Evolución de la Poesía Española de Posguerra y el Romancero Gitano

La poesía española tras la Guerra Civil (1936-1939)

La Guerra Civil española supuso un corte brutal en la literatura española. Tras la contienda, los grandes poetas de la Generación del 27 fueron asesinados, exiliados o encarcelados, como Lorca, Juan Ramón Jiménez, Alberti o Miguel Hernández.

Corrientes de los años cuarenta

  • Poesía arraigada: Cultivada por poetas conformes con el régimen, inspirados en clásicos como Garcilaso. Trataban temas como el sentimiento religioso, el amor o el paisaje con formas tradicionales.
  • Poesía desarraigada: Surge en 1944 con Hijos de la ira de Dámaso Alonso. Expresa angustia, dolor y soledad ante un mundo caótico y un Dios ausente, con un tono áspero y emocionado. A esta corriente pertenece Blas de Otero en sus inicios.

Evolución en los años cincuenta y sesenta

  • Poesía social (años 50): Los poetas abandonan los problemas íntimos y conciben la literatura como un instrumento para transformar la sociedad. Buscan llegar a la «inmensa mayoría» con un lenguaje claro y coloquial. Destacan Blas de Otero, Gabriel Celaya y José Hierro.
  • Postismo: Corriente vanguardista que busca la sorpresa, el humor y la ruptura de la lógica, donde destaca Gloria Fuertes.
  • Grupo de los 50 (o del medio siglo): Se recupera lo íntimo: la experiencia personal, la infancia, la amistad y el amor. La crítica social se mantiene con ironía y distancia. Destaca Jaime Gil de Biedma.

Autores clave de la posguerra

Blas de Otero (1916-1979)

Sintetiza la evolución de la poesía de posguerra:

  • Etapa existencial/desarraigada: Ángel fieramente humano (1950) y Redoble de conciencia (1951).
  • Etapa social: Pido la paz y la palabra (1955), donde la agonía individual se convierte en preocupación colectiva.
  • Etapa experimental: Fusión de lo existencial y lo social con mayor intimidad.

Gloria Fuertes (1917-1998)

Voz singular que parte de la poesía existencial y el postismo, evolucionando hacia el realismo social (Antología y poemas del suburbio). Su estilo es fresco, lúdico y cercano al lenguaje oral, destacando también en la literatura infantil.

El Romancero gitano de Federico García Lorca

Publicado en 1928, es una de las obras más emblemáticas del Grupo del 27. Lorca utiliza el mundo gitano como un mito para reflejar su propio mundo interior, marcado por la frustración, el deseo de libertad y la marginación.

Temática central

  • Mundo andaluz: Paisaje y naturaleza como fondo.
  • Gitanismo: El gitano como símbolo del hombre libre frente a la norma.
  • Destino trágico: Fatalidad, frustración y muerte.
  • Amor frustrado: Pasión erótica truncada.
  • Denuncia social: Enfrentamiento entre el instinto (gitano) y la represión (Guardia Civil).

Estructura de la obra

El libro se organiza en dos bloques:

  • Primer bloque (romances 1-15): Núcleo gitano. Incluye desde romances líricos con figuras femeninas y mitos (luna, viento) hasta poemas épicos masculinos sobre violencia y muerte.
  • Segundo bloque (romances 16-18): Romances históricos que recrean cuadros legendarios bajo una estética vanguardista.

Simbología lorquiana

  • Símbolos de muerte: La luna (desgracia), metales (violencia), aguas estancadas y el color verde (final fatal).
  • Símbolos de vida: El caballo (pasión), el río y las rosas.

Síntesis de tradición y vanguardia

Lorca renueva el romance tradicional (octosílabos con rima asonante) mediante técnicas dramáticas como el inicio in media res. El vanguardismo se manifiesta en metáforas audaces, personificaciones, sinestesias y un marcado hermetismo que dota a la obra de una profundidad única.