El Panteón de Agripa: Obra Maestra de la Arquitectura Romana Imperial

El Panteón de Agripa: Un Hito de la Arquitectura Romana Imperial

El Templo del Panteón o Panteón de Agripa, creado hacia el 120 d. C. (siglo II), es una obra cumbre de la arquitectura religiosa de estilo romano imperial. Aunque el arquitecto es desconocido, tradicionalmente se le ha atribuido a Apolodoro de Damasco. El emperador Adriano decidió construir un edificio completamente nuevo y de planta circular, pero conservó una referencia a Agripa en la inscripción del entablamento como un acto de homenaje. Es uno de los monumentos más importantes de toda la Historia del Arte por el avance constructivo que supuso y la enorme influencia que ha tenido en casi todas las etapas artísticas posteriores.

Función y Evolución Histórica

Es un edificio religioso dedicado a todos los dioses, incluidos los emperadores anteriores ya divinizados. Así se glorificaba indirectamente al emperador reinante, Adriano, aunque siendo el Sol el auténtico protagonista con sus rayos girando en torno a ese espacio, nos indica una influencia de las religiones monoteístas que se empezaban a extender y competir por el Imperio.

Siglos después, el templo sería adquirido por la Iglesia católica, que lo convertiría en templo bajo la advocación de «Santa María de los Mártires» y acabaría custodiando los restos de hombres ilustres, reyes e incluso al artista Rafael. Gracias a la cristianización del templo, se ha conservado en buen estado a pesar del expolio sometido de algunos elementos decorativos valiosos.

Innovación Técnica y Materiales de Construcción

En primer lugar, el edificio muestra los avances de la ingeniería romana: la importancia del hormigón y del sistema de descarga empleado para crear edificios amplios, funcionales y duraderos. La gran novedad es la unión de la planta rectangular y circular, y la creación de un gran espacio centralizado cubierto con una gran cúpula. Su buen estado de conservación se debe, en gran parte, a que muy pronto fue adoptado por el cristianismo como panteón de los mártires.

Los romanos, a diferencia de los griegos, priorizan el espacio interior por ser el lugar de los cultos. El edificio corresponde al siglo II, uno de los periodos de mayor esplendor del Imperio con los emperadores Trajano y Adriano, siendo este último un gran admirador de la cultura griega.

Materiales empleados:

  • Hormigón (opus caementicium): Mezcla de cal, arena, roca volcánica, guijarro y puzolana.
  • Ladrillo (opus latericium): Utilizado en hiladas en los arcos de descarga.
  • Revestimientos: Estuco y mármol para los capiteles; mármoles de diferentes colores en la decoración y bronce.
  • Granito: En las doce columnas de la fachada, procedentes de canteras egipcias a más de 4000 km. Son bloques monolíticos de unos 12 metros de altura.

Análisis Arquitectónico Exterior

En el exterior se observa el pórtico, un cuerpo de transición rectangular y el gran tambor cilíndrico. En el sistema constructivo se unen el sistema adintelado (como en el pórtico hexástilo) y el abovedado de la cella.

  • El Pórtico: Es octástilo con columnas de orden corintio y soporta un entablamento con una inscripción referida a Agripa; culmina en un frontón que originalmente llevaría estatuas.
  • Cuerpo de transición: Se añade para unir el rectángulo del pórtico con el círculo del interior. Se divide en tres naves con columnas de orden corintio: dos de las naves con cubierta plana y la central con bóveda de cañón.
  • Tambor: De forma cilíndrica, envuelve la estructura sustentante del edificio. Estuvo revestido de mármol y estuco, ofreciendo una imagen suntuosa.

Las líneas de impostas delimitan tres pisos superpuestos de arcos de ladrillos que ejercen de arcos de descarga, los cuales distribuyen la presión de la cúpula sobre ocho enormes pilares. El tambor culmina en la cúpula, en su día decorada con tejas de bronce dorado. El espesor de este tambor va disminuyendo en altura.

El Espacio Interior y la Gran Cúpula

En el interior, la planta presenta un pórtico octástilo, un cuerpo de transición formado por tres calles que acaban en exedras (con la calle central de bóveda de cañón y las otras dos arquitrabadas) y la cella circular. El espacio une el sentido longitudinal y el centralizado.

  • Sentido longitudinal: Formado por las tres naves del cuerpo de transición que deja paso a la cella.
  • Sentido circular: La cella la convierte en un espacio centralizado, herencia de los tholos griegos, en el que entre los grandes pilares se encuentran las exedras.

Los romanos priorizan el interior sobre el exterior. El interior está formado por un cuerpo cilíndrico coronado por la inmensa cúpula de 43,2 metros de altura. La altura de la cúpula es igual al diámetro de la base del cilindro; es decir, en el cuerpo del cilindro encajaría otra cúpula igual pero invertida, formando una esfera perfecta.

Distribución de la Cella:

En la parte inferior del cilindro se alterna el muro y los vanos situados entre los pilares. Son 8 exedras o nichos semicirculares y rectangulares que también cumplen una función de descarga. Entre las exedras se disponen altares que alternan frontón triangular y semicircular, creando un espacio rítmico. Encima se sitúa otro anillo con vanos rectangulares y espacios cuadrados que alternan de forma rítmica frontones triangulares y dinteles.

La Cúpula y el Óculo

Por último, la cúpula se estructura con nervios y anillos concéntricos con los que se configuran los casetones, que disminuyen en tamaño hacia lo alto, hacia el gran óculo, creando la sensación de perspectiva o punto de fuga. Para contrarrestar su peso, se utilizan materiales poco pesados y los arcos de descarga visibles desde el exterior.

Coronando este espacio se encuentra el gran óculo de 9 metros, foco de luz y ventilación por el que entra la luz que va girando e iluminando la bóveda según avanza el día.

Decoración y Simbología

La decoración está constituida por elementos arquitectónicos que no tienen función constructiva, como frontones, entablamentos y columnas decorados con mármoles de colores, hoy prácticamente perdidos. El bronce cubría los casetones, pero se perdió al ser utilizado para otros fines, como el Baldaquino del Vaticano realizado por Bernini.

Debido a esto, se ha perdido la impresión original que produciría la luz sobre el bronce y los colores de los fustes, restando esa sensación de espacio desmaterializado. No obstante, sigue siendo un espacio dinámico y rítmico por sus entrantes y salientes, y porque la vista gira en torno a los casetones mientras la luz crea sombras que se desplazan a lo largo del día.

Simbología Cosmológica:

  • La Cúpula: Dividida en 5 círculos de 28 casetones, símbolo del mes lunar y de las cinco esferas del sistema planetario conocido.
  • Bóveda Celeste: Iluminada por el Sol en su centro, simbolizando cómo Roma «ilumina» a su imperio.
  • Glorificación: Las estatuas de dioses y emperadores divinizados simbolizan la glorificación del emperador y de sus predecesores.