La novela española de 1939 a 1975: Evolución y tendencias
A partir de 1939, las tendencias de las primeras décadas del siglo XX quedan rotas o abandonadas; la narrativa de posguerra se vincula con el realismo decimonónico. Su evolución señala tres tendencias principales: la novela existencial de los años 40, la novela social de los años 50 y la novela de experimentación formal de los años 60 y 70.
1. Novela en el exilio
En el exilio se desarrolla la narrativa de los escritores que tuvieron que abandonar España durante o después de la Guerra Civil. Con la llegada de la democracia se difundieron obras fundamentales como Muertes de perro, de Francisco Ayala, o Barrio de maravillas, de Rosa Chacel. Esta literatura se caracteriza por:
- La evocación de la España perdida.
- La nostalgia y el doloroso recuerdo de la guerra.
- Un estilo desgarrado y apasionado.
2. Novela existencial (años 40)
Los años 40 fueron una época de aislamiento, pobreza y represión, marcada por un estilo realista con influjos de Galdós y Baroja. En este periodo destacan dos figuras clave: Miguel Delibes y Camilo José Cela.
- Novela oficial y triunfalista: Continúa el realismo decimonónico con escasa calidad, centrada en la exaltación de los héroes del bando nacional o la vida de la burguesía (ej. Mariona Rebull, de Ignacio Agustí).
- Novela existencial y estética realista: Obras como Nada (1944), de Carmen Laforet, y La sombra del ciprés es alargada (1947), de Miguel Delibes. Los temas principales son la angustia, la soledad, la frustración y la muerte, con personajes desarraigados y narración en primera persona.
- Novela tremendista: Su obra fundamental es La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, donde se acuñó el término de “tremendismo”.
- Novela fantástica: Refleja un deseo de olvido y evasión, como en Industrias y andanzas de Alfanhuí, de Rafael Sánchez Ferlosio.
3. Novela social (años 50)
Se produce un enriquecimiento literario marcado por dos hitos: La colmena (1951), de Cela, y Tiempo de silencio (1962), de Luis Martín-Santos. Se distinguen dos corrientes:
- Realismo crítico: Con intención de denuncia social directa (ej. Juan Goytisolo o Las ratas, de Miguel Delibes).
- Objetivismo o neorrealismo: El escritor presenta la realidad sin juicios de valor (ej. El fulgor y la sangre, de Ignacio Aldecoa).
Estas obras se centran en la sociedad española, visibilizando las duras condiciones del campesinado y las clases trabajadoras urbanas mediante diálogos potentes y un narrador en tercera persona.
4. Novela experimental (años 60)
La novela abandona el realismo social por un deseo de innovación. Tiempo de silencio, de Luis Martín-Santos, sirve de gozne entre ambas etapas. Las características principales son:
- Técnica del perspectivismo y mezcla de personas narrativas (1ª, 2ª y 3ª).
- Estructura en secuencias, desorden cronológico y técnicas como el contrapunto.
- Ruptura de la sintaxis y uso de recursos poéticos.
- Obras destacadas: Cinco horas con Mario (Delibes) o La verdad sobre el caso Savolta (Eduardo Mendoza).
5. Camilo José Cela (1916-2002)
Autor sólido desde su ópera prima, La familia de Pascual Duarte, calificada de “tremendista”. En 1951 publica La colmena, iniciando el realismo social con una mirada compleja y pesimista de la España de la época. Destacan también sus libros de viajes como Viaje a la Alcarria y Del Miño al Bidasoa.
6. Miguel Delibes (1920-2020)
Autor comprometido con la dignidad humana, la naturaleza y el paisaje castellano. Sus obras exploran la vida burguesa y las injusticias sociales. Entre sus títulos imprescindibles se encuentran La sombra del ciprés es alargada, El príncipe destronado y Los santos inocentes.
7. Conclusión
La narrativa española entre 1939 y 1975 representa uno de los periodos más intensos de nuestra literatura. Tanto Cela como Delibes, pilares del siglo XX, encarnan perfectamente la evolución y las tensiones de esta etapa histórica.