posmoderna han propiciado una mayor integración entre el espacio rural y el urbano.
- Heterogeneidad: Los cambios no han sido uniformes en todo el territorio, lo que permite la coexistencia de situaciones muy diversas.
1.1. Factores físicos y elementos humanos del espacio rural
Los factores físicos ejercen una gran influencia en el desarrollo rural. En España, el medio físico presenta condicionantes que dificultan el aprovechamiento agrario:
- Relieve: Elevada altitud media y abundantes pendientes que facilitan la erosión y dificultan la mecanización.
- Clima: Precipitaciones escasas e irregulares, con temperaturas extremas y aridez acusada.
- Aguas: Recursos hídricos limitados.
- Vegetación natural: Degradada o eliminada en favor de otros usos del territorio.
- Suelos: Generalmente mediocres y fácilmente erosionables.
1.2. Estructura agraria
1.2.1. Estructura agraria tradicional
Se caracterizaba por una mano de obra numerosa y el predominio de explotaciones donde coexistían la pequeña y mediana propiedad, con escaso desarrollo tecnológico, rendimientos bajos y orientados al autoconsumo.
1.2.2. Estructura agraria actual
Tras importantes transformaciones, sus características principales son:
- Predominio de una población escasa, envejecida y masculinizada.
- Tendencia al aumento del tamaño de las explotaciones agrarias.
- Incorporación de avances tecnológicos: selección genética, fertilizantes químicos, productos fitosanitarios e intensificación de la producción.
- Orientación al mercado nacional e internacional, destacando productos con Denominación de Origen (D.O.).
La población rural española ha descendido notablemente (menos del 5% se dedica a actividades primarias), con fuertes contrastes regionales (en Madrid, el porcentaje es del 1%). Las consecuencias principales son el despoblamiento de las zonas de montaña y el envejecimiento demográfico.
Sistemas de propiedad y cultivo
- Latifundio (gran propiedad): Más de 100 hectáreas. Reúne más del 50% de las tierras y solo el 0,8% de los propietarios. Predomina en Andalucía, Extremadura y zonas de Castilla-La Mancha.
- Minifundio (pequeña propiedad): Hasta 10 hectáreas. Reúne el 2% de las tierras y al 52% de los propietarios. Predomina en el norte, Murcia y la Comunidad Valenciana.
Los sistemas agrarios se clasifican en extensivos (baja inversión, prácticas tradicionales) e intensivos (alta inversión, técnicas avanzadas).
1.3. El poblamiento y el hábitat rural
El poblamiento rural español se integra por núcleos de menos de 10.000 habitantes, bajo dos modelos:
- Disperso: La casa rural está rodeada de campos de cultivo. Destaca en la periferia peninsular, norte de Valencia y Murcia. Incluye el disperso absoluto (montañas cantábricas, Pirineos) y el disperso intercalar (caserío vasco, masías catalanas).
- Concentrado: Viviendas agrupadas. Puede ser lineal (en torno a una vía) o apiñado (alrededor de un núcleo, generalmente una iglesia).
1.4. La política agraria
La política agraria española experimentó una transformación radical tras la entrada en la Unión Europea (UE) en 1986.
4. Las dinámicas recientes del mundo rural
La denominada «crisis del mundo rural» se manifiesta en indicadores como el descenso de la población activa, la baja contribución al PIB (3%) y la reducción de la participación agraria en el comercio exterior. Los problemas se clasifican en demográficos, económicos y medioambientales.
La ordenación del espacio rural
La gestión actual se aborda mediante políticas de la UE, Comunidades Autónomas y administraciones locales:
- Política de desarrollo rural: Aporta fondos estructurales para mejorar explotaciones y diversificar actividades.
- Programa Leader: Subvenciona actividades innovadoras como el turismo rural y el fomento de agroindustrias para impulsar el desarrollo económico.