Primer núcleo político relevante del proceso conocido como Reconquista
El reino astur-leonés y el reino de Asturias se situaron en la cordillera Cantábrica y los Pirineos. La Reconquista se define como el proceso que tiene lugar desde que se crean los reinos cristianos hasta que se expulsan a los musulmanes en el año 1492. Durante este periodo, que abarca desde el siglo VIII hasta el siglo XV, los reinos cristianos del norte de la península van expandiéndose hacia el sur. Esta Reconquista fue bastante desigual, ya que estuvo paralizada desde el siglo XIII hasta el siglo XV, aprovechando en sus fases activas la debilidad musulmana.
Enfrentamiento de larga duración y el proceso de Repoblación
Tras el enfrentamiento de larga duración que mantuvieron estos y los musulmanes hasta 1492, surge la repoblación. La repoblación es la ocupación y colonización de la tierra arrebatada por los musulmanes en el proceso de Reconquista. En el norte de España se aplica el sistema de presura, en el que predomina la apropiación individual de tierra. Esta zona se conquista de forma lenta y progresiva entre los siglos VIII y XI, teniendo como consecuencia el asentamiento de campesinos con mediana propiedad. Por el contrario, en el resto del territorio predominan los repartimientos efectuados por concejos en función de sus intereses; esto hizo de ellos un instrumento para pagar el apoyo recibido por los grandes señores feudales y las órdenes militares. Como consecuencia de ello, en el sur peninsular predominan los grandes latifundios y señoríos, por lo que la población campesina la formaban siervos feudales y jornaleros.
Cronología y objetivos de la Reconquista
Abarca desde el siglo IX al siglo XV. La repoblación fue un proceso mediante el cual se trató de volver a dar valor a las tierras reconquistadas. Esto se hizo cultivando la tierra; además, el proceso de repoblación buscaba defender los nuevos territorios de posibles ataques musulmanes.
La Mesta: Asociación de ganaderos de León y Castilla
Mesta. El Honrado Concejo de la Mesta, creado en 1273, era una asociación de ganaderos trashumantes que consiguió grandes privilegios del rey Alfonso X, en deterioro de los intereses agrarios, como leyes y tribunales propios. Se organizaban en cuadrillas con centros en Cuenca, Segovia, Soria y León. Estaba cruzada por numerosas cañadas que unían el norte y el sur de Castilla, y se centró en la cría del ovino, cuya lana era exportada desde los puertos del Cantábrico al norte de Europa. Este comercio, organizado desde Burgos y Medina del Campo, fue muy productivo, lo que explica los grandes privilegios e influencia con que contó la organización.
Estamentos y representación en las Cortes medievales
La burguesía de las ciudades. Las Cortes surgen en los reinos cristianos peninsulares en los siglos XII-XIII como unas instituciones de representación estamental que tenían competencias en el establecimiento de nuevos impuestos, pero no un poder legislativo pleno, ya que estaban sometidas al rey. La excepción fueron las Cortes del Reino de Aragón, donde sí tenían potestad legislativa y, en el caso de Cataluña, incluso una diputación permanente que ostentaba sus poderes cuando las Cortes no estaban reunidas: la Generalitat.
Alfonso X el Sabio y el impulso cultural
Alfonso X el Sabio. La Escuela de Traductores de Toledo es el conjunto de traductores que, a partir del siglo XIII, desarrollaron su labor en dicha ciudad. Llevaron a cabo la traducción e interpretación de textos clásicos grecolatinos que habían sido traducidos al árabe o al hebreo, pasándolos al latín y al castellano. Esto fue posible porque, tras la conquista de la ciudad por los castellanos en 1085, permanecieron en la misma comunidades judías y musulmanas, lo que facilitó la comunicación cultural de ambas comunidades con la cristiana. Los textos traducidos eran de diversa temática, destacando los de filosofía, teología, astronomía, medicina y otras ciencias. La actividad de esta escuela permitió el Renacimiento filosófico, teológico y científico, primero en España y luego en todo el Occidente cristiano.
Características de las etapas del Paleolítico
Paleolítico Inferior: Se caracteriza por tener los restos más antiguos, como el Homo antecessor y el Homo heidelbergensis. Además, existían dos tipos de cultura: la industria lítica de gran tamaño y los microlitos.
Paleolítico Medio: Destacan los restos humanos del hombre de Neandertal, además del uso del fuego, la creación de las primeras herramientas y una industria lítica más diversificada.
Paleolítico Superior: Se caracteriza por tener los restos humanos del Homo sapiens. Se extinguen los neandertales y, además, la industria lítica avanza y aparece el arte rupestre. Se organizaba el trabajo y existía un régimen seminómada.